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		<title>Banco de Historias Locales - BHL - Contribuciones del usuario [es]</title>
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		<title>De la Fuente, Reynaldo</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Reynaldo-de-la-fuente.jpg|thumb|frame|left|400px|Reynaldo Jesús de la Fuente Ortiz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
==Reynaldo Jesús de la Fuente Ortiz==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Genealogía familia De la Fuente]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Saga de una familia de clase media]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[El_Peñasco|El Peñasco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Sobre_la_3%C2%AA_edici%C3%B3n_de_%22Maldonado_y_su_regi%C3%B3n%22,_IUA_Ediciones,_2024#Aportes_editoriales_para_la_4ta_edici.C3.B3n_de_.22Maldonado_y_su_regi.C3.B3n.22|Aporte editorial a &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot; de Carlos Seijo]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Conferencia sobre &amp;quot;La familia De la Fuente en Maldonado&amp;quot; en el IEGU]] &lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Familia-De-la-Fuente.jpg|thumb|frame|right|800px|Rafael W. de la Fuente Viera, Renée Olascuaga de la Fuente, Rafael de la Fuente Maffio, Renée [[Edye,_John|Edye]] de de la Fuente, Roberto A. de la Fuente Ortiz (bebé), Reynaldo J. de la Fuente Ortiz. Foto en el archivo de Reynaldo Jesús De La Fuente Ortiz, tomada en el porche de recepción de la casa [[El_Peñasco|El Peñasco]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Reynaldo Jesús de la Fuente nació en 1946 en Montevideo, pero tiene todas sus raíces familiares en Maldonado, Uruguay. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es Marino Militar Retirado, Analista-Programador egresado de la Facultad de Ingeniería de la UDELAR, Montevideo, Uruguay, y Licenciado en Investigación Operativa en Buenos Aires, Argentina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue Director-Gerente fundador en 1987 de la empresa Datasec SRL, pionera en Uruguay en la especialidad de la consultoría, la capacitación y el desarrollo de software en Seguridad, Control y Privacidad de sistemas de información, habiendo exportado soluciones a más de 25 países en 4 continentes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue Jefe fundador en 1992 de la Asesoría en Sistemas del Ministerio de Defensa Nacional de Uruguay, y Presidente fundador en 1993 del Montevideo, Uruguay Chapter de ISACA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cumplió una larga trayectoria docente a nivel secundario, terciario y universitario en temas de su especialidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se certificó internacionalmente en destrezas muy actuales para la gestión de organizaciones en el siglo XXI: CISA (Certified Information Systems Auditor), CISM (Certified Information Security Manager), y CGEIT (Certified in the Governance of Enterprise IT).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año 2005 recibió en Oslo, Noruega, el premio internacional John Lainhart IV que concede anualmente la Information Systems Audit and Control Association (ISACA) por “su importante contribución al desarrollo del cuerpo común de conocimientos de la profesión”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Actualmente es Escritor, y Miembro de Número de la Academia de Historia Marítima y Fluvial de Uruguay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre sus libros se distinguen dos ediciones de una obra técnica titulada &amp;quot;Aportes a la Seguridad y Privacidad en Informática y Comunicación de Datos&amp;quot; distribuido internacionalmente desde la Biblioteca de ISACA en Chicago, USA, &amp;quot;El Legado&amp;quot;, publicado por la editorial Artemisa, su primera novela histórica y &amp;quot;LA INVASION INGLESA A MALDONADO Y LA INDEPENDENCIA DEL URUGUAY 1806 - 1828&amp;quot; publicado en 2025.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ha escrito distintos artículos periodísticos y académicos, y dictado conferencias de temas de su especialidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es padre de 3 hijos y abuelo de 7 nietos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Tapa-REYNALDO-jul24.jpg|thumb|frame|right|1000px|Cubretapa del libro de Reynaldo Jesús de la Fuente Ortiz &amp;quot;La invasión inglesa a Maldonado y la independencia del Uruguay&amp;quot;.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Presentacion-invasion-inglesa-de-la-fuente.jpeg|thumb|frame|right|600px|Invitación a la presentación del libro de Reynaldo Jesús de la Fuente Ortiz &amp;quot;La invasión inglesa a Maldonado y la independencia del Uruguay&amp;quot;.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:De-la-fuente-y-scasso-libro-2026-01-23.jpeg|thumb|frame|right|600px|El Dr. Mario Scasso junto al autor, Reynaldo Jesús de la Fuente Ortiz, en la presentación de &amp;quot;La invasión inglesa a Maldonado y la independencia del Uruguay&amp;quot; en la Azotea de Haedo, Punta del Este, enero de 2026.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Juan-de-la-Fuente-Carro-homenaje.jpeg|thumb|frame|left|800px|En el acto que tendrá lugar con motivo de los 220 años de la invasión inglesa a Maldonado se descubrirá una placa en homenaje a Juan de la Fuente Carro, familiar mucho mayor que Antonio Jesús -falleció de 66 años- que es posible haya podido influir en la radicación de la familia en Maldonado, ya que desde 1770 hasta 1788 en que falleció el rey Carlos III, para afincar españoles en territorios fronterizos a fin de frenar el avance portugués, se fomentaba la comunicación interfamiliar entre españoles radicados en Sudamérica y jóvenes familiares en España interesados en migrar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Correo electrónico: delafuen1@gmail.com&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<title>De la Fuente, Reynaldo</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Reynaldo-de-la-fuente.jpg|thumb|frame|left|400px|Reynaldo Jesús de la Fuente Ortiz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
==Reynaldo Jesús de la Fuente Ortiz==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Genealogía familia De la Fuente]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Saga de una familia de clase media]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[El_Peñasco|El Peñasco]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Sobre_la_3%C2%AA_edici%C3%B3n_de_%22Maldonado_y_su_regi%C3%B3n%22,_IUA_Ediciones,_2024#Aportes_editoriales_para_la_4ta_edici.C3.B3n_de_.22Maldonado_y_su_regi.C3.B3n.22|Aporte editorial a &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot; de Carlos Seijo]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Conferencia sobre &amp;quot;La familia De la Fuente en Maldonado&amp;quot; en el IEGU]] &lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Familia-De-la-Fuente.jpg|thumb|frame|right|800px|Rafael W. de la Fuente Viera, Renée Olascuaga de la Fuente, Rafael de la Fuente Maffio, Renée [[Edye,_John|Edye]] de de la Fuente, Roberto A. de la Fuente Ortiz (bebé), Reynaldo J. de la Fuente Ortiz. Foto en el archivo de Reynaldo Jesús De La Fuente Ortiz, tomada en el porche de recepción de la casa [[El_Peñasco|El Peñasco]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Reynaldo Jesús de la Fuente nació en 1946 en Montevideo, pero tiene todas sus raíces familiares en Maldonado, Uruguay. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es Marino Militar Retirado, Analista-Programador egresado de la Facultad de Ingeniería de la UDELAR, Montevideo, Uruguay, y Licenciado en Investigación Operativa en Buenos Aires, Argentina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue Director-Gerente fundador en 1987 de la empresa Datasec SRL, pionera en Uruguay en la especialidad de la consultoría, la capacitación y el desarrollo de software en Seguridad, Control y Privacidad de sistemas de información, habiendo exportado soluciones a más de 25 países en 4 continentes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue Jefe fundador en 1992 de la Asesoría en Sistemas del Ministerio de Defensa Nacional de Uruguay, y Presidente fundador en 1993 del Montevideo, Uruguay Chapter de ISACA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cumplió una larga trayectoria docente a nivel secundario, terciario y universitario en temas de su especialidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se certificó internacionalmente en destrezas muy actuales para la gestión de organizaciones en el siglo XXI: CISA (Certified Information Systems Auditor), CISM (Certified Information Security Manager), y CGEIT (Certified in the Governance of Enterprise IT).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año 2005 recibió en Oslo, Noruega, el premio internacional John Lainhart IV que concede anualmente la Information Systems Audit and Control Association (ISACA) por “su importante contribución al desarrollo del cuerpo común de conocimientos de la profesión”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Actualmente es Escritor, y Miembro de Número de la Academia de Historia Marítima y Fluvial de Uruguay.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre sus libros se distinguen dos ediciones de una obra técnica titulada &amp;quot;Aportes a la Seguridad y Privacidad en Informática y Comunicación de Datos&amp;quot; distribuido internacionalmente desde la Biblioteca de ISACA en Chicago, USA, &amp;quot;El Legado&amp;quot;, publicado por la editorial Artemisa, su primera novela histórica y &amp;quot;LA INVASION INGLESA A MALDONADO Y LA INDEPENDENCIA DEL URUGUAY 1806 - 1828&amp;quot; publicado en 2025.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ha escrito distintos artículos periodísticos y académicos, y dictado conferencias de temas de su especialidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es padre de 3 hijos y abuelo de 7 nietos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Tapa-REYNALDO-jul24.jpg|thumb|frame|right|1000px|Cubretapa del libro de Reynaldo Jesús de la Fuente Ortiz &amp;quot;La invasión inglesa a Maldonado y la independencia del Uruguay&amp;quot;.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Presentacion-invasion-inglesa-de-la-fuente.jpeg|thumb|frame|right|600px|Invitación a la presentación del libro de Reynaldo Jesús de la Fuente Ortiz &amp;quot;La invasión inglesa a Maldonado y la independencia del Uruguay&amp;quot;.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:De-la-fuente-y-scasso-libro-2026-01-23.jpeg|thumb|frame|right|600px|El Dr. Mario Scasso junto al autor, Reynaldo Jesús de la Fuente Ortiz, en la presentación de &amp;quot;La invasión inglesa a Maldonado y la independencia del Uruguay&amp;quot; en la Azotea de Haedo, Punta del Este, enero de 2026.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Juan-de-la-Fuente-Carro-homenaje.jpeg|thumb|frame|left|800px|En el acto que tendrá lugar con motivo de los 220 años de la invasión inglesa a Maldonado se descubrirá una placa en homenaje a Juan de la Fuente Carro, familiar mucho mayor que Antonio Jesús -falleció de 66 años- que es posible haya podido influir en la radicación de la familia en Maldonado, ya que desde 1770 hasta 1788 en que falleció el rey Carlos III para afincar españoles en territorios fronterizos a fin de frenar el avance portugués apelaba a fomentar la comunicación interfamiliar entre españoles radicados en Sudamérica y jóvenes familiares en España interesados en migrar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Correo electrónico: delafuen1@gmail.com&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Libro_de_visitas&amp;diff=18552</id>
		<title>Libro de visitas</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;[[Archivo:Maria-diaz.jpg|right|600px]]&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL.jpg|right|600px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''El Banco de Historias Locales, proyecto especial del Instituto Uruguayo-Argentino &amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;http://www.iua.edu.uy&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;I.U.A.&amp;lt;/a&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;, agradece todas las ideas, sugerencias, aportes y reconocimientos de Contribuyentes y visitantes. A continuación compartimos algunos retornos recibidos:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
9 de Diciembre, 2025&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Millón de gracias, primero y desde el vamos un alto honor publicar en páginas tan reconocidas y con tan excelente llegada; justamente lo buscado y en este caso con un tema que siendo histórico escapa hacia este momento por sus necesidades geopolíticas en bien del país. Y del Este, cada día mas vigente. [...] En definitiva renuevo mi agradecimiento hacia el BHL.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Bertocchi_Morán,_Alejandro_Nelson|Prof. Alejandro N. Bertocchi Morán]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
29 de Septiembre, 2025&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Ha sido una gran alegría recibir su respuesta, y ver las imágenes publicadas ha producido una gran emoción familiar. Prometo armar una breve reseña de [[Intendente_Ángel_Felipe_Martínez|mi bisabuelo]] así como poder aportar más imágenes al Banco de Historias Locales. ¡Qué genial [[Vecinos_de_San_Fernando_se_reúnen,_recuerdan_y_trabajan_juntos_en_el_rescate_de_memorias|la foto]] que me envió! Observo que hay algunas personas identificadas y por las fechas de nacimiento y deceso de alguno de ellos puede ser que encuentre alguna pista en los materiales de [[Intendente_Ángel_Felipe_Martínez|mi bisabuelo]] (1859-1922). Reitero mi agradecimiento y mi reconocimiento a la notable iniciativa del BHL.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Arq. Karina Pintos Martínez&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
26 de Septiembre, 2025&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Considero muy valioso el Banco de Historias como fuente disponible y accesible de buena parte del patrimonio cultural intangible de Maldonado, por lo que para nosotros sería un honor estar incluidos en él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Reynaldo Jesús De la Fuente&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Presidente de la Academia Uruguaya de Historia Marítima y fluvial,  autor de &amp;quot;La invasión inglesa a Maldonado y la independencia del Uruguay&amp;quot; entre otras publicaciones.   &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
24 de Julio, 2025&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''¡Qué importante que estén rescatando la historia de la región! Desde ahora estaré más cerca de mis ancestros paternos nacidos en el departamento de Maldonado. Muchas gracias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esc. Raquel Domínguez&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1 de Mayo, 2025&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Felicitaciones y nuevamente el mayor agradecimiento por la tarea de exponernos en estas páginas. Reitero que ya hemos conversado de esta notable página del BHL a las instituciones donde pertenecemos para lograr si es que así se disponga la participación de otros estudiosos en esta meritoria empresa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Bertocchi_Morán,_Alejandro_Nelson|Prof. Alejandro N. Bertocchi Morán]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
18 de Febrero, 2025&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Muchas gracias por vuestro aporte al departamento y al país, por los [[Homenaje_al_Capitán_Rivero_en_&amp;quot;100_años_entre_el_viento_y_el_mar_-_La_historia_de_la_Aviación_Naval_Uruguaya&amp;quot;|recuerdos publicados]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Capitán Hugo Martini, Aviador Naval&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
16 de Julio, 2024&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Es un gran honor, el BHL fue una herramienta que utilicé mucho para el armado de la nota [[Historia_de_Punta_del_Este|&amp;quot;La historia de Punta del Este contada como nunca antes&amp;quot;]], por lo que es un elogio que quieran incorporarla a su &amp;quot;Biblioteca&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ec. Santiago Balestié González, Fundador de Hoster&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5 de Septiembre, 2023&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Estimados: los felicito por la labor emprendida que ya configura una importantísima recopilación de gran valor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Felipe Álvarez Bengoechea&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
26 de Junio, 2023&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Interesante lectura y ejemplo a replicar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
https://www.linkedin.com/posts/alberto-moroy-aboitiz-189aba150_p%C3%A1gina-principal-activity-7078694951672307713-6bn4?utm_source=share&amp;amp;utm_medium=member_desktop&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alberto Moroy (en su muro de LinkedIn)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
23 de Junio, 2023&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Excelente trabajo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(Archivo de [[RADIO_MALDONADO_CW51_-_1560AM|Radio Maldonado]]).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Roberto Lamaison&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
26 de Diciembre, 2022&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Continúen con el maravilloso trabajo que realizan desde el IUA y el Banco de Historias Locales, sigan siempre adelante en el camino cultural que han aportado a la Comunidad. Gracias por la excelente obra que hacen, por la hermosa tarea que realizan. Con agradecimiento y afecto les deseo a todos los hacedores lo mejor y que sigan con el proyecto histórico-cultural que han creado y que crece día a día, reciban mis felicitaciones por el importante camino que han emprendido. ¿Han tomado conciencia de que están escribiendo nuestra historia? Una labor maravillosa que perdurará por muchos años y que las generaciones futuras leerán agradecidas. Con admiración por la labor que realizan, con mis expresiones de admiración y cariño por su obra,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mabel Plada&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
26 de Diciembre, 2022&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Admiración y agradecimiento por vuestra dedicación, por facilitar que las historias locales de Maldonado sean conocidas y recordadas y por permitirme ser parte de ello, ¡gracias! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Belkis Sabatino&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
20 de Junio, 2022&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Acabo de ver el material publicado en el Banco de Historias y quedo con la boca abierta, impresionado, es espectacular, o sea realmente: ¡qué agradecido que estoy! Todo lo recopilado es oro macizo. Muchísimas gracias, en este momento estoy super interesado en la historia de la familia, queriendo montar no solo árbol genealógico sino justamente las historias. Esto me interesa muchísimo y estoy muy emocionado de ver este trabajo. ¡Gracias! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ricardo [[Henry_-_de_Béthencourt|Henry]] (hijo de [[Henry_-_de_Béthencourt|Juan Teófilo Henry]], bisnieto de [[Gorlero,_Juan|Juan Gorlero]])&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6 de Abril, 2022&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Muy interesante es el material publicado sobre [[La_Comercial_del_Este|la diligencia a Maldonado]]. Qué magnífico archivo fotográfico. Mis felicitaciones a la Institución por ese espíritu de rescatar testimonios de una época pasada, heroica y hasta con tintes de leyenda. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
José Bisso&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
29 de Agosto, 2021&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Estimados amigos, como historiador y paleógrafo, les puedo confirmar que la palabra que falta aquí es “numen” - inspiración, musa: “Envíote esta poesía, de mi numen bullanguero&amp;quot; ([[Gorlero_y_Lussich|en el archivo de Don Juan Gorlero, correspondencia con Lussich]]). Un cordial saludo, y ¡mis felicitaciones por el sitio!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Martin Romano García &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Asunción, Paraguay&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
11 de Agosto, 2021&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Su sitio tiene mucho de altruismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Moroy,_Alberto|Alberto Moroy]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6 de Mayo, 2021&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''¡He quedado profundamente emocionada y agradecida por la presentación y relato! Una vez más el valioso y querido Colegio IUA otorga un privilegiado espacio para la salvaguarda de trayectoria de una [[Bitácora_de_Lecciones_-_Escuela_Nº_74_de_Lascano,_Rocha,_1944|escuela y sus destacados maestros]], gracias nuevamente y felicitaciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Belkis Sabatino de Moroño &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
21 de Abril, 2021&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''El Banco de Historias Locales organizado por el Instituto Uruguayo Argentino - IUA - Punta del Este, Uruguay, reúne un valioso acervo para el conocimiento de nuestra historia y patrimonio. Allí encontramos [[Historias_de_Barcos|Historias de Barcos]], lectura de interés en la antesala de la charla “Navegar fue preciso, la singularidad de Maldonado en el proceso histórico de formación del Uruguay&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Instituto María Díaz de Guerra&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
11 de Abril, 2021&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''J’habite dans le Béarn, province d’origine de la famille de Badet et je découvre votre très intéressante page: [[Giot_de_Badet|Giot de Badet]]. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Philippe Goaillard&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5 de Diciembre, 2020&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Gracias, un honor y agradecido resulte útil ([[RADIO_MALDONADO_CW51_-_1560AM|contenidos aportados al archivo de Radio Maldonado en el BHL]]). Felicito vuestra iniciativa, y saludo a todos los integrantes del equipo y la institución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Horacio Nigro Geolkiewsky, CX3BZ La Galena del Sur &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2 de Julio, 2020&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Les escribo desde Suecia, mi padre es de Maldonado. Me encanta el trabajo que han hecho en la página de Banco de Historias Locales. El árbol genealógico de los [[Familia_Tassano_Mussio|Tassano]] me ha fascinado! (…)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Matías Plada&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5 de Noviembre, 2019&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''¡Qué bien ha quedado la presentación del [[Escuela_Ramírez_de_Maldonado|artículo]] y en especial su transcripción! Ojalá que el notable trabajo que están haciendo siga animando a otros vecinos de Maldonado a hacerles llegar más fotos y anécdotas. La maravilla de Internet (sigo asombrándome de este progreso en comunicación a pesar de que lo tenemos desde hace 25 años) permite el desarrollo de proyectos de este tipo, algo que hubiese sido inimaginable pocas décadas atrás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Martín Ospitaletche&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4 de Julio, 2019&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Soy socia del Instituto de Estudios Genealógicos del Uruguay (IEGU). Soy de Flores, y tengo antepasados que fueron de los primeros pobladores de San Carlos. Estuve mirando su pagina, ¡los felicito por el proyecto!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cecilia Bidondo Moliné &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
27 de Mayo, 2019&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''... su publicación ha sobrepasado ampliamente mis expectativas y seguro también las de mi madre, la que se encontraba sumamente feliz al contemplar su propia vida plasmada. (...) agradeciendo nuevamente su tan admirable trabajo, los saluda con sumo afecto,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lic. Pablo A. Núñez [[Gutiérrez_Paz|Gutiérrez]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
21 de Marzo, 2019&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Me fascina la historia de [[Los_Batuecanos|los Batuecanos]], las fotos son maravillosas. A traves de ustedes, tuve la oportunidad de saber de las dotes artisticas de mi bisabuelo Antioco Odizzio y de sus dos hermanos. Muy bueno su trabajo. Gracias en nombre de todos los Odizzios que pudimos entrelazar historias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Susana Gonzalez Odizzio&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
24 de Febrero, 2019&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Muchas felicitaciones por este maravilloso emprendimiento que preserva la memoria de Maldonado. Y, en nombre de mi padre y mío, un emocionado agradecimiento por recordar a nuestra querida [[González_de_Cabrera,_Elena|Elena González de Cabrera]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Isabelino Cabrera y Ricardo Cabrera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
18 de Enero, 2019&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Estimados amigos: Leyendo vuestro maravilloso banco de historias locales (...), tan exitoso trabajo (...), muchas gracias por tan valiosa documentación informativa que denota un trabajo serio, responsable y sobre todo comprometido, no solo de las autoridades del centro, sino de sus docentes, alumnos y familias que cada uno representa. A todos ellos vaya un modesto pero muy sentido reconocimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lic. Pablo A. Núñez [[Gutiérrez_Paz|Gutiérrez]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
30 de Agosto, 2018&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Soy Ricardo Sanz y Tur, de España. Ya me he mirado la página web sobre [[Serra,_Juan_y_familia,_fundadores_de_Punta_del_Este|Juan Serra Bufí]]. ¡Wow!  (…) La página web está, a grandes rasgos, estupenda. Con qué cuidado, respeto y cariño la habéis maquetado. Objetivamente, yo creo que hace una contribución importante a la historia de Punta del Este; pienso que parchea algunos huecos y aclara (con apoyo documental, notas, referencias...) algunos asuntos que resultan un poco confusos en la bibliografía oriental. Opino que muy bien puede resultar un punto de partida de investigación histórica académica en el futuro. Es el legado histórico-cultural que dejamos a las generaciones venideras. Subjetivamente, verlo colgado en vuestro sitio web me ha resultado emocionante. Además, lo poco que sabemos, lo sabemos entre todos. Está muy bien que enlacéis internamente con otras páginas web de vuestro propio sitio (…). De este modo, se va tejiendo la historia de Maldonado/Punta del Este de forma translapada y el proyecto va ganando coherencia interna. (…) En España se ha valorado como una iniciativa muy interesante la vuestra.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ricardo Sanz y Tur&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Sr. Ricardo Sanz y Tur aporta los contenidos del Capítulo dedicado a [[Serra,_Juan_y_familia,_fundadores_de_Punta_del_Este|Juan Serra Bufí y familia, co fundadores de Punta del Este]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1º de Agosto, 2018&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:tapa-porvenir.jpg|left|200px]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'' &amp;quot;... agradecido con el trabajo que están haciendo de preservar la memoria de Maldonado. Es veraderamente magnífico.&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Martín Ospitaletche&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Sr. Ospitaletche aporta al tesoro del Banco de Historias Locales la colección completa del periódico estudiantil que se publicó en la ciudad de Maldonado en el último cuarto del siglo XIX por los alumnos de la Escuela Ramírez, dirigidos por ese notable maestro que fue Silvestre Umérez. [[EL_PORVENIR_DEL_ESTUDIANTE,_fiel_testigo_de_Maldonado_a_fines_del_S_XIX|El Porvenir del Estudiante]] &amp;quot;es una verdadera joya que nos permite conocer detalles preciosos y poco conocidos de la vida diaria del Maldonado de aquel entonces.&amp;quot; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
14 de Julio, 2018&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Ante todo mi reconocimiento y felicitaciones por crear un lugar donde el atesoramiento de historias y recuerdos permita mantener viva la memoria de nuestro querido Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dr. Roberto de la Fuente&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
10 de Abril, 2018&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Envío a los responsables del sitio BHL Maldonado un afectuoso saludo y las felicitaciones por el aporte que realizan al rescatar historias locales. La publicación que llevan adelante preserva el rico patrimonio en vidas y obras de los que nos precedieron en esta esquina al este de un remoto sur.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''En cada visita que realizo al sitio web disfruto de la calidad de los contenidos y me congratulo con la incorporación de más notas, apuntes biográficos e imágenes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Felicitaciones y gracias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prof. Leandro Scasso Burghi&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
29 de Junio, 2017&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Esta idea del Banco de Historias ha sido fantástica. Al verlo otra vez me entusiasma siempre más que la anterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Vuelve a la vida invalorables recuerdos que nunca debieron haberse perdido y nos trae el conocimiento de otros que hemos ignorado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Les deseo nutrida y amplia difusión, y múltiples contribuciones para enriquecimiento de todos los que lo visitamos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Cordial saludo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sr. Carlos E. Paolino&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
26 de Abril, 2017&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Felicitaciones al Colegio por el trabajo y por el aporte para salvaguardar aspectos tan caros a la historia fernandina. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prof. Daniel Delgado&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
19 de Abril, 2017&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Estimado Alfredo,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Le agradezco de corazón el envío de su carta, que casi me hace llorar por lo bien escrita y sentido reconocimiento hacia [[Scandroglio,_Ricardo_-_El_Pollo_Ricardo|Don Ricardo]]. Qué privilegio el suyo de haberlo podido conocer personalmente.&lt;br /&gt;
''Será un honor para mí incorporar su carta en mi futuro libro.&lt;br /&gt;
''Me gustaría comentarle algunos detalles, ando muy complicado ahora preparando la presentación de mi libro sobre los viajes de Solís en la Feria de Buenos Aires, pero lo llamaré  más adelante. &lt;br /&gt;
''También excelente su idea de recopilar los Recuerdos de Maldonado.&lt;br /&gt;
''Abrazo grande,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Juan Antonio Varese&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
8 de Junio, 2016 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Quisiera felicitarlos en mi nombre y en el de mi familia, por tan excelente iniciativa, que permite a quienes tenemos varias generaciones en el departamento reencontrarnos e incluso conocer otros aspectos de sus vidas y contribuciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lic. Pablo Andrés Núñez Gutiérrez&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
24 de Mayo, 2016&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Estuve aprendiendo con la excelente página que han creado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Muy buena iniciativa y muy buen trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Felicitaciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sr. Luis Bartés&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
16 de Abril, 2016 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Asunto: Foto curiosa de Maldonado&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-Ospitaletche-Batuecanos.jpg|left|200px]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
''Como descendiente de fernandinos, me he sentido gratamente sorprendido al encontrar esta página. Por ese motivo quisiera colaborar aportando esta fotografía, por demás curiosa...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''(...) felicitaciones por este magnífico proyecto.&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sr. Martín Ospitaletche &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
18 de Abril, 2016&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''(…) Aprovecho para felicitarlos por tan interesante y bonita iniciativa y les deseo el mayor éxito en esta loable empresa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
28 de Abril, 2016&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''(…) He estado mirando detenidamente la wiki y familiarizándome con ella. Por de pronto felicitarte porque se ve que hay mucho trabajo en el proyecto. Muchos contenidos muy buenos, y diría que &amp;quot;inéditos&amp;quot; en Internet.   &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Un trabajo de investigación y documentación fabuloso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sr. Vicente Fernández Becker  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
24 de Marzo, 2016 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Me atrapó por un buen rato hasta que logré escapar y volver a las actividades que me reclaman (...).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Está buenísimo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sra. Irene Pazos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
22 de Marzo, 2016&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Acabamos de pasar un rato en el Banco de Historia Locales, FELICITACIONES!!! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Es un hermoso trabajo, por lo que muestra y por como está hecho!! Hay varias imágenes que nunca había visto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Visita recomendada: www.bhl.org.uy! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sra. Isabel Viana &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
21 de Marzo, 2016&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Muchas gracias!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Muy buen trabajo!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sr. Juan Reborati&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
4 de Marzo, 2016&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Realmente fue un gratísimo encuentro que me permitió conocer vuestro trabajo, apreciar una vez más la maravillosa inquietud de Alfredo, que por supuesto me dejó muy motivada ...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sra. Belkis Sabatino&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
29 de Febrero, 2016 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Qué buena iniciativa, me encantó!!! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Gracias por compartirla..&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dr. Sergio Morillo, Director Técnico Cardiomóvil&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
28 de Enero, 2016&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Atrapante trabajo, muy fácil de utilizar y didáctico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Felicitaciones!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Cordialmente, Rodolfo y Mari.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Arq. Rodolfo Juanche &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
8 de Enero, 2016 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''En nombre de la familia Rivero, agradezco nuevamente este documento, sin lugar a dudas, un invalorable recuerdo para su descendencia, consolidando los valores supremos humanos de solidaridad y amor que su legado nos ha dejado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Abrazo enorme.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5 de Enero, 2016 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Nuevamente gracias por tan hermoso y brillante trabajo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sra. María Eloísa Rivero &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
4 de Enero, 2016&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Gracias por el recuerdo de Elbio Rivero, que fue mi padrino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sr. Marcelo Pereira Pou&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
4 de Enero, 2016 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Es muy difícil expresar el sentimiento de gratitud y reconocimiento a la excelsa labor realizada. (...) Vuestro trabajo excederá los tiempos, integrándose a la Historia, como obra de vigencia perpetua. Patrimonio de las almas que construyeron este presente y que Uds. integran desde ya! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Abrazo grande para Ud.y Don Alfredo....... adelante,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sr. José Esteban Seijo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
28 de Diciembre, 2015 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Gracias Alfredo. Acepto el desafío de ser un humilde colaborador. Su trabajo me gusta y su perseverancia también. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''PAZ Y BIEN&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sr. Héctor Oscar Arufe Falderín &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
16 de Diciembre, 2015 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Asunto: Fotografía del pergamino del pueblo de Maldonado al Dr. Elbio Rivero&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Elbio-Rivero-pergamino.jpg|left|200px]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
''EL MEJOR REGALO DE CUMPLEAÑOS PARA MI PADRE, SERÁ ÉSTE. Su cumpleaños es el 22 y como todos los años, llevamos un ajuar para el bebé o beba que nazca primero, el día 22 en el Hospital Dr. ELBIO RIVERO MORENO de Maldonado..  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Gracias nuevamente. Estoy emocionada y feliz. UN ABRAZO ENORME A TODOS. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''GRACIAS.&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sra. Maria Eloísa Rivero &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
28 de Octubre, 2015&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Don-Raul-y-Don-Alfredo.jpg|left|200px]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
''La foto con Alfredo, sería lindo ponerla en algún lugar, para mi es un orgullo grande aparecer con él. Nunca será suficiente el agradecimiento por todo lo que están haciendo!! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sr. Raúl Montañés&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
27 de Agosto, 2014 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Hola, muy buenos recuerdos de la familia Montañés-Medina!!! Quería corregir el nombre que figura en la foto pequeña de Jose Ramón Montañes Medina, que en verdad es Sinforiano Montañes, mi abuelo, les mando un fraterno abrazo y felicito por la página. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sr. Richard Karlen Montañés	 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
14 de Enero, 2014 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Antes de nada el agradecimiento por la atención que me han prestado. Sinceramente el conocimiento de mis familiares me está llegando de a pequeños fragmentos, pero cada dato es un tesoro, que poco a poco va completando mi historia familiar. Realmente he quedado encantado con la perspectiva de poder reunirme con la señora María Carmen. Mañana a la mañana voy a llamar para dar mis saludos y establecer un contacto. En Marzo, cuando viaje a Montevideo iré a visitarla con gran placer y veremos que datos podemos intercambiar. Si es de alguna utilidad, les puedo enviar todos los datos que tengo de mis familiares Rethemías. Mi abuelo Basilio (primo de Demetrio), vivió en Punta del Este por el año 1923, aunque no se durante cuanto tiempo. Reciban un cordial saludo,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sr. Waldo Rethemías&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
30 de Diciembre, 2013 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Muchas gracias por la invitación y por el excelente trabajo realizado. Gracias por las fotos, lindo recuerdo. Espero de poder ayudar el año próximo, agregando datos, fotos y para todo lo que usted crea oportuno. Muchas felicidades y un prospero año 2014 que lo hago extendido a Alfredo y todos los colaboradores del proyecto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sr. Raúl Montañés  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
30 de Abril, 2015&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:at-y-wn.jpg|left|200px]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
''Agradezco profundamente la oportunidad de participar en la construcción de este maravilloso proyecto, concebido por Don Alfredo Tassano, quien ha dedicado buena parte de su vida a la generación de tesoros preservables del olvido y guía el desarrollo del Banco de Historias Locales de Maldonado del Colegio IUA desde su gestación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Corresponde agradecer al Cr. Walter Neri, por promover y desarrollar la instalación del BHL en una plataforma pública wiki, con posibilidades y accesibilidad ilimitadas, y por la provisión instantánea de soluciones y el asesoramiento permanente con voluntad de mejora continua para mi tarea como responsable de la gestión del BHL, que recibo junto con su confianza y entusiasmo, ¡gracias!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Con mucho cariño, ¡salud y larga vida para el IUA, éste y todos sus proyectos!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Silvia Pazos Viana&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
30 de Diciembre, 2013 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Asunto: Gracias...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Un placer participar en tan noble proyecto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''El evento estuvo muy bien como introducción y contó con los ingredientes sensibles imprescindibles para asegurar de futuro el éxito que merece. El vino y acompañamiento exquisitos, los detalles de don Alfredo espléndidos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La ponderación y cariño auguran tiempos de enorme emoción para quienes depositen la confianza en ese impar &amp;quot;banco&amp;quot; con características de &amp;quot;fondo&amp;quot;, &amp;quot;cooperativa&amp;quot;, etc.. Gracias a la Institución que representas por permitir un reencuentro tan especial. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Muchas Felicidades y felicitaciones de parte de toda la familia y su memoria...&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Nacho&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sr. Ignacio Grieco&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-hojita.jpg|left|40px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Todos sus comentarios son del interés del Equipo de Dirección, gracias por escribirnos: info@bhl.org.uy / mktg@iua.edu.uy / administracion@iua.edu.uy.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Intendentes_de_Maldonado&amp;diff=18551</id>
		<title>Intendentes de Maldonado</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://bhl.org.uy/index.php?title=Intendentes_de_Maldonado&amp;diff=18551"/>
				<updated>2026-09-01T18:16:27Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;[[Archivo:Intendentes-realidad.jpg|thumb|frame|right|600px|Fuente: Fascículo Coleccionable Nº 1 año 2009 &amp;quot;INTENDENTES DE MALDONADO&amp;quot;, Semanario Realidad.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recopilación realizada por Semanario Realidad en ocasión de la IV Edición del Concurso Departamental INTENDENTES DE MALDONADO, 2009.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
PERÍODO&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1909 - 1913&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-01-gorlero.jpg|thumb|frame|right|300px|[[Gorlero,_Juan|Juan Gorlero]].]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Don [[Gorlero,_Juan|Juan Gorlero]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1914 - 1915&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Angel F Martinez.jpg|thumb|frame|right|300px|[[Intendente_Ángel_Felipe_Martínez|Ángel Felipe Martínez]], retrato en carbonilla realizado por M. R. Bandin en 1922. Aporte de su bisnieta, Arq. Karina Pintos Martínez.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Agr. [[Intendente_Ángel_Felipe_Martínez|Ángel Felipe Martínez.]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1916 - 1917&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-03-miranda.jpg|thumb|frame|right|300px|Ramón Miranda.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Don Ramón Miranda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1917 - 1919&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-04-pedragosa-sierra.jpg|thumb|frame|right|300px|Orlando Pedragosa Sierra.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Don Orlando Pedragosa Sierra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1920 - 1923&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-04-pedragosa-sierra.jpg|thumb|frame|right|300px|Orlando Pedragosa Sierra.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Consejo de Administración Departamental, Presidente: Don Orlando Pedragosa Sierra. Vice Presidente: Don Alberto Luis Vidal. Titulares: Don Conrado Saenz, Don Alejandro Requena, Don José Carlos Moreno, Don Manuel Larrosa y Don Faustino Nocetti. Ante la renuncia al cargo de Pedragosa Sierra asume Conrado Saenz la presidencia del Consejo.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1923 - 1925&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-05-nocetti.jpg|thumb|frame|right|300px|Faustino Nocetti.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Don Faustino Nocetti.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1925 - 1928&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-06-ortiz.jpg|thumb|frame|right|300px|Alfonso Ortiz.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Consejo de Administración Departamental - Presidente: Don Alfonso J. Ortiz. Vice Presidente: Don Conrado Sáenz. Titulares: Don Mateo Fígoli, Don Eduardo Urioste, Don Urbano Carl, Don Félix Núñez.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1931 - 1933&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-07-nunez.jpg|thumb|frame|right|300px|Félix Núñez.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Consejo de Administración Departamental - Presidente: Don Félix Núñez. Vice Presidente: [[Mautone,_José_D.|Dr. José Mautone]]. Titulares: Don Pablo Amorín, Don Conrado Sáenz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1933 - 1934&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-08-saenz.jpg|thumb|frame|right|300px|Conrado Sáenz.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Se declara disuelto el Consejo Departamental por Decreto del Sr. Presidente de la República Dr. Gabriel Terra, el 6 de Abril de 1933. Queda al frente de la Comuna hasta Agosto de 1934 Don Conrado Sáenz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1934 - 1938&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-09-odizzio.jpg|thumb|frame|right|300px|Raúl Odizzio.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Raúl Odizzio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1938 - 1942&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-10-chiossi.jpg|thumb|frame|right|300px|Martiniano Chiossi.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Don Martiniano Chiossi. Ante el asesinato del Intendente Municipal, el 11 de Octubre de 1938, asume como Intendente Municipal Don Félix Núñez. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1942 - 1945&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-11-masetti.jpg|thumb|frame|right|300px|Roque A. Masetti.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Don Roque A. Masetti. Ante la renuncia de Roque Masetti para postularse nuevamente a Intendente, asume Don Armando Pérez Luace.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1945 - 1946&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-12-perez.jpg|thumb|frame|right|300px|Armando Pérez Luace.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Don Armando Pérez Luace.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1946 - 1950&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-11-masetti.jpg|thumb|frame|right|300px|Roque A. Masetti.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Don Roque A. Masetti.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1946 - 1947&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-13-acosta-arteta.jpg|thumb|frame|right|300px|Prof. Gilberto Acosta Arteta.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Prof. Gilberto Acosta Arteta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1950 - 1954&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-14-paravis.jpg|thumb|frame|right|300px|Ernesto F. Paravis.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Don Ernesto Paravis.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1954 - 1957&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-15-marzano.jpg|thumb|frame|right|300px|Martín S. Marzano.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Consejo de Administración Departamental - Presidente: Don Martín S. Marzano, Vice Presidente: Don Armando Pérez Luace. Titulares: Don Ricardo Costa, Don Victoriano R. Suárez, Don Francisco Salazar, Don Eduardo Becco, Don Juan Carlos Anfuso, Don Ramón Gómez Tizze.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1957 - 1958&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-16-jaurena.jpg|thumb|frame|right|300px|Héctor Jaurena.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Por renuncia ante acto eleccionario queda al frente del Consejo Don Héctor Jaurena.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1958 - 1962&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-17-salazar.jpg|thumb|frame|right|300px|Francisco Salazar.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Consejo de Administración Departamental - Presidente: Don Francisco Salazar, Vice Presidente: Don Arnaldo Orce. Titulares: Esc. Adalberto González, Don Martín F. Marzano, Don Roque A. Masetti, Don Jacinto Rodríguez.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1962 - 1966&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-18-tamon.jpg|thumb|frame|right|300px|Pedro Tamón.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Consejo de Administración Departamental - Presidente: Dr. Pedro Tamón. Vice Presidente: Prof. Gilberto Acosta Arteta. Titulares: Dra. Cecilia Rossi de Alcántara, Don Arturo Collazo, Don Hugo Pérez Miraglia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1966 - 1970&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-13-acosta-arteta.jpg|thumb|frame|right|300px|Prof. Gilberto Acosta Arteta.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Prof. Gilberto Acosta Arteta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1970 - 1971&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-20-tejera.jpg|thumb|frame|right|300px|Casimiro Tejera Delgado.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Por renuncia del Prof. Gilberto Acosta Arteta, quien se postulará nuevamente como Intendente Municipal, queda al frente de la Comuna Don Casimiro Tejera Delgado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1971 - 1973&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-13-acosta-arteta.jpg|thumb|frame|right|300px|Prof. Gilberto Acosta Arteta.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Prof. Gilberto Acosta Arteta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1973 - 1976&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente militar: Cnel. José María Siqueira.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1976 - 1980&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente militar: Cnel. Juan César Curutchet.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1980 - 1982&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente militar: Cnel. Fernando Amado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1982 - 1984&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente militar: Cnel. Miguel Ángel Aparicio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1984 - 1989&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-26-stern.jpg|thumb|frame|right|300px|Benito Stern.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Don Benito Stern.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1989 - 1990&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-27-jaurena.jpg|thumb|frame|right|300px|Daoiz Jaurena.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Ante renuncia del Sr. Benito Stern, quien se postulará nuevamente a Intendente Municipal, asume como Intendente Municipal Don Daoiz Jaurena Cuervo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1990 - 1994&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-28-burgueno.jpg|thumb|frame|right|300px|Domingo Burgueño Miguel.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Don Domingo Burgueño Miguel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1994 - 1995&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-29-mesa.jpg|thumb|frame|right|300px|Francisco Mesa Borrallo.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Ante renuncia del Sr. Domingo Burgueño Miguel para postularse nuevamente a Intendente Municipal, asume el Esc. Francisco Mesa Borrallo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1995 - 1998&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-28-burgueno.jpg|thumb|frame|right|300px|Domingo Burgueño Miguel.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Don Domingo Burgueño Miguel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
1998 - 2000&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-31-tortorella.jpg|thumb|frame|right|300px|Camilo Tortorella.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Ante el fallecimiento de Don Domingo Burgueño Miguel, asume en el cargo de Intendente Don Camilo Tortorella.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
2000 - 2005&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-32-antia.jpg|thumb|frame|right|300px|Enrique Antía.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Ing. Agr. Enrique Antía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
2005&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-33-pereira.jpg|thumb|frame|right|300px|Luis Eduardo Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Ante renuncia del Ing. Agr. Enrique Antía para postularse nuevamente a la Intendencia Municipal, asume el Sr. Luis Eduardo Pereira.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
2005-2010&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-34-de-los-santos.jpg|thumb|frame|right|300px|Oscar De Los Santos.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Oscar De Los Santos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
Hasta aquí la recopilación incluida en el Fascículo Coleccionable Nº 1 año 2009 &amp;quot;INTENDENTES DE MALDONADO&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A continuación se continúa la lista cronológica de Intendentes de Maldonado:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
2010&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-35-salaberry.jpg|thumb|frame|right|300px|Gustavo Salaberry.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Ante la renuncia de Oscar de los Santos, asume hasta finalizar el período.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
2010-2014&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-34-de-los-santos.jpg|thumb|frame|right|300px|Oscar De Los Santos.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Oscar De Los Santos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
2014&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-37-hernandez.jpg|thumb|frame|right|300px|Susana Hernández.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Ante la renuncia de Oscar de los Santos, asume hasta finalizar el período Susana Hernández.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
2015 - 2019&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-32-antia.jpg|thumb|frame|right|300px|Enrique Antía.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Ing. Agr. Enrique Antía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
2019 - 2020&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-39-bentancur.jpg|thumb|frame|right|300px|Jesús Bentancur.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Ante la renuncia de Enrique Antía, asume Don Jesús Bentancur hasta finalizar el período.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
Desde 2020 &lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Intendente-40-antia.jpg|thumb|frame|right|300px|Enrique Antía.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, Ing. Agr. Enrique Antía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
Desde 2025 &lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:Miguel-abella-2025.jpg|thumb|frame|right|300px|Enrique Antía.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
Intendente Municipal, don Miguel [[Recuerdos_de_la_familia_Abella|Abella.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=La_Ex_Estaci%C3%B3n_San_Carlos&amp;diff=18550</id>
		<title>La Ex Estación San Carlos</title>
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				<updated>2026-08-19T18:48:59Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Archivo en construccion.jpg|right|400px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aportes del Dr. Javier Pereira Báez&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llamada &amp;quot;Ex San Carlos&amp;quot; es la estación que está ubicada en el ramal Maldonado-Punta del Este, fuera de la ciudad de San Carlos. La Estación San Carlos que está en la ciudad es posterior, ya que cuando el ferrocarril llega en 1910 sólo había línea ferroviaria hacía Maldonado, la línea a Rocha aún no estaba planificada.&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Est-Las-Piedras-ex-San-Carlos.jpg|thumb|frame|right|800px|Estación vieja de San Carlos.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Ex-estacion-san-carlos-aerea.jpg|thumb|frame|left|700px|Vista aérea de San Carlos, marcadas las estaciones actual y Ex San Carlos.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:San-carlos.jpg|thumb|frame|left|700px|Click para ampliar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Estampas_de_Maldonado#Historias_de_San_Carlos|Volver a Historias de San Carlos.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
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		<title>La Ex Estación San Carlos</title>
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				<updated>2026-08-19T18:47:26Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Archivo en construccion.jpg|right|400px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aportes del Dr. Javier Pereira Báez&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llamada &amp;quot;Ex San Carlos&amp;quot; es la estación que está ubicada en el ramal Maldonado-Punta del Este, fuera de la ciudad de San Carlos. La Estación San Carlos que está en la ciudad es posterior, ya que cuando el ferrocarril llega en 1910 sólo había línea ferroviaria hacía Maldonado, la línea a Rocha aún no estaba planificada.&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Ex-estacion-san-carlos-aerea.jpg|thumb|frame|left|700px|Vista aérea de San Carlos, marcadas las estaciones actual y Ex San Carlos.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:San-carlos.jpg|thumb|frame|left|700px|Click para ampliar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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[[Estampas_de_Maldonado#Historias_de_San_Carlos|Volver a Historias de San Carlos.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<title>Archivo:San-carlos.jpg</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
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&lt;div&gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<title>La Ex Estación San Carlos</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: Página creada con « 400px   La llamada &amp;quot;Ex San Carlos&amp;quot; que es la estación que está ubicada en el ramal Maldonado-Punta del Este, fuera de la ci...»&lt;/p&gt;
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&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Archivo en construccion.jpg|right|400px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La llamada &amp;quot;Ex San Carlos&amp;quot; que es la estación que está ubicada en el ramal Maldonado-Punta del Este, fuera de la ciudad de San Carlos. La Estación San Carlos que está en la ciudad es posterior, ya que cuando el ferrocarril llega en 1910 sólo había línea ferroviaria hacía Maldonado, la línea a Rocha aún no estaba planificada.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Estampas_de_Maldonado&amp;diff=18545</id>
		<title>Estampas de Maldonado</title>
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				<updated>2026-08-19T18:26:38Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: /* Historias de San Carlos */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;[[Archivo:Punta-Panoramica-Stefanach.jpg|thumb|frame|left|1600px|Imagen panorámica de Punta del Este. Aporte del Sr. Fabricio Stefanach.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-Ospitaletche-Punta-del-Este-panoramica.jpg|thumb|frame|left|1600px|Imagen panorámica de Punta del Este presentada en formato de tríptico (de ahí el desgaste que se observa en los dos puntos de doblez). La impresión es en colores, aunque en verdad se trata de una fotografía original en blanco y negro coloreada a mano. En su ángulo superior derecho se indica que es un &amp;quot;Panorama desde el Casino&amp;quot;. A la izquierda se ve una sencilla plaza con un tanque de agua, hamacas, toboganes y sube y bajas, que corresponde a la actual plaza Artigas, igualmente conocida como plaza de los artesanos. También se ve el faro, el viejo edificio de la Aduana y una ahora inexistente playa que desapareció hace algunas décadas cuando se hizo la ampliación del puerto. El autor de la foto es Jesús Cubela y si bien no tiene fecha podría ubicarse en la segunda década del siglo XX. Contribución del Sr. Martín Ospitaletche.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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__TOC__&lt;br /&gt;
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|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Tapa-cinco-postas.jpg|thumb|frame|left|400px|&amp;quot;Cinco Postas en el Siglo&amp;quot;, publicación de IUA Ediciones.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cinco Postas en el Siglo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Para intentar enfrentarnos al olvido, hemos hecho pequeños rescates de la vida de aquella comarca transformada hoy en balneario internacional. El aporte de documentos escritos y fotográficos y, especialmente, las memorias personales nos han ayudado a fortalecer la memoria colectiva.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[https://www.iua.edu.uy/wp-content/uploads/2016/10/CINCO-POSTAS-EN-EL-SIGLO-1.pdf  Click para acceder al libro en formato PDF]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Lido-casino-miguez.jpg|thumb|frame|left|400px|Edificio Casino Míguez.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Edificio Casino Míguez===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Años dorados. La historia del icónico edificio de Punta del Este que venden por más de US$ 4 millones. Funcionó como hotel de lujo, casino, cine y propiedad con apartamentos. Ahora, está abandonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Edificio Casino Míguez, un ícono arquitectónico de Punta del Este que funcionó como hotel de lujo, casino y cine, está a la venta por US$ 4.300.000. En 2023, la Intendencia de Maldonado (IDM) resolvió que el emblema puntaesteño fuera declarado como Bien de Interés Patrimonial, debido a su valor histórico. El edificio fue construido en 1942 por José Barbieri y Juan Antonio Bermúdez. La Dirección General de Urbanismo destacó la importancia del inmueble “en el paisaje de Punta del Este, en particular es el símbolo que define el ingreso a la Península”. “Es un icono que nos recuerda la mejor arquitectura de ladrillo y piedra del Punta del Este de las décadas 1940 y 1950, su enclave es privilegiado, el gran espacio libre en que se ubica la Liga de Fomento habilita la visualización en perspectiva y como punto focal desde la Rambla Claudio Williman”, destacó la dirección de la comuna maldonadense. En la planta baja del edificio se encontraba la sala de juegos privada, que fue ícono de la movida puntaesteña, por donde pasaron músicos y figuras destacadas del arte, según el Centro de Documentación Histórico-departamental de la Casa de la Cultura de Maldonado. El casino privado funcionó durante diez años y luego pasó a estar bajo la órbita del Estado. En 1970, el edificio fue reciclado y se convirtió en una propiedad con apartamentos. En esa misma década, se instaló el Cine Lido, uno de los más antiguos de la zona; funcionó hasta el 2009. La propiedad está publicada en la página web de la inmobiliaria Market del Este. MONTEVIDEO PORTAL, 24 de octubre, 2025&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pinares-1960.jpg|thumb|frame|left|400px|Video documental de Vinelli Inmobiliaria, 1960.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Punta del Este en 1960===&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Producción documental de Vinelli Inmobiliaria, 1960. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;embedvideo service=&amp;quot;vimeo&amp;quot;&amp;gt;https://vimeo.com/1130870809?share=copy&amp;amp;fl=sv&amp;amp;fe=ci&amp;lt;/embedvideo&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Vista-General-de-Piriapolis-0.jpg|thumb|frame|left|400px|Vista general de Piriápolis.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Piriápolis===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Piria:_el_Alquimista_de_los_sueños_y_la_ciudad_encantada|Piria: el Alquimista de los sueños y la ciudad encantada]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Bicentenario 001 (Grande).jpg|thumb|frame|left|400px|Tapa de la publicación de 120 páginas &amp;quot;Maldonado en su Bicentenario&amp;quot;, 1958.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Maldonado en su Bicentenario===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Click para ver la versión digital online:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* &amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;https://online.fliphtml5.com/ghht/tzho/#p=1&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;Maldonado en su Bicentenario&amp;lt;/a&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Maldonado 175 a 001 (Grande).jpg|thumb|frame|left|400px|Tapa de la publicación de 72 páginas de La Mañana, 1981.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Maldonado Tierra Mía===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Click para ver la versión digital online:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* &amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;https://online.fliphtml5.com/ghht/wzev/#p=1&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;Maldonado Tierra Mía&amp;lt;/a&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:EL CAMINO DE LA LIBERTAD pantalla (Grande).jpg|thumb|frame|left|400px|Los Profesores Trujillo y Olascuaga condujeron el Conversatorio, a 200 años de la Cruzada Libertadora. ]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Conversatorio: EL CAMINO DE LA LIBERTAD===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Banco de Historias del Colegio IUA invitó a la comunidad a reflexionar sobre los hechos de 1825 que marcaron el camino de la libertad para la nación oriental. Los Profesores Valentín Trujillo y Federico Olascuaga compartieron sus puntos de vista y contenidos audiovisuales con el público, agradeciendo especialmente la presencia de distinguidos investigadores e historiadores como el Esc. Juan Antonio Varese y el Dr. Mario Scasso Burghi, alineados con la premisa ineludible: &amp;quot;Tenemos una historia demasiado rica para ser ignorada&amp;quot;.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Conversatorio: EL CAMINO DE LA LIBERTAD, a 200 años de la Cruzada Libertadora]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Angelito-bottaro.jpg|thumb|frame|left|400px|Como toda la familia Bottaro, Angelito integró la agrupación de negros y lubolos de Pan de Azúcar, “Los Negros Humildes”. ]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Cultura local: pinceladas sobre las huellas de algunos exponentes de las letras y la música en Maldonado===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El periodista conductor del programa radial &amp;quot;Domingos de Maldonado&amp;quot;, don Sergio Sánchez Moreno, rescata las huellas de muchos protagonistas de la cultura local, oriundos o de paso: Antonio Lussich escritor, Carlos Gardel canta en Aiguá, La Parranda Canaria, La Rondalla Carolina, Alberto Mastra, Angelito Bottaro, Los Negros Humildes, Juan Carlos Martínez Gil, Tango Por Tres, Los Juveniles del Tango y Astor Piazzola, entre otros personajes y agrupaciones, también del Carnaval de Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Cultura local: pinceladas sobre las huellas de algunos exponentes de las letras y la música en Maldonado]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-encuentro-vecinos-20210121 .jpeg|thumb|frame|left|400px|Encuentro de vecinos memoriosos en el Campo Deportivo del Colegio IUA, 21 de enero, 2025.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Encuentro de vecinos memoriosos, enero 2025===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A iniciativa de don Alfredo Tassano Canale e Ignacio Grieco Cuervo, el 21 de enero de 2025 se dieron cita en el Campo Deportivo del Colegio IUA varios vecinos memoriosos, entre ellos Rodolfo Acosta Frade, Luis Ángel Acosta, Gerardo Rodríguez Lafferranderie, Luis Pedro Zanoni, Martín Fattori, Nuble Santos, Luis Pancho Rivero, Sergio Sánchez Moreno, Atilio Ferraro, Javier Pereira, Ana María Cantera Canale, Nélida Sosa, Chola Corbo, Susana Canale, Lilia Longo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Vecinos de San Fernando se reúnen, recuerdan y trabajan juntos en el rescate de memorias]]  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Punta-ballestie-01.jpg|thumb|frame|left|400px|La historia de Punta del Este contada por el Ec. Santiago Balestié.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===La Historia de Punta del Este contada como nunca antes===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por: Ec. Santiago Balestié González, fundador de Hoster&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la hora de hablar de la historia de Punta del Este lo primero que se debe saber es que la historia de Punta del Este se está escribiendo en presente, la historia de Punta del Este es historia viva. Para entender esto basta con dimensionar el hecho de que hace 120 años lo que hoy es una ciudad balneario de referencia en el mundo entero, con una infraestructura consolidada y alta conectividad nacional e internacional, era poco más que una zona de arenales, sin árboles, sin caminos de llegada por tierra, habitada por algunos pocos pescadores que vivan en sus rústicos ranchos de madera y en donde las únicas construcciones sólidas eran el Faro (1860) y la Aduana del puerto (1887). ¿Cómo pasó este aislado paraje de arena, rocas, lobos marinos y ballenas a transformarte en una ciudad turística que recibe cerca de 700.000 personas cada año y cuáles fueron los principales hitos en ese proceso? Te lo contamos en esta nota.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Historia de Punta del Este]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:DSC07078 (Grande).jpeg|thumb|frame|left|400px|TERTULIA en el Club House del Campo Deportivo IUA.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===El Banco de Historias Locales del Colegio IUA invita: TERTULIA, Julio 2022===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A iniciativa de la Dirección de Primaria y con el apoyo del Banco de Historias Locales del Colegio, vecinos de Punta del Este se reencontraron, compartieron un cafecito y entretejieron recuerdos en el Club House del Campo Deportivo IUA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[https://www.iua.edu.uy/2022/08/02/tertulia-en-el-iua/  Click para acceder a la noticia publicada en el sitio web del Colegio IUA.]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:01.jpg|thumb|frame|left|400px|Ballenas y balleneros.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Oficios fernandinos olvidados - Dr. Mario Scasso Burghi===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Varias ocupaciones y oficios artesanales eran característicos de nuestra ciudad en el pasado, todos ellos relacionados y vinculados al mar y se han perdido y aún olvidado en el devenir de los cuatro siglos por los que se extiende la existencia de la Ciudad de San Fernando de Maldonado (del S. XVIII al S. XXI).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[[Oficios_fernandinos_olvidados|Oficios fernandinos olvidados]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Nogaro-Fischer.jpg|thumb|frame|left|400px|&amp;quot;El surgimiento del Nogaró y su primer reinado&amp;quot;, Documental de Diego Fischer.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===El surgimiento del Nogaró y su primer reinado===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Guión, Producción y Dirección de Diego Fischer - periodista, escritor, guionista​, productor teatral y cinematográfico uruguayo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*[[Punta_del_Este_MUESTRA_-_Serie_de_Documentales_de_Diego_Fischer|Click para ver el film documental online.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Punta-1932.jpg|thumb|frame|left|400px|Punta del Este, 1932]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===El Concejo Auxiliar de Punta del Este en 1932===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por el Dr. Fernando Cairo (publicado en Sept. 2014 por Semanario Realidad).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el año 1908 funcionó en Punta del Este una Comisión Auxiliar, cuya finalidad principal fue coadyuvar con las autoridades departamentales y nacionales en el desarrollo y progreso del balneario. Efectivamente, el Domingo 10 de Abril de 1908 se reunieron en acto público numerosos vecinos de Punta del Este para presenciar la instalación de la Comisión Auxiliar en la casa de [[Mrak,_Antonio|Antonio Mrak]]. Habían sido designados por la Junta Económico-Administrativa de Maldonado como ediles integrantes de la referida comisión los vecinos [[Mrak,_Antonio|Antonio Mrak]], Presidente, Francisco Mesa (Secretario), Pedro Risso, Constante Cruzado y Pedro Decaux.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[El Concejo Auxiliar de Punta del Este en 1932]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:FRocha.jpg|thumb|frame|left|400px|El país de las playas - Película promocional. ]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===El País de las Playas y otras filmaciones===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta colección, aporte del Sr. Fabián Rocha, presenta valiosa documentación audiovisual sobre Maldonado y el Uruguay del Siglo XX:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- El País de las Playas&lt;br /&gt;
- Turismo en Piriápolis&lt;br /&gt;
- El Tren de Piria&lt;br /&gt;
- Festival automovilístico internacional - Piriápolis 1952&lt;br /&gt;
- Una familia típica de clase media en Uruguay&lt;br /&gt;
- Del Schneider al piso bajo - transporte colectivo en Montevideo&lt;br /&gt;
- LLegan los Centellas de Plata - ONDA&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Colección de documentos audiovisuales - Fabián Rocha]]&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
* [[https://vimeo.com/445612818/5ed70cc2f5| &amp;quot;MON PAYS ET LE SIEN&amp;quot; - Documental francés sobre Uruguay]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Tapa-cronicas.jpg|thumb|frame|left|400px|CRÓNICA DE PUNTA DEL ESTE - Mecha Gattás &amp;amp; Blanca Giuria, 1987. ]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Crónica de Punta del Este===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Punta del Este es un gran reloj de arena que marca las horas de cada verano, destinado a ser desde su origen, un constante desafío al futuro. Pero su realidad, es producto de un largo proceso social, cultural y económico, donde, cada tanto, el balneario afrontó crisis de crecimiento y debieron hacerse opciones que, equivocadas o no, configuraron el presente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* &amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;https://online.fliphtml5.com/ghht/xrkf/#p=1&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt; Click para ver CRÓNICA DE PUNTA DEL ESTE online.&amp;lt;/a&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Fossey-03.jpg|thumb|frame|left|400px|Estación ANCAP Punta del Este / PIERRE FOSSEY (1901-1976). Serie &amp;quot;Paisajes de Acá&amp;quot; - Recopilación de Marcelo Puglia.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Paisajes de Acá - Recopilación de pinturas de varios autores realizada por Marcelo Puglia===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Colección de obras de distintos autores sobre paisajes del Departamento de Maldonado, recopilación realizada por Marcelo Puglia y bautizada &amp;quot;Paisajes de acá&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Marcelo Puglia - Paisajes de acá]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:MPuglia-01.jpg|thumb|frame|left|400px|Saladero de los holandeses. Foto de Marcelo Puglia.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===4.793 km2===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Marcelo Puglia, autodidacta apasionado por la fotografía artística, ha recorrido y registrado huellas de otros tiempos en nuestra &amp;quot;tierra y costa de indígenas, descubridores, exploradores, conquistadores, colonizadores, corsarios, piratas y bucaneros; Maldonado es hoy, desde su composición económica y cultural, el resultado de un proceso histórico de más de dos siglos de antigüedad.&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Click para visitar la exposición online:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Marcelo Puglia - 4793 km2]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:iname.jpg|thumb|frame|left|400px|Maldonado cuenta con un hogar de niños. Fue construido por reclusos, a quienes se pagaba un salario simbólico.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Guardería y Casa-Cuna INAU===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Guardería y Casa Cuna del INAU fue construida a principios de la década de 1970 con mano de obra de presos y la colaboración de algunos funcionarios de la Intendencia Municipal. Fue escriturada a nombre del Consejo del Niño. Participaron en la Comisión de dicha obra: por el INAU, Héctor Plada, Procurador; alma mater: Elena González de Cabrera; líder del proyecto y coordinador de las fuerzas vivas consagradas a su concreción: Tito Polakoff; Jefe de Policía Esteban Costa, Mario Regina, Morocha Rímoli, Mario Scasso (padre), Pocho Tortorella y su Sra. Olga, la Maestra Angelie Laferranderie, el Dr. Agustoni - quien atendía la salud dental de los niños -, el Sr. Hagr, el Sr. Tabeira, Mario Gomensoro,  el Juez Dr. Clavijo, Mario Sayevich, Moseñor Corso, el Padre Domingo de Tacuarembó y Ricardo Biurrun, entre otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Guardería y Casa-Cuna INAU Maldonado]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[González de Cabrera, Elena|Click para visitar el archivo de Elena González de Cabrera]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Moroy-1853-01.jpg|thumb|frame|left|400px|Dibujo del norteamericano Frank Vicent fechado en 1853, se encuentra en el museo Histórico Nacional (Rincón 437 Montevideo).]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Punta del Este, 18 de Noviembre de 1853===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este dibujo del norteamericano Frank Vicent fechado en 1853, se encuentra en el museo Histórico Nacional (Rincón 437 Montevideo). El artista se ubicó en las cercanías de la actual Liga de Fomento y Turismo de Punta del Este, comienzo de la Rambla Gral. Artigas, mirando hacia Maldonado. Pocos vieron este dibujo y los que sí, menos se dieron cuenta que lo que sobresale sobre una lomada a la izquierda es la Torre del Vigía de Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Punta del Este, 18 de Noviembre de 1853, por Alberto Moroy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:parque-eolico-carape.jpg|thumb|frame|left|400px|Vista del parque eólico sobre la Sierra de Carapé.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Sierra de Carapé; un nombre antinómico===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién le puso ese nombre? Sin duda los jesuitas que realizaron el relevamiento cartográfico del territorio al norte del Río Negro, hasta donde llegaban las Estancias “Ganaderas” de las Misiones Jesuíticas Orientales y Occidentales y también de la región que llamaban la “Vaquería del Mar”, que correspondía a la cuenca de la Laguna Merim. A esta zona de llanura lacustre, que drena hacia el espejo de aguas que ellos denominaron Miní (chica en guaraní, en relación a la “grande” de Los Patos, Merim es la versión portuguesa), concurrían un jesuita con una tropa de guaraníes en forma periódica, a realizar arreos de ganados “sueltos” para repoblar sus estancias. Es por esta causa que muchos de los cursos de agua de esta cuenca, tengan nombres guaraníes (Aiguá, Pirarajá, Cebollatí, Chuí, Yaguarón, Marmarajá, Tacuarí, Aceguá, Tupambaé) y también el límite sur serrano de ella: Carapé. Todo esto fue cartografiado en relación con la fundación de los pueblos misioneros occidentales y orientales del Río Uruguay, entre 1626 y 1707 y la estructuración de sus estancias ganaderas, muy anterior a la ocupación española de la Banda Oriental. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Sierra de Carapé; un nombre antinómico - por Mario Scasso Burghi]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:20190718-Lenik-1.jpg|thumb|frame|left|400px|18 de Julio de 2019, celebración del 189 aniversario de la Jura de la Constitución en la Plaza de Maldonado. Cortesía de Susana e Ivan Lenik.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===La Plaza de Maldonado de fiesta, 18 de Julio de 2019===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Año a año la fiesta patria del 18 de Julio convoca a los orientales a conmemorar el aniversario de la Jura de la Constitución. Durante el festival se realiza un desfile de caballería y se cuenta con la participación de grupos de danza, sociedades nativistas y espectáculos folclóricos, entre otras actividades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[La Plaza de Maldonado, 18 de Julio de 2019]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[La_Plaza_de_Maldonado|La Plaza de Maldonado]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Fb.jpg|thumb|frame|left|400px|Encuentro de Vecinos de Maldonado.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Encuentro de Vecinos de Maldonado, Mayo de 2019===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Dirección de Cultura de la Intendencia Municipal promovió una reunión de vecinos, que tuvo lugar en el Teatro de la Casa de la Cultura el 15 de Mayo de 2019.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Encuentro de Vecinos de Maldonado, Mayo de 2019]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:mapa.jpg|thumb|frame|left|400px|Documental: UNA BAHÍA A DEFENDER.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===UNA BAHÍA A DEFENDER===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dirigido por Alejandro Ferrari, Idea y Producción de Alejandrina Morelli, el video presenta con abundancia de detalles la historia de nuestra bahía. Incluye entrevistas a: Lic. Carmen Curbelo, Prof. María Díaz de Guerra, Dr. Fernando Cairo y Lic. José María Olivero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aporte de Alejandrina Morelli&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Una bahía a defender]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:tapa-porvenir.jpg|thumb|frame|left|400px|Portada de EL PORVENIR DEL ESTUDIANTE, Periódico original de la Escuela Ramírez, 24 de Agosto de 1879.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===EL PORVENIR DEL ESTUDIANTE===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En pleno contexto de la reforma educativa llevada a cabo por José Pedro Varela, el 21 de enero de 1877 se inauguró en la ciudad de Maldonado el nuevo edificio para la escuela pública de varones (Escuela de 2do. grado ampliada), que pasó a llamarse Ramírez en honor a su benefactor, el diputado José Pedro Ramírez. Pocas semanas más tarde, el 9 de marzo, sus aulas fueron testigos del inicio del primer año lectivo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al igual que Varela y los demás reformadores de la enseñanza, Silvestre Umérez, Director de la Escuela Ramírez desde 1879, estaba profundamente convencido de que la misma no debía relegar a los alumnos a desempeñar el papel meramente pasivo que caracterizaba al sistema educativo de aquella época. Prueba de ello fue la iniciativa que tuvo de impulsar la creación de un periódico escolar que constituiría toda una novedad, no solo en Maldonado sino en todo el país, pues Umérez era consciente de que sería un efectivo medio para despertar vocaciones y estímulos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[EL PORVENIR DEL ESTUDIANTE, fiel testigo de Maldonado a fines del S XIX]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Bateria-este-Gorriti.jpg|thumb|frame|left|400px|La Batería Este en Isla Gorriti.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===La Isla Gorriti===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La isla Gorriti tiene una extensión de 1,7 km de largo, por 900 m de ancho en su parte más ancha y 160 m en su parte más angosta, posee algo más de 70 hectáreas de superficie (aporte de Pablo A. Núñez Gutiérrez) y es una isla rodeada por aguas marítimas uruguayas del Río de la Plata. Fue reconocida en 1516 por Juan Díaz de Solís; más adelante, fue avistada en 1527 por Diego García de Moguer, quien la denominara Isla de las Palmas; también fue avistada por Sebastián Gaboto. Fue bautizada en homenaje al comandante español Francisco Gorriti, Jefe de Montevideo en la primera mitad del siglo XVIII, quien hiciera levantar en la misma una fortificación para defender al Río de la Plata frente al avance de los portugueses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 26 de abril de 1769 nació allí Pedro Medrano, patriota, abogado y poeta rioplatense, que participó en el Cabildo abierto de 1810 en Buenos Aires, donde se pronunció a favor de la causa criolla, y fue diputado en la Asamblea del Año XIII y en el Congreso de Tucumán del 9 de julio de 1816, el cual declaró la Independencia Argentina. Como poeta, dejó escritas numerosas obras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[La Isla Gorriti de Punta del Este]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Oyarvide-punta-ballena.jpg|thumb|frame|left|400px|Punta Ballena, 1803.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Punta Ballena===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Punta_Ballena]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Emir.jpg|thumb|frame|left|400px|Emir Emin Arslan.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El Emir de Punta del Este===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Emir Arslán nació el 13 de julio de 1866 en Chuayffet, Líbano. Hijo del príncipe Mayid y de la princesa Zahía, ambas familias encumbradas de la comunidad drusa libanesa y de gran trayectoria en la esfera pública del Imperio Otomano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Arslán comenzó a veranear en el balneario uruguayo de Punta del Este poco después de su llegada al Río de la Plata, en 1910. En 1920 encomendó al arquitecto francés Eduardo Le Monnier la construcción de una casa rústica, de una planta, hecha en piedra y con techos de paja, que denominó “La Chaumière”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por Alberto Moroy&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
PUBLICADO EN EL PAÍS – VIAJES, el 27 de Diciembre de 2015.&lt;br /&gt;
http://viajes.elpais.com.uy/2015/12/27/el-emir-de-punta-del-este/&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-Ospitaletche-Batuecanos.jpg|thumb|frame|left|400px|Los Batuecanos, contribución del Sr. Martín Ospitaletche.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Los Batuecanos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Conocidos vecinos del Maldonado de la segunda mitad del siglo XIX. De acuerdo a la carta que uno de ellos, Ramón Vicente Odizzio, dirigiera a Américo Pintos Márquez el 8 de julio de 1925, ellos son, de izquierda a derecha: Avelino Estadés, Antioco Odizzio, Clodomiro Almeida, Lázaro Odizzio, Esteban Alegre, Antonio de las Carreras, Domingo Márquez, Ramón Odizzio y Felipe Vázquez.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Los Batuecanos|Más información]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-Ospitaletche-Punta-del-Este-1911-detalle.jpg|thumb|frame|left|400px|Detalle de Postal enviada por Américo Pintos a su futura esposa - Felicia Elordi - el 3 de Febrero de 1911, contribución del Sr. Martín Ospitaletche, su nieto.]]&lt;br /&gt;
|| &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Américo Pintos Márquez|Otras postales enviadas por Américo Pintos Márquez a Felicia Elordi - a principios del S XX.]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Maldonado_01.jpg|thumb|frame|left|400px|Vista de la calle Sarandí en el centro de Maldonado, a la izquierda: la Plaza, a la derecha: el Centro Paz y Unión. Fotografía tomada por Henry Burnett a fines del S XIX.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
===Entrando por la calle Sarandí a las entrañas de Maldonado===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recordamos familias, comercios e instituciones de la calle Sarandí... Juanita Olaza, Justino de León, Juan Serra Tur - Rivero, Pedro Schiavone, Manuel Plada, José Visconti, Francisco Mier, Bar Dewar, Urbin, Peluquería Peloche, Tapicería Villafán, Dr. Scasso, Gilberto Acosta Viera, Gerónimo Caraballo, Ginés Isa, Doroteo Canale, Verdulería y frutería de Coco González, Gabriel Manuel (tienda Atenas), Francisco Ribeiro, Lavalleja Cruzado, Abdala, Rivero - Moreno, Fulgencio Gutiérrez, Luisa y Francisca Borda, Tejería, Gerardo Márquez, Peluquería Tassano, Paulette, Farmacia Jaurena, Catalina Támmaro, Ramiro Cardozo, Club Uruguay, Sastrería Támmaro, Tienda Alcántara, Ramón Díaz, Foto Toja, Electricidad Zunín, Fca. de baldosas de Roberto Ferreiro, Alfonso Ortiz, Agnese y Llano, Bolívar Castro, Agencia Ford, Lepera, Victoriano Plada, Fca. de pastas Amestoy, Casa Adó (Arturo y Aidée), Cambio Artigas, Peluquería Quintana, Hotel Furtado, Hotel Amorín, Tomás Clavijo, Gabina Nieves de Borda, Edison Amorín, Farmacia Dominga (Germán), Luis Gaggioni, Hotel Barla, José Fernández Izmendi, La Favorita (Jesús y José María Ibáñez, La Onda, Cambio Baquero (Alberto, el relojero), Club Paz y Unión, Bar Tico Tico, Ángel Gaggioni, Blás Borrallo, el surtidor de nafta atendido por Donter Chalar en la esquina de la Plaza, Cuartel, Escuela Ramírez, Intendencia Municipal, Bonilla, Cabrera, Jaurena - Cuervo, Rogelio Udini, Juan Bonet, René Montañés... &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Recuerdos de Maldonado]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Maldonado_Catedral_01.jpg|thumb|frame|left|400px|1914 - La Catedral de Maldonado vista desde la Torre del Vigía. En primer plano la actual calle Zelmar Michelini. Foto tomada por Fausto Santos Gutiérrez, Inspector Regional de Escuelas.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===La Catedral de Maldonado===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La construcción de la Catedral de San Fernando de Maldonado comenzó en 1801 y fue suspendida por las Invasiones Inglesas de 1806, lo que llevó a que la culminación de la obra demorara casi un siglo. Su inauguración se realizó 94 años más tarde, en el año 1895, por el arzobispo de Montevideo Mariano Soler. Consta de una nave principal con dos campanarios y una cúpula central. A los costados y al fondo de la nave se disponen dos edificios pequeños que completan el conjunto dando forma de cruz. Su magnífico Altar Mayor es obra de Antonio Veiga, habiendo obtenido dos premios en la exposición continental realizada en Buenos Aires en 1882. &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;A la izquierda del Altar se encuentra un Cristo agonizante policromado el cual, perfectamente embalado en un cajón, fue encontrado en las costas del océano, desconociéndose su destino: nadie sabe quién lo hizo, para quién era, ni de dónde vino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[La Catedral de Maldonado]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Nuestra Patrona la Virgen del Carmen]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[La estatua de San Fernando Rey]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[El altar de la Catedral de Maldonado]]&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
*&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;http://online.fliphtml5.com/ghht/egrb/#p=1&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;Click para ver la publicación &amp;quot;Maldonado y su Catedral - Monumento Histórico&amp;quot;.&amp;lt;/a&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Maldonado_03.jpg|thumb|frame|left|400px|Saravia y sus partidarios llegando a la Comisaría de Maldonado.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Vista de la Comisaría de Maldonado===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fotografía tomada por [[Burnett,_Henry|Herny Burnett]], desde el campanario de la Catedral.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Maldonado_04.jpg|thumb|frame|left|400px|Nivelando la calle Dodera (ex Av. Punta del Este). Fotografía tomada por Herny Burnett en 1890.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Nivelando la calle Dodera===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La máquina niveladora pasando frente a la residencia de [[Burnett,_Henry|Herny Burnett]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Torre_del_Vigia.jpg|thumb|frame|left|400px|Torre del Vigía.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
===Torre del Vigía===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Torre del Vigía, emblemático monumento militar español colonial, está situada en la Plaza del Vigía (antiguamente Plaza del Recreo). Es de ladrillos, revestida con una amalgama de cal, su base cuadrada tiene cinco metros de lado y la altura total es de 17 m. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según Alberto Moroy fue edificada por orden del Virrey del Río de la Plata, Don Gabriel de Avilés y Fierro. La obra fue dirigida por el Ministro de la Real Hacienda de Maldonado, Don Rafael Pérez del Puerto. En documentos de 1803 consta: “...edificada de ladrillo y cal que la llaman de la Vigía pertenece a la Corona, siendo avaluada en $ 5.500”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su función era de puesto de vigilancia “...para vigía y observación de todas las ocurrencias del mar...” según el lenguaje de entonces, para informar al gobierno de Buenos Aires sobre el tránsito marítimo en la boca del Río, ya que desde su terraza se visualiza toda la bahía. Tuvo preponderante importancia militar durante las Invasiones Inglesas que tuvieron lugar entre los años 1806 y 1810. Según algunas crónicas se cree que las alertas de la presencia de barcos enemigos se realizaban mediante señales de humo.&lt;br /&gt;
&amp;lt;html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;a href=&amp;quot;http://puntadelesteblog.blogspot.com.uy/2007/08/la-torre-del-vigia.html&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;(Clic aquí para ver la fuente de información on line).&amp;lt;/a&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según cuentan leyendas locales, existe bajo la torre una entrada a un complejo de túneles, que la comunican con el Cuartel de Dragones y la Catedral. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la Plaza del Vigía también se exhiben actualmente cañones antiguos y un “Marco de los Reyes”, mojón que demarcaba los territorios españoles de los portugueses según un Tratado de 1750. Este y otros dos Marcos de los Reyes - que presentaban inscripciones talladas en la piedra referidas a los monarcas de España y Portugal - fueron destruidos por orden del General Ceballos con la finalidad de eliminar el recuerdo de la dependencia de la corona. En el año 1895 fue recuperado y trasladado a su actual ubicación desde la Sierra de Carapé; la historia cuenta que para hacerlo fueron necesarias 5 carretas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Algunas imágenes de la Torre del Vigía de Maldonado]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Sistemas de alerta temprana]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Punta del Este, 18 de Noviembre de 1853, por Alberto Moroy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Calle-Roman-Guerra.jpg|thumb|frame|left|400px|Maldonado, Noviembre de 1930.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Acto en homenaje al Escribano [[Guerra,_Román|Román Guerra]]===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En noviembre de 1930, la calle que en ese entonces se llamaba Rocha, fue denominada “Román Guerra”, como justo homenaje a esta destacada personalidad de espíritu amplio, inteligencia despierta y de honradez, bondad y desinterés ampliamente reconocidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nótese que, como era de estilo en la época, la concurrencia al acto es exclusivamente masculina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Guerra,_Román|Román Guerra]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:FV-0005.jpg|thumb|frame|left|400px|Cantera de turba en Maldonado.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Las Turberas de Maldonado===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al hallarse grandes yacimientos de turba próximos a la bahía, cerca del balneario de Punta del Este, en 1890, se estimó que se podrían producir alrededor de un millón de toneladas de combustible. Habiéndose hecho serios ensayos con 600 toneladas - que fueron transportadas a la usina bonaerense - pudo constatarse que la turba extraída producía gas de excelente calidad, en virtud de lo cual se decidió hacer la explotación en gran escala.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Las_Turberas_de_Maldonado|Más información]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Muelle-de-Cavallo.jpg|thumb|frame|left|400px|Establecimiento de Cavallo Hnos. Detalle de foto publicada en el libro &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot; de Carlos Seijo.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Las Delicias===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Expresa Carlos Seijo en el libro &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot; (pág 222, capítulo &amp;quot;Balnearios&amp;quot;): El Balneario primitivo de Maldonado, era donde se encuentra el muelle de hierro, hoy playa de &amp;quot;Las Delicias&amp;quot;; y cuenta Julián O. Miranda: &amp;quot;Los baños de la playa eran frecuentados por las familias fernandinas que se trasladaban en carretas... únicos vehículos capaces de transitar por entre médanos.&amp;quot; (...) Y reclamaba la J.E.A. la necesidad que sentía aquella localidad para su adelanto, el establecimiento de un camino que salvara los inmensos arenales que separaban la ciudad, del puerto (...). Estuvieron esperándole varias décadas, hasta verlo terminado en 1899, gracias a la implantación del molino harinero y fideería de Cavallo Hnos., en esa costa. Cuatro años antes, estos mismos, habían construido grandes galpones para depósito y un muelle. (...) Un poco más hacia el Oeste se hallaba otro muelle, el de Ambrosio Gómez, quien después de haberlo prolongado 25 metros, en 1898 un temporal, en parte lo destruyó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La firma Cavallo Hnos. finaliza la construcción de un Molino a vapor en la costa, junto a un muelle de su propiedad, en 1897. Ese fue el edificio original sobre el cual se edificara, varias décadas después, el Hotel Municipal Las Delicias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[José Cavallo]]&lt;br /&gt;
* [[Hotel Las Delicias]]&lt;br /&gt;
* [[Recuerdos de Las Delicias por Fernando Edye]]&lt;br /&gt;
* [[Relatos de la infancia de Pablo Andrés Núñez Gutiérrez en Las Delicias]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LR-0027.jpg|thumb|frame|left|400px|1957 - El avión que voló Santos Dumont en exhibición frente al Casino Míguez.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
* [[Encuentro de Aviación de Punta del Este]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:La-Draga.jpg|thumb|frame|left|400px|1911 - Draga Lauro Müller, varada en Playa San Rafael. Foto tomada por Enrique F. Nitzke.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===La Draga===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al dorso de la foto se lee &amp;quot;''Esta draga, varada en la arena, que da su nombre a la playa, fue adquirida en Inglaterra por el gobierno argentino, para dedicarla al dragado del Río de la Plata; su costo fue tan elevado, que la adquisición motivó acalorados debates periodísticos. Estando en viaje se desató un furioso temporal que la arrastró y la hizo zozobrar; la corriente, el empuje de la irresistible marejada, la hicieron encallar en la playa, en el lugar donde actualmente se encuentra.&amp;quot; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Foto proporcionada por el Sr. José Seijo. Le fue obsequiada por el Sr. Rodolfo Mitzke en 1996. Fue sacada por su padre, Don Enrique F. Nitzke, 85 años antes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Volante de Iribarren - Bar al que dio nombre el naufragio de La Draga]]&lt;br /&gt;
* [[Boceto afiche La Draga, 1900]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otras [[Historias_de_Barcos|Historias de Barcos]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Liceo-de-san-carlos-1957.jpg|thumb|frame|left|400px|Liceo de San Carlos, 1957.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Historias de San Carlos===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
San Carlos ha sido desde siempre una localidad de gran vitalidad dentro del departamento de Maldonado. Fue fundada en 1763 por Pedro de Ceballos (quien luego sería virrey del Río de la Plata) como punto de avanzada contra el expansionismo portugués en la Banda Oriental y para servir en la defensa de la ciudad de Maldonado. Desde sus orígenes mismos, esta ciudad ha tenido una fuerte impronta localista, y una relación de rivalidad con su vecina, la capital departamental. Esta impronta localista ha generado desde siempre un deseo de autonomía que ha permitido a la sociedad carolina obtener logros importantes, podemos citar como ejemplo: el haber sido durante años una de las tres ciudades del interior que tuvo una junta local electiva, antes de la existencia de las alcaldías electivas. También la creación del primer liceo de la ciudad será fruto de ese sentimiento localista propio de la identidad carolina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prof. Juan Martín Sánchez (fragmento de artículo publicado en 2011 en Semanario Reconquista).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Carlos Seijo - La Iglesia Colonial de San Carlos]] &lt;br /&gt;
* [[San Carlos, heroica y desconocida]]&lt;br /&gt;
* [[Dos carolinos audaces en 1789, tiempos salvajes y de enriquecimiento]] &lt;br /&gt;
* [[La Ex Estación San Carlos]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aporte de Gustavo Lafferranderie:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- De Blanca E. Ferraro, educacionista e historiadora carolina, nacida en 1893 y fallecida en 1991: &lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* &amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;https://online.fliphtml5.com/ghht/vpvo/#p=1&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;En la villa de San Carlos a vela y querosene.&amp;lt;/a&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:doble-puente-de-la-barra.jpg|thumb|frame|left|400px|.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Historias de La Barra===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Acta Nº 1 de la Asamblea de Vecinos de La Barra, 5 de Marzo de 1933]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Primer &amp;quot;Día de La Barra&amp;quot;, 11 de Marzo de 1933]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Demolición_del_antiguo_Puente_de_La_Barra|Demolición del antiguo puente, 1958]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Leonel Viera]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Otros_recuerdos_de_Antonio_Fernández_Arosteguy|Recuerdos de Antonio Fernández Arosteguy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[La Barra - fotos]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Historia del puente de La Barra, por Patricia Mazzei]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Nelida-Gutierrez-en-Aigua.jpg|thumb|frame|left|400px|Nélida Gutiérrez y su nieta en la tapera de Silveira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Historias de Aiguá===&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* &amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;https://online.fliphtml5.com/ghht/auhf/#p=22&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;Crónica publicada en la revista ROJO Y BLANCO el 11 de Octubre de 1902.&amp;lt;/a&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Historia_del_crimen,_entrevista_a_Alba_Silveira_por_Néstor_Curbelo|Fusilamiento en Aiguá: la última pena de muerte legal en Uruguay]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Piratas holandeses y fusilamientos en Aiguá]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:FRocha-tren-01.jpg|thumb|frame|left|400px|El tren de Piria. Aporte de Fabián Rocha.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Piriápolis===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Colección_de_documentos_audiovisuales_-_Fabián_Rocha|Click para acceder a la colección de documentos audiovisuales cortesía de Fabián Rocha que incluye los videos Turismo en Piriápolis y Festival automovilístico internacional 1952.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:El-chorro.jpg|thumb|frame|left|400px|Antiguo abastecimiento de agua potable en Balneario El Chorro, a continuación de Manantiales.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===El chorro, Manantiales===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Clic para ver filmación.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LR-0035.jpg|thumb|frame|left|400px|El Molino Fernandino, erigido en 1818.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===El Molino Fernandino===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fotografía publicada en un suplemento en 1972, aportada por la [[Rodríguez,_Libertad|Sra. Libertad Rodríguez]]. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Reunion-de-vecinos.jpg|thumb|frame|left|400px|.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Reencuentro de vecinos de Maldonado, 29 de Octubre de 1997===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Reencuentro de vecinos de Maldonado, 29 de Octubre de 1997]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Convocados por la incansable [[Corbo,_Chola|&amp;quot;Chola&amp;quot; Corbo]], la sala del Teatro Fernandino se innundó de recuerdos, narrados por los protagonistas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:RM-playa-mansa.jpg|thumb|frame|left|400px|.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Recuerdos de Maldonado antiguo===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la intersección de las calles Sarandí y Florida  había un gomero enorme que daba una sombra fenomenal. Allí se sentaba una señora que vendía periódicos y cuidaba motos. Tenía mucha polenta. Ella sola crió y mantuvo a doce hijos, más de veinte nietos y no recuerdo cuantos bisnietos. También se paraba un carrito de personas mayores que vendía churros rellenos de dulce de leche. Para mi era un lugar místico; me sentaba, a la sombra del gomero junto a la vendedora de diarios, con la que mantenía charlas interesantes, mientras me manducaba un churro. El carrito se llamaba Padre Pío y tenía una estampa del santo. La vista de la cúpula de la Catedral, desde ese sitio, era magnífica. Confieso que no solo me daba paz, sino que me sentía que pertenecía a esa gente y a ese terruño. Un día me dije: encontré un lugar en el mundo; esta es la universidad de la calle. La historia se sabe como termina. La piqueta del mal llamado progreso destruyó a la noble planta y a los viandantes que eran mis contertulios favoritos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Héctor Oscar Arufe Falderín&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Recuerdos_de_Maldonado_antiguo_-_Ignacio_Grieco|Ignacio Grieco comparte recuerdos de Maldonado antiguo]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-Floreal-001.jpg|thumb|frame|left|400px|El Floreal, a medidados del siglo XX.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Historia viva: El Floreal===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Floreal, que en su origen fue hotel y salón de té, surge alrededor del año 1945, enclavado en pleno Bosque de San Rafael, en un paraje absolutamente agreste, natural, todo su entorno era bosque de pinos y dunas, sin construcciones cercanas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue construido por el matrimonio Smile, oriundo de Inglaterra. Cuando llegaron a Uruguay, se establecieron en Colonia del Sacramento, también como hoteleros, y a los años deciden trasladarse al Este, construyendo este hermoso edificio colonial, poniéndole por nombre Floreal. Floreal es un mes de la Revolución francesa, concretamente Abril, en plena primavera, viene de la palabra latina flos, “flor”. El motivo de ponerle a su casa, un matrimonio inglés, el nombre de un mes de la revolución es un secreto guardado para siempre con ellos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El deporte de la época eran las cabalgatas por las dunas de San Rafael, para lo cual, se había construido un palenque en la puerta, hasta ahí llegaban los jinetes para el “Five o`clock Tea”, famoso por los scones y blends de la dueña de casa, servidos en vajilla inglesa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[El Floreal|Más información]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Genoveva-Sanchez-esposa-de-Victoriano-Plada.jpg|thumb|frame|left|400px|Genoveva Sánchez.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Una postal de la Calle Sarandí: Doña Genoveva en el balcón===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Doña Genoveva Sánchez Bonfiglio,esposa de Victoriano Plada, apostada en el balcón de su casa en la calle Sarandí. Una escena clásica, que prácticamente constituyó una postal para los lugareños... &lt;br /&gt;
Siempre estaba allí, mirando pasar el tiempo y saludando a los transeúntes del antiguo Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(Fotografía de Ricardo Biurrun).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Pocho de los Santos.jpg|thumb|frame|left|400px|Foto de Pocho de los Santos publicada por Gerardo Rodríguez Lafferranderie en FB, octubre 2025.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Pocho de los Santos, &amp;quot;el Dios Verde&amp;quot;===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
María Tassano aporta: &amp;quot;A este Dios Verde como se lo conocía vivía en Punta Ballena y en Maldonado en Av. Artigas y Dr. Edye; su nombre: Pocho de los Santos, era vecino nuestro. Le llamaban el Dios de la Ballena, ese apodo se lo puso Carlos Páez Vilaró pues este pescador conocía mucho la marejada los temporales que se avecinaban, vivía en las cuevas.&amp;quot; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cristina Tassano aporta: &amp;quot;Cómo no recordarlo... Vecino de años de mis padres donde éramos unos niños, muy buena persona, pescaba y muchas veces nos llevaba pescado y hongos.&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Edison Negro Ramos aporta: &amp;quot;En mi niñez visité con mis padres varias veces las cuevas de Punta Ballena donde vivía, dado que el Pocho era primo de mi querida Madre.&amp;quot;&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Punta-del-este-antiguo-via-javier-pereira-baez-01.jpg|thumb|frame|none|900px|Punta del Este antiguo. Aporte del Prof. Javier Pereira Báez.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Punta-del-este-antiguo-via-javier-pereira-baez-02.jpg|thumb|frame|none|900px|Punta del Este antiguo. Aporte del Prof. Javier Pereira Báez.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Punta-del-este-antiguo-via-javier-pereira-baez-03.jpg|thumb|frame|none|900px|Punta del Este antiguo. Aporte del Prof. Javier Pereira Báez.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Punta-del-este-antiguo-via-javier-pereira-baez-04.jpg|thumb|frame|none|900px|Punta del Este antiguo. Aporte del Prof. Javier Pereira Báez.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:WhatsApp Image 2023-05-24 at 19.57.31.jpeg|thumb|frame|none|600px|Maldonado y Rocha eran un solo departamento.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Carretas-Pan-de-Azucar-Jesus-Cubela.jpg|thumb|frame|none|600px|Publicada en Facebook por Gerardo Rodríguez Lafferranderie.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:RB-Punta.jpg|thumb|frame|none|600px|(Foto Taki). Aporte de Ricardo Biurrun.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:plaza-artigas.jpg|thumb|frame|none|600px|Plaza Artigas o De los Artesanos.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Molino-Giot.jpg|thumb|frame|none|600px|Antigua residencia de Giot de Badet.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=%C2%BFQuien_fue_Giulio_Grossi%3F,_por_Mario_Ferraro&amp;diff=18544</id>
		<title>¿Quien fue Giulio Grossi?, por Mario Ferraro</title>
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				<updated>2026-08-19T17:54:39Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Matrículas Napoleónicas==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Grossy-mat-napoleon.jpg|thumb|frame|left|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
Jules Grossi nació en Génova (Italia) el 26 de enero de 1794.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Registro militar guardado bajo el número de archivo SHD 23 YC 153 (Service Historique de la Défense de Francia). Perteneció a la 85ª cohorte del 1er ban (Guardia Nacional de élite movilizada por Napoleón).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1812, año clave debido a la campaña militar en Rusia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ubicación en el archivo: Matrícula individual dentro del rango 1 a 1346, específicamente en la línea 1365704 del sistema digital.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Carlo-y-giulio-grossi.jpg|thumb|frame|right|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
Este documento del año 1846 indica que Julio Grossi nació en Ovada, provincia de Alessandria, Piemonte Italiano, y de acuerdo al documento napoleónico, el 26 de enero de 1794,  hijo de Marcantonio Grossi y Maria Antonia Grillo, siendo el apellido Grillo importantísimo y poderoso en Génova.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Habiendo su madre fallecido en mayo de 1821 en Génova, las autoridades querían conocer el paradero de Carlo, su hermano, y especialmente el de Giulio Grossi. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué pasó, porqué Giulio no volvió más a su tierra natal, en donde sin dudas tenía una acaudalada herencia?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==El diario El Lucero de Buenos Aires, con fecha 15 de febrero de 1832, aporta la declaración de Julio Grossi acerca de la llegada de la corbeta Americana Lexington, preámbulo de la invasión inglesa a Malvinas==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El lucero 01.jpg|thumb|frame|left|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El lucero 02.jpg|thumb|frame|none|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Estos tres documentos de la vida de Giulio Grossi brindan información importante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primero confirma que perteneció al ejército Napoleónico integrando la 85ª cohorte del 1er ban (Guardia Nacional de élite movilizada por Napoleón).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo aporta datos genealógicos y nos muestra que tuvo que huir de Italia por alguna razón y nunca más volver.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tercero nos habla de su permanencia en Malvinas, habiendo sido testigo de la llegada de la corbeta Americana Lexington.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algo que llama la atención es que en el Diario de Malvinas de 1829 que escribe MARIA SAEZ DE VERNET, la esposa de LUIS VERNET, Julio Grossi tiene por esposa a una persona de nombre MARGARITA GAVOCI, la que indudablemente era MARY o KERBY, de origen Irlandés.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aportes de Luis Mario (Mariano) Ferraro&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
sfmaldo@gmail.com&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
00598 95 325 913&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Grossy,_Julio|Volver al archivo de Julio Grossy en el BHL.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=%C2%BFQuien_fue_Giulio_Grossi%3F,_por_Mario_Ferraro&amp;diff=18543</id>
		<title>¿Quien fue Giulio Grossi?, por Mario Ferraro</title>
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				<updated>2026-08-19T17:51:09Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: /* El diario el Lucero de Buenos Aires, con fecha 15 de febrero de 1832, aporta la declaración de Julio Grossi acerca de la llegada de la corbeta Americana Lexington, preámbulo de la invasión inglesa a Malvinas */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Matrículas Napoleónicas==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Grossy-mat-napoleon.jpg|thumb|frame|left|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
Jules Grossi nació en Génova (Italia) el 26 de enero de 1794.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Registro militar guardado bajo el número de archivo SHD 23 YC 153 (Service Historique de la Défense de Francia). Perteneció a la 85ª cohorte del 1er ban (Guardia Nacional de élite movilizada por Napoleón).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1812, año clave debido a la campaña militar en Rusia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ubicación en el archivo: Matrícula individual dentro del rango 1 a 1346, específicamente en la línea 1365704 del sistema digital.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Carlo-y-giulio-grossi.jpg|thumb|frame|right|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
Este documento del año 1846 indica que Julio Grossi nació en Ovada, provincia de Alessandria, Piemonte Italiano, y de acuerdo al documento napoleónico, el 26 de enero de 1794,  hijo de Marcantonio Grossi y Maria Antonia Grillo, siendo el apellido Grillo importantísimo y poderoso en Génova.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Habiendo su madre fallecido en mayo de 1821 en Génova, las autoridades querían conocer el paradero de Carlo, su hermano, y especialmente el de Giulio Grossi. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué pasó, porqué Giulio no volvió más a su tierra natal, en donde sin dudas tenía una acaudalada herencia?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==El diario El Lucero de Buenos Aires, con fecha 15 de febrero de 1832, aporta la declaración de Julio Grossi acerca de la llegada de la corbeta Americana Lexington, preámbulo de la invasión inglesa a Malvinas==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El lucero 01.jpg|thumb|frame|left|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El lucero 02.jpg|thumb|frame|none|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Estos tres documentos de la vida de Giulio Grossi brindan información importante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primero confirma que perteneció al ejército Napoleónico integrando la 85ª cohorte del 1er ban (Guardia Nacional de élite movilizada por Napoleón).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo aporta datos genealógicos y nos muestra que tuvo que huir de Italia por alguna razón y nunca más volver.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tercero nos habla de su permanencia en Malvinas, habiendo sido testigo de la llegada de la corbeta Americana Lexington.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algo que llama la atención es que en el Diario de Malvinas de 1829 que escribe MARIA SAEZ DE VERNET, la esposa de LUIS VERNET, Julio Grossi tiene por esposa a una persona de nombre MARGARITA GAVOCI, la que indudablemente era MARY o KERBY, de origen Irlandés.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aportes de Luis Mario (Mariano) Ferraro&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
sfmaldo@gmail.com&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
00598 95 325 913&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<title>¿Quien fue Giulio Grossi?, por Mario Ferraro</title>
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				<updated>2026-08-19T17:50:38Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Matrículas Napoleónicas==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
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|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Grossy-mat-napoleon.jpg|thumb|frame|left|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
Jules Grossi nació en Génova (Italia) el 26 de enero de 1794.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Registro militar guardado bajo el número de archivo SHD 23 YC 153 (Service Historique de la Défense de Francia). Perteneció a la 85ª cohorte del 1er ban (Guardia Nacional de élite movilizada por Napoleón).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1812, año clave debido a la campaña militar en Rusia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ubicación en el archivo: Matrícula individual dentro del rango 1 a 1346, específicamente en la línea 1365704 del sistema digital.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Carlo-y-giulio-grossi.jpg|thumb|frame|right|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
Este documento del año 1846 indica que Julio Grossi nació en Ovada, provincia de Alessandria, Piemonte Italiano, y de acuerdo al documento napoleónico, el 26 de enero de 1794,  hijo de Marcantonio Grossi y Maria Antonia Grillo, siendo el apellido Grillo importantísimo y poderoso en Génova.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Habiendo su madre fallecido en mayo de 1821 en Génova, las autoridades querían conocer el paradero de Carlo, su hermano, y especialmente el de Giulio Grossi. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué pasó, porqué Giulio no volvió más a su tierra natal, en donde sin dudas tenía una acaudalada herencia?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==El diario el Lucero de Buenos Aires, con fecha 15 de febrero de 1832, aporta la declaración de Julio Grossi acerca de la llegada de la corbeta Americana Lexington, preámbulo de la invasión inglesa a Malvinas==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El lucero 01.jpg|thumb|frame|left|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El lucero 02.jpg|thumb|frame|none|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
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&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Estos tres documentos de la vida de Giulio Grossi brindan información importante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primero confirma que perteneció al ejército Napoleónico integrando la 85ª cohorte del 1er ban (Guardia Nacional de élite movilizada por Napoleón).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo aporta datos genealógicos y nos muestra que tuvo que huir de Italia por alguna razón y nunca más volver.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tercero nos habla de su permanencia en Malvinas, habiendo sido testigo de la llegada de la corbeta Americana Lexington.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algo que llama la atención es que en el Diario de Malvinas de 1829 que escribe MARIA SAEZ DE VERNET, la esposa de LUIS VERNET, Julio Grossi tiene por esposa a una persona de nombre MARGARITA GAVOCI, la que indudablemente era MARY o KERBY, de origen Irlandés.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aportes de Luis Mario (Mariano) Ferraro&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
sfmaldo@gmail.com&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
00598 95 325 913&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
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		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<title>¿Quien fue Giulio Grossi?, por Mario Ferraro</title>
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				<updated>2026-08-19T17:48:57Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
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==Matrículas Napoleónicas==&lt;br /&gt;
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[[Archivo:Grossy-mat-napoleon.jpg|thumb|frame|left|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
Jules Grossi nació en Génova (Italia) el 26 de enero de 1794.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Registro militar guardado bajo el número de archivo SHD 23 YC 153 (Service Historique de la Défense de Francia). Perteneció a la 85ª cohorte del 1er ban (Guardia Nacional de élite movilizada por Napoleón).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1812, año clave debido a la campaña militar en Rusia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ubicación en el archivo: Matrícula individual dentro del rango 1 a 1346, específicamente en la línea 1365704 del sistema digital.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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[[Archivo:Carlo-y-giulio-grossi.jpg|thumb|frame|right|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
Este documento del año 1846 indica que Julio Grossi nació en Ovada, provincia de Alessandria, Piemonte Italiano, y de acuerdo al documento napoleónico, el 26 de enero de 1794,  hijo de Marcantonio Grossi y Maria Antonia Grillo, siendo el apellido Grillo importantísimo y poderoso en Génova.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Habiendo su madre fallecido en mayo de 1821 en Génova, las autoridades querían conocer el paradero de Carlo, su hermano, y especialmente el de Giulio Grossi. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué pasó, porqué Giulio no volvió más a su tierra natal, en donde sin dudas tenía una acaudalada herencia?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
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==El diario el Lucero de Buenos Aires, con fecha 15 de febrero de 1832, aporta la declaración de Julio Grossi acerca de la llegada de la corbeta Americana Lexington, preámbulo de la invasión inglesa a Malvinas==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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[[Archivo:El lucero 01.jpg|thumb|frame|left|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El lucero 02.jpg|thumb|frame|none|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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Estos tres documentos de la vida de Giulio Grossi brindan información importante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primero confirma que perteneció al ejército Napoleónico integrando la 85ª cohorte del 1er ban (Guardia Nacional de élite movilizada por Napoleón).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo aporta datos genealógicos y nos muestra que tuvo que huir de Italia por alguna razón y nunca más volver.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tercero nos habla de su permanencia en Malvinas, habiendo sido testigo de la llegada de la corbeta Americana Lexington.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algo que llama la atención es que en el Diario de Malvinas de 1829 que escribe MARIA SAEZ DE VERNET, la esposa de LUIS VERNET, Julio Grossi tiene por esposa a una persona de nombre MARGARITA GAVOCI, la que indudablemente era MARY o KERBY, de origen Irlandés.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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Aportes de Luis Mario (Mariano) Ferraro&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
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		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<title>¿Quien fue Giulio Grossi?, por Mario Ferraro</title>
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				<updated>2026-08-19T17:47:00Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: Página creada con «   {| |- Clic sobre la imagen para ampliar. || ||| Jules Grossi nació en Génova (Italia) el 26 de enero de 1794...»&lt;/p&gt;
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Jules Grossi nació en Génova (Italia) el 26 de enero de 1794.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Registro militar guardado bajo el número de archivo SHD 23 YC 153 (Service Historique de la Défense de Francia). Perteneció a la 85ª cohorte del 1er ban (Guardia Nacional de élite movilizada por Napoleón).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1812, año clave debido a la campaña militar en Rusia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ubicación en el archivo: Matrícula individual dentro del rango 1 a 1346, específicamente en la línea 1365704 del sistema digital.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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[[Archivo:Carlo-y-giulio-grossi.jpg|thumb|frame|right|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
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Este documento del año 1846 indica que Julio Grossi nació en Ovada, provincia de Alessandria, Piemonte Italiano, y de acuerdo al documento napoleónico, el 26 de enero de 1794,  hijo de Marcantonio Grossi y Maria Antonia Grillo, siendo el apellido Grillo importantísimo y poderoso en Génova.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Habiendo su madre fallecido en mayo de 1821 en Génova, las autoridades querían conocer el paradero de Carlo, su hermano, y especialmente el de Giulio Grossi. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Que pasó, porqué Giulio no volvió más a su tierra natal, en donde sin dudas tenía una acaudalada herencia?&lt;br /&gt;
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==El diario el Lucero de Buenos Aires, con fecha 15 de febrero de 1832, aporta la declaración de Julio Grossi acerca de la llegada de la corbeta Americana Lexington, preámbulo de la invasión inglesa a Malvinas==&lt;br /&gt;
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[[Archivo:El lucero 01.jpg|thumb|frame|right|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
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Estos tres documentos de la vida de Giulio Grossi brindan información importante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primero confirma que perteneció al ejército Napoleónico integrando la 85ª cohorte del 1er ban (Guardia Nacional de élite movilizada por Napoleón).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo aporta datos genealógicos y nos muestra que tuvo que huir de Italia por alguna razón y nunca más volver.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tercero nos habla de su permanencia en Malvinas, habiendo sido testigo de la llegada de la corbeta Americana Lexington.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algo que llama la atención es que en el Diario de Malvinas de 1829 que escribe MARIA SAEZ DE VERNET, la esposa de LUIS VERNET, Julio Grossi tiene por esposa a una persona de nombre MARGARITA GAVOCI, la que indudablemente era MARY o KERBY, de origen Irlandés.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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Aportes de Luis Mario (Mariano) Ferraro&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
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		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
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		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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				<updated>2026-08-19T17:33:11Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
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		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Archivo:Grossy-mat-napoleon.jpg&amp;diff=18536</id>
		<title>Archivo:Grossy-mat-napoleon.jpg</title>
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				<updated>2026-08-19T17:32:35Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Grossy,_Julio&amp;diff=18535</id>
		<title>Grossy, Julio</title>
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				<updated>2026-08-19T17:21:44Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Grossy-julio.jpg|thumb|frame|left|400px|Imagen de Don Julio Grossy publicada en el Diccionario Biográfico de Maldonado, María A. Díaz de Guerra.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:rivero_moreno_plano_grossi.jpg|thumb|frame|left|400px|Fragmento de plano realizado por el fundador de la Escuela de Agrimensura, Don Julio Grossy.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Grossy-plano.jpg|thumb|frame|right|600px|Fragmento de plano realizado por Julio Grossy en 1834, publicado en &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot; de Carlos Seijo en 1945.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Julio Grossy==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
26 de Enero, 1790 - 10 de Mayo, 1876&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Aventurero, fundador de la 1era Escuela de Agrimensura de Maldonado.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''De las filas de Napoleón a la Torre del Vigía.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nacido en Ovada, cerca de Génova, estudió matemática y lo habilitaron Piloto. Un incidente estudiantil lo hizo abandonar su tierra, embarcado como grumete. Piratas turcos lo apresaron junto a toda la tripulación y lo mantuvieron cautivo dos años, hasta que pudo huir con un compañero en un bote, con unas galletas, un barrilito de agua y una brújula. Los recogió un barco y los llevó a Marsella. Era la época del auge de Napoleón y el joven genovés se alistó en su ejército, sirviendo en las campañas de Polonia y Rusia. Prisionero en Alemania, intercambió la enseñanza de idiomas. La guerra lo condujo otra vez a Francia y se le confió el pilotaje de una nave mercante. En uno de sus viajes condujo a América a José Garibaldi. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pasó luego a servir en la escuadra argentina, en la guerra con los brasileños, bajo las órdenes del almirante Guillermo Brown. Tripulaba El Corsario, un barco que una noche quedó perdido en la niebla. Al despuntar el alba se encontraron rodeados de barcos brasileños. Viéndose perdidos prendieron fuego a la nave y trataron de huir en los botes. Entre los náufragos que fueron apresados estaba Julio Grossy y un oriental, Leonardo Olivera. Fueron primero depositados en las seguras &amp;quot;bóvedas&amp;quot; de Montevideo y luego transportados a la Isla das Cobras, cerca de Río de Janeiro. Sus conocimientos de inglés le permitieron trabar relaciones con los marinos de un barco que se había acercado a la isla prisión. Los ingleses le facilitaron un bote con el que por la noche, junto con Olivera, se llegó hasta el barco británico que de inmediato levó anclas. Llegaron hasta la costa de Rocha - entonces Departamento de Maldonado - y allí bajó Olivera, cerca de su pueblo natal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Grossy sigue hasta Buenos Aires, donde se casa con una joven irlandesa, María O´Kurley. Con ella, siempre aventurero, vive algún tiempo en las islas Malvinas. Olivera, que no lo había olvidado, le escribe incitándolo a viajar a Maldonado. Acepta Grossy la invitación de su amigo, e instalado en Maldonado, a donde llega en 1833, a los 43 años, funda la Escuela de Agrimensores. En el archivo que conservaba el agrimensor Jaime Pou, se obtenía cabal impresión de la vida activa que llevó en Maldonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mazzoni lo recuerda, ya anciano, yendo a sentarse junto a la Torre del Vigía, en la plaza que entonces se llamaba del Recreo, muchas veces acompañado de su nieto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(Resumen a partir de las fuentes: &amp;quot;Personajes con sabor a Maldonado&amp;quot;, del Dr. Alfredo Nocetti Fasolino y &amp;quot;Diccionario biográfico de la ciudad de Maldonado&amp;quot;, de María A. Díaz de Guerra).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Grossy_por_Umberto_Pereira|'''Poema biográfico de Julio Grossy, por Umberto Pereira''']] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[¿Quien fue Giulio Grossi?, por Mario Ferraro]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''[[Pou_Rivero_María_Carmen_(Chichí)|María Carmen Pou Rivero (Chichí)]] comparte sus recuerdos sobre su tatarabuelo aventurero''':&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Julio Grossy nació en Génova y, siendo un muchacho joven se batió a duelo, cosa que estaba penada con cárcel. Para evitarlo cruzó el Mediterráneo y se fue al norte de África. Estuvo allí unos años, pero no estaba bien. Entre otras cosas pretendían que se convirtiera al Islam. Un día tomó un bote  de la orilla y remó hacia el norte buscando un barco que lo recogiera. Lo encontró, pero tuvo mala suerte. El barco, francés, lo desembarcó en Marsella y, justo en esos momentos, Napoleón hacía la leva para la campaña de Rusia. No se debe haber sentido muy feliz, pero tuvo que marchar con Napoleón a Rusia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pasaron mil penalidades: hambre, frío y, finalmente, derrota. Cuando cruzaban el norte de Alemania, él y otro soldado cayeron helados al borde del camino. Los compañeros no tenían cómo ni con qué socorrer a nadie. Los dejaron por muertos y siguieron. Ya habían caído muchos. El propietario de la finca que estaba cerca los vio y se acercó. En esos tiempos de guerra la mano de obra era muy escasa. Frotándolos consiguió que reaccionaran y los llevó adentro. Los puso a trabajar (por supuesto que gratis) y los alojó en un galpón helado y destartalado. Un día, hablando con ellos, descubrió que Julio hablaba varios idiomas. Por supuesto que italiano, y además francés, alemán y algo de ruso e inglés. Le pareció una espléndida solución como profesor de idiomas de su hija y se lo llevó a la finca bajo techo. El compañero, que quedó en el galpón, murió ese invierno, de frío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al fin terminó la guerra y el alemán lo tuvo que dejar libre. Se acabó la mano de obra gratuita. Cuando volvió de Alemania no sé que hizo, pero terminó embarcándose hacia el Río de la Plata. Acá se unió a la gente que combatía a los brasileños en los tiempos de Artigas. Finalmente lo hicieron prisionero y fue a parar a la Isla das Cobras. Su compañero de celda era Leonardo Olivera. Como era una isla, algunas veces los sacaban a la playa para que tomaran algo de aire y sol. En una ocasión de esas había una fragata inglesa esperando viento favorable para partir. Los marineros habían bajado a la playa y Don Julio aprovechó para hablarles y pedirles que les dejaran un bote escondido entre las rocas. Esa noche (casualidad de casualidades) el centinela se durmió (yo creo que le dieron con algo en la cabeza) y se escaparon en el bote. Los brasileños empezaron a disparar desde la costa pero no alcanzaron la fragata.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Leonardo Olivera se bajó en Rocha, Julio siguió hasta Buenos Aires, donde se casó con María O´Kervis, una irlandesa. Después trabajó en una compañía pesquera en el sur, y su primer hijo nació en las Malvinas. Tuvo varios hijos, pero en esa vida, tan movida y errante, casi todos murieron. Finalmente con su hija María Antonia se estableció en Maldonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con sus conocimientos de marino fundó en Maldonado una Escuela de Agrimensores que estudiaban con él y venían (en barco en esos tiempos) a dar sus exámenes y recibirse en Montevideo. Por lo que sé, vivieron primero en la casa donde vivieron los Burgueño, en Ituzaingó, en la misma acera que el Museo Mazzoni pero más cerca de Sarandí. En 1860 compró la residencia definitiva en Dodera 944. Así llegó a la Escuela Jaime Pou Otero que, además de recibirse, se ennovió y se casó con María Antonia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas cosas se las contaba mucho después Don Julio a su nieto, mi abuelo Jaime (Jaime Pou Otero, casado con Antonia Grossy, hija de Don Julio), sentados en el suelo con la espalda apoyada en la Torre del Vigía. En ese tiempo aún no había pinos, solo arena hasta el mar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A María Antonia le faltaba un mes para tener a su hijo, Julio se enfermó y tomó el camino de los enfermos cuya enfermedad no se conocía: el muelle y el barco a Montevideo. Murió en Montevideo y ella quedó viuda a un mes del nacimiento de mi abuelo Jaime Hilario, hijo de jaime Pou Otero y María Antonia Grossy. Años después, María Antonia, que tenía un hijo chiquito, se volvió a casar con un señor de apellido Carbone, que parece haber sido muy buena persona. Tuvo tres hijos: 1) María, casada con Porchile y madre de Raúl; 2) Palmira, casada con Gregorio Gutiérrez y 3) Andrés, que muy joven se fué al sur de la provincia de Buenos Aires y murió allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(Extraído de las memorias de [[Pou_Rivero_María_Carmen_(Chichí)|María Carmen Pou Rivero]], manuscritas en Agosto de 2013).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Familia_Rivero_Moreno|Volver a Familia Rivero Moreno]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Saga_de_una_familia_de_clase_media&amp;diff=18534</id>
		<title>Saga de una familia de clase media</title>
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				<updated>2026-08-03T14:45:45Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Saga-tapa-1.jpg|thumb|frame|right|600px|Tapa de la 1era edición. En la foto: Rafael Wenceslao de la Fuente Viera, Renée Olascuaga de la Fuente, Rafael de la Fuente Maffio, Renée Edye de de la Fuente, Roberto A. de la Fuente Ortiz (bebé), Reynaldo J. de la Fuente Ortiz. Foto tomada en el porche de recepción de la casa [[El_Peñasco|El Peñasco]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Saga-tapa.jpg|thumb|frame|right|600px|Contratapa de la 1era edición.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Extracto del libro de Reynaldo Jesús de la Fuente Ortiz==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===ANTONIO JESÚS DE LA FUENTE===&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Regidor y Alcalde de Maldonado&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Marijó Revillo, al ser vecina nativa de Maldonado, dio a Antonio Jesús de la Fuente al desposarla la posibilidad de asumir los cargos de regidor y alcalde que tan honrosamente desempeñó. De no mediar esa circunstancia, por ser español de nacimiento no hubiera podido acceder a dichos cargos, según lo dispuesto por las leyes de Indias. Marijó también fue una mujer extraordinaria. Sobrevivió muchos años a su esposo y jugó un papel importantísimo para sus hijos por su carácter, su prestigio, su atención a la familia y su visión comercial. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1810 don Antonio Jesús de la Fuente, como Alcalde de Primer Voto, representante directo del rey de España en Maldonado, tomó la histórica decisión de liderar la primera patriada revolucionaria de la entonces Banda Oriental.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siguiendo la pauta del movimiento juntista desplegado en España e Hispano-América, ante la circunstancia de que el legítimo rey era prisionero de Napoleón, entendió que el poder era del rey porque el pueblo se lo daba, pero cuando el rey estaba impedido de ejercerlo, ese poder volvía al pueblo hasta que el rey regresara. Fiel a ese concepto, Antonio Jesús en la histórica reunión de los regidores del 4 de junio de 1810, impulsó y votó favorablemente primero –el voto no era democrático en los Cabildos de Indias, pues el Alcalde como representante del rey votaba primero- la moción de adherir a la revolución del 25 de mayo de 1810 en Buenos Aires, y como era de estilo el resto de los regidores acompañaron su posición. Posteriormente, una asamblea de ciudadanos en cabildo abierto reafirmó la decisión y Maldonado se transformó en la única ciudad oriental en plegarse casi inmediatamente a la revolución del 25 de mayo de 1810.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el ocaso político de Artigas, que nació a la vida pública en Maldonado, al ingresar como soldado al batallón de Blandengues que tenía como asiento el cuartel de dragones de esta ciudad, la familia de la Fuente siempre sintió su lucha como propia, y sobrellevó la derrota lo mejor posible.  Esto se debe a que el caudillo oriental continuó desde lo militar y lo político, el mismo propósito revolucionario que había liderado en tierra fernandina Antonio Jesús de la Fuente, apoyado por sus compañeros regidores y luego todo el pueblo en cabildo abierto del 3 de julio de 1810.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como la familia de la Fuente había hecho suya la devoción a la misma virgen del héroe, a la milagrosa y marinera virgen del Carmen, en cuyo honor el caudillo había nombrado Carmelo al pueblo que fundara sobre el arroyo de las Vacas, no escatimó invocarla para que su intercesión devolviese la libertad perdida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De Antonio Jesús, sus descendientes conservaron una vieira grabada con una cruz, anudada a un cordel que permitía colgarla al cuello, que aquel portó cuando hizo en calidad de peregrino, el camino espiritual e iniciático de Mondoñedo a Santiago de Compostela en Galicia, antes de viajar a Maldonado años después en 1794. También un grueso documento firmado por el Cnel. Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta de Mayo de 1810 en Buenos Aires, por haber conducido en forma entusiasta, como Alcalde de Primer Voto, al cabildo y al pueblo de Maldonado, a la inmediata adhesión a la histórica revolución del 25 de mayo de 1810.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Antonio Jesús de la Fuente tuvo participación importante en esta ciudad como integrante del Cabildo o Ayuntamiento. Fue alcalde de 1er Voto en 1810 y lideró a los vecinos de Maldonado para que esa ciudad fuese la única en adherir inmediatamente en la Banda Oriental, y antes de la revolución artiguista, a la Revolución de Mayo de 1810. Frente a la Plaza de Maldonado se recuerda en una placa de bronce, su nombre y el de sus compañeros regidores de 1810 donde actualmente es una dependencia policial, pero entonces era la Casa Capitular, en la que sesionaba el ayuntamiento en tiempos de la colonia.  Figura su nombre como uno de los firmantes de la “Exposición de los vecinos de Maldonado al Cabildo de Montevideo sobre la conducta de los ingleses” redactada en Maldonado el 24 de julio de 1807. Antonio Jesús murió en Maldonado en 1821 a los 50 años de edad. En cuanto a su esposa, Josefa Revillo que lo sobrevivió varios años, figura en las décadas del 20’ y del 30’ en variada documentación alquilando su casa al Cabildo, en calidad de propietaria, y a la primera Escuela de niñas que se crea en Maldonado en 1837”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Diccionario biográfico de la ciudad de Maldonado (1755-1900), María A. Díaz de Guerra, 1974&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Extracto de la historia de don Antonio Jesús de la Fuente y Montenegro novelada por Reynaldo de la Fuente Ortiz:'''&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús de la Fuente y Montenegro nació en la aldea de la Fuente del Lobo o Fonte do Lobo a más de 900 metros sobre el nivel del mar, que actualmente pertenece al municipio de Becerreá. Posteriormente para estar más próxima al río Navia, su familia se traslada al contiguo municipio de Los Nogales, o As Nogais. Ambos municipios se ubican en las sierras de los Ancares de la provincia de Lugo, en Galicia, España. Gracias a una presa situada en el río mencionado, su inquieta y laboriosa familia explotaba un molino de agua. También contaba con tres leguas de campo, con plantíos de centeno, y algo de trigo, actividad que alternaba además con la cría de animales de granja para el consumo propio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Vivian en distintas pallozas, comunicadas unas con otras, que servían para casa habitación, cuidado de los animales vacunos y depósito de alimentos. Las pallozas eran construcciones de planta circular u oval, de entre diez y veinte metros de diámetro, y con paredes de piedra y techos de forma cónica desarrollados con tallos de centeno, aptas para que sus ocupantes pudiesen resistir los crudos inviernos, incorporando dentro de ellas los medios mínimos de subsistencia. Contaban con un inmenso horno que les permitía preparar el popular pan de mixtura que utilizaba harina de centeno y de trigo para consumo propio y de varios vecinos.&lt;br /&gt;
José de la Fuente y María Montenegro, sus padres, eran un buen equipo para llevar adelante con energía y entrega todos sus emprendimientos, a pesar de ser muy distintos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
José era un hombre endurecido, muy trabajador y de pocas palabras. María era dulce pero muy firme de carácter, y poseía una cultura inusual para la Galicia del siglo XVIII donde el 95% de las mujeres eran analfabetas. Ella, además de atender sus obligaciones de madre y esposa era la responsable de llevar la administración de la casa y la elaboración de pan, atendiendo también la gestión de los cultivos de granos, la producción del molino y la posterior distribución de la harina. También se daba tiempo para atender la educación de sus dos hijos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Juan Bautista, el primogénito, fue siempre el preferido de su padre y futuro continuador de los emprendimientos de la familia según las reglas del mayorazgo imperante en Galicia en aquellos tiempos, donde el hijo mayor heredaba el usufructo de las tierras y otros recursos propiedad del Señorío o el Arcipreste del lugar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús tenía un destino más incierto, y eso, junto a una marcada afinidad de carácter, lo hacía el preferido de su madre que tenía una gran preocupación por su educación, como herramienta clave para defenderse en la vida. Al cumplir los 9 años Antonio leía y escribía y tenía predilección por los números, oficiando de secretario de su madre en los registros y los cálculos que requería el llevar la administración de los emprendimientos de la familia. Su madre le fomentaba esto último muy especialmente por ser ella misma una apasionada de la contabilidad y tener muy bien guardado un libro, verdadera reliquia de familia, perteneciente a su bisabuelo de origen sevillano que fue un experto en contabilidad. Se trataba del primer Tratado de Contabilidad aparecido en España a fines del siglo XVI y basado en los trabajos que casi un siglo antes había presentado en Italia el fraile franciscano Lucca Paccioli, el verdadero padre de la contabilidad moderna.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así discurría la activa niñez de Antonio, entre su casa, el molino que estaba a corta distancia, el pequeño pueblo capital de Los Nogales y la inmediatez de la vida rural, junto a una madre exigente y cercana, un padre distante y un hermano que no dejaba de ser buen compinche a la hora de los encuentros de familia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desconociendo el duro golpe que el destino le reservaba, la familia vivía en relativa armonía gracias a la formidable entrega de María para que todos se sintiesen atendidos y mimados de alguna forma.&lt;br /&gt;
Antonio Jesús acababa de cumplir los 13 años cuando al final del invierno de 1784 su madre repentinamente enfermó de una severa infección pulmonar y al cabo de un tiempo murió. Durante su enfermedad Antonio pasó todo el tiempo posible junto a ella. A media tarde del día antes de morir, María tuvo un momento de mucha lucidez y llamándolo a su lado le dirigió la última mirada de sus ojos profundos y sagaces, al tiempo que le decía: “quizás deba despedirme temporalmente de ti. Cuando me necesites y no me encuentres búscame en los ojos de la virgen de los ojos grandes y allí me encontrarás. No dudes en decirle a la virgen lo que quieras decirme a mí. En el antiguo arcón de mi padre encontrarás el viejo libro de contabilidad, unas monedas de oro y una imagen de la virgen, llévalo todo que es tuyo.” Luego le tomó la mano mientras Antonio la besaba acongojado y volvió a su letargo para morir al día siguiente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante el velatorio y posterior sepelio de su madre Antonio tuvo temprana conciencia de su soledad. Se había ido la única persona que realmente quería, que siempre lo estimulaba y sentía cercana. Sólo una persona lo confortó y le hizo olvidar por un momento la profunda tristeza que lo embargaba. Se trataba de su tío Alberto, único hermano de su madre, residente en las afueras de la ciudad de Lugo y que frecuentemente los visitaba. El tío Alberto, viudo y sin hijos, era su padrino de bautismo. Frisaba los 52 años y estaba a cargo de la explotación de un importante plantío de maíz. Era un hombre bueno y piadoso. Llegó al velatorio de madrugada y luego de los saludos de rigor se acercó a él y le dijo tiernamente:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Tu pérdida es infinita pues tu madre era una santa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguidamente le dijo tres cosas importantes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Sin embargo, Dios nos pide cumplir con el designio por el cual nos dio la vida, superar nuestra tristeza y seguir adelante. Es en ese camino donde tu viejo padrino puede quizás serte de ayuda. No dudes en ir a verme siempre que necesites algo- le susurró al oído mientras le daba un largo abrazo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los días y semanas posteriores a la muerte de su madre, presentaron rápidamente a Antonio lo tremendo de su pérdida. La diligente ama que ayudaba a su madre en las tareas de la casa apenas reparaba en él ante la tremenda exigencia de atender la casa y cocinar para tres hombres taciturnos. Ana, una mujer joven y ambiciosa que ayudaba a su madre en la administración de las actividades de la familia, vio la oportunidad de cobrar protagonismo y comenzó a concentrar en ella todas las tareas sustituyendo lentamente a Antonio en aquellas pequeñas rutinas que su madre le asignaba, de relevamiento y consolidación diaria de novedades y cambios en los sembradíos y en la producción de harinas del molino de agua que molía granos propios y también aquellos suministrados por otras familias del lugar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A los cinco meses de la muerte de su madre Antonio ya se sentía totalmente ajeno a su familia. Su hermano totalmente dedicado a las tareas laborales junto a su padre, apenas reparaba en él. Su padre directamente lo ignoraba, y se rumoreaba que dedicaba a Ana mucho más tiempo del funcionalmente necesario. Fue allí cuando decidió ir a ver a su tío Alberto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pocos días después, aprovechó una carreta que extrañamente, dada la endémica escasez de este producto en la Galicia de entonces, transportaba en odres o sacos unos excedentes de harina del molino vendidos a una gran panadería de la ciudad de Lugo. Se subió a ella con la excusa de procurar algunos artículos y realizar diligencias domésticas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La administración de su casa era el último reducto que le quedaba para sentirse útil de alguna manera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llegó a Lugo, luego de un recorrido de once leguas, que corresponden a sesenta kilómetros aproximadamente, por el camino para carruajes que une La Coruña con Madrid, y atraviesa las sierras de los Ancares pasando exactamente a través de la capital del municipio de Los Nogales. En casa de tío Alberto lo recibió con el cariño de siempre la vieja ama, quien luego de hacerlo esperar un breve tiempo, finalmente lo condujo a una sala donde se encontraba su tío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La calidez de la acogida de tío Alberto le hizo sentir que lo estaba de alguna manera esperando. Antonio, no con poca dificultad, trató de transmitir la situación a su tío. Le hizo saber de su necesidad de irse de su casa, y para darle una idea de lo firme de su determinación, le dijo que estaba incluso dispuesto a irse como polizón en algún buque con rumbo a América. Su tío lo calmó y le recordó la obsesión que tenía su madre por su educación y le dijo que él tenía la misma preocupación que ella. Antonio le respondió que no esperaba nada de su padre y que sólo le pedía le ayudase a alejarse de Los Nogales, pues le resultaba intolerable la falta de afinidad que tenía con su padre y hermano. El tío Alberto le dijo que él lamentablemente no tenía los recursos necesarios para costear su educación, pero que era amigo del Vicerrector del Seminario de Santa Catalina en Mondoñedo y que trataría de hablar con él para conseguirle una beca de educación. Le dijo que esa beca sólo era posible si él a cambio prestaba algunos servicios necesarios para la comunidad de religiosos. Después de mucho dar vueltas con otras alternativas su tío le dijo que Santa Catalina era la mejor opción dado que la enseñanza media de calidad sólo la prestaban los seminarios menores, y que le diría a su amigo que, sin perjuicio de otras tareas habitualmente asignadas a los becarios, Antonio tenía experiencia y podría desempeñarse como ayudante de gestión contable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El seminario de Santa Catalina, como otros seminarios españoles, estaba organizado según las pautas del Concilio de Trento que había decidido mejorar la formación de los sacerdotes católicos para enfrentar el avance que estaban teniendo las iglesias cristianas protestantes. Se dividía en seminarios menores y seminarios mayores. Los seminarios menores brindaban enseñanza media en un ambiente preparatorio para que parte de su alumnado continuase después su formación en el seminario mayor, para convertirse en sacerdote. Además de la gestión ante el Vicerrector del seminario, Tío Alberto también prometió hablar con José en el caso de que su gestión tuviese éxito, pues descontaba que su padre, si bien el ingreso a un seminario menor no era determinante, vería con muy buenos ojos, como era frecuente, la posibilidad de tener un futuro sacerdote en la familia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de un largo abrazo de despedida, en el que Antonio le agradeció emocionado todo su apoyo, tío y sobrino acordaron que las noticias relativas a sus gestiones las recibiría Antonio en forma epistolar. Antes de regresar a Los Nogales, Antonio ingresó a la catedral de Lugo, se aproximó primero a la capilla de San Froilán, contemplando la imagen del santo ermitaño que en el siglo IX predicaba entre Lugo y León, en el agreste territorio serrano dónde él había nacido, y que según la leyenda había domesticado al lobo que abrevaba en la fuente de su villa natal, para que le fuese fiel ayudándolo a cargar las alforjas que contenían sus libros y notas de predicador, caminando siempre arrimado a su pierna derecha. Sus ojos se humedecieron mientras recordaba la alegría y belleza de su madre participando en las fiestas anuales en honor al santo, el día previo y los posteriores al 5 de octubre. Luego avanzó varios pasos y se arrodilló ante la imagen de la Virgen de los Ojos Grandes, mientras miraba sus ojos intensamente le dijo que aceptaría siempre gustoso su voluntad, incluso si ella disponía que debía dedicar su vida al sacerdocio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya de regreso, Antonio trató de retomar las pocas cosas que lo unían al lugar, aun cuando su cabeza sólo pensaba en la gestión de Tío Alberto que lo liberaría de la incomodidad y la tristeza que sufría, permaneciendo allí, luego del vacío que la muerte de su madre había dejado. Al cabo de 35 días exactamente recibió una carta de su tío, informándole que el siguiente viernes lo esperaba en Lugo para acompañarlo hasta Mondoñedo y que su padre no se opondría a su alejamiento de Nogales. Henchido de alegría se hincó y agradeció lo que para él era la intercesión de su santa madre para ponerle una vía de escape a todo aquello que poco sentido tenía para él ahora que ella ya no estaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La noche antes de su partida la buena ama había preparado una suculenta cena de despedida. Aunque en Los Nogales ya se hablaba de un romance entre su padre y Ana, los tres hombres se esforzaron porque aquella cena tuviese algo del clima de las comidas de familia cuando María vivía. El menú era típico del lugar: lacones -trozos de las extremidades delanteras del cerdo debidamente procesados-, grelos -tiernos brotes del nabo-, y patatas. Para beber, había abundante sidra asturiana. Quizás la baja graduación alcohólica de la sidra no ayudó lo necesario, pero el hecho fue que la conversación fue trivial e imprecisa. Más allá de las formas, todos deseaban que aquello terminase y cada cual tomase un camino propio. Finalmente, su padre se levantó de la mesa seguido por su hermano. Ambos le abrazaron con tibieza y le desearon lo mejor en su nueva vida, dicho esto se fueron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la mañana siguiente y luego de despedirse del ama y de los más allegados, Antonio tomó su maleta que contenía unas pocas pertenencias personales y el legado que su madre le dejara en el viejo arcón. Después se dirigió al pueblo capital de Los Nogales a decir adiós a algunos amigos. Sobre todo, se despidió con especial cariño de Don Cosme y Doña Jovita, queridos vecinos y buenos anfitriones de noches de filandón, típicas reuniones en Galicia y León donde después de cenar, sentados en banquetas alrededor del fuego, Antonio y sus jóvenes amigos, escuchaban anécdotas asociadas a experiencias de vida, además de cuentos y leyendas que los dueños de casa disfrutaban de compartir. También se despidió de Don Anselmo, el cura, quien tanto lo había ilustrado respecto de San Antonio, patrono de As Nogais, que era el protagonista de la fiesta del 17 de enero, en honor de San Antonio Abad, protector de los animales, y del 13 de junio, en honor de San Antonio de Padua, a quien rezaban las mujeres que buscaban marido. Desde allí emprendió a pie el camino hasta el camposanto contiguo a la iglesia, donde estaba sepultada su madre. Adiós Madre -susurró frente a la tumba de María, mientras ubicaba cuidadosamente las flores- aquí te dejo, pues parto a cumplir con mi destino, ese que tú tan bien supiste inculcarme y sugerirme. Sin embargo, tú sabes que te llevaré siempre conmigo. Una hora más tarde se marchó del camposanto y mientras desandaba el camino cuesta abajo, tuvo la amarga sensación de que nunca volvería por allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio, ante las puertas del imponente edificio que alojaba al Seminario de Santa Catalina, que regenteaba el clero secular de la Diócesis de Mondoñedo, tuvo plena conciencia de la importancia de la ayuda de tío Alberto. En aquellos tiempos, Mondoñedo era una provincia más de Galicia y Santa Catalina estaba en un momento de esplendor. El propio rey Carlos III había asumido su patronato, y le había concedido el título de Real Seminario Conciliar de Santa Catalina. Aún en el caso de que su padre lo hubiese intentado, y se hubiese esforzado por costear su educación media, muy difícil le habría resultado enviarlo allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando luego de una corta espera, tío y sobrino llegaron ante el Padre Pablo, Vicerrector del Seminario, Antonio pudo comprobar el cariño que Pablo le profesaba a Alberto. Por el discurrir de la conversación Antonio comprobó que se conocían desde hacía mucho tiempo y que la integridad, humildad y fino carácter de Alberto eran muy valoradas por aquel experto pastor de almas. Mirando a Antonio le dijo: -Te aseguro que si tienes la buena madera que tu tío me ha mencionado, aquí tendrás la oportunidad de demostrarlo pues este es un lugar exigente. Pero como además nunca olvidaré quién eres, pues tengo un gran aprecio por Alberto, contigo seré doblemente exigente, como lo soy con las personas a quienes especialmente deseo lo mejor. También trabajarás en tareas básicas de gestión contable lo cual ha caído muy bien para que el obispo aprobara tu ingreso como becario. Luego de una rápida despedida Antonio fue guiado al interior del Seminario Menor. A partir de allí la vida de Antonio cambió, pues se incorporaron a su existencia nuevos interlocutores, una rutina diaria bien reglada y la desafiante obligación de cumplir con tareas de estudio, de asistencia a clases y de trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de los horarios inflexibles de una organización que entre otras cosas moldeaba la voluntad y disciplina de sus miembros, también era cierto que Antonio tenía momentos para trabajar su vida interior, seguir tratando de comprender el contenido del Tratado de Contabilidad legado por su madre y disfrutar algunas lecturas que su tío Alberto le traía cuando lo visitaba. Ellas eran entre otras, el Discreto, de Gracián y el Don Quijote de la Mancha, de Cervantes. Antonio no perdería nunca el hábito de leer que mucho ayudaría a perfeccionar su redacción. Juan había encargado a Antonio que colaborase en tareas de administración y contabilización de los diezmos de pan, vino, aceite, y ganados correspondientes a las villas próximas a Mondoñedo. Entre las tareas que cumplía para el Padre Pablo estaba la de portador de mensajes y cartas que el Vicerrector enviaba a distintas personas y Antonio disfrutaba de aquellas cortas ausencias del seminario para conocer la ciudad y hablar con la gente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los meses fueron pasando y Antonio comenzó a hacer gala de su capacidad de enfrentar a una vida rigurosa cuando hay un objetivo a cumplir, adecuándose con sobriedad y entereza, a las extenuantes jornadas como becario en Santa Catalina. Los fines de semana aprovechaba para ponerse al día con todas sus tareas, logrando buenos resultados en base a una semana de ochenta horas de actividad intensa entre sus obligaciones de estudio, de trabajo y litúrgicas, sin contar algunas horas intermedias de distracción y meditación entre la hora del Surgere, o de levantarse del descanso nocturno en latín, a las 6:30 horas y el Quies o el irse a dormir en latín, a las 22 horas. Comprendía que, en su caso, rodeado como estaba, por compañeros provenientes de familias de mucha influencia social, como era el caso de las vinculadas al Clero, a los Señoríos locales y a prestigiosas familias hidalgas, sólo le quedaba para demostrarse a sí mismo la muy buena asimilación de la lección de prudencia recibida, exigirse mucho para hacerse acreedor a la oportunidad de educación que estaba pudiendo usufructuar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con esta convicción como norte, y el firme anhelo de no fallarle a su tío, ni tampoco a los sueños de su madre, Antonio se mantuvo firme y tesonero, y así se fueron sucediendo no sólo los meses sino también los años, y además de la alegría de crecer día a día en conocimientos y sentirse respetado por compañeros, profesores y formadores, los únicos hitos importantes de cambio de rutinas y de nuevas experiencias, se lo marcaron las vacaciones de verano. Antonio esperaba el verano con mucha ilusión, y al mismo tiempo era consciente de la política del Seminario poco propensa a liberarlo fácilmente de sus obligaciones de becario. Por este motivo, con mucha antelación presentaba un detallado programa de sus actividades y de las personas que lo acompañarían, logrando así, en base a mucha paciencia e insistencia, el permiso de sus superiores para ausentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada verano además de una corta visita a casa de tío Alberto en Lugo, elaboraba algo que consciente o inconscientemente se vinculaba a sus inquietudes de conocimientos y experiencias más allá de lo acostumbrado en el entorno que lo rodeaba en Santa Catalina. El primer verano pasó casi dos semanas en El Ferrol, invitado a la casa de un compañero cuyo padre trabajaba en el arsenal o astillero donde se construían buques para la Real Armada Española. Allí pudo recoger todas las leyendas respecto de la seguridad ante ataques enemigos que presentaba el puerto ferrolano, y del auge de la construcción naval llevado allí treinta y cinco años antes por el marino español Jorge Juan, apoyado por el eminente estadista ilustrado español, el Marqués de la Ensenada que prestó servicios a Felipe V, Fernando VI y Carlos III. Juan se había formado en Inglaterra y había contratado en ese país expertos ingenieros y técnicos que le dieron calidad y precisión científica a la construcción naval española, apoyados por los nobles atributos del roble ferrolano, el haya asturiana, el pino aragonés, la lona andaluza, la jarcia murciana, y el bronce catalán y sevillano. Antonio también comprobó allí la existencia de una escuela de guardiamarinas que se había creado en 1776.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo verano viajó a Cantabria a casa de otro compañero cuyo padre trabajaba en la administración de la Real Fábrica de Artillería de la Cavada, y aprendió detalles interesantes de la gran actividad de la fábrica dedicada a la construcción de cañones y munición para las naves de guerra de la Armada Española y la defensa de los fuertes y ciudadelas del Imperio Español. Conoció sobre el proceso de fundición y sobre la ubicación estratégica de la fábrica, dada la proximidad de minas de hierro y de canteras de piedra refractaria, arena y arcillas para la provisión del metal para cañones y munición, y para hacer los moldes que daban forma a las partes de un cañón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tercer verano, con el auxilio previo de tío Alberto para vincularlo con un buen arriero que le hizo un lugar en su carreta, pudo viajar al sur. El arriero viajaba a Andalucía a buscar aceite para repartirlo en Galicia, y Antonio pudo entonces conocer Sevilla, el río Guadalquivir y la Torre del Oro que venía de América. Allí conoció detalles de las bondades de los aceites locales que se producían desde la época romana, constituyendo junto al trigo y al vino la entonces llamada tríada mediterránea, que se cargaba en ánforas en los buques que partían rumbo al río Tiber en Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, en el cuarto verano, en julio de 1788, y siguiendo un pedido expreso del Padre Pablo, que, si bien había aprendido a apreciarlo, tenía serias dudas de que Antonio tuviese madera para sacerdote, se preparó para emprender el camino de Santiago, que, a pesar de tener una larga tradición, no contaba en aquellos tiempos, con la nutrida asistencia de peregrinos de otrora. Una compañera de camino, Isabel, al finalizar el viaje le obsequia una carta de recomendación del portador de la misma a un señor que tiene importantes negocios navieros y marítimos en La Coruña, escrita por una persona muy influyente que le debía favores a un familiar; llegó tarde para que la persona a quien quería ayudar pudiera darle uso, su difunto esposo. Isabel le rogó que la use para cumplir de alguna manera con sus sueños.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús se despidió de la vida del Seminario y las personas que tanto marcaron su formación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de no haber aún cumplido los 18 años al llegar a La Coruña, Antonio tuvo conciencia de que iniciaba una nueva etapa de su existencia. Se sentía adulto y sabía que debía salir adelante por sus propios medios partiendo casi de cero pues no conocía prácticamente a nadie en aquella ciudad, y contaba sólo con la carta que le había entregado Isabel. No quería molestar a tío Alberto que tanto había hecho por él. Para mantenerse los primeros tiempos tuvo que desprenderse de buena parte de las monedas de oro que su madre le había entregado. La actividad de la ciudad era intensa y se centraba principalmente en el comercio con las Indias, en especial La Habana, Montevideo y Buenos Aires.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio conoció en aquel tiempo, a una España distinta a la que le era familiar, basada en la riqueza del campo y los privilegios de Señoríos y Autoridades Eclesiásticas. Allí los protagonistas eran hombres de espíritu emprendedor, venidos la mayoría de otras regiones de España – asturianos, castellanos, vascos y catalanes – y de Europa – franceses la mayoría, pero también alemanes y holandeses. El crecimiento económico, alentado por la liberalización del comercio marítimo dispuesta por el rey, motivó el desarrollo de algunas industrias, y el establecimiento de una línea regular de Correos Marítimos con las Indias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el barrio de la Pescadería, Antonio pudo ubicar una fonda con precios accesibles y allí resolvió quedarse. A la mañana siguiente, al presentar esperanzado la carta y sus antecedentes al destinatario, que era un importante armador de buques, Antonio encontró una respuesta aparatosa pero algo fría. Sin embargo, el hombre necesitaba un auxiliar para servicios varios, y viendo la buena voluntad de Antonio para trabajar, no dudó en contratarlo, consciente de que sus auxiliares anteriores tenían una formación muy inferior a la de Antonio. De allí en más nuestro hombre sirvió como mensajero, repartidor, mozo, escribiente y recepcionista de la Secretaría del Armador con una paga que sólo le daba para comer y pagar la fonda donde vivía. A pesar de trabajar de sol a sol y con un trato bastante indiferente de su empleador, Antonio estaba contento pues la efervescencia de aquella ciudad de ambiente cosmopolita le regalaba diariamente nuevas experiencias. El armador lo enviaba periódicamente a una prestigiosa Mantelería sobre la calle Real, con órdenes de compra para cumplir con pedidos y atenciones a clientes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así estaban las cosas en los últimos días de 1788 con Antonio insertándose lentamente en La Coruña, cuando llegó la noticia: Carlos III, el Rey de España más activo y renovador del siglo XVIII acababa de fallecer, y aquella región, con vocación marítima y liberal, lo lloró especialmente. El puerto de La Coruña le debía el haberle concedido la habilitación para comerciar directamente con las Indias, y el puerto de Ferrol el haber logrado su propia Escuela de Guardias Marinas, privilegio que anteriormente solo tenía Cádiz. Para Antonio Jesús en lo personal lo estimulante era otro aspecto asociado al progreso de La Coruña, pues el barrio de la Pescadería estaba muy activo ante la inminencia del surgimiento de una nueva compañía. Se trataba de la Real Compañía Marítima de Carlos IV que comenzaba sus actividades el primer día de 1790, y tenía como principal objeto la pesca de peces para salar y curar, y la caza de ballenas, principalmente para utilizar su grasa, en los mares de Europa, África y América.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús fue comunicado de la aceptación de su petición de ingreso a la Real Compañía Marítima en calidad de dependiente después de una profunda entrevista con el Director. Poco después se despediría del armador que le había dado trabajo y de sus compañeros de oficina para comenzar a trabajar en la Real Compañía Marítima, estaban casi en Navidad del año 1789. Antonio era una persona inquieta y siempre dispuesta a colaborar, por lo que no se limitó solamente a la teneduría de libros, sino que llegó a conocer bastante bien casi todas las operaciones de la Compañía. Tras haber detectado una maniobra fraudulenta, que comunica al Director, se le ofrece la posibilidad de emigrar a Montevideo “para salvar su vida”. Se estimaba que el viaje en total duraría entre setenta y ochenta días, lo que significaba que en promedio la fragata avanzaría 73 millas náuticas por singladura o día completo de navegación, sobre la derrota trazada entre La Coruña y Montevideo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fragata “Infanta” llevaba a bordo cerca de cuarenta personas, distribuidas en seis pasajeros, y la tripulación. Esta última estaba integrada por el capitán, el piloto, el pilotín, el médico o cirujano, el capellán, el contramaestre, diez marineros, el pañolero, el condestable, varios artilleros, dos cocineros, un despensero, un mayordomo y seis grumetes o pajes, entre ellos Antonio. Los grumetes cumplían preferentemente funciones vinculadas a tareas de marinería y de ayuda a la navegación, en tanto que los pajes actuaban sobre todo en tareas de limpieza del buque y atención de la plana mayor y los pasajeros.&lt;br /&gt;
Los días pasaron y Antonio se fue acostumbrando a las tareas de abordo luego de superar el mareo y el malestar que le ocasionó el rolar y cabecear de la fragata durante la primera semana de navegación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al anochecer del 24 de febrero de 1795, Antonio Jesús –que pasó enfermo los últimos diez días del viaje- es embarcado en una falúa desde la fragata fondeada en la bahía y trasladado al embarcadero próximo a la batería de la aguada, en la bahía de Maldonado. Después fue transportado en una carreta hasta Maldonado y alojado en una barraca que oficiaba de hospital. Al cabo de dos semanas de un riguroso tratamiento la fiebre bajó y comenzó a sentirse mejor. Fue allí cuando comenzó a tomar conciencia de dónde estaba y a preocuparse por su futuro una vez que saliese del hospital. Pudo comprobar con agrado al recibir el alta a mediados de marzo, que el comandante Sánchez había dejado en el hospital toda su documentación legítima por lo que habían quedado atrás los incómodos días en que debía responder al nombre falso con que había sido exiliado para salvar su vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La primera recorrida de Antonio por el Maldonado de 1795 le mostró una típica ciudad colonial española. Las calles tenían un trazado perpendicular y en el centro se situaba la Plaza de Armas, donde se encontraban las autoridades locales y religiosas. Algunas partes le recordaron la pobreza y estrechez económica de Galicia, en tanto que otras le mostraban un importante desarrollo industrial gracias a la presencia de la Real Compañía Marítima en Maldonado. Vaya ironía del destino cuando venía a América huyendo precisamente de una desgraciada situación asociada a esa compañía en La Coruña. La plaza de la ciudad era amplia, pero con escasas construcciones. La más importante era la casa de la Real Hacienda, al haber asumido en 1792 Rafael Pérez del Puerto como Ministro de la Real Hacienda para administrar y propender al progreso de los intereses españoles en la región. Mucho le extrañó la modestia y precariedad de la iglesia ubicada en el mismo lugar donde actualmente se alza la catedral de Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estaba contemplando la iglesia cuando un vecino que pasaba, al tiempo que lo saludaba, le informó que ya estaba en trámite la futura construcción de una iglesia más digna en un sector del cuartel de Dragones. El cuartel de Dragones estaba asentado en un edificio de paredes de piedra y constituía el cuerpo fijo del virreinato para la defensa de las ciudades subordinadas a la gobernación de Buenos Aires. El resto del pueblo estaba constituido por más de cien construcciones, muchas de materiales sólidos, aun cuando subsistían algunas humildes chozas de paredes de adobe, que atestiguaban la pobreza de las primeras viviendas del lugar. Pudo observar luego que la población estaba compuesta por españoles, la mayoría peninsulares, aunque había también algunos criollos o españoles americanos como se solía aclarar en aquellos tiempos. También había indios tapes, mulatos, negros, y algunos esclavos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como la condición de español con interesante formación educativa le resultó favorable, al poco tiempo pudo ingresar en el Real Cuerpo de Artillería. Comenzó a vestir el uniforme rojo y azul del cuerpo y a participar en todas las actividades de guardia y entrenamiento del cuerpo como soldado de línea. Al ingresar al cuerpo ubicado sobre la actual calle Florida entre las calles Rincón y San Carlos, creado por el virrey don Pedro de Cevallos en 1777, Antonio Jesús pasó a residir en las barracas del mismo por lo que tenía solucionadas temporariamente sus necesidades de casa y comida. Sus superiores pronto captaron sus capacidades intelectuales y en lugar de enviarlo lejos a la fortaleza de Santa Teresa o al fuerte San Miguel, prefirieron destacarlo en lugares más cercanos, cubriendo por ejemplo las baterías de la costa y de la isla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un día en oportunidad de las múltiples festividades religiosas que se celebraban en la época, Antonio Jesús tuvo oportunidad de conocer a Antonio Revillo y a Josefa Jarrin. Ambos eran de la ciudad de Astorga y habían llegado a Maldonado en un bergantín en 1780. Antonio Jesús aceptó brindar clases de contabilidad y matemática a su hijo Joaquín Alejo Revillo, lecciones que interrumpía María Josefa, hermana de Joaquín, la chispeante Marijó como le decía la familia, para servir café al profesor de Joaquín con el candor y simpatía de sus diez años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La despierta y atractiva Marijó terminó enamorándose del profesor de Joaquín, y Antonio, a pesar de la diferencia de edad, no pudo dejar de corresponder su afecto. El Padre Juan Dámaso de Fonseca, bendijo el 28 de noviembre de 1801 la boda entre Antonio de la Fuente y Josefa Revillo. Tuvieron el privilegio de ser uno de los primeros casamientos celebrados en la nueva y sólida capilla del Cuartel de Dragones que se había inaugurado el dos de febrero, día de la virgen de la Candelaria, de ese mismo año de 1801. Fue en honor a Rafael Pérez del Puerto, con quien Antonio Jesús tuvo una relación muy cordial y cercana que le pusieron el nombre de Rafael a su hijo primogénito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1802 le trajo la mala noticia del fallecimiento de tío Alberto con quien siempre mantuvo comunicación epistolar y que un año antes con motivo de su boda con Marijó, había mandado a los recién casados desde la lejana España un muy completo conjunto de mantelería coruñesa que Marijó siempre apreció y guardó con especial celo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A principios de 1803 se produjo un episodio inesperado, que siempre se manejó con mucha reserva, y que de alguna manera ayudó a marcar el destino fernandino de Antonio Jesús. Su amigo Felipe Cabañez, que había sido pocos meses antes, padrino de bautismo de su hijo Rafael Antonio, y que era la única persona a quien Antonio había confiado el triste final de su carrera como dependiente de la Real Compañía Marítima en La Coruña, se apersonó un día en su casa pidiendo hablarle a solas. Acto seguido, Felipe Cabañez le hizo entrega a Antonio de un gran sobre con el logotipo de la Real Compañía Marítima, conteniendo toda la documentación vinculada a la noble resolución de las autoridades de la Compañía con sede en Madrid, que habían decidido conferir a Antonio un honroso recuerdo material de su pasaje por la misma, junto a una carta firmada por el máximo jerarca de la Compañía General Marítima, donde se le hacía constar un muy especial reconocimiento por los servicios prestados a la causa de la justicia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:FCapurro-1947-SFdeM-99.jpg|thumb|frame|left|600px|La ubicación de la primera casa - pulpería de Antonio Jesús de la Fuente (publicado en &amp;quot;San Fernando de Maldonado&amp;quot; de Fernando Capurro, 1947).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:FCapurro-1947-SFdeM-100.jpg|thumb|frame|left|600px|Fotografía de la primera casa - pulpería de Antonio Jesús de la Fuente, tomada en 1928 (publicada en &amp;quot;San Fernando de Maldonado&amp;quot; de Fernando Capurro, 1947).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:FCapurro-1947-SFdeM-101.jpg|thumb|frame|left|600px|Planta y fotografía de la puerta de entrada de la primera casa - pulpería de Antonio Jesús de la Fuente, tomada en 1928 (publicadas en &amp;quot;San Fernando de Maldonado&amp;quot; de Fernando Capurro, 1947).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:FCapurro-1947-SFdeM-102.jpg|thumb|frame|left|600px|Ventana a la calle y puerta interior de la primera casa - pulpería de Antonio Jesús de la Fuente, fotografías tomadas en 1928 (publicadas en &amp;quot;San Fernando de Maldonado&amp;quot; de Fernando Capurro, 1947).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús de la Fuente propició y participó activamente en julio de 1806 en la redacción de un documento que los vecinos de Maldonado envían al Gobernador de Montevideo, solicitando ayuda ante el peligro que representaba la Armada inglesa siendo Inglaterra “dueña de los mares”. Un pasaje del documento dice: “los habitantes de Maldonado estiman tanto sus míseros ranchos de paja y ordinarios muebles, como el más rico de Montevideo sus tesoros. Y como igualmente son fieles y contribuyentes vasallos del Rey, tienen derecho a reclamar del gobierno que los ampare, poniéndolos a cubierto del enemigo, y el Gobierno es de esperar los atenderá por ser conforme a razón y equidad, pues de lo contrario sería faltar a las Paternales intenciones de su Majestad que son, las de que todo vasallo en general y particular sean protegidos y amparados”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Junto a la nota y comisionados por el Cabildo de Maldonado, el Alguacil Mayor Don Pascual Plá y Antonio Jesús de la Fuente se trasladaron a Montevideo y se entrevistaron con el Gobernador Don Pascual Ruiz Huidobro. &lt;br /&gt;
La negativa de Ruiz Huidobro de enviar tropas para fortalecer la defensa de Maldonado fue muy firme y ante el empeño de los delegados fernandinos por defender su posición, terminó la entrevista con un duro desplante, invocando una supuesta actitud de rebeldía por parte de Maldonado. Los hechos posteriores demostraron el error estratégico de Ruiz Huidobro y el virrey Sobremonte, de fortalecer principalmente Montevideo, desprotegiendo a Maldonado y a Buenos Aires. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mañana del 29 de octubre de 1806 comenzó relativamente tranquila para los vecinos de Maldonado. La campana de la capilla del cuartel de dragones llamando a la misa matutina, era también la señal para que un vigía asociado no solo a la defensa sino también a las actividades de la Real Compañía Marítima, subiese al tope de la torre para reemplazar al vigía nocturno que terminaba su turno de guardia sin novedad. A las diez de la mañana este atalaya divisó de pronto varios buques que estaban ya rebasando Punta Ballena. Inmediatamente dio la alarma, ejecutando señales sónicas y señales de humo encendiendo una almenara u hoguera con alquitrán. Estas últimas iban dirigidas a las baterías que muy rápidamente respondieron al aviso con un disparo de cañón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después del desembarco que se produjo en una zona fuera del alcance de los cañones de las baterías de Gorriti y de la costa, aproximadamente a la altura de la actual parada 31 de la Playa Mansa y en una hora próxima a las cuatro de la tarde, la formación inglesa comenzó a desplazarse entre las dunas en dirección a Maldonado. A las cinco de la tarde hicieron un alto a corta distancia de la torre del vigía al ser recibidos por disparos de mosquetes. Las fuerzas invasoras eran abrumadoramente superiores en número y entrenamiento para la guerra que las fuerzas defensoras, que estaban mayoritariamente acantonadas en los alrededores de la torre. Otros defensores se ubicaron en los techos de la actual catedral que había comenzado a construirse y en la azotea del edificio de la Real Hacienda que era el edificio más sólido de la ciudad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De los cuatro cañones de campo con que se contaba sólo se usó uno para repeler el avance inglés, ya que otro había quedado atascado en las dunas y los otros dos se preservaron enviándolos a San Carlos, hacia donde huía bajo la protección de parte de las tropas españolas, buena parte de las mujeres y niños de la ciudad de Maldonado. Entre ellos iba Marijó, junto a sus hijos Rafael Antonio que tenía cuatro años y Antonia que no llegaba a los dos años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agregado a la operación del único cañón activo, estaba Antonio tratando de repeler al enemigo. Luego de servir mientras fue necesario en el piquete del único cañón, corrió a incorporarse al contingente de tiradores ubicados en los techos de la iglesia y posteriormente sobrellevó lo mejor que pudo los difíciles momentos siguientes a la rendición. Con la tranquilidad de tener a su familia a salvo en San Carlos vivió junto a otros vecinos referentes del pueblo momentos de maltrato, riesgo de vida y destrucción de la propiedad pública y privada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 24 de julio de 1807, los principales vecinos de Maldonado deciden redactar al cabildo montevideano una carta complementaria a la ya enviada un año antes pidiendo ayuda ante la inminencia de la invasión inglesa. El propósito de la nueva carta, publicada íntegramente en el tomo IV de la Historia de la Dominación Española de Francisco Bauzá, era detallar las dificultades, y pérdidas sufridas por Maldonado durante los meses de ocupación inglesa para tratar de lograr algún tipo de compensación ante la ruinosa situación en que había quedado la ciudad. El momento era oportuno, al no haberse marchado aún los efectivos británicos, para incorporar este documento, procurando una eventual reparación, al balance final de las invasiones inglesas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí nuevamente el principal redactor es Antonio Jesús, quien además se encarga de firmar por los pobladores que no sabían firmar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo siguiente es sólo una parte textual del contenido de la carta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cabildo fernandino, a pesar de que sus arcas estaban exhaustas, ante la inminencia de la invasión había diligenciado la obtención de fondos en base a donativos e impuestos especiales para poder pagar puntualmente a las fuerzas defensivas de la ciudad compuestas por un piquete de Blandengues, otro de Infantería y otro de Milicias. Al verificarse por las maniobras de los buques ingleses que se estaba preparando el desembarco, la población siguió inmediatamente el toque de generala dispuesto por el alcalde Don Ventura Gutiérrez. Cada uno tomó su arma y pasó a ocupar el puesto que de antemano tenía dispuesto, olvidando familias, casas y haberes. Unos en las tres baterías de la costa, otros agregados a las cuatro piezas móviles de artillería y los demás se incorporaron a los piquetes de la guarnición fernandina al mando del Capitán de Blandengues Don Miguel Borrás, totalizando unos doscientos treinta hombres que debían enfrentarse a fuerzas entrenadas y experientes que llegaban a los tres mil efectivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Inmediatamente después de rendida la ciudad una terrible noche sobrevino, cuando las fuerzas inglesas procedieron a registrar y saquear todas las casas de la ciudad tomando prisioneros a todos los hombres, incluso los ancianos, llevándolos a los calabozos y la crujía del cuartel y alimentándolos diariamente con tres espigas de maíz crudo por persona y agua sucia sacada de un pozo inapropiado que hacía tiempo no se usaba.&lt;br /&gt;
Las casas sufrieron el despojo de todo lo que les pudiese ser útil. Alumbrados por una partida de velas de cera que tomaron de la iglesia antes que el vicario pudiese ocultarlas como hizo con el resto, los invasores llegaron a registrar a las mujeres por si ocultaban algún dinero entre sus ropas y otras menos afortunadas fueron sometidas por la fuerza. No faltaron en medio de esa vorágine, muestras de antipatía por los rituales y costumbres católicas de la ciudad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El mando inglés concedió, hasta que finalmente al cuarto día designó un comandante responsable, una bárbara licencia para el saqueo en los tres días consecutivos con sus noches, no solo a los tres mil soldados, sino también a la marinería de los más de setenta buques fondeados en la bahía. También confiscaron pertrechos para la defensa y municiones del cuartel, y del corredor fortificado de la Bahía de Maldonado que se había ampliado considerablemente en un esfuerzo ordenado por el Virrey en 1796”. Se trataba de las tres baterías de la costa que contaban con cuatro cañones de 24 libras: la batería de la Trinidad o de la Aguada ubicada aproximadamente frente al actual hotel Serena, la de Jesús o del Medio ubicada a la altura de la parada 17 y medio y la de San Fernando o de la Península ubicada en Punta del Este frente a la boca chica, y de las cinco baterías en la isla de Gorriti que cruzaban fuego con las anteriores. Además, arruinaron las explanadas, barbetas y merlones de las baterías, inutilizando los cañones y quemando las cureñas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una saña especial se mostró hacia las instalaciones de la Real Compañía Marítima en la Isla de Gorriti, que quedaron totalmente arruinadas, en tanto que se confiscan las seis embarcaciones artilladas de la Compañía susceptibles de ser aparejadas como balandras, o dicho en otros términos, capaces de contar con el velamen propio de una balandra. La saña demostrada contra la Real Compañía no era casual, Inglaterra era dueña de los mares y de la industrialización de los productos del mar, y esta Compañía competía claramente con ella.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del cuarto día las cosas empiezan a mejorar, se libera a los vecinos que no eran soldados, y los soldados que permanecen prisioneros son mejor tratados al recibir ración de carne, pan y agua de las excelentes fuentes de la ciudad. No obstante, todos los recursos de las quintas marítimas entre Punta Ballena y Barra del Maldonado: ganado caballar y vacuno, aves, y plantíos de trigo, cebada y maíz fueron requisados para equipar la caballería inglesa y colaborar con la alimentación de los invasores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente se pide que este minucioso relato sea elevado al rey Don Carlos IV confiados en que arbitrará los medios para ayudar a la leal población de Maldonado y eventualmente habilitar su puerto en calidad de menor, cosa que, a los efectos de las operaciones de la ahora arruinada Real Compañía Marítima, el rey ya había dispuesto en 1792.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1808 Napoleón, con los destinos de España en sus manos, convence a su hermano José Bonaparte para que acepte ser el nuevo monarca español y Fernando VII es obligado a permanecer recluido con relativo decoro en un castillo de Francia. Sin embargo, Fernando VII, antes de perder la libertad pudo indicar a sus seguidores en España que las juntas provinciales que se formasen podrían seguir actuando en su nombre. En América se siguió el mismo modelo de juntas provinciales que en España pues se consideraba que José Bonaparte era un soberano ilegítimo, y porque se había conferido a las colonias el mismo estatus de provincias que las provincias peninsulares.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús y otros ciudadanos fernandinos que se mantenían muy al tanto de los acontecimientos europeos gracias a los buques, principalmente ingleses, que periódicamente fondeaban en la bahía de Maldonado, comenzaron a desarrollar a partir de 1808 un sentimiento anti- napoleónico, convencidos de que Napoleón era el responsable de las penurias que vivía España.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús tenía vocación y gusto por las actividades comerciales y tenía conciencia del abaratamiento de las mercancías si se trataba directamente con los proveedores de las mismas sin necesidad de intermediarios. Con el tiempo se fueron moderando los malos recuerdos que tenía de la invasión inglesa a Maldonado, y basándose en Hume optó por no generalizar respecto de los ingleses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En enero de 1810 se produce la caída de Sevilla y junto a ella, el último bastión peninsular de la Junta Suprema Central y Gubernativa del Reino. Esta noticia se recibió en la capital del Virreinato del Río de la Plata el 18 de mayo de 1810. Antonio sufría la asfixia de España ante el invasor francés y recelaba de la representatividad del Consejo de Regencia que desde Cádiz y la isla de León, era lo único ajeno a la tenaza napoleónica. Desde el sur, Antonio se identificaba con la guerra de la independencia española en territorio peninsular.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con Rafael Pérez del Puerto, que se mantuvo en Buenos Aires durante los prolegómenos de la Revolución de Mayo y no volvió luego a vivir más a Maldonado, Antonio mantuvo una permanente comunicación epistolar.&lt;br /&gt;
Rafael y Antonio simpatizaban con Domingo Matheu, un sensato comerciante catalán, y les preocupaba la negativa de Mariano Moreno de convocar a todos los diputados regionales para transformar la Primera Junta en lo que luego fue la Junta Grande. También conocían muy bien al Presbítero Dr. Manuel Alberti que se había desempeñado como cura en Maldonado, y que falleció lamentablemente pocos meses después.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante 1809 Antonio Jesús se desempeñó como Alguacil Mayor, siendo el encargado de hacer cumplir los acuerdos del cabildo, practicar detenciones y hacer la ronda de la ciudad, pudiendo entrar con armas al cabildo.&lt;br /&gt;
Como responsable de la tranquilidad de la zona le tocó ser testigo privilegiado del hundimiento en la Bahía de Maldonado del navío británico HMS Agamemnon, luego de haber varado en un bajo entre la isla y la costa cercana cuando trataba de refugiarse de un mar muy agitado. Dicho episodio ocurrido entre el 16 y el 24 de junio, no arrojó afortunadamente pérdidas humanas. Este buque ya viejo, había sido comandado anteriormente durante más de 3 años por el Almirante Nelson, triunfador y muerto en la batalla de Trafalgar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús de la Fuente tuvo destacada actuación en 1810 como alcalde ordinario al frente del cabildo de Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una ciudad como Maldonado las principales autoridades del cabildo, o ayuntamiento como se le sigue llamando hoy día en España, eran los cuatro regidores que constituían lo que se llamaba “el regimiento”, permaneciendo en sus cargos por un año, hasta que se eligiesen nuevas autoridades. Quien presidía el regimiento era el Alcalde Ordinario de 1er voto, y los otros tres regidores eran el Alférez Real, el Alguacil Mayor y el Fiel Ejecutor. Entre ellos se repartían la dirección del pueblo y la atención de los aspectos políticos, administrativos, económicos e incluso judiciales del municipio a través de las figuras del Defensor de Menores y el Defensor de Pobres que ellos mismos personalizaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de producirse la revolución de mayo en Buenos Aires el 25 de mayo de 1810, Maldonado es la primera ciudad de la Banda Oriental en adherirse a la Primera Junta el día 4 de junio, mediante una declaración del Cabildo presidido por el Alcalde Ordinario de 1er Voto Don Antonio Jesús de la Fuente que luego se ratifica en Cabildo abierto de fecha 4 de julio. La Junta de Mayo contesta a la adhesión de Maldonado con un Decreto en el que lo habilita como puerto mayor, privilegio que en la Banda Oriental sólo tenía Montevideo. Además, designa como Ministro de Comercio, al Ministro de la Real Hacienda de Maldonado, Don Rafael Pérez del Puerto. Maldonado al ver consumada una vieja aspiración, contesta a la Junta: “que este pueblo expirante, revive hoy en su existencia política... consagrando a sus benefactores, un homenaje de eterno reconocimiento, de amor y de respeto”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 14 de julio el Cabildo convoca a todos los vecinos para leerles las decisiones de la Junta que habían salido publicadas en el periódico bonaerense La Gazeta. Asimismo, se decide festejar el acontecimiento convocando para una misa solemne con Te Deum para el día siguiente, procediendo a iluminar el pueblo para la víspera y el día posterior. ¡Tal era el sano regocijo de los fernandinos! Allí estuvo Antonio Jesús en la iglesia, presidiendo junto a otras autoridades y la feligresía en pleno, la celebración del acontecimiento, y entonando el muy tradicional himno cristiano de acción de gracias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La declaración del Cabildo abierto convocado para el 1ero. de agosto es una pieza magistral de equilibrio, prudencia, civismo y compromiso. La asamblea resolvió: “que hallándose el pueblo de Maldonado dentro de la jurisdicción territorial de Buenos Aires, mantenía su obediencia a la Junta instalada allí, para asegurar estos dominios a Fernando VII, a ejemplo de las Juntas similares constituidas con el mismo designio en España”: Agregaba luego: “que habiendo hecho igual reconocimiento todas las autoridades, el pueblo de la capital (Buenos Aires) y varios otros, sin ofender la opinión de la ciudad de Montevideo, con quien siempre había de guardarse la mejor armonía y cordialidad, debía Maldonado no hacer innovación de su actual constitución y dependencia del Gobierno de Buenos Aires, con protesta de separarse del sistema, si, lo que no es de esperarse, llegase a entender otras miras contraídas a los fines que sancionó en su instalación”. Luego cautelosamente expresaba al concluir: “que si agraviando los fueros municipales de la ciudad, persistiese el Gobierno de Montevideo a compelerla a sujetarse a sus deliberaciones, contra la manifiesta voluntad del pueblo, se sometía, bajo la protesta también del uso de la fuerza”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como muy bien lo señala Francisco Bauzá: “semejante actitud excepcional de Maldonado, contribuyó a definir la situación de criollos y peninsulares en el país. Ahora que la realidad tangible señalaba posiciones a cada uno, los españoles tomaban las suyas en defensa de la Metrópoli, quedando los criollos sin otra base de resistencia que la protesta, manifestada por boca del Cabildo Abierto de Maldonado, única autoridad destinada a formularla en nombre de todos”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de las gestiones de Francisco Javier de Viana, el Cabildo se mantiene fiel a su declaración anterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Alcalde de Maldonado en 1810, apoyado por su pueblo, había logrado que su ciudad sellase un acto pionero para la causa de la libertad en la Banda Oriental.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús logró distanciarse de la lógica de la guerra, donde finalmente sólo queda un ganador y un perdedor. Apostó a transitar por una tercera vía, y de esa forma capitalizó para su pueblo los siguientes resultados:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- que la decisión de Maldonado se respetase y no se la intentase quebrar por la fuerza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- se evitó la guerra y el consecuente derramamiento de sangre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- se marcó el alineamiento político del lugar, confirmado luego por la facilidad con que el ejército artiguista avanzó y se internó en 1811 por la dilatada campaña y las ciudades fernandinas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- con una prudente visión de las circunstancias, no se forzó con acciones radicales, a que el adversario montevideano jugase una réplica implacable. Dado lo precoz de la hora, torpe habría sido pedirle al indefenso pueblo de Maldonado, un sacrificio de escasa significación estratégica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús de la Fuente manejó con mucho equilibrio aquellos difíciles meses en que Maldonado había quedado militarmente en la égida de Montevideo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A principios de 1811 entrega el cargo de Alcalde a Don Mariano Oribe desvinculándose a partir de allí de las obligaciones oficiales; fue el último alcalde ordinario de Maldonado durante el período español que finalizó regularmente su gestión luego de cumplir todo el período asignado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 5 de mayo de 1811, reunidos en la casa capitular los miembros del cabildo de Maldonado y el vecindario que se había convocado, toma posesión del cargo de Teniente Gobernador la persona nominada por el Comandante de las tropas que ocupaban Maldonado, Don Manuel Francisco Artigas. Se trató de Don Juan Correa, Capitán del Regimiento de Voluntarios de Caballería de Maldonado. En ese acto juran todos defender a la Excelentísima Junta de la Capital de Buenos Aires, que defiende y sostiene los verdaderos y legítimos derechos del rey Fernando VII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como se aprecia, este juramento realizado ya en tiempos de la revolución artiguista, tiene una total coincidencia con la declaración del cabildo de 1810 presidido por Antonio Jesús de la Fuente. Se reafirma entonces que la actitud del cabildo fernandino de 1810 marcó sin duda un hito de avanzada en el proceso de emancipación de los orientales, y por tanto debería consignarse con el destaque que merece.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===RAFAEL ANTONIO DE LA FUENTE===&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Alcalde ordinario de Maldonado&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Correspondió a Rafael Antonio de la Fuente participar activamente desde mediados de 1825 en el gran esfuerzo libertario que condujo Juan Antonio Lavalleja y sus 33 orientales, apoyándolo como miembro del cabildo de Maldonado hasta la eliminación definitiva de esta institución colonial por el gobierno interino de la provincia oriental, el 1ro de enero de 1827. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su vida había estado condicionada desde muy joven a la influencia de sus padres, a quienes mucho había querido. Por parte materna, Doña Marijó Revillo de de la Fuente lo había acompañado durante muchos años de su vida adulta, inculcándole soltura, simpatía, y una inusual visión comercial. También el cariño político por el entonces coterráneo Don Juan Antonio Lavalleja a quien veían en su departamento natal, como el principal continuador del ideario artiguista. Por parte paterna le quedaba cierta conciencia de estirpe, de raza fundacional de la patria nueva, que junto al ejemplo de humildad que su padre le había legado, lo hacían un hombre sereno, y abiertamente solidario a todos sus vecinos, sobre la base del respeto de la personalidad de cada uno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio se casó en 1825 en San Carlos con Francisca Ferreirós y tuvieron 9 hijos: Remedios la primogénita, Claudia, Carlos Julio, Herminia, Lastenia, Rafael Francisco, Fidela, Emilia y la menor, Margarita.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Continuó y desarrolló con mucha lucidez la pulpería que habían fundado sus padres. Una pulpería integraba actividades que actualmente tienden a separarse: almacén de ramos generales, y boliche. Como almacén vendía comida, bebidas, candelas o velas, leña, carbón, remedios y telas. Como boliche era un centro social donde se reunían las clases medias y humildes principalmente para conversar e informarse mientras consumían bebidas con y sin alcohol. También se jugaba a los naipes y se disfrutaban espectáculos musicales y bailables de pequeña escala. Era el único lugar donde las personas sin vínculos sociales podían escapar, en horarios no laborables o feriados, del tedio o la soledad de la vida pueblerina. Rafael Antonio de la Fuente logró transformarla de comercio sólo minorista a mayorista de algunas mercaderías para otras ciudades cercanas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio de la Fuente también actuó honorariamente, ya desde la institucionalidad uruguaya, como Alcalde Ordinario, principal jerarquía judicial y electoral en Maldonado, electo año a año en forma sucesiva y consecutiva entre 1845 y 1853, por los ciudadanos del departamento, contando con el apoyo de Lavalleja desde su regreso en 1845 hasta su muerte. Le tenía especial cariño a este cargo, no sólo por ser el único vestigio federal firme que quedó finalmente al comenzar la vida institucional del Uruguay, sino que había sido creado a instancias de la visión federal que Lavalleja compartía con Artigas en diciembre de 1827. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De Rafael Antonio, sus descendientes conservan un documento del Cabildo fernandino de 1820, facultándolo a regentear una Pulpería. También un cuadrito conteniendo la definición de Justicia, como Virtud Cardinal: “Dad a cada uno lo que se merece”, y al pie muchas firmas de ciudadanos agradeciéndole su probidad y rectitud luego de ejercer durante varios años como Alcalde Ordinario de Maldonado, siendo reelecto año a año, entre 1845 y 1853.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Rafael Antonio de la Fuente, hijo de Antonio Jesús y Josefa Revillo, nació en Maldonado en 1802. Actuaron como padrinos de bautismo Felipe Cabañez y Antonia Huertas. La participación de Rafael Antonio en el desarrollo de Maldonado, desde diversos cargos públicos, fue importante, abarcando además un extenso período de cincuenta años, considerando que desde 1825 empieza a tomar parte en dicha actividad hasta 1875, fecha en que falleció. Integró la Sala Capitular o Cabildo de Maldonado en 1826; fue Alcalde ordinario de esta ciudad por un período que abarca aproximadamente de 1845 a 1853; también se desempeñó como Recaudador de Contribución directa; y fue integrante de la Junta Económico- Administrativa. En los Registros cívicos y padrones diversos en los que se ha encontrado su nombre, siempre figura como comerciante. Contrajo matrimonio en San Carlos en 1825 con Francisca Benigna Ferreirós, natural de San Carlos, hija de José Ferreirós natural de Santiago y de Inés de Silva natural de San Carlos”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Diccionario biográfico de la ciudad de Maldonado (1755-1900), María A. Díaz de Guerra, 1974&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''La vida de Rafael Antonio de la Fuente Revillo novelada por Reynaldo de la Fuente Ortiz:'''&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio era un niño pequeño en un tiempo de cambios, de invasiones y de revolución. Sus primeros recuerdos brumosos eran de incertidumbre y ansiedad a su alrededor. Sus primeras imágenes le transmitían cierta zozobra por el inmediato murmullo, el correteo, y el vigoroso accionar de algunos hombres luego de que el vigía de la torre rompía el silencio con un grito que nada le decía pero que más tarde comprendió se asociaba al avistaje de ballenas en la bahía de Maldonado. También por la inquietante actividad militar que percibía, sobre todo aquellos días de miedo, de febril movimiento armado a su alrededor, en que recordaba a su madre llegar a la casa muy angustiada, vociferando órdenes a la servidumbre, para luego agarrarlo con fuerza de la mano con el rostro demacrado y mascullando: “Se vienen los ingleses, el enemigo ya está cerca, tenemos que apurarnos, hay que huir hacia San Carlos”. Recordaba la larga caravana de personas de todas las edades, apresurando el paso, a pie, a caballo o sobre carretas, alejándose de la ciudad mientras ya comenzaban a sentirse los primeros estruendos, las primeras descargas de cañones, y mosquetes.  Cuando se fueron los ingleses la ciudad quedó silenciosa. Cuando más tarde llegó la temporada de la caza de la ballena, siguió silenciosa, los invasores habían destruido todas las instalaciones y embarcaciones de la Real Compañía Marítima Española que las cazaba e industrializaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1808 cuando ya tenía seis años, le nació una hermanita a quien llamaron Eladia Joaquina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio disfrutaba mucho de caminar hacia el mar y de observar el movimiento del muelle portuario, al que arribaban falúas de distintos buques fondeados en la bahía, para descargar y cargar mercadería. La mayoría provenían de Buenos Aires, pero también fondeaban algunos originarios de España y de Montevideo. Un día cuando tenía 7 años, un amigo mayor le habló por primera vez de contrabando de productos de origen inglés. Le costaría mucho comprender que era aquello.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año 1810, con 8 años, se sintió muy orgulloso de su padre y de su protagonismo como alcalde de 1er voto de Maldonado. A partir de fines de mayo, muchos festejaron, luego se habló mucho de reuniones en el cabildo y finalmente un día de julio la plaza se colmó de vecinos que estaban de fiesta y que coreaban arengas de una revolución, llamada de Mayo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1811 comenzaron a hablarle mucho de Artigas, de la revolución contra los españoles que encabezaba, y casi todas las personas mayores de Maldonado hablaban de él como de alguien que conocían porque había comenzado en Maldonado su carrera militar. Antes de fin de año la novedad fue la primera invasión portuguesa y Rafael Antonio comenzó a escuchar asiduamente esa lengua al tiempo que algunos buques provenientes de Brasil comenzaron a fondear en la bahía. En algún momento de 1812 los portugueses se marcharon y año tras año se siguió hablando mucho de Artigas y de sus ideas, hasta que en 1815 muchos estaban felices porque sus fuerzas habían entrado a Montevideo, y era el dueño de la patria oriental.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero la felicidad duró poco, en noviembre de 1816 los portugueses invadieron Maldonado por segunda vez y luego de parlamentar con Francisco Aguilar, pusieron su bandera en la torre del vigía y antes de partir hacia Montevideo dejaron un numeroso destacamento militar en la isla de Gorriti.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de ese momento la vida de sus padres que eran comerciantes se tornó difícil, Rafael Antonio ya con 15 años trataba de ayudar, pero comprendía el conflicto de intereses que se había instaurado entre los comandantes militares que respondían a Artigas y prohibían a los comerciantes locales proveer al enemigo portugués de artículos de primera necesidad, y los comerciantes que tenían el conflicto ético de obedecer aún a costa de ir a la ruina, o de no hacerlo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente la suerte estaba echada, Artigas sufre en enero de 1820 una derrota definitiva en la batalla de Tacuarembó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en 1820 Rafael pudo lograr un permiso para poner su propia pulpería. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquel triste 15 de junio de 1821 en que su padre, Antonio Jesús, precursor del ideal de mayo en la Banda Oriental, falleció inesperadamente en trágico accidente, Rafael Antonio, su hijo primogénito, y su madre Marijó Revillo de de la Fuente, se abrazaron muy fuerte y entre lágrimas se prometieron seguir adelante y no bajar nunca los brazos. Estaban cumpliendo con el mandato que Antonio, en una tarde premonitoria del tardío verano pasado, les había hecho jurar para el caso que faltase. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El escenario principal para ser fieles a su juramento tenía como epicentro la lucha por cuidar los negocios de la familia, que al tiempo decidieron unificar en una sola pulpería.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús, dueño de una sabia visión prospectiva del futuro de la banda oriental, ahora provincia Cisplatina, los había instruido en el sentido de concentrar sus esfuerzos en una actividad social y económicamente importante como lo era la de pulpero, para tratar de progresar y servir a la comunidad fernandina, sin caer en la tentación de abrazarse a oscuras pasiones político partidarias que los haría perder la autonomía personal y ciudadana que salvaguarda el derecho de no renunciar nunca, ante cualquier encrucijada, a la capacidad de actuar dentro de lo posible, según los dictados del libre pensamiento crítico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La pulpería como institución era una herencia de la época de la colonia, y constituía un espacio multifuncional. Era un lugar público de reunión, y cumplía el rol social que más adelante llenarían los clubes sociales o los boliches. Permitían adquirir mercaderías y cumplían en forma rudimentaria la función de auxilio y custodia de efectivo y valores de lo que hoy es un banco. Allí se reunían los hombres después del trabajo, en los días de asueto, para matar el aburrimiento y la soledad de la vida aldeana. En ese lugar, la gente podía conocerse y frecuentarse mientras se tomaba un trago o jugaba a los naipes. También era un centro de información dónde se difundían noticias y se corrían rumores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como anfitriones, gestores, intermediarios, proveedores y confidentes, Rafael Antonio y Marijó construyeron un ámbito dónde naturalmente se tejían relaciones, y se trataban personas de todos los pelos. Rafael Antonio trabajaba normalmente en la gestión de la primera línea de atención, con el auxilio de empleados, en tanto Marijó, cuidando su condición femenina, lo hacía en la trastienda, manejando la contabilidad que Antonio Jesús le había enseñado, o atendiendo damas amigas, sin perjuicio de supervisarlo todo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierto día Don José Ferreirós, un honrado gallego oriundo de Santiago de Compostela, talabartero de profesión, que vivía en San Carlos y a quien Rafael compraba artículos de talabartería para su pulpería, pidió para hablar con él. Una vez reunidos José que tenía buena relación con Rafael, le dijo que quería ampliar el giro de su talabartería carolina, incorporando otros artículos importados que Rafael vendía para ampliar su negocio y ocupar a su familia pues no quería holgazanes en su casa. Como Rafael confiaba en José, no tardaron en ponerse de acuerdo en los términos del nuevo negocio que los vincularía aún más. La sociedad sirvió para que José y el joven Rafael se conociesen mejor a medida que el negocio prosperaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las visitas a San Carlos Rafael comenzó a tratar a Francisca, hija mayor de José, y a Inés, su madre. Francisca al principio le pareció algo distante, pero había algo en ella que lo atraía. Un sábado coincidieron en una fiesta en San Carlos y Rafael no desaprovechó la oportunidad para hablarle y dedicarle todo el tiempo posible. Cuando ya se le estaban acabando las excusas para seguirla abordando en medio de todos los asistentes, apareció de pronto Doña Inés pidiéndoles que la acompañaran hasta su casa pues estaba indispuesta y Don José estaba en Montevideo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando a la mañana siguiente Rafael volvió, atando al cercano palenque su caballo cansado, con la excusa de interesarse por la salud de Doña Inés, Don José acababa de regresar de Montevideo y lo invitó a tomar unos mates. Mientras ambos hombres hablaban de negocios, Francisca se apareció con unos pastelitos recién hechos, y los acompañó por un rato. Al despedirse, Don José y Rafael no necesitaron intercambiar palabra alguna para saber que de allí en más su relación tenía un motivo categórico para perdurar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En noviembre de 1825 Francisca y Rafael Antonio se casaron enamorados y felices en la iglesia matriz San Carlos Borromeo rodeados por sus familias y muchos amigos de San Carlos y Maldonado.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1826 Rafael Antonio pasa a integrar el cabildo de Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio de la Fuente falleció viudo en 1875.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:18830304 El Porvenir - CJ De la Fuente.jpg|thumb|frame|left|600px|Carlos Julio De la Fuente figura como Administrador de Rentas Departamentales en El Porvenir, 4 de marzo de 1883.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===RAFAEL FRANCISCO DE LA FUENTE===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Maldonado, sobre calle Ituzaingó, esquina calle Rocha, se levantaba la casa que fuera propiedad de los malogrados esposos Rafael Francisco de la Fuente y María Viera. Seguía el estilo de la arquitectura doméstica española, vigente desde el siglo XVI: fachada de paredes gruesas y blancas, una sólida puerta principal, custodiada por balcones laterales a uno y otro lado. Una vez transpuesta la entrada, se accedía al zaguán que terminaba en un gran patio. Además del escritorio y la habitación del frente que daban a los balcones, el resto de los ambientes que salían al patio, tenían aberturas a un gran jardín en el ala izquierda y fondo de la casa. Su apariencia desnudaba un mantenimiento descuidado, producto de sus escasos residentes y de que la prosperidad de la familia había llegado menguada a Rafael Francisco, militar y maestro, uno de los doce hijos de Rafael Antonio de la Fuente Revillo, personaje que había combinado un alto cargo judicial con una próspera pulpería.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El año de 1866 fue histórico para Rafael Francisco, ya que contrajo matrimonio y a principios de diciembre luego de cumplir con las exigencias generales del concurso y rendir un examen, fue acreditado como Maestro. Al año siguiente comenzó sus actividades dictando clases matutinas en San Carlos y por la tarde en Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Francisco y María tuvieron la dicha en 1867 de ver nacer a la primera de sus seis hijos: maría, Ercilia, Ramona, Dolores, Rosa y Rafael Wenceslao.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una madrugada de mediados de mayo de 1870 partió sobre el lomo de su tordillo plateado en procura de integrarse a las tropas de Timoteo Aparicio.  El 28 de mayo participó en Minas del combate de Espuelitas donde resultó herido de varios sablazos. Cuando diez días después volvió a Maldonado, debió permanecer un tiempo inactivo para recuperase de la fractura de ambos huesos del antebrazo izquierdo y de una herida en la región abdominal.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Don Tomás Gomensoro sucede a Lorenzo Batlle y se concluye la guerra con la firma en Montevideo el 6 de abril de 1872 de un tratado de paz que concede a los blancos la jefatura política de cuatro departamentos, se reparan las carreras militares de muchos blancos que no habían acompañado el ciclo de gobierno totalmente colorado a lo largo y ancho del país luego del golpe de estado de Flores (1865). Entre los beneficiados por este tratado de paz de abril estaba el Teniente 2do Rafael Francisco de la Fuente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1876 -con el primer proceso de modernización del estado uruguayo de 1876 a 1886, seguido por un segundo de 1886 a 1903, y redondeado por un tercero de 1903 a 1916- Rafael es llamado a participar en el ordenamiento fiscal en Maldonado al ser designado Revisor de Patentes de Giro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1877 se inaugurará en Maldonado la escuela de varones José Pedro Ramírez, donada por quien destinó sus dietas de diputado al departamento que lo había honrado llevándolo a la Asamblea Legislativa. La única condición que pone Ramírez, también integrante de la Sociedad de Amigos de la Educación Popular, es que allí se aplique el mismo método de enseñanza de la escuela Elbio Fernández de Montevideo. Rafael participó un año como maestro de esta prestigiosa escuela, familiarizándose con todas sus nuevas técnicas y procedimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando en 1974 nació su hija Rosa, Rafael le pidió a su hermana Claudina de la Fuente que fuese su madrina. Ya adulta Rosa sería Maestra, soltera y dirigiría una escuela rural. En 1878 Claudina de la Fuente era ayudante titular de la preceptora María Mirabal de Gómez, en la escuela de 1er grado de Maldonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 5 de junio de 1879, Rafael fundó como Director una escuela particular de Maldonado. Habiendo estudiado el sistema de la [[Escuela_Ramírez_de_Maldonado|escuela Ramírez]] se proponía dirigir una escuela pequeña pero que maximizase las horas de enseñanza individual de los educandos, limitando lo máximo posible la enseñanza simultánea, que enseña conjuntamente a todos los niños de la misma clase. Con esto esperaba cumplir con el máximo nivel de excelencia en la educación que recomendaba Varela en “La educación del pueblo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posteriormente Rafael Francisco apoyará los temas educativos desde la junta económico-administrativa de Maldonado, hasta su temprano fallecimiento el día 10 de junio de 1887, víctima de una insuficiencia cardíaca a los 48 años. Estrujada por la congoja, su amada María con quien había formado una linda familia de 5 hijos, lo sobrevivió sólo un año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consciente de la precariedad de su salud, demostró ser un hombre de profunda sensibilidad que había priorizado siempre las necesidades de su familia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se fué abrigando un íntimo orgullo por las dos honrosas profesiones que había desempeñado con gran entrega personal: la de militar y la de maestro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De Rafael Francisco, sus descendientes conservan su sable de Oficial de Infantería del Ejército Nacional, y su diploma de Maestro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Rafael Francisco de la Fuente, hijo de Rafael Antonio y Francisca Ferreyros, nació en Maldonado en 1838. Se casó en 1866 – a los 28 años de edad- con María Viera. Fue militar y maestro. En abril de 1876 fue nombrado Revisador de Patentes de Giro. En el Registro Cívico de 1856 figura con 20 años, soltero, comerciante. En el Registro de 1876 aparece con 38 años, casado, profesión militar, vecino de esta ciudad. También integró la Junta Económico Administrativa. Murió en 1887 a los 48 años”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Diccionario biográfico de la ciudad de Maldonado (1755-1900), María A. Díaz de Guerra, 1974&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Viaje en diligencia===&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Francisco de la Fuente no tardó en dirigirse a la calle Uruguay al 25 dónde estaba la agencia de diligencias Del Comercio, en procura de un boleto para Maldonado. Pudo con suerte conseguirlo, en un coche de “La Carolina” para el martes 7 de marzo, siempre y cuando viajase en el pescante junto al mayoral. Después vería cómo hacer el corto trecho hasta Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de pasar ansioso varios días sin saber que hacer, el día de la partida llegó y ligero de equipaje se presentó en la estación de diligencias. Allí, a las 4 y 10 de la mañana, se reunió con los otros pasajeros, tres caballeros, cuatro damas y un muchachón, que reunidos en círculo conversaban con el mayoral. Una vez acondicionado el equipaje más pesado sobre la vaca, se ubicaron en sus lugares lo mejor que pudieron, mientras mayoral y cuarteador ajustaban detalles del recorrido. Poco después la caballada se puso en marcha.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A su lado viajaba Don Giuseppe, el mayoral, un italiano cuarentón de voz gruesa y gestos ceremoniosos que manejaba con destreza las riendas de los cuatro caballos traseros, mientras que abriendo el camino y controlando a los caballos delanteros o “boleros” que no llevaban rienda iba Rogelio, el cuarteador, un morocho fuerte y ágil, de tez muy bronceada y párpados hinchados que empequeñecían dos pupilas, casi ocultas en la profundidad de sus cuencas, que tenía la responsabilidad de conducir la diligencia por el camino más transitable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de rebasado el ejido, y como el terreno estaba seco, la diligencia tomó un tranco más monótono, alterado sólo por algún aviso del cuarteador, alertando tempranamente los obstáculos del camino, hasta que el anuncio de la primera posta en Pando, donde aprovecharían para almorzar, sorprendió a Rafael, que había perdido la noción del tiempo transcurrido. Una hora después retomaron la marcha.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael y Giuseppe, cada uno muy concentrado en lo suyo, sólo compartían el mate que Rafael religiosamente se encargaba de cebarle a su conductor. El maquinal cumplimiento con esa rutina no impedía que a Rafael por momentos se le apretase el pecho cuando se le cruzaba una sensación de incertidumbre por alejarse definitivamente de algo que había reglado su existencia por años. Sin embargo, la presión cesaba cuando evocaba la vida de un personaje admirado como José Hernández. El también abandonó tempranamente la carrera militar reflexionó, mientras se esforzaba por contener la ira al recordar que José y su hermano Rafael salvaron milagrosamente la vida en la batalla de la Cañada de Gómez, dónde fuerzas de la Confederación Argentina sufrieron el ataque sorpresivo de las tropas bonaerenses que respondían a Mitre, y Venancio Flores había hecho degollar a trescientos de sus camaradas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el ir y venir de sus pensamientos, asociados a situaciones que el aire puro del campo ayudaba a revivir, de pronto hinchó su pecho, preso de un vivo entusiasmo al concluir, que acababa de tomar una decisión importante, desafiando al poder establecido. Cuanto valoro se repetía, la fidelidad al impulso de mis pasiones, de otra manera sería esclavo del quietismo y la inacción de los que se rinden al precepto de ser razonables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De ahora en más, se dijo, seré libre de actuar de acuerdo a mis sentimientos y convicciones personales, y lo que venga sabré manejarlo, gracias al temple y la capacidad de resistencia que le debo a mi formación militar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era noche cerrada cuando llegaron a orillas del arroyo Solís Grande para cenar y pasar la noche en los incómodos catres de la posada. Suerte que los viajeros expertos como él, sabían hacer más mullidos aquellos improvisados lechos, con útiles cojines de lana que siempre llevaban consigo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la mañana siguiente luego de desayunar una taza de achicoria acompañada por una galleta, siguieron las indicaciones del mayoral para pacientemente realizar en balsa el transporte de diligencia, pasajeros y caballos recién repostados, al otro lado del arroyo. Luego del cruce, Rafael ocupó su sitio, y a poco de comenzada la marcha comenzó a sentir una suerte de éxtasis mientras contemplaba aquel paisaje tan familiar, que ya comenzaba a desnudar la magnificencia de las sierras. Lentamente se abandonó al disfrute de los sonidos, los olores del campo que aún conservaba rastros del rocío, y la ya ascendente tibieza del sol esteño, algo atenuado por lo tardío del verano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De pronto surgió un respetable promontorio en el camino y la diligencia, atenta a las señas del cuarteador, debió detenerse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El vozarrón del mayoral lo volvió a la realidad avisando que una de las señoras se sentía mal y por tanto detendría la diligencia por quince minutos mientras la asistían. Dos horas después de retomar el camino, se detuvieron en una posada en El Sauce para almorzar y repostar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al rato de dejar El Sauce, la diligencia enfiló por el camino del abra de Perdomo, salvando la altura de las serranías donde el paisaje era subyugante para luego volver a limpias cuchillas hasta llegar muy próximos a San Carlos a un largo y polvoriento camino de barro. Rafael tomó conciencia que éste era el último tramo antes de llegar a la ciudad carolina para cenar y pasar la noche.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al llegar a San Carlos la diligencia hizo la clásica vuelta de la plaza frente a la blanca iglesia y poco después ingresaba en el patio de diligencias ubicado al fondo del hotel ubicado en una esquina muy próxima de la iglesia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la mañana siguiente luego de desayunar, la diligencia recorrió rauda la escasa distancia entre San Carlos y Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===RAFAEL WENCESLAO DE LA FUENTE===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Wenceslao de la Fuente tenía cuatro años cuando falleció su padre y cinco cuando su madre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta cumplir los 18 años, Rafael Wenceslao concentró su tiempo y atención, en todo aquello que el Maldonado de entonces aproximó a su paso: sus estudios en la prestigiosa Escuela Ramírez, sus escapadas al campo con amigos, para de paso involucrarse en tareas rurales como la cosecha de frutas, el arriado del ganado, el ordeñe de vacas en un tambo, o la cura de ovinos enfermos. También el disfrute de las temporadas de verano en el balneario fernandino de Las Delicias, pescando pejerreyes en el viejo muelle, alargando las tertulias con amigos bajo el porche del frente o el parral del fondo de alguna casa solariega, luego de haber disfrutado de baños de mar, o de la contemplación del crepúsculo vespertino con la mirada fija en el horizonte, y el pensamiento también fijo en alguna mujer que lo atraía.&lt;br /&gt;
  &lt;br /&gt;
Muy joven ya había comprobado su aptitud para los negocios y las actividades empresariales, pero como sus recursos económicos escaseaban pronto comprendió que debía formarse en una organización que le ofreciese la seguridad de un sueldo y la posibilidad de aprender y comenzó a estudiar para ingresar al Banco de la República. El día 8 de enero de 1903 se le informa que el Directorio del Banco de la República en sesión del día de la fecha lo ha nombrado Auxiliar de la sucursal Maldonado con una asignación mensual de 25 pesos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el verano de 1906, con los ecos de la terminada revolución ya distantes, la concurrencia rioplatense retoma el gusto de disfrutar del verano esteño cuando Punta del Este todavía se llamaba Villa Ituzaingó. Rafael había sido transferido recientemente a la sección Sucursales de la Casa Central del Banco República en Montevideo, y sólo contó con 10 días de vacaciones para descansar en Maldonado. Durante esos días disfrutó de concurrir dos veces a las reuniones bailables del hotel de Risso dónde comenzó a aficionarse al tango.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De regreso en Montevideo pronto sintió la pequeñez de su Maldonado natal frente a esta gran ciudad que ya tenía más de 300.000 habitantes, y ya se hacía sentir la importante presencia de inmigrantes europeos, españoles e italianos principalmente, al tiempo que se desarrollaban nuevos barrios como Pocitos, Cordón, Prado, Cerro y Villa Colón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El año 1907 trajo los tranvías electrificados con líneas de la Aduana a Pocitos, de la Aduana a la actual calle Pablo de María, y de la Aduana al Paso del Molino que agilitó notoriamente los servicios de transporte público.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael disfrutó de concurrir a cafés y confiterías de la época como el Café Británico en Plaza Independencia donde hoy está la Torre Ejecutiva, o la confitería del Telégrafo en 25 de Mayo donde hoy está el edificio de la Junta departamental de Montevideo, pero su lugar preferido era el café Polo Bamba de Severino San Román en plaza Independencia esquina Ciudadela donde la gente que más frecuentaba como comerciantes, financistas, profesionales y bancarios se ubicaban en el centro del local en tanto a los costados estaban en el sector norte los intelectuales y en el sector sur los políticos. Por allí trataba de pasar cada mañana temprano antes de encaminarse al Banco a ponerse al día de las noticias al comienzo de la jornada, y disfrutar de la bonhomía de su dueño.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siempre que podía disfrutaba fuera del horario de trabajo del Montevideo optimista y progresista de la Belle Epoque montevideana, con las plazas Constitución y Zabala resplandecientes, la plaza Independencia ampliada, y la magnificencia de los salones del club Uruguay y el palacio Taranco. Los fines de semana que permanecía en Montevideo se reunía con amigos en el parque Urbano –actual parque Rodó- o en algún bar de Pocitos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1910 luego de ganarse el aprecio y respeto de sus superiores -en un tiempo de alta profesionalidad del Banco República dónde se hacía expreso énfasis de que las consideraciones políticas no debían pesar y los funcionarios habían de ganarse los ascensos estrictamente por sus méritos y aptitudes personales- Rafael logra su primer ascenso gerencial siendo destinado a cargo de la sucursal en la ciudad de Guadalupe -actual ciudad de Canelones-.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A poco de asumir, Rafael visitó su iglesia matriz que honra a Nuestra Señora de Guadalupe, cuya construcción fue dispuesta por Artigas en 1816, asociada a la creación del departamento de Canelones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el verano de 1912 poco después de asumir como gerente en la sucursal de San Carlos, Rafael conoció en Maldonado a Renée, hija mayor del Dr. Edye. Él tenía veintiocho años y ella diecisiete.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La personalidad de Rafael pronto la enamoró. Aquel hombre, orientado desde los seis años por la generosa asistencia de sus hermanas, desde pequeño desarrolló en contrapartida el compulsivo deber, que a veces lo hacía sufrir, de no resignar su papel de único hermano varón.  Su perfil protector y patriarcal pronto se sintió muy cómodo con aquella señorita preparada para el matrimonio, pura y obediente, que dominaba los quehaceres hogareños y hablaba un perfecto inglés.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No demoró demasiado Rafael en hablar con su futuro suegro para formalizar su interés en su hija al tiempo de demostrarle que una vez casada podría brindarle una vida similar a la que estaba acostumbrada.&lt;br /&gt;
Luego de autorizado a cortejarla, Rafael mientras desarrollaba una intensa actividad para financiar proyectos viables en la querida ciudad carolina, la veía los fines de semana, y los domingos a partir de la primavera concurrían juntos a las clásicas retretas en que la banda de la ciudad de Maldonado ofrecía conciertos. A Rafael le encantaba la habanera La Paloma del compositor español Sebastián Iradier, y de tanto en tanto se las arreglaba para que la banda la ejecutara. Mientras paseaba por la plaza con Renée le hablaba de la historia de Cuba y de cuanto había querido España esa isla por la que los galeones cargados de oro y plata hacían siempre escala antes de regresar a Sevilla o a Cádiz. También le contaba leyendas asociadas a esa habanera, como la de la paloma blanca que abandonaba un buque que se hundía e iba al encuentro de la prometida de un desaparecido marino a recordarle la última canción que le había cantado: si a tu ventana llega una paloma, trátala con cariño que es mi persona, o la del marinero español que bebía triste en una taberna y al tiempo que escuchaba la melodía recordaba a su amada que había quedado en Cuba, y nunca más vería porque Cuba ya no pertenecía a España.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posteriormente Rafael fue destinado un año a Nico Pérez dónde la comunicación fue principalmente epistolar. En esta localidad Rafael trabajó duramente para restablecer la confianza de muchos productores, pues aún subsistía la desconfianza en una localidad que había sido sede de la protesta armada del partido nacional acaudillado por Aparicio Saravia en 1903, prolegómeno de la revolución de 1904, y un posterior levantamiento blanco en 1910. Luego retornó a San Carlos y la pareja se reencontró con la posibilidad de amenas tertulias que confirmaron, ante la certeza de una excelente relación, la necesidad de planificar la futura boda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al iniciarse 1915 Rafael conoció que habría de ser trasladado a Rocha con el objetivo de inaugurar y desarrollar en esa ciudad un ambicioso plan de negocios previsto para ese departamento por las autoridades del Banco. Cuando viajó en abril a Rocha para hacerse cargo de la gerencia de un hermosísimo edificio recién inaugurado por la saliente presidencia en marzo de Batlle y Ordoñez, que incluía en su estructura la vivienda privada del gerente, Rafael ya había fijado con Renée la fecha de la boda en Maldonado para el 27 de setiembre de 1915.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael luego de cumplir con un brillante ciclo gerencial fuera de Montevideo que comenzó en 1910 en la sucursal de Guadalupe -desde 1916 ciudad de Canelones-, siguió en 1912 en San Carlos, en 1913 partió por un año a Nico Pérez para volver nuevamente a San Carlos por un año más. En abril de 2015 ya estaba a cargo de la sucursal de Rocha en la que permaneció hasta abril de 1921 en que fue destinado a la Gerencia de Maldonado, su ciudad natal. En Rocha nacieron sus hijos Renée y Rafael, en 1916 y 1919 respectivamente. En Maldonado nació en 1922 su hijo Ruben. Posteriormente en 1924 su hijo Ricardo y en 1926 su hija Raquel ya en Montevideo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A mediados de la década del veinte fue transferido a Montevideo donde se desempeñó en la Casa Central del Banco.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1932 alquiló en el Palacio Salvo el escritorio 615, dónde comenzó a atender en sus horarios libres al pequeño círculo de amigos y contactos que necesitaban asesoramiento para que sus ahorros no se depreciasen.&lt;br /&gt;
Paralelamente en sus pagos esteños se decidió a emplear sus ahorros para construir en un terreno de su propiedad en el barrio la Pastora, una casa que le había diseñado su incondicional amigo el arquitecto Julio Villamajó en el solar donde actualmente está emplazado el edificio Millenium sobre la costanera, y compartiendo esquina con la manzana del hotel Conrad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1933 Rafael comenzó a participar de periódicas reuniones clandestinas tendientes a llegar a un levantamiento armado que hiciese caer la dictadura de Gabriel Terra. Su actitud valiente y jugada a sus convicciones cívicas no le trajeron pocos problemas durante esos años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El día 27 de enero de 1935 Rafael es capturado por fuerzas gubernamentales junto a  soldados ciudadanos de Minas, Nico Pérez y Batlle y Ordoñez, que se habían concentrado en un lugar no determinado sobre la cuchilla grande en el departamento de Lavalleja. La emboscada fue tan bien planificada que seguramente alguien había hecho llegar información muy precisa a las fuerzas policiales y militares afines a Terra. Luego de ser encarcelados, e interrogados, algunos de ellos acompañaron a Rafael al presidio político de la isla de Flores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A lo largo de 1936 luego de salir de la cárcel ubicada en barracones muy próximos al emplazamiento del faro de la isla de Flores, y ya separado por razones políticas de sus funciones en el Banco de la República, Rafael se dedicó a organizar sus actividades privadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sensibilidad cívica de Rafael, de la que nunca se apartaría, le habían dejado la satisfacción del deber cumplido, pero sus ahorros se esfumaron y había contraído algunas deudas. Eso, más el imperativo de ayudar a su familia, que vaya si lo necesitaba, lo imponía en la obligación de lanzarse de lleno a los negocios en procura de una rentabilidad que no tenía. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se orientó en dos direcciones: por un lado retornó a su  función de asesor de inversiones en su oficina del Palacio Salvo, tarea que era un sencillo traslado a otra esfera, de algo que parcialmente había hecho en su larga trayectoria gerencial bancaria.  Por otro lado, se decidió a afinar puntería en algo muy premeditado: la realización de inversiones inmuebles en sus pagos de Maldonado y Punta del Este, y su posterior reventa luego de haberlas acondicionado para cumplir con el sueño de futuros veraneantes de Punta del Este, una estrella balnearia de creciente valorización y garantizado prestigio internacional. Comenzó esta actividad, vendiendo a muy buen precio su casa de la Pastora, en la que había vivido con su familia desde 1933, mudándose a la ciudad de Maldonado a la calle 18 de julio entre Florida e Ituzaingó, dónde estimó que dada su condición de opositor del gobierno de Terra, su familia estaría más protegida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para 1937, Rafael ya tenía muy activas sus dos actividades y las manejaba en paralelo gracias, entre otras cosas, a las excelentes comunicaciones de ferrocarril entre Montevideo, Maldonado y Punta del Este. Desde allí comenzó adquiriendo tierras y parcelando sobre la parada 11 de la Playa Mansa en la zona llamada “El Grillo”, y luego vendiendo los terrenos principalmente entre amigos, bancarios, y compañeros del Banco de la República.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre 1937 y 1943, Rafael concretó dos importantes adquisiciones de tierra de creciente valoración, en áreas contiguas del Rincón de San Rafael, que totalizaban más de 10 hectáreas a la altura de la Parada 23 de la Playa Brava, y que le permitieron el 25 de abril de 1946 tener listo el plano de un ambicioso proyecto de fraccionamiento de 150 solares que decidió bautizar como “Rincón del Indio”. El Agrimensor Julio Cerviño, que había trabajado también en el barrio El Médano junto a Laureano Alonsopérez, fue el responsable técnico del fraccionamiento, y simpatizó inmediatamente con Rafael. Su longeva esposa Orfila Torres de Cerviño nunca olvidó la oportunidad en que posteriormente concurrieron a la fiesta de inauguración de la muy remozada residencia de [[El Peñasco]].  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fines de 1944 Rafael alquiló en la península una casa de dos plantas sobre la calle Gorlero entre las calles 19 y 21 dónde podía en los ambientes del frente tener su oficina inmobiliaria, reservando para la familia la planta alta, la parte trasera y un amplio fondo con buena vista al puerto y la playa adjunta, actualmente inexistente, de Punta del Este. Viviendo allí realizó la compra de El Peñasco a la sucesión de Maximiliano Seijo en 1945, desde donde desarrolló una fecunda actuación emprendedora y posteriormente controlaría también el avance de la cuidadosa reforma de su residencia, al tiempo que encaraba el plantío de olivos en un largo sector del campo que lindaba con la ruta 39. Encariñado con esta propiedad, continuó embelleciéndola hasta mudarse allí en 1948 con su familia.&lt;br /&gt;
Rafael vivió los últimos cuatro años de su vida en su residencia de El Peñasco.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue determinante la compra en 1945 de esta valiosa propiedad de 200 hectáreas cuyo casco reformó sustancialmente entre 1947 y 1948. “El Peñasco”, sobre ambos lados de la carretera -ruta 39- que une San Carlos con Maldonado, ribereña al arroyo Maldonado y coronada del otro lado por una sobria y cómoda residencia color terracota sobre el cerro de Doña Petrona.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante el tramo final de sus días, Rafael siguió de cerca la situación del país, continuó frecuentando a sus amigos, y tuvo tiempo para conocer a algunos nietos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cerca del final, cuando un accidente-cerebral-vascular lo obligó a la postración, no dejó de reconocerse afortunado por la venturosa época que le había tocado vivir. Luego de las tremendas revoluciones de 1897 y 1904 que le había tocado atestiguar cuando muy joven, posteriormente y luego de ingresar al Banco de la República había vivido la rica experiencia profesional de representar, principalmente en campaña, a una organización que en su tiempo fué manejada desde su cúpula y sus niveles gerenciales sólo por profesionales que objetivamente tuvieron la encomiable misión de ayudar con alentadoras herramientas de crédito, a que los ciudadanos mas trabajadores y tesoneros, hiciesen realidad sus soñados y viables proyectos productivos.  Pero Rafael supo con su cordialidad y seducción personal, darle un plus a todo aquello que era muy bueno de por sí, y cuando debía marcharse hacia otro destino profesional dentro de los muchos que desempeñó, los clientes y amigos que dejaba, le tributaban cálidas y sentidas despedidas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como ciudadano activo y perceptivo valoró los tiempos felices para el Uruguay que se vivieron entre 1918 y 1932, dónde el poder, el optimismo y la esperanza de una numerosa clase media logró el zenith del “Uruguay como país de cercanías”, que tan bien definió Carlos Real de Azúa. Luego se vivieron años de relativa inestabilidad económica pero la gente no había perdido la fé, y en la hora que le tocó morir el país comenzaba a experimentar con el primer Poder Ejecutivo colegiado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael se fué sin conocer la unificación electoral del partido nacional que se concretó recién en 1954.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una gran multitud de amigos lamentó y acompañó en silencio, la inevitable desaparición de un amigo de fierro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el suplemento dominical del diario El Dia de agosto de 1952, el profesor, museólogo e investigador de la historia de Maldonado Don Ramón Francisco Mazzoni escribió un recordatorio de Rafael, he aquí un extracto del mismo luego de acompañarlo a la hora de su fin:   &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Aquel cuadro me pareció reflejaba la vida de Rafael de la Fuente, fue un largo esfuerzo por alcanzar a formar un nido. Llenarlo de afectos; día a día acrecerlos afanosamente, con cuidado rodearlo de amistades sinceras, haciendo que su bondad apareciera de una pureza hidalga y patriarcal. Le acompañó a ratos la fortuna y muchas veces la adversidad. Nada se traslucía de esos cuadros de sombras en su semblante siempre sonriente. Sus raras condiciones de hombre de negocios y su rectitud moral fueron utilizadas por la institución bancaria del Estado. Un compañero supo recordarlo en el instante de la despedida, marcándolo con esa palabra tan conocida y cada hora menos usada: lealtad. Esbozar su biografía, es poner en cada línea esa palabra. Sería preciso recordar que de la Fuente fue un apellido sonoro y amado desde la iniciación de la vida fernandina. Las viejas paredes de su casa solariega recuerdan los episodios más culminantes de nuestro drama nacional, y a lo largo de la historia llenó siempre con honor los lugares más señalados.&lt;br /&gt;
Por eso, enunciar sus méritos sería una repetición secular de las virtudes de quienes en la vida le precedieron. Por mi parte, sé que tenía un espíritu que la lucha no había conseguido ensombrecer. Aún sabía sonreír a los amigos, aún su mano era firme en el saludo y tibia en la despedida”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de 1953, a un año de su fallecimiento, una multitud de amigos le rindió homenaje junto a su tumba en el cementerio de Maldonado, y le puso una placa recordatoria. Allí, en un acto pleno de autenticidad sin que ninguna formalidad obligase más que el sincero recuerdo de una persona que se había hecho querer, se dieron cita familiares, compañeros de profesión, correligionarios del partido nacional independiente que habían conocido su arrojo y su sacrificio en pro de los ideales democráticos, y amigos de aquí y de allá de todas las clases sociales. Algunos de toda la vida y otros más recientes, pero cada uno concurría para celebrar íntimamente el encuentro final con alguien, que les había hecho conocer ese raro ritual de hacer gratos y confiables los momentos plenos de la vida, cortos y escasos momentos no cuantificables, por lo rico y perdurable de todo regalo para el alma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Reynaldo de la Fuente&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Correo electrónico: delafuen1@gmail.com&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[De_la_Fuente,_Reynaldo|Volver al archivo de Reynaldo de la Fuente en el BHL.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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				<updated>2026-08-03T14:36:44Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Partida_de_Nacimiento_de_Don_Domenico_Gorlero,_1781&amp;diff=18532</id>
		<title>Partida de Nacimiento de Don Domenico Gorlero, 1781</title>
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				<updated>2026-07-30T11:57:10Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;[[Archivo:Domenico-Gorlero-partida-de-nacimiento.jpg|thumb|frame|right|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Aporte de Luis Mario (Mariano) Ferraro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por el año 1829, un solitario navegante italiano, luego de percances marítimos llegaba a éstas costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era un navegante reconocido, un Capitán.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
DOMENICO GORLERO, nacido en Italia a finales del siglo XVIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apellido de ese navegante es hoy el nombre de la principal avenida de Punta del Este.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dicho honor es debido a la labor de uno de sus hijos, JUAN GORLERO, primer Intendente del Departamento de Maldonado, quien con su fecunda gestión dejó grabado para siempre el apellido GORLERO.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero de que parte de Italia era el navegante que llegó a nuestras costas y se quedó a vivir en ellas?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De donde era aquella persona que en su momento estableció contacto con Giuseppe Garibaldi en sus días por ésta bahía?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los registros  parroquiales de la época decían que era de GENOVA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los historiadores, que estudian los registros parroquiales suscribían que DOMENICO GORLERO era de GENOVA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero lamentablemente en las búsquedas genealógicas, generalmente y debido a un sinfín de causas, lo escrito y la tradición oral, nos puede jugar una mala pasada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el siglo XI hasta finales del siglo XVIII, la hoy Liguria Italiana compuesta por GENOVA, SAVONA, IMPERIA y LA SPEZIA, formaban parte de la REPUBLICA DE GENOVA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta sutileza nos permitió pensar que DOMENICO GORLERO no era nacido en la hoy actual GENOVA y si en algún pueblo marítimo de la LIGURIA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de una larga investigación llegamos al acta de nacimiento la cual adjuntamos, de éste intrépido marino, cuyo apellido nombramos a diario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===DOMENICO VINCENZO GORLERO, hijo de Giovanni Battista Gorlero y de Maria Birgitta Arduino nace el 23 de abril de 1781 en la comuna de DIANO MARINA en la hoy provincia de Imperia, estando registrado su nacimiento en la parroquia de SAN ANTONIO ABATE.===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Sería interesante que las autoridades de nuestra península buscaran un hermanamiento con ésta marítima comuna italiana, o que alguna calle de Punta del Este lleve el nombre DIANO MARINA, como forma de agradecimiento a uno de los tantos pioneros italianos que llegaron a Maldonado y que contribuyeron al desarrollo de nuestro departamento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Espero que muchos descendientes de éste ilustre apellido,  puedan obtener la Ciudadanía Italiana y en algún momento viajar a Italia, a DIANO MARINA, y contemplar al atardecer el horizonte del mar hacia América, como lo hizo éste ilustre navegante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
LUIS MARIO (MARIANO) FERRARO    &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
sfmaldo@gmail.com    &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
00598 95 325 913&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Gorlero,_Juan|Volver al archivo de Juan Gorlero]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
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		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Partida_de_Nacimiento_de_Don_Domenico_Gorlero,_1781&amp;diff=18531</id>
		<title>Partida de Nacimiento de Don Domenico Gorlero, 1781</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://bhl.org.uy/index.php?title=Partida_de_Nacimiento_de_Don_Domenico_Gorlero,_1781&amp;diff=18531"/>
				<updated>2026-07-30T11:56:30Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;[[Archivo:Domenico-Gorlero-partida-de-nacimiento.jpg|thumb|frame|right|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Aporte de Luis Mario (Mariano) Ferraro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por el año 1829, un solitario navegante italiano, luego de percances marítimos llegaba a éstas costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era un navegante reconocido, un Capitán.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
DOMENICO GORLERO, nacido en Italia a finales del siglo XVIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apellido de ese navegante es hoy el nombre de la principal avenida de Punta del Este.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dicho honor es debido a la labor de uno de sus hijos, JUAN GORLERO, primer Intendente del Departamento de Maldonado, quien con su fecunda gestión dejó grabado para siempre el apellido GORLERO.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero de que parte de Italia era el navegante que llegó a nuestras costas y se quedó a vivir en ellas?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De donde era aquella persona que en su momento estableció contacto con Giuseppe Garibaldi en sus días por ésta bahía?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los registros  parroquiales de la época decían que era de GENOVA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los historiadores, que estudian los registros parroquiales suscribían que DOMENICO GORLERO era de GENOVA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero lamentablemente en las búsquedas genealógicas, generalmente y debido a un sinfín de causas, lo escrito y la tradición oral, nos puede jugar una mala pasada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el siglo XI hasta finales del siglo XVIII, la hoy Liguria Italiana compuesta por GENOVA, SAVONA, IMPERIA y LA SPEZIA, formaban parte de la REPUBLICA DE GENOVA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta sutileza nos permitió pensar que DOMENICO GORLERO no era nacido en la hoy actual GENOVA y si en algún pueblo marítimo de la LIGURIA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de una larga investigación llegamos al acta de nacimiento la cual adjuntamos, de éste intrépido marino, cuyo apellido nombramos a diario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===DOMENICO VINCENZO GORLERO, hijo de Giovanni Battista Gorlero y de Maria Birgitta Arduino nace el 23 de abril de 1781 en la comuna de DIANO MARINA en la hoy provincia de Imperia, estando registrado su nacimiento en la parroquia de SAN ANTONIO ABATE.===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Sería interesante que las autoridades de nuestra península buscaran un hermanamiento con ésta marítima comuna italiana, o que alguna calle de Punta del Este lleve el nombre DIANO MARINA, como forma de agradecimiento a uno de los tantos pioneros italianos que llegaron a Maldonado y que contribuyeron al desarrollo de nuestro departamento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Espero que muchos descendientes de éste ilustre apellido,  puedan obtener la Ciudadanía Italiana y en algún momento viajar a Italia, a DIANO MARINA, y contemplar al atardecer el horizonte del mar hacia América, como lo hizo éste ilustre navegante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
MARIANO FERRARO    &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
[[Gorlero,_Juan|Volver al archivo de Juan Gorlero]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
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		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Los_Gorlero_en_el_Diccionario_Biogr%C3%A1fico_de_la_ciudad_de_Maldonado_(1755-1900)_de_Mar%C3%ADa_A._D%C3%ADaz_de_Guerra,_1974&amp;diff=18530</id>
		<title>Los Gorlero en el Diccionario Biográfico de la ciudad de Maldonado (1755-1900) de María A. Díaz de Guerra, 1974</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://bhl.org.uy/index.php?title=Los_Gorlero_en_el_Diccionario_Biogr%C3%A1fico_de_la_ciudad_de_Maldonado_(1755-1900)_de_Mar%C3%ADa_A._D%C3%ADaz_de_Guerra,_1974&amp;diff=18530"/>
				<updated>2026-07-10T14:25:16Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: /* Domingo Gorlero Alduina */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Domingo Gorlero Arduina==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Italiano, natural de Génova, hijo de Juan Gorlero y Brígida Alduina. Estaba casado con Ana María Martínez y se estableció en Maldonado con alguno de sus hijos, por lo menos con dos de ellos, Juan Bautista y Brígida, ambos nacidos en Génova. Ignoramos la fecha de su instalación en la ciudad, el dato más antiguo que poseemos es de 1829, y se trata del recibo correspondiente al importe de los licores y el café suministrados por “el cafetero Doménico Gorlero” con motivo de los festejos de dicho año en el aniversario de la revolución de mayo. Es decir que, para 1829 ya estaba acá, y contaría por ese entonces 46 años, de acuerdo a los datos suministrados por el Reg. Civ. de 1836 que lo da con 54 años, y la partida de defunción, en 1852, a los 69 años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este hecho, nos recuerda otros dos italianos que se establecieron en Maldonado aproximadamente por la misma fecha: Julio Grossy y Elías Devincenzi. El primero se estableció alrededor de 1833 y el segundo por 1840. Otra semejanza está en el hecho de que ambos italianos se casaron con mujeres nativas de esta ciudad; Gorlero y Devincenzi, no así Grossy, que ya estaba casado al venir acá con una irlandesa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Doménico Gorlero ya era viudo en 1836 –Registro Cívico citado- en el que aparece, como ya se dijo, con 54 años, ciudadano legal, viudo, oficio: comerciante. Contrajo segundas nupcias en Maldonado en 1841 con Manuela Núñez, natural de esta ciudad, hija de Manuel Núñez y Luisa Ferreyra, siendo testigos presentes: Manuel Ildefonso Coello y Luisa Ferreyra. Se transcribe en seguida una nota fechada en Maldonado el 2 de abril de 1834, por la que el jefe político del departamento José Machado, prevenido por el juez del crimen, en que debe remitir a tres negros que fueron desembarcados clandestinamente por un barco italiano, informa acerca del destino que habían corrido luego de unos 10 meses de permanecer en esta zona, uno de ellos en casa de Domingo Gorlero, quien lo retenía hasta tanto no fuera saldada una deuda que tenía con él el capitán del buque:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“El infrascripto Jefe Político ha recibido la Nota Oficial del Sor. Juez del Crimen fha. 27 de Feb.o último en que le recomienda la remisión de los negros Manuel, Juan y Francisco desembarcados clandestinamente del bergantín Triunfante en la noche del 24 de junio prx. pas. Ninguna noticia tuvo de tales negros el Jefe de Policía hasta que recibió dha. nota y procedió a tomar indagaciones; porque estando los buques que anclan en este Puerto sujetos a la intervención de la Receptoría con todo cuanto desembarcan, nadie mejor que los empleados de ella debían velar sobre las introducciones producidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De las indagaciones hechas resulta, que del expresado Buque desembarcaron cinco negros, que el Capitán llevó a la casa de Dn. Domingo Gorlero, que este los admitió provisionalmente, y después se internaron en campaña; que unos hombres disfrazados a nombre de la policía los embargaron y entraron después en composición que se hizo por algún dinero, y que, finalmente en poder de dicho Gorlero se halla uno, que dice hallarse detenido hasta que el Capitán del Buque le satisfaga una cantidad que le adeuda; otros tres están en Montevideo, y uno extraviado en la campaña sobre el cual estoy practicando las mayores diligencias con reserva para descubrir su paradero. V. me instruirá si a pesar de lo que dice Gorlero respecto a la deuda del Capitán del Buque toscano debe remitirse a esa el negro que se halla en su poder”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el libro de bautismos figura el nacimiento de un hijo de Juan Gorlero y de Josefa del mismo apellido, “morenos de África” en 1839. Asociamos a este Juan con el citado en la nota precedente, entre los negros desembarcados clandestinamente en 1834.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Juan Bautista Gorlero Martínez==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Natural de Génova, hijo de Domingo y Ana María Martínez. Contrajo matrimonio en Maldonado en 1834 con Antonia Dolores de Sosa, natural de esta misma ciudad, hija de Manuel de Sosa y Joaquina Paiz. Testigos: Domingo Gorlero y Juliana Baloy. Figura en el Reg. Civ. de 1836 como ciudadano legal, su edad 23 años, casado, sargento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
GORLERO, Brígida – Natural de Génova, hija de Domingo y Ana María Martínez. Contrajo matrimonio en Maldonado en 1837 a la edad de 18 años con Francisco Galiano, natural de Génova, de 32 años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a los hijos de Domingo Gorlero y Manuela Núñez nacidos en Maldonado fueron: Carmelita, nació en 1842; contrajo matrimonio en 1860 con Jorge Morrison. Eduarda Jacinta Filomena nació en 1845, fueron sus padrinos Eduardo Ignacio Brown y Carolina Núñez. Juan Bautista Florentino nació en 1849, y Manuel Marcelino Fernando nació en 1852.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
==Juan Bautista Florentino Gorlero Núñez==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Como ya se dijo, nació en Maldonado en 1849, hijo de Domingo y de Manuela Núñez. Contrajo matrimonio con Isabel Aguirre. Fue intendente de Maldonado en 1909, y unos años antes había sido gerente de la sucursal del Banco de la República en esta ciudad, que se abrió al público el 19 de octubre de 1897. Se transcribe a continuación el acta de la sesión de la Junta Departamental del 15 de julio de 1918, en la que se propone el nombre de Juan Gorlero para una calle de Punta del Este: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“El Sr. Alfonso Ortiz presenta a la Corporación el siguiente proyecto: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Honorable Junta: Es de pública notoriedad entre nosotros que el Progreso de Punta del Este fue debido en su mayor parte a la iniciativa y el trabajo del extinto primer Intendente del Departamento Sr. Juan Gorlero, infatigable propagandista de las bondades de aquel balneario. Fue él quien con sus atinados trabajos atrajo los grandes capitales nacionales y argentinos que han transformado aquel lugar en la floreciente población que hoy es, y que ha poco que los poderes públicos se preocupan de ello prometiendo convertirse en el primer balneario de la América del Sur. Es pues, un acto de justicia perpetuar en una forma tangible la memoria de aquel ciudadano; y en tal virtud propongo el siguiente proyecto de resolución.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Junta Econ. Administrativa acuerda: Desígnase con el nombre de “Juan Gorlero” la actual Calle nº 4 del Pueblo de Punta del Este. Encomiéndase a la Intendencia el cumplimiento de esta resolución, autorizándola para efectuar los gastos que fueren necesarios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Maldonado, Julio 15 de 1918 – Alfonso M. Ortiz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Puesto a consideración fue aprobado por unanimidad mandando pasarlo a la Intendencia para su cumplimiento.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
==Manuel Gorlero Núñez==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Nació en 1848, murió en Maldonado en 1910. Estuvo vinculado a una serie de empresas y actividades diversas en el Departamento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante el mes de setiembre del año 1889 se forma una Sociedad Anónima con el nombre de “Compañía de Salvatajes y Navegación del Este” cuyos iniciadores fueron Manuel Gorlero y Melville. El domicilio de la sociedad era en Montevideo, y su duración se fijaba en 30 años. Los vapores para la carrera y los que por sus condiciones se destinaran al salvataje, que era el objeto principal de la compañía, serían construidos en los Estados Unidos, y en el ínterin se pondrían al servicio vapores que llenaran las exigencias del momento para lo cual se propuso al gobierno –como una de las primeras medidas- la compra o arriendo del buque “General Flores”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Directorio de la Compañía estaba integrado por José Galeano, Juan Gorlero, Camilo Guani, Norberto Acosta y Agustín Moratorio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ese mismo tiempo se creó en Maldonado la Sociedad “Casino Uruguayo”, que venía a suplantar al viejo “Casino Democrático” que había existido unos años antes. A esta obra de carácter social estuvo también vinculado Manuel Gorlero. El presidente del Casino era el Dr. José Carvallido y el vice presidente Alcides de María. Los otros integrantes, Ambrosio S. Miranda, Juan S. Viera, Juan Servente, Javier Gurruchaga y Saturnino Pintos. Manuel Gorlero fue el encargado por la Comisión Directiva de comprar en Montevideo los muebles y accesorios que necesitaban. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 21 de diciembre de 1889 el Casino Uruguayo inaugura sus amplios y elegantes salones, con este motivo circula en Maldonado la siguiente invitación: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se invita a saborear un exquisito té en los Salones del Casino Uruguayo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero como los jóvenes no se conformaban con saborear el aromático líquido una vez que se les presentaba la oportunidad de ponerse “al habla” con las bellas y elegantes fernandinas, dirigieron a la Comisión Directiva una nota, pidiendo que después del té se realizara una tertulia. Se aceptó este pedido, realizándose un baile después del té que terminó a la una y treinta, “y se hubiera prolongado hasta la madrugada según el entusiasmo de que señoritas y jóvenes se encontraban poseídos, pero el tiempo con sus amenazas de lluvia ha puesto en dispersión a las señoras mamás y con ellas a sus preciosas niñas con marcado disgusto de los desconsolados bailarines”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El presidente de la república Máximo Tajes envía un telegrama:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Me felicito de que esa ciudad cuente con un nuevo elemento de sociabilidad y cultura deseando la prosperidad al Casino que han fundado ustedes.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con motivo de las fiestas de Carnaval el Casino organizaba comparsas en las que participaban la mayor parte de los asociados, así como también se ocupaba de distribuir los festejos que correspondían a esos días. De manera que corría por cuenta del Casino, por ejemplo, la iluminación de la plaza, el horario de la retreta, lo relacionado a los juegos infantiles que tenían lugar en la plaza, las carreras de sortijas, y por supuesto, la tertulia de disfraz con las que culminaban las fiestas en el local del Casino.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El entusiasmo de la gente a veces era un poco alarmante, lo que provocó este comentario en “El Conciliador” del 26 de febrero de 1891:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“No se puede negar que en la histórica ciudad de San Fernando son completamente desconocidos los términos medios. Como base de nuestra aseveración pongamos como ejemplo a los bailes. Hemos visto transcurrir con la más absoluta indiferencia los meses y hasta los años, sin que a nadie se le ocurriera hacer la menor indicación que se rozara con semejante asunto; en cambio, cuando se da principio a esas fiestas el entusiasmo que se apodera de nuestra sociedad raya en el delirio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En quince días se dieron cuatro suntuosos bailes en el “Casino Uruguayo”, una tertulia en la casa habitación de Manuel Gorlero y otra en la del Sr. Pereira. Total, seis bailes. ¿No les parece a Uds. mucho entusiasmo?”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Casino ocupó el local propiedad de Luis Delfino –y que este había arreglado al efecto-, en la calle 25 de Mayo casi esq. Sarandí, en el nº 93.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al finalizar el segundo año de existencia tenía 44 socios activos y 26 suscriptores. Contaba con una sala de lectura, y la Comisión, interesada en aumentar el número de publicaciones para uso de la misma, dirigió una circular a toda la prensa del país solicitando en envío de periódicos obteniéndose un buen resultado, pues en mayo de 1891 se recibían más de 20, entre diarios y periódicos. Proyectaron la creación de una biblioteca –aunque ya existía en la localidad la importante biblioteca de la Junta Ec. Administrativa- y comenzaron a trabajar en ese sentido.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fines de 1891 el mobiliario de la Sociedad era muy completo, Manuel Gorlero había adquirido por encargo de la Comisión: una alfombra de Bruselas destinada al salón de lectura, cuatro hermosas galerías doradas con sus accesorios, cuatro pares de cortinas finas, un espejo de gran tamaño, cuadros, un farol para el centro del zaguán, haciendo particularmente la donación de 52 farolitos venecianos. Contaban con un piano, varios juegos de ajedrez y de damas, una mesa de billar, etc.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El presidente de la segunda Com. Directiva fue Juan Servente, y el Secretario, Jacinto Aberastury. El primero ere Gerente del Banco Nacional, sucursal Maldonado, y el segundo era rematador público.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con motivo del cuarto centenario del descubrimiento de América –año 1892- la Com. Directiva del Casino Uruguayo, cuyo presidente era entonces Federico de Medina y secretario, Román Guerra, participó activamente en la organización de los festejos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El carnaval de 1891 dio lugar a grandes festejos en el “Casino Uruguayo”. Se realizaron bailes con la participación de la mayor parte de los asociados. Se estipulaba que, los trajes, se compondrían de piezas de vestir aristocráticas, “por más que en calidad sean especialmente democráticos”. la parte musical estuvo a cargo de: Aberastury, Mier y Machado. El nombre de la comparsa era: “Los efectos de la crisis”. Como esa noche llovió torrencialmente, había salido después este verso:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Caballeros en fletes / Desvencijados / Se presentaron mustios / Y acongojados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
para los que habían venido de San Carlos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otra obra interesante a la que estuvo directamente vinculado fue la Sociedad Progreso del Departamento de Maldonado. Se constituyó en Montevideo en un centro social de hijos y amigos del departamento de Mdo. con sede provisoria en la calle Rincón 136, casa de don Manuel Gorlero, quien había cedido el local hasta que la sociedad pudiera obtenerlo con sus recursos. Llevaba por nombre “Sociedad progreso del Departamento de Maldonado” y sus fines eran: propender a la unión y confraternidad de los hijos del Dpto. y de los que, sin serlo, tengan en él afinidades y se puedan interesar por su adelanto; facilitar la comunicación entre sus centros de población y la capital de la Rpca.; hacer conocer por la propaganda las riquezas de su suelo y las ventajas que pueda ofrecer a la industria, a la agricultura y al comercio; efectuar viajes periódicos de exploración y recreo a los puntos del Dpto. que se designen; prestarse protección mutua entre los asociados en los casos que puedan necesitarla; asumir o aceptar personería para gestionar o solicitar del gobierno, corporaciones o empresas particulares, todo lo que, sin excepción alguna, pueda convenir al departamento en el sentido de su progreso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los estatutos de dicha sociedad formulados por una comisión compuesta por: Manuel Gorlero, Doroteo Márquez y Alcides de María, fueron discutidos y aprobados el 19 de abril de 1891, nombrándose inmediatamente la Comisión Directiva siguiente:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Titulares: Manuel Gorlero, Doroteo Márquez, Jacinto Alvariza, Armando Rodríguez, Norberto Acosta, Antonio Bonilla, Julián Miranda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Suplentes: Rafael Formoso, Leopoldo Olivari, Francisco m. Acosta, Pilar Muñoz, Gabino Monegal, Lucio Rodríguez, Carlos Perujo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 5 de junio de 1891, la Sociedad envía una Circular a distintas personas de Maldonado haciéndoles saber que fueron nombrados socios-corresponsales en esta ciudad Abel E. Aguilar y Juan S. Viera, y remitiendo a la vez un ejemplar de los estatutos con el objeto de levantar socios. De esta manera se suscriben varios vecinos, y los corresponsales toman un local para reunirse periódicamente a tratar los asuntos que la Sociedad Progreso les plantea. El 15 de junio de ese año tenía 114 socios. Se nombraron también corresponsales en San Carlos y Pan de Azúcar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las finalidades primeras de la sociedad fue la de proporcionar semillas a los agricultores, difundir la plantación de tabaco en el departamento, dar a conocer toda clase de información sobre agricultura.&lt;br /&gt;
Por intermedio de esta sociedad se obtuvo la donación de los aparatos para una estación meteorológica que se instaló en la Escuela Ramírez.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“El 1ero de Enero de 1892 a las 9 de la mañana fue inaugurada en la Escuela Ramírez de esta ciudad la Estación meteorológica cuyos aparatos fueron donados por Francisco A. Lanza. Al acto de inauguración concurrieron: el jefe Político, coronel melchor Maurente; el Presidente de la J.E.A. Bernabé Alegre; el Juez L. Dptal. Manuel Tardáguila; el Agente Fiscal Javier Gurruchaga; el Inspector de Escuelas Antonio Camacho; el oficial 1º de la Jefatura Manuel Z. Delgado; el Receptor de Aduana José Hernández; el Gerente de la Sucursal del Banco Nacional Juan Servente; el Maestro de la Escuela Ramírez José Dodera; Manuel Gorlero presidente de la sociedad Progreso; Alfredo Costa capitán del puerto, Carlos Alegre, Juan S. Viera, Bernardo Costa, Lázaro odizzio, Esteban Balparda, Raimundo Viera, Avelino Gerona, Luis Maurente, Abelardo Rodríguez, y el director de esta hoja, Braulio de Nava.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las primeras observaciones se hicieron en presencia de todos por los Sres. Camacho y Dodera, comunicándose en seguida el resultado a la estación central en la capital. El Sr. Gorlero debidamente autorizado por la concurrencia, y haciéndose intérprete de los sentimientos generales, hizo un telegrama de agradecimiento al Sr. Lanza. En el diario de la estación meteorológica se labró una pequeña acta en que se hacen constar los nombres de las personas a quienes se debe esta importante mejora. Felicitamos al departamento y a la “Sociedad Progreso” por haber tenido un motivo más para justificar ante el departamento el título que lleva.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las observaciones meteorológicas se publicaban en El Conciliador.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Soc. Progreso distribuyó por el Depto. ejemplares del Almanaque de Agricultura. Se ocupó de las gestiones necesarias para obtener la libertad de encausados, hijos del departamento, comprometiendo la fianza requerida para que eso fuera posible. En febrero de 1892 la Soc. proyectó un viaje desde Montevideo a este Depto., viaje a la vez de estudio y de recreo, en el que intervendrían gran número de asociados. En esa oportunidad Manuel Gorlero hizo grandes preparativos para la recepción de los consocios que llegaron en los primeros días de marzo en el vapor “Estrella del Este”, siendo recibidos en Maldonado con señaladas muestras de estima.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Una numerosa comitiva a cuya cabeza iba el Sr. Gorlero, Presidente de la Sociedad, Protectora del departamento, acompañó a los visitantes desde el momento del desembarque en la Punta del Este hasta “La Loma”, pintoresca quinta propiedad de aquel señor, donde se les había preparado un suculento churrasco, para de allí continuar la gira a caballo por algunas calles céntricas de esta ciudad, procediéndose a la disolución de aquel grupo de amigos frente al local que ocupa en la Plaza el “Hotel Uruguayo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En mayo de ese mismo año organizaron una Exposición de minerales y vegetales como parte de los productos del Dpto. de Maldonado, exposición que tuvo lugar en el local de la Soc. en Montevideo, y que fue comentada por La Tribuna Popular.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Trabajaron para crear en el Dpto. una Escuela de agricultura práctica o granja modelo, y consiguieron que la Junta E. A. donara un terreno para su instalación, siendo nombrados como representantes en esta localidad encargados de llevar la idea a la práctica, Antonio Camacho, Pedro Podestá y Juan S. Viera, los que reunidos en el local del Casino convocaron una reunión popular.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Junta de Maldonado cedió una fracción de 100 cuadras de terreno para la instalación de esta Escuela agrícola que llevaría el nombre de Francisco Aguilar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De inmediato, la Sociedad Progreso comenzó a hacer una serie de trabajos previos a la instalación de la escuela, tales como preparación de las tierras para el cultivo, plantíos de árboles para abrigo de los vientos, siembra de unas cuadras de maíz para forraje, alambramiento, etc. Se establecía que la Junta no renunciaba a sus derechos sobre esta tierra, es decir que, de no fundarse la escuela, en un plazo que se determinaba, el municipio haría de esta fracción de campo lo que más le conviniera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A su vez, la Sociedad, de no fundarse la escuela, renunciaba, a beneficio de la junta, de las mejoras hechas.&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Manuel_Gorlero_Núñez|Volver al archivo de Manuel Gorlero]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Gorlero,_Juan|Volver al archivo de Juan Gorlero]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Partida_de_Nacimiento_de_Don_Domenico_Gorlero,_1781&amp;diff=18529</id>
		<title>Partida de Nacimiento de Don Domenico Gorlero, 1781</title>
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				<updated>2026-07-10T12:02:11Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;[[Archivo:Domenico-Gorlero-partida-de-nacimiento.jpg|thumb|frame|right|800px|Clic sobre la imagen para ampliar.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Aporte de Mario Ferraro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por el año 1829, un solitario navegante italiano, luego de percances marítimos llegaba a éstas costas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era un navegante reconocido, un Capitán.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
DOMENICO GORLERO, nacido en Italia a finales del siglo XVIII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apellido de ese navegante es hoy el nombre de la principal avenida de Punta del Este.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dicho honor es debido a la labor de uno de sus hijos, JUAN GORLERO, primer Intendente del Departamento de Maldonado, quien con su fecunda gestión dejó grabado para siempre el apellido GORLERO.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero de que parte de Italia era el navegante que llegó a nuestras costas y se quedó a vivir en ellas?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De donde era aquella persona que en su momento estableció contacto con Giuseppe Garibaldi en sus días por ésta bahía?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los registros  parroquiales de la época decían que era de GENOVA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los historiadores, que estudian los registros parroquiales suscribían que DOMENICO GORLERO era de GENOVA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero lamentablemente en las búsquedas genealógicas, generalmente y debido a un sinfín de causas, lo escrito y la tradición oral, nos puede jugar una mala pasada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde el siglo XI hasta finales del siglo XVIII, la hoy Liguria Italiana compuesta por GENOVA, SAVONA, IMPERIA y LA SPEZIA, formaban parte de la REPUBLICA DE GENOVA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta sutileza nos permitió pensar que DOMENICO GORLERO no era nacido en la hoy actual GENOVA y si en algún pueblo marítimo de la LIGURIA.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de una larga investigación llegamos al acta de nacimiento la cual adjuntamos, de éste intrépido marino, cuyo apellido nombramos a diario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===DOMENICO VINCENZO GORLERO, hijo de Giovanni Battista Gorlero y de Maria Birgitta Arduino nace el 23 de abril de 1781 en la comuna de DIANO MARINA en la hoy provincia de Imperia, estando registrado su nacimiento en la parroquia de SAN ANTONIO ABATE.===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Sería interesante que las autoridades de nuestra península buscaran un hermanamiento con ésta marítima comuna italiana, o que alguna calle de Punta del Este lleve el nombre DIANO MARINA, como forma de agradecimiento a uno de los tantos pioneros italianos que llegaron a Maldonado y que contribuyeron al desarrollo de nuestro departamento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Espero que muchos descendientes de éste ilustre apellido,  puedan obtener la Ciudadanía Italiana y en algún momento viajar a Italia, a DIANO MARINA, y contemplar al atardecer el horizonte del mar hacia América, como lo hizo éste ilustre navegante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
MARIO FERRARO    &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
sfmaldo@gmail.com    &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
00598 95 325 913&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Gorlero,_Juan|Volver al archivo de Juan Gorlero]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=El_Universo_de_Los_Gordos&amp;diff=18528</id>
		<title>El Universo de Los Gordos</title>
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				<updated>2026-06-26T17:51:54Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Margarita-e-Iribarren-dibujo.jpg|thumb|frame|left|500px|Dibujo de Iribarren.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_01.jpg|thumb|frame|left|600px|Margarita Fillerín y Alberto Iribarren, &amp;quot;Los Gordos&amp;quot;.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{| style=&amp;quot;width:900px;&amp;quot;&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[El puerto visto por Iribarren]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Tapa de la revista argentina Rico Tipo]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Caricaturas creadas por Iribarren entre las décadas del 50 y 60]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Diseños para SOYP (ex Servicio de Oceanografía y Pesca del Uruguay)]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Boceto afiche Isla de Lobos]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Boceto afiche La Draga, 1900]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Carta de Mambrino a su antiguo dueño, el fotógrafo José Suárez]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Alberto-iribarren-1956.jpg|thumb|frame|right|500px|Publicada en FB por Pablo de Arteaga, junio de 2026.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Margarita Fillerín y Alberto Iribarren==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
por Juan Álvarez Márquez, Paris, 2007&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Anfitriones por naturaleza; autenticidad y excelencia con distinción y originalidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cada sitio siempre hay alguien que crea un aire de magia y hay gente que la posee, como decía García Lorca, que tiene “duende”. La historia de Punta del Este es imposible sobrevolarla sin mencionar dos personajes del siglo XX: Margarita Fillerín y Alberto Iribarren. Las décadas de trabajo y presencia que ambos personificaron es hoy indisociable de la evolución que Punta del Este tuvo en lo local e internacional. Su accionar quedará marcado por su vivaz actividad social y cultural. A raíz de lo que habían acumulado en sus propias vidas, “El Gordo” y Margarita desarrollaron una manera de vivir, un “savoir faire”, que imprimió al balneario un toque de gran distinción y originalidad. La divisa: autenticidad y excelencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más de un habitué del universo esteño debe aún recordar con nostalgia la vida social de Punta del Este durante los agitados veranos o los plácidos inviernos en las décadas de los años 50 y 60. Ellos marcaron la coronación de la estación balnearia como un remanso de calidad y serenidad; y en ese universo vivía el nombre de “Los Gordos”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El_universo_de_los_gordos_02.jpg|thumb|frame|left|400px|Margarita y Alberto en acción.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El aporte de Margarita y “El Gordo” se basó en la capacidad de reinvertir lo que ambos habían recogido y crear con ello lugares y ambientes, con la dosis de fantasía y arte que cada uno podía incorporar y la que podían aportar también los veraneantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En lo que se refiere a la historia de Alberto Iribarren, descendía de una familia vasca emigrada a la Argentina. Amantes del espectáculo, habían instalado y creado algunas salas de teatro y concierto en Buenos Aires. Así fue como “El Gordo” creció entre las bambalinas, los grandes salones y el contacto con los artistas. Buenos Aires recibía los destacados grupos musicales del momento y algunos ballets. Muchos actuaban en el Liberty, propiedad de los Iribarren. No en vano surge allí la vocación de Alberto, imbricada en el mundo de las artes. Cuando el joven Iribarren emprenda un viaje a Europa, el París de los años 30 hará el resto. Se instala en Montmartre para impregnarse de las corrientes imperantes, destacándose ya como dibujante. Será de todos modos un ser muy curioso a quien la vida de la ciudad, de la calle, de los talleres, de los cabarets y cafés le interesará sobremanera. De esa época, dejará una serie de caricaturas, dibujos y croquis. La capital francesa le permitió conocer un universo de artistas de renombre, los que reconocían en él su autenticidad, su interés y curiosidad por el arte. De cabello engominado, gran sonrisa, camisa bien cuidada y una golilla al cuello, el joven era ya otro latinoamericano más en París, de aquellos comprometidos en descubrir un mundo nuevo y de integrarse en él. Frecuentó mucho a artistas como Galanis, en el 12 de la rue Cortot. La colina de Montmartre era todavía el universo de Utrillo, Suzanne Valadon, Max Jacob y Tristán Tzara.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_23.jpg|thumb|frame|right|400px|El Boulevard des Capucines, en París, visto por Iribarren en la época en que residía en Francia.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Margarita, o mejor dicho “Marguerite”, estuvo desde pequeña vinculada a la vida de Punta del Este. Sus padres habían sido motivados por [[Giot_de_Badet|Parfait de Badet]], el creador de Villa Colón, para poblar y dar a la nueva zona el tono francés que este pretendía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como los proyectos de [[Giot_de_Badet|Badet]] fueron ampliándose, decidió comprar tierras en la zona de El Jagüel, en Punta del Este. Allí levantó una gran construcción conocida vulgarmente como “El Molino”, pero cuya arquitectura, en materiales y estilo de su torre, inspira más bien un parentesco con la arquitectura de los faros de Punta del Este y de José Ignacio. Allí creció Margarita, junto a su hermano Théodore, luego célebre y refinado profesor de francés, y a [[Giot_de_Badet|André de Badet]], que era, para con ellos, como un hermano mayor. En ese espacio alejado del mundo, [[Giot_de_Badet|André]] creaba piezas de ballet, los niños eran los bailarines y él componía música, creaba coreografías, vestuarios y maquillajes. El mundo de la fantasía se extendía desde la escena a la mesa y a todos los ámbitos de la vida de esa casa. Las tardes eran motivo de caza y de recolección de hierbas, hongos, trufas, pesca en la zona, aventurándose en carreta hasta la zona de Abra de Perdomo o de Punta Ballena en busca de piezas más preciadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por la noche lucía en la mesa todo un despliegue de platos que las mujeres mayores, con la ayuda atenta de Margarita, habían preparado. La cocina francesa se mezclaba con los productos de la región: pescados del sur con salsas bearnesas, y hongos de los bosques de pinos de Portezuelo, preparados a la alsaciana o a la bordelesa. En las grandes bandejas de plata servían perdices, jabalíes o chivo salvaje. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todo ese mundo, en medio de lo que se conoce hoy como Beverly Hills, no era otra cosa que una serie de extensos campos que acababan en grandes dunas. Allí había visto Margarita, por primera vez, algunos actores franceses a caballo que, invitados por [[Giot_de_Badet|Badet]], venían de París a Buenos Aires y recalaban en Punta del Este: Josephine Baker, Ninon Vallin, Maurice Chevalier y Tito Schipa. La propiedad llegaba prácticamente a El Placer y allí iban todos a bañarse, cruzando hasta El Tesoro, hoy La Barra, en una balsa. La excentricidad de la vida de los [[Giot_de_Badet|Badet]] y las frecuentes fiestas despertaban a veces la cólera de sus vecinos quienes, desde los alambrados, lanzaban trozos de adoquín en signo de protesta, evidenciando su antipatía y un carácter menos mundano que el que en ellos imperaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_03.jpg|thumb|frame|left|400px|La familia de Margarita Fillerín junto a la balsa en la que se cruzaba la barra del arroyo Maldonado.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_04.jpg|thumb|frame|right|800px|Margarita en el Teatro Colón, con un traje de ballet Peri.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Margarita, nacida en París, estuvo desde niña vinculada a la danza. Honró con su destacada carrera la formación que obtuvo en Montevideo y Buenos Aires, con excelentes maestros. Su objetivo fue siempre no limitar al baile las posibilidades corporales e investigó incursionando con éxito en otras disciplinas. Fue bailarina del Teatro Colón y de regreso al Uruguay, en el S.O.D.R.E. bajo la dirección de Pouyeann y Fenonjois.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Será recién en 1951 cuando se encuentren los dos personajes de nuestra historia. El pasado individual de cada uno de ellos deja suponer solo un resultado positivo y fusional para esa unión. Alberto estaba de paso por Punta del Este por razones de trabajo y allí se la presentan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Apuesto y elegante, desarrollaba una intensa actividad artística. Era reconocido como decorador y escenógrafo en Francia, y en una efervescente capital porteña que daba trabajo a mucha gente. Venían a la capital y a sus mejores salas variados espectáculos de Europa y Estados Unidos. “El Gordo” se ocupó también de la ópera y el ballet. En ese año se lo había convocado para trabajar en Uruguay con motivo del Festival de Cine que debería llevarse a cabo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El polifacético empresario Mauricio Litman, informado de su talento, le dejó puertas abiertas para la creación de lo que fue [[Noa Noa]] y la decoración de sus interiores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí, en un ambiente de piedra, hierro, vidrio y madera, tan moderno como bien diseñado, Iribarren da un toque de distinción global al lugar. Réplicas de telas de Gauguin en forma de mural, de su época en el Pacífico, dominan ese ambiente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los jóvenes actores Gerard Philippe y Jeanne Moreau se deleitaban allí antes de las entrevistas y presentaciones de sus films, junto a otros actores y directores italianos. Los acompañaba entonces la delicada Marguerite, cuya carrera aquellos ignoraban. Ella estaba allí junto a ellos y disfrutaba plenamente de la posibilidad de haberlos conocido y de la calidad de esos encuentros. La prensa extranjera, americana y europea, hacía elogios a la vida nocturna de Punta del Este, su “high life”, su “charme”. El perfil de Punta del Este se avizoraba ya más allá de fronteras. Era un medio propicio para intereses comunes. De esta unión amorosa surgieron elementos que dieron vida y memoria al por entonces calmo y muy selecto balneario de Punta del Este.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Souvenir de Gerard Philippe dedicado a Marguerite Fillerin]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1949 el poeta Rafael Alberti, amigo de ambos, había dedicado al sitio el texto “Palabras rítmicas para un cortometraje experimental” con destino al film “Pupila al viento”, dirigido por Enrico Gras, con música del compositor español Julián Bautista. El mismo Alberti dibujó a “Los Gordos” de manera caricatural y les dedicó “Creemos al hombre nuevo”, firmada, “Con un pez, una copa y un gran abrazo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La vida durante el resto del año era solo aquella que generaban las pocas familias instaladas en la península, Cantegril, Pinares, El Jagüel, El Placer y luego Portezuelo. De a poco se anunciaba el carácter cosmopolita del balneario con la presencia de personalidades extranjeras, algunos refugiados españoles como Rafael Alberti, Margarita Xirgú y el fotógrafo-jurista José “Pepe” Suárez, amigos todos ellos del Gordo y Margarita. Era la época en que Antoni Bonnet había proyectado sus casas y dos bellas construcciones en Punta Ballena como Solana del Mar y la casa Berlinghieri. Se ignoraba por entonces que aquello que parecía corriente era un gran privilegio que tenía la región.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Surgirá también de esa época el famoso sillón BKF que Bonnet diseñase en hierro forjado y cuero, llamado comúnmente “africano” y cuyo modelo se reproduce hoy en otros materiales, por el mundo entero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También vivía allí un círculo franco- belga y algunos alemanes y suizos. Era el caso del Duque Erik d’Arenberg llegado en 1951 en el Compte Grande, de la Sra. de la Villebonne, de la duquesa de Riglos, Hélène Vignat de Guèrola, cuya casa, La Heleniana, era una de las más grandes junto a la Villa Matissen, del constructor Johannes Dollar y otros. Alternando su vida y buscando dar una animación al balneario en esa época, mediante calidad y sociabilidad “Los Gordos” crearon El Museo, La Draga y África.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde esos lugares “El Gordo” seguía colaborando para revistas junto a Divito y otros dibujantes de jerarquía. Escribía también para Caras y Caretas y Editorial Atlántida. Nadie sabía qué hacía en sus horas de retiro, pero el cartel de “No molestar” que ponía era, para sus íntimos, señal de que estaba diseñando motivos para cerámica, preparando caricaturas o leyendo elementos para sus próximos artículos. Raros eran los minutos de ocio, y en esa disciplina de trabajo tanto él como Margarita participaban de manera severa. El goce es&lt;br /&gt;
bienvenido, pero mejor si se asegura viniendo de un buen trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Museo, ubicado en la acera derecha de la Av. Gorlero casi Calle 27 -donde hoy está la Galería Atlántica- era una idea sumamente original e innovadora que reunía un sector de bar y gastronomía junto a un espacio de arte. La decoración de El Museo eran mesas simples y un mostrador, pero en los muros había cuadros de Iribarren. Con astucia había mezclado retratos clásicos de grandes maestros pero con los rostros de los amigos que venían al lugar. El Greco, Velázquez, Cézanne estaban en la base de su trabajo, aunque los modelos humanos que él usase fueran los hermanos Capurro, la Duquesa Poupée d’Arenberg u otros amigos. Era allí la cita obligada para tomar una copa; en muchas ocasiones se hacían cenas temáticas y los invitados podían cocinar platos de su país o disfrazarse. El 14 de julio se hacía una fiesta francesa, abundando las crêpes, el “boeuf bourguignon”, gorros frigios y cocardas tricolores. Hospitalidad, refinamiento, frescura, era la norma. “Los Gordos” impregnaban el sitio del mismo encanto que reinaba en Los pájaros, su casa próxima al puerto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Fotos de clientes y amigos en El Museo]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La boîte África tenía otro estilo y su tendencia era la de un bar musical, creado en un viejo garage. Las barras de amigos tenían allí sus puntos de cita vespertina o diurna cuando el clima no favorecía los baños de mar. También a la noche llegaban algunos jóvenes en bicicletas con sus pullovers anudados sobre la espalda y sus camisas a la moda. La Draga estaba sobre la playa y era un bar decorado con rayas rojas y blancas. Inicialmente había sido el galpón de los peones de obra del Hotel San Rafael.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Anuncio de la boîte África, 1962]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A Iribarren se le debe también la decoración del Tico Tico, del Strómboli y de residencias de algunos amigos de El Museo como Alberto de Moraes Pinto, Carlos y Luis Robirosa, la familia Robirosa de Alvear, Hernán Cibils Cobo, Caio Costa Méndez y Roberto Nogaró. Algunas de ellas habían sido construídas por el Arq. Doubourg. En esa época en que los westerns hacían furor, muchos hablaban irónicamente del “Far East” uruguayo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El propio Alberto era muy prolífico y dedicaba sus ratos libres a dibujar; había hecho para el Club de Golf una “Historia ilustrada” de ese deporte. Era la época en que se llegaba por la empresa de transportes ONDA desde Carrasco a la Calle 27.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al final de una de las ediciones del Festival de Cine de Punta del Este, y en uno de los grandes almuerzos de despedida, los invitados se habían retirado y se encontraban, junto a una copa, actores y directores. Ellos habían hecho circular uno de los individuales de mesa del Noa Noa diseñados por Iribarren y en él dejaron dedicatorias y mensajes a Margarita.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El_universo_de_los_gordos_0.jpg|thumb|frame|left|600px|Margarita Fillerín y el ‘Rey Mambrino”, la mascota de “Los Gordos”, frente a Los Pájaros, Punta del Este.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre las firmas se destacaba la de Michelle Philipe que decía: “À Marguerite, si charmante, mon meilleur souvenir.”; la de Marinela Lotti; la de Cantinflas, que expresaba su estima; la de Nicole Courcel, que aludía “Á la petite fée de notre groupe”; la de Giacomo Rancatti, John Derek, Joan Fontaine, Henry Magnay y una particular y encantadora nota digna de citar, de Vittorio Gassman, diciendo: “Margherita e un fiore meraviglioso. Profuma in state e in inverno. Un fiore eterno come belezza”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que la memoria sirva para rescatar el fugaz recuerdo de algunos personajes que con talento e imaginación lograron hacer de una vida calma, una vida placentera. La presencia de quienes marcaron siempre en Punta del Este un nuevo hito debe recordarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si bien la ciudad crece y se amplía, son vidas como estas y almas con impulso las que infunden al lugar una personalidad y una cultura características. Madame Pitot inició una tradición con el Hotel British, y luego, en cada época, son otros los que dejan su marca y ayudan a definir un estilo propio en lo que va siendo la historia del balneario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Juan Álvarez Márquez&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
París, Agosto de 2007&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=El_Universo_de_Los_Gordos&amp;diff=18527</id>
		<title>El Universo de Los Gordos</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://bhl.org.uy/index.php?title=El_Universo_de_Los_Gordos&amp;diff=18527"/>
				<updated>2026-06-26T17:51:27Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Alberto-iribarren-1956.jpg|thumb|frame|right|500px|Publicada en FB por Pablo de Arteaga, junio de 2026.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Margarita-e-Iribarren-dibujo.jpg|thumb|frame|left|500px|Dibujo de Iribarren.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_01.jpg|thumb|frame|left|600px|Margarita Fillerín y Alberto Iribarren, &amp;quot;Los Gordos&amp;quot;.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{| style=&amp;quot;width:900px;&amp;quot;&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[El puerto visto por Iribarren]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Tapa de la revista argentina Rico Tipo]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Caricaturas creadas por Iribarren entre las décadas del 50 y 60]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Diseños para SOYP (ex Servicio de Oceanografía y Pesca del Uruguay)]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Boceto afiche Isla de Lobos]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Boceto afiche La Draga, 1900]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Carta de Mambrino a su antiguo dueño, el fotógrafo José Suárez]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Margarita Fillerín y Alberto Iribarren==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
por Juan Álvarez Márquez, Paris, 2007&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Anfitriones por naturaleza; autenticidad y excelencia con distinción y originalidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cada sitio siempre hay alguien que crea un aire de magia y hay gente que la posee, como decía García Lorca, que tiene “duende”. La historia de Punta del Este es imposible sobrevolarla sin mencionar dos personajes del siglo XX: Margarita Fillerín y Alberto Iribarren. Las décadas de trabajo y presencia que ambos personificaron es hoy indisociable de la evolución que Punta del Este tuvo en lo local e internacional. Su accionar quedará marcado por su vivaz actividad social y cultural. A raíz de lo que habían acumulado en sus propias vidas, “El Gordo” y Margarita desarrollaron una manera de vivir, un “savoir faire”, que imprimió al balneario un toque de gran distinción y originalidad. La divisa: autenticidad y excelencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más de un habitué del universo esteño debe aún recordar con nostalgia la vida social de Punta del Este durante los agitados veranos o los plácidos inviernos en las décadas de los años 50 y 60. Ellos marcaron la coronación de la estación balnearia como un remanso de calidad y serenidad; y en ese universo vivía el nombre de “Los Gordos”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El_universo_de_los_gordos_02.jpg|thumb|frame|left|400px|Margarita y Alberto en acción.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El aporte de Margarita y “El Gordo” se basó en la capacidad de reinvertir lo que ambos habían recogido y crear con ello lugares y ambientes, con la dosis de fantasía y arte que cada uno podía incorporar y la que podían aportar también los veraneantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En lo que se refiere a la historia de Alberto Iribarren, descendía de una familia vasca emigrada a la Argentina. Amantes del espectáculo, habían instalado y creado algunas salas de teatro y concierto en Buenos Aires. Así fue como “El Gordo” creció entre las bambalinas, los grandes salones y el contacto con los artistas. Buenos Aires recibía los destacados grupos musicales del momento y algunos ballets. Muchos actuaban en el Liberty, propiedad de los Iribarren. No en vano surge allí la vocación de Alberto, imbricada en el mundo de las artes. Cuando el joven Iribarren emprenda un viaje a Europa, el París de los años 30 hará el resto. Se instala en Montmartre para impregnarse de las corrientes imperantes, destacándose ya como dibujante. Será de todos modos un ser muy curioso a quien la vida de la ciudad, de la calle, de los talleres, de los cabarets y cafés le interesará sobremanera. De esa época, dejará una serie de caricaturas, dibujos y croquis. La capital francesa le permitió conocer un universo de artistas de renombre, los que reconocían en él su autenticidad, su interés y curiosidad por el arte. De cabello engominado, gran sonrisa, camisa bien cuidada y una golilla al cuello, el joven era ya otro latinoamericano más en París, de aquellos comprometidos en descubrir un mundo nuevo y de integrarse en él. Frecuentó mucho a artistas como Galanis, en el 12 de la rue Cortot. La colina de Montmartre era todavía el universo de Utrillo, Suzanne Valadon, Max Jacob y Tristán Tzara.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_23.jpg|thumb|frame|right|400px|El Boulevard des Capucines, en París, visto por Iribarren en la época en que residía en Francia.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Margarita, o mejor dicho “Marguerite”, estuvo desde pequeña vinculada a la vida de Punta del Este. Sus padres habían sido motivados por [[Giot_de_Badet|Parfait de Badet]], el creador de Villa Colón, para poblar y dar a la nueva zona el tono francés que este pretendía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como los proyectos de [[Giot_de_Badet|Badet]] fueron ampliándose, decidió comprar tierras en la zona de El Jagüel, en Punta del Este. Allí levantó una gran construcción conocida vulgarmente como “El Molino”, pero cuya arquitectura, en materiales y estilo de su torre, inspira más bien un parentesco con la arquitectura de los faros de Punta del Este y de José Ignacio. Allí creció Margarita, junto a su hermano Théodore, luego célebre y refinado profesor de francés, y a [[Giot_de_Badet|André de Badet]], que era, para con ellos, como un hermano mayor. En ese espacio alejado del mundo, [[Giot_de_Badet|André]] creaba piezas de ballet, los niños eran los bailarines y él componía música, creaba coreografías, vestuarios y maquillajes. El mundo de la fantasía se extendía desde la escena a la mesa y a todos los ámbitos de la vida de esa casa. Las tardes eran motivo de caza y de recolección de hierbas, hongos, trufas, pesca en la zona, aventurándose en carreta hasta la zona de Abra de Perdomo o de Punta Ballena en busca de piezas más preciadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por la noche lucía en la mesa todo un despliegue de platos que las mujeres mayores, con la ayuda atenta de Margarita, habían preparado. La cocina francesa se mezclaba con los productos de la región: pescados del sur con salsas bearnesas, y hongos de los bosques de pinos de Portezuelo, preparados a la alsaciana o a la bordelesa. En las grandes bandejas de plata servían perdices, jabalíes o chivo salvaje. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todo ese mundo, en medio de lo que se conoce hoy como Beverly Hills, no era otra cosa que una serie de extensos campos que acababan en grandes dunas. Allí había visto Margarita, por primera vez, algunos actores franceses a caballo que, invitados por [[Giot_de_Badet|Badet]], venían de París a Buenos Aires y recalaban en Punta del Este: Josephine Baker, Ninon Vallin, Maurice Chevalier y Tito Schipa. La propiedad llegaba prácticamente a El Placer y allí iban todos a bañarse, cruzando hasta El Tesoro, hoy La Barra, en una balsa. La excentricidad de la vida de los [[Giot_de_Badet|Badet]] y las frecuentes fiestas despertaban a veces la cólera de sus vecinos quienes, desde los alambrados, lanzaban trozos de adoquín en signo de protesta, evidenciando su antipatía y un carácter menos mundano que el que en ellos imperaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_03.jpg|thumb|frame|left|400px|La familia de Margarita Fillerín junto a la balsa en la que se cruzaba la barra del arroyo Maldonado.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_04.jpg|thumb|frame|right|800px|Margarita en el Teatro Colón, con un traje de ballet Peri.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Margarita, nacida en París, estuvo desde niña vinculada a la danza. Honró con su destacada carrera la formación que obtuvo en Montevideo y Buenos Aires, con excelentes maestros. Su objetivo fue siempre no limitar al baile las posibilidades corporales e investigó incursionando con éxito en otras disciplinas. Fue bailarina del Teatro Colón y de regreso al Uruguay, en el S.O.D.R.E. bajo la dirección de Pouyeann y Fenonjois.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Será recién en 1951 cuando se encuentren los dos personajes de nuestra historia. El pasado individual de cada uno de ellos deja suponer solo un resultado positivo y fusional para esa unión. Alberto estaba de paso por Punta del Este por razones de trabajo y allí se la presentan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Apuesto y elegante, desarrollaba una intensa actividad artística. Era reconocido como decorador y escenógrafo en Francia, y en una efervescente capital porteña que daba trabajo a mucha gente. Venían a la capital y a sus mejores salas variados espectáculos de Europa y Estados Unidos. “El Gordo” se ocupó también de la ópera y el ballet. En ese año se lo había convocado para trabajar en Uruguay con motivo del Festival de Cine que debería llevarse a cabo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El polifacético empresario Mauricio Litman, informado de su talento, le dejó puertas abiertas para la creación de lo que fue [[Noa Noa]] y la decoración de sus interiores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí, en un ambiente de piedra, hierro, vidrio y madera, tan moderno como bien diseñado, Iribarren da un toque de distinción global al lugar. Réplicas de telas de Gauguin en forma de mural, de su época en el Pacífico, dominan ese ambiente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los jóvenes actores Gerard Philippe y Jeanne Moreau se deleitaban allí antes de las entrevistas y presentaciones de sus films, junto a otros actores y directores italianos. Los acompañaba entonces la delicada Marguerite, cuya carrera aquellos ignoraban. Ella estaba allí junto a ellos y disfrutaba plenamente de la posibilidad de haberlos conocido y de la calidad de esos encuentros. La prensa extranjera, americana y europea, hacía elogios a la vida nocturna de Punta del Este, su “high life”, su “charme”. El perfil de Punta del Este se avizoraba ya más allá de fronteras. Era un medio propicio para intereses comunes. De esta unión amorosa surgieron elementos que dieron vida y memoria al por entonces calmo y muy selecto balneario de Punta del Este.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Souvenir de Gerard Philippe dedicado a Marguerite Fillerin]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1949 el poeta Rafael Alberti, amigo de ambos, había dedicado al sitio el texto “Palabras rítmicas para un cortometraje experimental” con destino al film “Pupila al viento”, dirigido por Enrico Gras, con música del compositor español Julián Bautista. El mismo Alberti dibujó a “Los Gordos” de manera caricatural y les dedicó “Creemos al hombre nuevo”, firmada, “Con un pez, una copa y un gran abrazo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La vida durante el resto del año era solo aquella que generaban las pocas familias instaladas en la península, Cantegril, Pinares, El Jagüel, El Placer y luego Portezuelo. De a poco se anunciaba el carácter cosmopolita del balneario con la presencia de personalidades extranjeras, algunos refugiados españoles como Rafael Alberti, Margarita Xirgú y el fotógrafo-jurista José “Pepe” Suárez, amigos todos ellos del Gordo y Margarita. Era la época en que Antoni Bonnet había proyectado sus casas y dos bellas construcciones en Punta Ballena como Solana del Mar y la casa Berlinghieri. Se ignoraba por entonces que aquello que parecía corriente era un gran privilegio que tenía la región.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Surgirá también de esa época el famoso sillón BKF que Bonnet diseñase en hierro forjado y cuero, llamado comúnmente “africano” y cuyo modelo se reproduce hoy en otros materiales, por el mundo entero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También vivía allí un círculo franco- belga y algunos alemanes y suizos. Era el caso del Duque Erik d’Arenberg llegado en 1951 en el Compte Grande, de la Sra. de la Villebonne, de la duquesa de Riglos, Hélène Vignat de Guèrola, cuya casa, La Heleniana, era una de las más grandes junto a la Villa Matissen, del constructor Johannes Dollar y otros. Alternando su vida y buscando dar una animación al balneario en esa época, mediante calidad y sociabilidad “Los Gordos” crearon El Museo, La Draga y África.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde esos lugares “El Gordo” seguía colaborando para revistas junto a Divito y otros dibujantes de jerarquía. Escribía también para Caras y Caretas y Editorial Atlántida. Nadie sabía qué hacía en sus horas de retiro, pero el cartel de “No molestar” que ponía era, para sus íntimos, señal de que estaba diseñando motivos para cerámica, preparando caricaturas o leyendo elementos para sus próximos artículos. Raros eran los minutos de ocio, y en esa disciplina de trabajo tanto él como Margarita participaban de manera severa. El goce es&lt;br /&gt;
bienvenido, pero mejor si se asegura viniendo de un buen trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Museo, ubicado en la acera derecha de la Av. Gorlero casi Calle 27 -donde hoy está la Galería Atlántica- era una idea sumamente original e innovadora que reunía un sector de bar y gastronomía junto a un espacio de arte. La decoración de El Museo eran mesas simples y un mostrador, pero en los muros había cuadros de Iribarren. Con astucia había mezclado retratos clásicos de grandes maestros pero con los rostros de los amigos que venían al lugar. El Greco, Velázquez, Cézanne estaban en la base de su trabajo, aunque los modelos humanos que él usase fueran los hermanos Capurro, la Duquesa Poupée d’Arenberg u otros amigos. Era allí la cita obligada para tomar una copa; en muchas ocasiones se hacían cenas temáticas y los invitados podían cocinar platos de su país o disfrazarse. El 14 de julio se hacía una fiesta francesa, abundando las crêpes, el “boeuf bourguignon”, gorros frigios y cocardas tricolores. Hospitalidad, refinamiento, frescura, era la norma. “Los Gordos” impregnaban el sitio del mismo encanto que reinaba en Los pájaros, su casa próxima al puerto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Fotos de clientes y amigos en El Museo]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La boîte África tenía otro estilo y su tendencia era la de un bar musical, creado en un viejo garage. Las barras de amigos tenían allí sus puntos de cita vespertina o diurna cuando el clima no favorecía los baños de mar. También a la noche llegaban algunos jóvenes en bicicletas con sus pullovers anudados sobre la espalda y sus camisas a la moda. La Draga estaba sobre la playa y era un bar decorado con rayas rojas y blancas. Inicialmente había sido el galpón de los peones de obra del Hotel San Rafael.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Anuncio de la boîte África, 1962]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A Iribarren se le debe también la decoración del Tico Tico, del Strómboli y de residencias de algunos amigos de El Museo como Alberto de Moraes Pinto, Carlos y Luis Robirosa, la familia Robirosa de Alvear, Hernán Cibils Cobo, Caio Costa Méndez y Roberto Nogaró. Algunas de ellas habían sido construídas por el Arq. Doubourg. En esa época en que los westerns hacían furor, muchos hablaban irónicamente del “Far East” uruguayo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El propio Alberto era muy prolífico y dedicaba sus ratos libres a dibujar; había hecho para el Club de Golf una “Historia ilustrada” de ese deporte. Era la época en que se llegaba por la empresa de transportes ONDA desde Carrasco a la Calle 27.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al final de una de las ediciones del Festival de Cine de Punta del Este, y en uno de los grandes almuerzos de despedida, los invitados se habían retirado y se encontraban, junto a una copa, actores y directores. Ellos habían hecho circular uno de los individuales de mesa del Noa Noa diseñados por Iribarren y en él dejaron dedicatorias y mensajes a Margarita.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El_universo_de_los_gordos_0.jpg|thumb|frame|left|600px|Margarita Fillerín y el ‘Rey Mambrino”, la mascota de “Los Gordos”, frente a Los Pájaros, Punta del Este.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre las firmas se destacaba la de Michelle Philipe que decía: “À Marguerite, si charmante, mon meilleur souvenir.”; la de Marinela Lotti; la de Cantinflas, que expresaba su estima; la de Nicole Courcel, que aludía “Á la petite fée de notre groupe”; la de Giacomo Rancatti, John Derek, Joan Fontaine, Henry Magnay y una particular y encantadora nota digna de citar, de Vittorio Gassman, diciendo: “Margherita e un fiore meraviglioso. Profuma in state e in inverno. Un fiore eterno come belezza”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que la memoria sirva para rescatar el fugaz recuerdo de algunos personajes que con talento e imaginación lograron hacer de una vida calma, una vida placentera. La presencia de quienes marcaron siempre en Punta del Este un nuevo hito debe recordarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si bien la ciudad crece y se amplía, son vidas como estas y almas con impulso las que infunden al lugar una personalidad y una cultura características. Madame Pitot inició una tradición con el Hotel British, y luego, en cada época, son otros los que dejan su marca y ayudan a definir un estilo propio en lo que va siendo la historia del balneario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Juan Álvarez Márquez&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
París, Agosto de 2007&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=El_Universo_de_Los_Gordos&amp;diff=18526</id>
		<title>El Universo de Los Gordos</title>
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				<updated>2026-06-26T17:47:27Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Alberto-iribarren-1956.jpg|thumb|frame|right|600px|Publicada en FB por Pablo de Arteaga, junio de 2026.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Margarita-e-Iribarren-dibujo.jpg|thumb|frame|left|600px|Dibujo de Iribarren.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_01.jpg|thumb|frame|left|600px|Margarita Fillerín y Alberto Iribarren, &amp;quot;Los Gordos&amp;quot;.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{| style=&amp;quot;width:900px;&amp;quot;&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[El puerto visto por Iribarren]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Tapa de la revista argentina Rico Tipo]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Caricaturas creadas por Iribarren entre las décadas del 50 y 60]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Diseños para SOYP (ex Servicio de Oceanografía y Pesca del Uruguay)]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Boceto afiche Isla de Lobos]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Boceto afiche La Draga, 1900]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Carta de Mambrino a su antiguo dueño, el fotógrafo José Suárez]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Margarita Fillerín y Alberto Iribarren==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
por Juan Álvarez Márquez, Paris, 2007&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Anfitriones por naturaleza; autenticidad y excelencia con distinción y originalidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cada sitio siempre hay alguien que crea un aire de magia y hay gente que la posee, como decía García Lorca, que tiene “duende”. La historia de Punta del Este es imposible sobrevolarla sin mencionar dos personajes del siglo XX: Margarita Fillerín y Alberto Iribarren. Las décadas de trabajo y presencia que ambos personificaron es hoy indisociable de la evolución que Punta del Este tuvo en lo local e internacional. Su accionar quedará marcado por su vivaz actividad social y cultural. A raíz de lo que habían acumulado en sus propias vidas, “El Gordo” y Margarita desarrollaron una manera de vivir, un “savoir faire”, que imprimió al balneario un toque de gran distinción y originalidad. La divisa: autenticidad y excelencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más de un habitué del universo esteño debe aún recordar con nostalgia la vida social de Punta del Este durante los agitados veranos o los plácidos inviernos en las décadas de los años 50 y 60. Ellos marcaron la coronación de la estación balnearia como un remanso de calidad y serenidad; y en ese universo vivía el nombre de “Los Gordos”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El_universo_de_los_gordos_02.jpg|thumb|frame|left|400px|Margarita y Alberto en acción.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El aporte de Margarita y “El Gordo” se basó en la capacidad de reinvertir lo que ambos habían recogido y crear con ello lugares y ambientes, con la dosis de fantasía y arte que cada uno podía incorporar y la que podían aportar también los veraneantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En lo que se refiere a la historia de Alberto Iribarren, descendía de una familia vasca emigrada a la Argentina. Amantes del espectáculo, habían instalado y creado algunas salas de teatro y concierto en Buenos Aires. Así fue como “El Gordo” creció entre las bambalinas, los grandes salones y el contacto con los artistas. Buenos Aires recibía los destacados grupos musicales del momento y algunos ballets. Muchos actuaban en el Liberty, propiedad de los Iribarren. No en vano surge allí la vocación de Alberto, imbricada en el mundo de las artes. Cuando el joven Iribarren emprenda un viaje a Europa, el París de los años 30 hará el resto. Se instala en Montmartre para impregnarse de las corrientes imperantes, destacándose ya como dibujante. Será de todos modos un ser muy curioso a quien la vida de la ciudad, de la calle, de los talleres, de los cabarets y cafés le interesará sobremanera. De esa época, dejará una serie de caricaturas, dibujos y croquis. La capital francesa le permitió conocer un universo de artistas de renombre, los que reconocían en él su autenticidad, su interés y curiosidad por el arte. De cabello engominado, gran sonrisa, camisa bien cuidada y una golilla al cuello, el joven era ya otro latinoamericano más en París, de aquellos comprometidos en descubrir un mundo nuevo y de integrarse en él. Frecuentó mucho a artistas como Galanis, en el 12 de la rue Cortot. La colina de Montmartre era todavía el universo de Utrillo, Suzanne Valadon, Max Jacob y Tristán Tzara.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_23.jpg|thumb|frame|right|400px|El Boulevard des Capucines, en París, visto por Iribarren en la época en que residía en Francia.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Margarita, o mejor dicho “Marguerite”, estuvo desde pequeña vinculada a la vida de Punta del Este. Sus padres habían sido motivados por [[Giot_de_Badet|Parfait de Badet]], el creador de Villa Colón, para poblar y dar a la nueva zona el tono francés que este pretendía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como los proyectos de [[Giot_de_Badet|Badet]] fueron ampliándose, decidió comprar tierras en la zona de El Jagüel, en Punta del Este. Allí levantó una gran construcción conocida vulgarmente como “El Molino”, pero cuya arquitectura, en materiales y estilo de su torre, inspira más bien un parentesco con la arquitectura de los faros de Punta del Este y de José Ignacio. Allí creció Margarita, junto a su hermano Théodore, luego célebre y refinado profesor de francés, y a [[Giot_de_Badet|André de Badet]], que era, para con ellos, como un hermano mayor. En ese espacio alejado del mundo, [[Giot_de_Badet|André]] creaba piezas de ballet, los niños eran los bailarines y él componía música, creaba coreografías, vestuarios y maquillajes. El mundo de la fantasía se extendía desde la escena a la mesa y a todos los ámbitos de la vida de esa casa. Las tardes eran motivo de caza y de recolección de hierbas, hongos, trufas, pesca en la zona, aventurándose en carreta hasta la zona de Abra de Perdomo o de Punta Ballena en busca de piezas más preciadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por la noche lucía en la mesa todo un despliegue de platos que las mujeres mayores, con la ayuda atenta de Margarita, habían preparado. La cocina francesa se mezclaba con los productos de la región: pescados del sur con salsas bearnesas, y hongos de los bosques de pinos de Portezuelo, preparados a la alsaciana o a la bordelesa. En las grandes bandejas de plata servían perdices, jabalíes o chivo salvaje. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todo ese mundo, en medio de lo que se conoce hoy como Beverly Hills, no era otra cosa que una serie de extensos campos que acababan en grandes dunas. Allí había visto Margarita, por primera vez, algunos actores franceses a caballo que, invitados por [[Giot_de_Badet|Badet]], venían de París a Buenos Aires y recalaban en Punta del Este: Josephine Baker, Ninon Vallin, Maurice Chevalier y Tito Schipa. La propiedad llegaba prácticamente a El Placer y allí iban todos a bañarse, cruzando hasta El Tesoro, hoy La Barra, en una balsa. La excentricidad de la vida de los [[Giot_de_Badet|Badet]] y las frecuentes fiestas despertaban a veces la cólera de sus vecinos quienes, desde los alambrados, lanzaban trozos de adoquín en signo de protesta, evidenciando su antipatía y un carácter menos mundano que el que en ellos imperaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_03.jpg|thumb|frame|left|400px|La familia de Margarita Fillerín junto a la balsa en la que se cruzaba la barra del arroyo Maldonado.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_04.jpg|thumb|frame|right|800px|Margarita en el Teatro Colón, con un traje de ballet Peri.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Margarita, nacida en París, estuvo desde niña vinculada a la danza. Honró con su destacada carrera la formación que obtuvo en Montevideo y Buenos Aires, con excelentes maestros. Su objetivo fue siempre no limitar al baile las posibilidades corporales e investigó incursionando con éxito en otras disciplinas. Fue bailarina del Teatro Colón y de regreso al Uruguay, en el S.O.D.R.E. bajo la dirección de Pouyeann y Fenonjois.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Será recién en 1951 cuando se encuentren los dos personajes de nuestra historia. El pasado individual de cada uno de ellos deja suponer solo un resultado positivo y fusional para esa unión. Alberto estaba de paso por Punta del Este por razones de trabajo y allí se la presentan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Apuesto y elegante, desarrollaba una intensa actividad artística. Era reconocido como decorador y escenógrafo en Francia, y en una efervescente capital porteña que daba trabajo a mucha gente. Venían a la capital y a sus mejores salas variados espectáculos de Europa y Estados Unidos. “El Gordo” se ocupó también de la ópera y el ballet. En ese año se lo había convocado para trabajar en Uruguay con motivo del Festival de Cine que debería llevarse a cabo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El polifacético empresario Mauricio Litman, informado de su talento, le dejó puertas abiertas para la creación de lo que fue [[Noa Noa]] y la decoración de sus interiores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí, en un ambiente de piedra, hierro, vidrio y madera, tan moderno como bien diseñado, Iribarren da un toque de distinción global al lugar. Réplicas de telas de Gauguin en forma de mural, de su época en el Pacífico, dominan ese ambiente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los jóvenes actores Gerard Philippe y Jeanne Moreau se deleitaban allí antes de las entrevistas y presentaciones de sus films, junto a otros actores y directores italianos. Los acompañaba entonces la delicada Marguerite, cuya carrera aquellos ignoraban. Ella estaba allí junto a ellos y disfrutaba plenamente de la posibilidad de haberlos conocido y de la calidad de esos encuentros. La prensa extranjera, americana y europea, hacía elogios a la vida nocturna de Punta del Este, su “high life”, su “charme”. El perfil de Punta del Este se avizoraba ya más allá de fronteras. Era un medio propicio para intereses comunes. De esta unión amorosa surgieron elementos que dieron vida y memoria al por entonces calmo y muy selecto balneario de Punta del Este.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Souvenir de Gerard Philippe dedicado a Marguerite Fillerin]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1949 el poeta Rafael Alberti, amigo de ambos, había dedicado al sitio el texto “Palabras rítmicas para un cortometraje experimental” con destino al film “Pupila al viento”, dirigido por Enrico Gras, con música del compositor español Julián Bautista. El mismo Alberti dibujó a “Los Gordos” de manera caricatural y les dedicó “Creemos al hombre nuevo”, firmada, “Con un pez, una copa y un gran abrazo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La vida durante el resto del año era solo aquella que generaban las pocas familias instaladas en la península, Cantegril, Pinares, El Jagüel, El Placer y luego Portezuelo. De a poco se anunciaba el carácter cosmopolita del balneario con la presencia de personalidades extranjeras, algunos refugiados españoles como Rafael Alberti, Margarita Xirgú y el fotógrafo-jurista José “Pepe” Suárez, amigos todos ellos del Gordo y Margarita. Era la época en que Antoni Bonnet había proyectado sus casas y dos bellas construcciones en Punta Ballena como Solana del Mar y la casa Berlinghieri. Se ignoraba por entonces que aquello que parecía corriente era un gran privilegio que tenía la región.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Surgirá también de esa época el famoso sillón BKF que Bonnet diseñase en hierro forjado y cuero, llamado comúnmente “africano” y cuyo modelo se reproduce hoy en otros materiales, por el mundo entero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También vivía allí un círculo franco- belga y algunos alemanes y suizos. Era el caso del Duque Erik d’Arenberg llegado en 1951 en el Compte Grande, de la Sra. de la Villebonne, de la duquesa de Riglos, Hélène Vignat de Guèrola, cuya casa, La Heleniana, era una de las más grandes junto a la Villa Matissen, del constructor Johannes Dollar y otros. Alternando su vida y buscando dar una animación al balneario en esa época, mediante calidad y sociabilidad “Los Gordos” crearon El Museo, La Draga y África.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde esos lugares “El Gordo” seguía colaborando para revistas junto a Divito y otros dibujantes de jerarquía. Escribía también para Caras y Caretas y Editorial Atlántida. Nadie sabía qué hacía en sus horas de retiro, pero el cartel de “No molestar” que ponía era, para sus íntimos, señal de que estaba diseñando motivos para cerámica, preparando caricaturas o leyendo elementos para sus próximos artículos. Raros eran los minutos de ocio, y en esa disciplina de trabajo tanto él como Margarita participaban de manera severa. El goce es&lt;br /&gt;
bienvenido, pero mejor si se asegura viniendo de un buen trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Museo, ubicado en la acera derecha de la Av. Gorlero casi Calle 27 -donde hoy está la Galería Atlántica- era una idea sumamente original e innovadora que reunía un sector de bar y gastronomía junto a un espacio de arte. La decoración de El Museo eran mesas simples y un mostrador, pero en los muros había cuadros de Iribarren. Con astucia había mezclado retratos clásicos de grandes maestros pero con los rostros de los amigos que venían al lugar. El Greco, Velázquez, Cézanne estaban en la base de su trabajo, aunque los modelos humanos que él usase fueran los hermanos Capurro, la Duquesa Poupée d’Arenberg u otros amigos. Era allí la cita obligada para tomar una copa; en muchas ocasiones se hacían cenas temáticas y los invitados podían cocinar platos de su país o disfrazarse. El 14 de julio se hacía una fiesta francesa, abundando las crêpes, el “boeuf bourguignon”, gorros frigios y cocardas tricolores. Hospitalidad, refinamiento, frescura, era la norma. “Los Gordos” impregnaban el sitio del mismo encanto que reinaba en Los pájaros, su casa próxima al puerto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Fotos de clientes y amigos en El Museo]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La boîte África tenía otro estilo y su tendencia era la de un bar musical, creado en un viejo garage. Las barras de amigos tenían allí sus puntos de cita vespertina o diurna cuando el clima no favorecía los baños de mar. También a la noche llegaban algunos jóvenes en bicicletas con sus pullovers anudados sobre la espalda y sus camisas a la moda. La Draga estaba sobre la playa y era un bar decorado con rayas rojas y blancas. Inicialmente había sido el galpón de los peones de obra del Hotel San Rafael.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Anuncio de la boîte África, 1962]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A Iribarren se le debe también la decoración del Tico Tico, del Strómboli y de residencias de algunos amigos de El Museo como Alberto de Moraes Pinto, Carlos y Luis Robirosa, la familia Robirosa de Alvear, Hernán Cibils Cobo, Caio Costa Méndez y Roberto Nogaró. Algunas de ellas habían sido construídas por el Arq. Doubourg. En esa época en que los westerns hacían furor, muchos hablaban irónicamente del “Far East” uruguayo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El propio Alberto era muy prolífico y dedicaba sus ratos libres a dibujar; había hecho para el Club de Golf una “Historia ilustrada” de ese deporte. Era la época en que se llegaba por la empresa de transportes ONDA desde Carrasco a la Calle 27.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al final de una de las ediciones del Festival de Cine de Punta del Este, y en uno de los grandes almuerzos de despedida, los invitados se habían retirado y se encontraban, junto a una copa, actores y directores. Ellos habían hecho circular uno de los individuales de mesa del Noa Noa diseñados por Iribarren y en él dejaron dedicatorias y mensajes a Margarita.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El_universo_de_los_gordos_0.jpg|thumb|frame|left|600px|Margarita Fillerín y el ‘Rey Mambrino”, la mascota de “Los Gordos”, frente a Los Pájaros, Punta del Este.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre las firmas se destacaba la de Michelle Philipe que decía: “À Marguerite, si charmante, mon meilleur souvenir.”; la de Marinela Lotti; la de Cantinflas, que expresaba su estima; la de Nicole Courcel, que aludía “Á la petite fée de notre groupe”; la de Giacomo Rancatti, John Derek, Joan Fontaine, Henry Magnay y una particular y encantadora nota digna de citar, de Vittorio Gassman, diciendo: “Margherita e un fiore meraviglioso. Profuma in state e in inverno. Un fiore eterno come belezza”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que la memoria sirva para rescatar el fugaz recuerdo de algunos personajes que con talento e imaginación lograron hacer de una vida calma, una vida placentera. La presencia de quienes marcaron siempre en Punta del Este un nuevo hito debe recordarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si bien la ciudad crece y se amplía, son vidas como estas y almas con impulso las que infunden al lugar una personalidad y una cultura características. Madame Pitot inició una tradición con el Hotel British, y luego, en cada época, son otros los que dejan su marca y ayudan a definir un estilo propio en lo que va siendo la historia del balneario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Juan Álvarez Márquez&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
París, Agosto de 2007&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=El_Universo_de_Los_Gordos&amp;diff=18525</id>
		<title>El Universo de Los Gordos</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://bhl.org.uy/index.php?title=El_Universo_de_Los_Gordos&amp;diff=18525"/>
				<updated>2026-06-26T17:46:46Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Margarita-e-Iribarren-dibujo.jpg|thumb|frame|left|600px|Dibujo de Iribarren.]]&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_01.jpg|thumb|frame|left|600px|Margarita Fillerín y Alberto Iribarren, &amp;quot;Los Gordos&amp;quot;.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Alberto-iribarren-1956.jpg|thumb|frame|right|600px|Publicada en FB por Pablo de Arteaga, junio de 2026.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{| style=&amp;quot;width:900px;&amp;quot;&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[El puerto visto por Iribarren]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Tapa de la revista argentina Rico Tipo]] &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Caricaturas creadas por Iribarren entre las décadas del 50 y 60]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Diseños para SOYP (ex Servicio de Oceanografía y Pesca del Uruguay)]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Boceto afiche Isla de Lobos]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Boceto afiche La Draga, 1900]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Carta de Mambrino a su antiguo dueño, el fotógrafo José Suárez]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Margarita Fillerín y Alberto Iribarren==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
por Juan Álvarez Márquez, Paris, 2007&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Anfitriones por naturaleza; autenticidad y excelencia con distinción y originalidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cada sitio siempre hay alguien que crea un aire de magia y hay gente que la posee, como decía García Lorca, que tiene “duende”. La historia de Punta del Este es imposible sobrevolarla sin mencionar dos personajes del siglo XX: Margarita Fillerín y Alberto Iribarren. Las décadas de trabajo y presencia que ambos personificaron es hoy indisociable de la evolución que Punta del Este tuvo en lo local e internacional. Su accionar quedará marcado por su vivaz actividad social y cultural. A raíz de lo que habían acumulado en sus propias vidas, “El Gordo” y Margarita desarrollaron una manera de vivir, un “savoir faire”, que imprimió al balneario un toque de gran distinción y originalidad. La divisa: autenticidad y excelencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Más de un habitué del universo esteño debe aún recordar con nostalgia la vida social de Punta del Este durante los agitados veranos o los plácidos inviernos en las décadas de los años 50 y 60. Ellos marcaron la coronación de la estación balnearia como un remanso de calidad y serenidad; y en ese universo vivía el nombre de “Los Gordos”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El_universo_de_los_gordos_02.jpg|thumb|frame|left|400px|Margarita y Alberto en acción.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El aporte de Margarita y “El Gordo” se basó en la capacidad de reinvertir lo que ambos habían recogido y crear con ello lugares y ambientes, con la dosis de fantasía y arte que cada uno podía incorporar y la que podían aportar también los veraneantes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En lo que se refiere a la historia de Alberto Iribarren, descendía de una familia vasca emigrada a la Argentina. Amantes del espectáculo, habían instalado y creado algunas salas de teatro y concierto en Buenos Aires. Así fue como “El Gordo” creció entre las bambalinas, los grandes salones y el contacto con los artistas. Buenos Aires recibía los destacados grupos musicales del momento y algunos ballets. Muchos actuaban en el Liberty, propiedad de los Iribarren. No en vano surge allí la vocación de Alberto, imbricada en el mundo de las artes. Cuando el joven Iribarren emprenda un viaje a Europa, el París de los años 30 hará el resto. Se instala en Montmartre para impregnarse de las corrientes imperantes, destacándose ya como dibujante. Será de todos modos un ser muy curioso a quien la vida de la ciudad, de la calle, de los talleres, de los cabarets y cafés le interesará sobremanera. De esa época, dejará una serie de caricaturas, dibujos y croquis. La capital francesa le permitió conocer un universo de artistas de renombre, los que reconocían en él su autenticidad, su interés y curiosidad por el arte. De cabello engominado, gran sonrisa, camisa bien cuidada y una golilla al cuello, el joven era ya otro latinoamericano más en París, de aquellos comprometidos en descubrir un mundo nuevo y de integrarse en él. Frecuentó mucho a artistas como Galanis, en el 12 de la rue Cortot. La colina de Montmartre era todavía el universo de Utrillo, Suzanne Valadon, Max Jacob y Tristán Tzara.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_23.jpg|thumb|frame|right|400px|El Boulevard des Capucines, en París, visto por Iribarren en la época en que residía en Francia.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Margarita, o mejor dicho “Marguerite”, estuvo desde pequeña vinculada a la vida de Punta del Este. Sus padres habían sido motivados por [[Giot_de_Badet|Parfait de Badet]], el creador de Villa Colón, para poblar y dar a la nueva zona el tono francés que este pretendía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como los proyectos de [[Giot_de_Badet|Badet]] fueron ampliándose, decidió comprar tierras en la zona de El Jagüel, en Punta del Este. Allí levantó una gran construcción conocida vulgarmente como “El Molino”, pero cuya arquitectura, en materiales y estilo de su torre, inspira más bien un parentesco con la arquitectura de los faros de Punta del Este y de José Ignacio. Allí creció Margarita, junto a su hermano Théodore, luego célebre y refinado profesor de francés, y a [[Giot_de_Badet|André de Badet]], que era, para con ellos, como un hermano mayor. En ese espacio alejado del mundo, [[Giot_de_Badet|André]] creaba piezas de ballet, los niños eran los bailarines y él componía música, creaba coreografías, vestuarios y maquillajes. El mundo de la fantasía se extendía desde la escena a la mesa y a todos los ámbitos de la vida de esa casa. Las tardes eran motivo de caza y de recolección de hierbas, hongos, trufas, pesca en la zona, aventurándose en carreta hasta la zona de Abra de Perdomo o de Punta Ballena en busca de piezas más preciadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por la noche lucía en la mesa todo un despliegue de platos que las mujeres mayores, con la ayuda atenta de Margarita, habían preparado. La cocina francesa se mezclaba con los productos de la región: pescados del sur con salsas bearnesas, y hongos de los bosques de pinos de Portezuelo, preparados a la alsaciana o a la bordelesa. En las grandes bandejas de plata servían perdices, jabalíes o chivo salvaje. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todo ese mundo, en medio de lo que se conoce hoy como Beverly Hills, no era otra cosa que una serie de extensos campos que acababan en grandes dunas. Allí había visto Margarita, por primera vez, algunos actores franceses a caballo que, invitados por [[Giot_de_Badet|Badet]], venían de París a Buenos Aires y recalaban en Punta del Este: Josephine Baker, Ninon Vallin, Maurice Chevalier y Tito Schipa. La propiedad llegaba prácticamente a El Placer y allí iban todos a bañarse, cruzando hasta El Tesoro, hoy La Barra, en una balsa. La excentricidad de la vida de los [[Giot_de_Badet|Badet]] y las frecuentes fiestas despertaban a veces la cólera de sus vecinos quienes, desde los alambrados, lanzaban trozos de adoquín en signo de protesta, evidenciando su antipatía y un carácter menos mundano que el que en ellos imperaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_03.jpg|thumb|frame|left|400px|La familia de Margarita Fillerín junto a la balsa en la que se cruzaba la barra del arroyo Maldonado.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:el_universo_de_los_gordos_04.jpg|thumb|frame|right|800px|Margarita en el Teatro Colón, con un traje de ballet Peri.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Margarita, nacida en París, estuvo desde niña vinculada a la danza. Honró con su destacada carrera la formación que obtuvo en Montevideo y Buenos Aires, con excelentes maestros. Su objetivo fue siempre no limitar al baile las posibilidades corporales e investigó incursionando con éxito en otras disciplinas. Fue bailarina del Teatro Colón y de regreso al Uruguay, en el S.O.D.R.E. bajo la dirección de Pouyeann y Fenonjois.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Será recién en 1951 cuando se encuentren los dos personajes de nuestra historia. El pasado individual de cada uno de ellos deja suponer solo un resultado positivo y fusional para esa unión. Alberto estaba de paso por Punta del Este por razones de trabajo y allí se la presentan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Apuesto y elegante, desarrollaba una intensa actividad artística. Era reconocido como decorador y escenógrafo en Francia, y en una efervescente capital porteña que daba trabajo a mucha gente. Venían a la capital y a sus mejores salas variados espectáculos de Europa y Estados Unidos. “El Gordo” se ocupó también de la ópera y el ballet. En ese año se lo había convocado para trabajar en Uruguay con motivo del Festival de Cine que debería llevarse a cabo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El polifacético empresario Mauricio Litman, informado de su talento, le dejó puertas abiertas para la creación de lo que fue [[Noa Noa]] y la decoración de sus interiores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Allí, en un ambiente de piedra, hierro, vidrio y madera, tan moderno como bien diseñado, Iribarren da un toque de distinción global al lugar. Réplicas de telas de Gauguin en forma de mural, de su época en el Pacífico, dominan ese ambiente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los jóvenes actores Gerard Philippe y Jeanne Moreau se deleitaban allí antes de las entrevistas y presentaciones de sus films, junto a otros actores y directores italianos. Los acompañaba entonces la delicada Marguerite, cuya carrera aquellos ignoraban. Ella estaba allí junto a ellos y disfrutaba plenamente de la posibilidad de haberlos conocido y de la calidad de esos encuentros. La prensa extranjera, americana y europea, hacía elogios a la vida nocturna de Punta del Este, su “high life”, su “charme”. El perfil de Punta del Este se avizoraba ya más allá de fronteras. Era un medio propicio para intereses comunes. De esta unión amorosa surgieron elementos que dieron vida y memoria al por entonces calmo y muy selecto balneario de Punta del Este.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Souvenir de Gerard Philippe dedicado a Marguerite Fillerin]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1949 el poeta Rafael Alberti, amigo de ambos, había dedicado al sitio el texto “Palabras rítmicas para un cortometraje experimental” con destino al film “Pupila al viento”, dirigido por Enrico Gras, con música del compositor español Julián Bautista. El mismo Alberti dibujó a “Los Gordos” de manera caricatural y les dedicó “Creemos al hombre nuevo”, firmada, “Con un pez, una copa y un gran abrazo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La vida durante el resto del año era solo aquella que generaban las pocas familias instaladas en la península, Cantegril, Pinares, El Jagüel, El Placer y luego Portezuelo. De a poco se anunciaba el carácter cosmopolita del balneario con la presencia de personalidades extranjeras, algunos refugiados españoles como Rafael Alberti, Margarita Xirgú y el fotógrafo-jurista José “Pepe” Suárez, amigos todos ellos del Gordo y Margarita. Era la época en que Antoni Bonnet había proyectado sus casas y dos bellas construcciones en Punta Ballena como Solana del Mar y la casa Berlinghieri. Se ignoraba por entonces que aquello que parecía corriente era un gran privilegio que tenía la región.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Surgirá también de esa época el famoso sillón BKF que Bonnet diseñase en hierro forjado y cuero, llamado comúnmente “africano” y cuyo modelo se reproduce hoy en otros materiales, por el mundo entero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También vivía allí un círculo franco- belga y algunos alemanes y suizos. Era el caso del Duque Erik d’Arenberg llegado en 1951 en el Compte Grande, de la Sra. de la Villebonne, de la duquesa de Riglos, Hélène Vignat de Guèrola, cuya casa, La Heleniana, era una de las más grandes junto a la Villa Matissen, del constructor Johannes Dollar y otros. Alternando su vida y buscando dar una animación al balneario en esa época, mediante calidad y sociabilidad “Los Gordos” crearon El Museo, La Draga y África.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde esos lugares “El Gordo” seguía colaborando para revistas junto a Divito y otros dibujantes de jerarquía. Escribía también para Caras y Caretas y Editorial Atlántida. Nadie sabía qué hacía en sus horas de retiro, pero el cartel de “No molestar” que ponía era, para sus íntimos, señal de que estaba diseñando motivos para cerámica, preparando caricaturas o leyendo elementos para sus próximos artículos. Raros eran los minutos de ocio, y en esa disciplina de trabajo tanto él como Margarita participaban de manera severa. El goce es&lt;br /&gt;
bienvenido, pero mejor si se asegura viniendo de un buen trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Museo, ubicado en la acera derecha de la Av. Gorlero casi Calle 27 -donde hoy está la Galería Atlántica- era una idea sumamente original e innovadora que reunía un sector de bar y gastronomía junto a un espacio de arte. La decoración de El Museo eran mesas simples y un mostrador, pero en los muros había cuadros de Iribarren. Con astucia había mezclado retratos clásicos de grandes maestros pero con los rostros de los amigos que venían al lugar. El Greco, Velázquez, Cézanne estaban en la base de su trabajo, aunque los modelos humanos que él usase fueran los hermanos Capurro, la Duquesa Poupée d’Arenberg u otros amigos. Era allí la cita obligada para tomar una copa; en muchas ocasiones se hacían cenas temáticas y los invitados podían cocinar platos de su país o disfrazarse. El 14 de julio se hacía una fiesta francesa, abundando las crêpes, el “boeuf bourguignon”, gorros frigios y cocardas tricolores. Hospitalidad, refinamiento, frescura, era la norma. “Los Gordos” impregnaban el sitio del mismo encanto que reinaba en Los pájaros, su casa próxima al puerto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Fotos de clientes y amigos en El Museo]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La boîte África tenía otro estilo y su tendencia era la de un bar musical, creado en un viejo garage. Las barras de amigos tenían allí sus puntos de cita vespertina o diurna cuando el clima no favorecía los baños de mar. También a la noche llegaban algunos jóvenes en bicicletas con sus pullovers anudados sobre la espalda y sus camisas a la moda. La Draga estaba sobre la playa y era un bar decorado con rayas rojas y blancas. Inicialmente había sido el galpón de los peones de obra del Hotel San Rafael.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
* [[Anuncio de la boîte África, 1962]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A Iribarren se le debe también la decoración del Tico Tico, del Strómboli y de residencias de algunos amigos de El Museo como Alberto de Moraes Pinto, Carlos y Luis Robirosa, la familia Robirosa de Alvear, Hernán Cibils Cobo, Caio Costa Méndez y Roberto Nogaró. Algunas de ellas habían sido construídas por el Arq. Doubourg. En esa época en que los westerns hacían furor, muchos hablaban irónicamente del “Far East” uruguayo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El propio Alberto era muy prolífico y dedicaba sus ratos libres a dibujar; había hecho para el Club de Golf una “Historia ilustrada” de ese deporte. Era la época en que se llegaba por la empresa de transportes ONDA desde Carrasco a la Calle 27.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al final de una de las ediciones del Festival de Cine de Punta del Este, y en uno de los grandes almuerzos de despedida, los invitados se habían retirado y se encontraban, junto a una copa, actores y directores. Ellos habían hecho circular uno de los individuales de mesa del Noa Noa diseñados por Iribarren y en él dejaron dedicatorias y mensajes a Margarita.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:El_universo_de_los_gordos_0.jpg|thumb|frame|left|600px|Margarita Fillerín y el ‘Rey Mambrino”, la mascota de “Los Gordos”, frente a Los Pájaros, Punta del Este.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre las firmas se destacaba la de Michelle Philipe que decía: “À Marguerite, si charmante, mon meilleur souvenir.”; la de Marinela Lotti; la de Cantinflas, que expresaba su estima; la de Nicole Courcel, que aludía “Á la petite fée de notre groupe”; la de Giacomo Rancatti, John Derek, Joan Fontaine, Henry Magnay y una particular y encantadora nota digna de citar, de Vittorio Gassman, diciendo: “Margherita e un fiore meraviglioso. Profuma in state e in inverno. Un fiore eterno come belezza”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que la memoria sirva para rescatar el fugaz recuerdo de algunos personajes que con talento e imaginación lograron hacer de una vida calma, una vida placentera. La presencia de quienes marcaron siempre en Punta del Este un nuevo hito debe recordarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si bien la ciudad crece y se amplía, son vidas como estas y almas con impulso las que infunden al lugar una personalidad y una cultura características. Madame Pitot inició una tradición con el Hotel British, y luego, en cada época, son otros los que dejan su marca y ayudan a definir un estilo propio en lo que va siendo la historia del balneario.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Juan Álvarez Márquez&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
París, Agosto de 2007&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Archivo:Alberto-iribarren-1956.jpg&amp;diff=18524</id>
		<title>Archivo:Alberto-iribarren-1956.jpg</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Manuel_Gorlero_N%C3%BA%C3%B1ez&amp;diff=18523</id>
		<title>Manuel Gorlero Núñez</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Manuel-gorlero.jpg|thumb|frame|left|800px|Manuel Gorlero.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:The-express-aviso.jpg|thumb|frame|right|300px|Publicación en The Express (archivo personal de Teófilo Henry, sobrino bisnieto de Manuel Gorlero).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Manuel-prensa-casino.jpg|thumb|frame|right|600px|Manuel Gorlero en la integración de la sociedad Casino Uruguayo]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Manuel-prensa-casino-s.jpg|thumb|frame|right|600px|Manuel Gorlero en la integración de la sociedad Casino Uruguayo]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Manuel Gorlero (1848-1910): Empresario, Presidente de la Junta Económico Administrativa y Diputado por Maldonado. (IDM Cementerio de Maldonado, https://www.maldonado.gub.uy/pagina/cementerio).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Manuel Gorlero==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biografía, por el Dr. Fernando Cairo Sola:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1848 - 1910&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hijo de Doménico Gorlero y Manuela Núñez. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hermanos: Carmelita (1842), Eduarda (1845) y Juan Bautista Florentino (1849). Este último llegaría a ser el primer Intendente de Maldonado (1909-1913). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se casó con Plácida Burzzaco, con quien tuvo tres hijos: Plácida, María y Manuel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Heredó la casa paterna ubicada en las actuales calles 18 de Julio esquina Treinta y Tres, conocida como la “casa de Gorlero”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Inicialmente el terreno de la residencia ocupaba media manzana, hasta la actual calle José Dodera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La construcción debe datarse no después de la década de 1830. Su frente principal estaba sobre la actual 18 de Julio, con su puerta de acceso e inicialmente tres ventanas y una pieza “de altos” o “altillo”. Entre fines del S. XIX y la primera década del S. XX, se agregaron tres ventanas más a la fachada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de sus hijas, Plácida -“Placidita”-, tenía inclinaciones artísticas, pintando en lienzos escenarios del pasado fernandino, casada con Alejandro Requena, fue la heredera de la finca, por lo que a mediados del S. XX, a la casa se la conocía como la “Quinta de Requena”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Manuel Gorlero tuvo una importante chacra en la zona del actual barrio “La Loma” donde, además de realizar plantaciones de diferentes especies, forestó el lugar, llegando a plantar 40.000 árboles. Fue uno de los primeros forestadores de Maldonado.   &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Formó parte de la “Sociedad Unión”, que funcionó en Maldonado entre 1881 y 1887, incluso fue designado socio honorario por los servicios que prestó a dicha sociedad (en 1886 adquirió un piano).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También formó parte de la “Sociedad Casino Uruguayo” a partir de 1889.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1888, con motivo de celebrar el cuarto aniversario de la Sociedad Paz y Unión, se realizó una fiesta popular en “La Loma”, recogida por la prensa de la época: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''“En la pintoresca quinta de Gorlero conocida como “La Loma”  tuvo lugar la fiesta anual que celebra la Sociedad Paz y Unión establecida desde hace cuatro años entre nosotros y que es, sin duda, la que cuenta con mayor número de socios. La Comitiva partió como a las once  de la mañana de la Sociedad. El golpe de vista que presentaba el campo del vivac, establecido a la falda de “La Loma”, sobre la verde alfombra de la naturaleza y al abrigo de un montecillo de álamos de un viejo cañaveral y de una fila de eucaliptos, era risueño y halagador. Los fogones ardían alimentados por montones de leña a cuyo calor se doraban los suculentos asados destinados a servir de plato predilecto del banquete; las calderas hervían recostadas a los tizones, incitando a los cebadores a preparar el mate nacional; y la olla tradicional de tres patas, haciendo vis a vis a los asados depositaba en su vientre el dorado caldo que prefieren los gastrónomos del país a los mejores fiambres del almuerzo a la usanza europea…” ''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1900 las sociedades “Paz y Unión” y “Casino Uruguayo” se fusionaron. Manuel Gorlero fue uno de sus socios fundadores. Incluso, junto con [[Guerra,_Román|Román Guerra]] y [[Pou_Grossy,_Jaime_Hilario|Jaime H. Pou]], elaboró los estatutos de la nueva institución. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hacia 1900 fue uno de los directores del “Cuadro Dramático de Aficionados” de la sociedad, junto con [[Rivero_Moreno,_Manuel|Manuel Rivero]] y Braulio de Nava.       &lt;br /&gt;
  &lt;br /&gt;
En diciembre de 1891, desde el periódico El Conciliador, Gorlero aclaraba a los vecinos de Maldonado cuál era la situación jurídico-dominial de Punta del Este desde la venta a los hermanos Lafone en 1843, y anunciaba la existencia del plano del agrimensor Francisco Surroca que lo había delineado y mensurado dos años antes (1889). Y alentaba a los vecinos a que “…se apresuren a conseguir terrenos allí, seguros de que en un plazo no muy lejano obtendrán un espléndido beneficio…”.&lt;br /&gt;
     &lt;br /&gt;
También Manuel Gorlero estuvo vinculado a la “Sociedad Progreso del Departamento de Maldonado” cuyos fines eran propender a la unión y confraternidad de los hijos del departamento, facilitar la comunicación entre sus centros poblados y Montevideo, difundir las riquezas, la industria, la agricultura y el comercio de Maldonado, entre otros fines. En 1891 fue su presidente. Una de las primeras actividades de la sociedad fue la de proporcionar semillas a los agricultores, difundir la plantación de tabaco en el departamento y poner al alcance de los habitantes del medio rural información sobre agricultura. Por intermedio de esta sociedad se obtuvo la donación de los aparatos para una estación meteorológica que se instaló en la [[Escuela_Ramírez_de_Maldonado|Escuela Ramírez]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1892 recibió a visitantes montevideanos que se trasladaron a Maldonado en el vapor “Estrella del Este” y que recorrieron la Punta del Este y Maldonado. También la sociedad organizó en Montevideo una exposición de minerales y vegetales como parte de los productos del Departamento de Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1899 integró una comisión para construir un puente de hierro en el arroyo de la Barra del Sauce. La integró con Juan José Muñoz, [[Biografía_de_José_Cavallo|José Cavallo]], [[Estanislao_González,_un_personaje_olvidado_(1856-1906)|Estanislao González]] y Antonio Camacho.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También ese año creó junto a su hermano Juan Bautista,  Camilo Guani, Norberto Acosta y Agustín Moratorio, la Sociedad Anónima &amp;quot;Compañía de Salvatajes y Navegación del Este&amp;quot;, que se dedicaba al transporte de carga y pasajeros entre Buenos Aires, Montevideo, Punta del Este, La Paloma e incluso puertos de Brasil. Esta empresa también se dedicaba al salvataje de barcos en peligro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gorlero incursionó en la fotografía, obteniendo fotos de diversos actos que se realizaron en Maldonado. En 1891 tomó varias fotografías de algunos edificios públicos de Maldonado, del puerto, y de Punta del Este. Incluso en 1902, la revista montevideana “El Fogón” publicó fotografías suyas de la quermese que había tenido lugar en el Centro Paz y Unión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Manuel Gorlero era Administrador Departamental de Rentas. La oficina ocupaba la casa que estaba ubicada en la esquina de las calles 18 de Julio e Ituzaingó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Gorlero_y_Lussich|Transcripción de documento en el archivo de su sobrino bisnieto Teófilo Henry]]: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En enero de 1898 Manuel Gorlero organizó “en obsequio de la culta Sociedad Fernandina&amp;quot; una cabalgata a la Punta de la Ballena. 44 hombres y mujeres partieron de Maldonado a las 7 am; a las 9 am llegaron y en seguida empezaron a circular el cimarrón y las vidalitas. Mandó a invitar a Lussich para que se asociara a la fiesta, y éste, con la inspiración que le era peculiar de bien conceptuado poeta, contestó con unas décimas que empezaban así:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Señor Don Manuel Gorlero&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Con el pie sobre el estribo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Ahora mismito recibo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Su fornido mensajero;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Agradézcole sincero&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Su muy fina invitación&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Y aprovecho la ocasión&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''De manifestar a Vds.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Que luego caeré en las redes&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''De tan brillante reunión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''No vamos allí ahora mismo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Por no causarle un desliz&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''A la nueva institutriz&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Apegada al rigorismo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''O británico egoísmo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''En tratándose de estudio&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Cosa que yo no repudio&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Porque en él veo el provecho&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Pues están las chicas de hecho&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Apenas en el preludio&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Manuel Gorlero murió en 1910 a los 62 años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Manuel Gorlero Núñez partida de defunción.jpg|thumb|frame|left|600px|Partida de defunción de Manuel Gorlero Núñez.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Los Gorlero en el Diccionario Biográfico de la ciudad de Maldonado (1755-1900) de María A. Díaz de Guerra, 1974]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Los Gorlero en &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot; de Carlos Seijo]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Gorlero,_Juan|Visitar el archivo de Juan Gorlero]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Manuel_Gorlero_N%C3%BA%C3%B1ez&amp;diff=18522</id>
		<title>Manuel Gorlero Núñez</title>
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				<updated>2026-06-26T14:43:21Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Manuel-gorlero.jpg|thumb|frame|left|800px|Manuel Gorlero.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:The-express-aviso.jpg|thumb|frame|right|300px|Publicación en The Express (archivo personal de Teófilo Henry, sobrino bisnieto de Manuel Gorlero).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Manuel-prensa-casino.jpg|thumb|frame|right|600px|Manuel Gorlero en la integración de la sociedad Casino Uruguayo]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Manuel-prensa-casino-s.jpg|thumb|frame|right|600px|Manuel Gorlero en la integración de la sociedad Casino Uruguayo]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Manuel Gorlero Núñez partida de defunción.jpg|thumb|frame|left|600px|Partida de defunción de Manuel Gorlero Núñez.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Manuel Gorlero (1848-1910): Empresario, Presidente de la Junta Económico Administrativa y Diputado por Maldonado. (IDM Cementerio de Maldonado, https://www.maldonado.gub.uy/pagina/cementerio).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Manuel Gorlero==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Biografía, por el Dr. Fernando Cairo Sola:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1848 - 1910&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hijo de Doménico Gorlero y Manuela Núñez. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hermanos: Carmelita (1842), Eduarda (1845) y Juan Bautista Florentino (1849). Este último llegaría a ser el primer Intendente de Maldonado (1909-1913). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se casó con Plácida Burzzaco, con quien tuvo tres hijos: Plácida, María y Manuel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Heredó la casa paterna ubicada en las actuales calles 18 de Julio esquina Treinta y Tres, conocida como la “casa de Gorlero”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Inicialmente el terreno de la residencia ocupaba media manzana, hasta la actual calle José Dodera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La construcción debe datarse no después de la década de 1830. Su frente principal estaba sobre la actual 18 de Julio, con su puerta de acceso e inicialmente tres ventanas y una pieza “de altos” o “altillo”. Entre fines del S. XIX y la primera década del S. XX, se agregaron tres ventanas más a la fachada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de sus hijas, Plácida -“Placidita”-, tenía inclinaciones artísticas, pintando en lienzos escenarios del pasado fernandino, casada con Alejandro Requena, fue la heredera de la finca, por lo que a mediados del S. XX, a la casa se la conocía como la “Quinta de Requena”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Manuel Gorlero tuvo una importante chacra en la zona del actual barrio “La Loma” donde, además de realizar plantaciones de diferentes especies, forestó el lugar, llegando a plantar 40.000 árboles. Fue uno de los primeros forestadores de Maldonado.   &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Formó parte de la “Sociedad Unión”, que funcionó en Maldonado entre 1881 y 1887, incluso fue designado socio honorario por los servicios que prestó a dicha sociedad (en 1886 adquirió un piano).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También formó parte de la “Sociedad Casino Uruguayo” a partir de 1889.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1888, con motivo de celebrar el cuarto aniversario de la Sociedad Paz y Unión, se realizó una fiesta popular en “La Loma”, recogida por la prensa de la época: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''“En la pintoresca quinta de Gorlero conocida como “La Loma”  tuvo lugar la fiesta anual que celebra la Sociedad Paz y Unión establecida desde hace cuatro años entre nosotros y que es, sin duda, la que cuenta con mayor número de socios. La Comitiva partió como a las once  de la mañana de la Sociedad. El golpe de vista que presentaba el campo del vivac, establecido a la falda de “La Loma”, sobre la verde alfombra de la naturaleza y al abrigo de un montecillo de álamos de un viejo cañaveral y de una fila de eucaliptos, era risueño y halagador. Los fogones ardían alimentados por montones de leña a cuyo calor se doraban los suculentos asados destinados a servir de plato predilecto del banquete; las calderas hervían recostadas a los tizones, incitando a los cebadores a preparar el mate nacional; y la olla tradicional de tres patas, haciendo vis a vis a los asados depositaba en su vientre el dorado caldo que prefieren los gastrónomos del país a los mejores fiambres del almuerzo a la usanza europea…” ''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1900 las sociedades “Paz y Unión” y “Casino Uruguayo” se fusionaron. Manuel Gorlero fue uno de sus socios fundadores. Incluso, junto con [[Guerra,_Román|Román Guerra]] y [[Pou_Grossy,_Jaime_Hilario|Jaime H. Pou]], elaboró los estatutos de la nueva institución. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hacia 1900 fue uno de los directores del “Cuadro Dramático de Aficionados” de la sociedad, junto con [[Rivero_Moreno,_Manuel|Manuel Rivero]] y Braulio de Nava.       &lt;br /&gt;
  &lt;br /&gt;
En diciembre de 1891, desde el periódico El Conciliador, Gorlero aclaraba a los vecinos de Maldonado cuál era la situación jurídico-dominial de Punta del Este desde la venta a los hermanos Lafone en 1843, y anunciaba la existencia del plano del agrimensor Francisco Surroca que lo había delineado y mensurado dos años antes (1889). Y alentaba a los vecinos a que “…se apresuren a conseguir terrenos allí, seguros de que en un plazo no muy lejano obtendrán un espléndido beneficio…”.&lt;br /&gt;
     &lt;br /&gt;
También Manuel Gorlero estuvo vinculado a la “Sociedad Progreso del Departamento de Maldonado” cuyos fines eran propender a la unión y confraternidad de los hijos del departamento, facilitar la comunicación entre sus centros poblados y Montevideo, difundir las riquezas, la industria, la agricultura y el comercio de Maldonado, entre otros fines. En 1891 fue su presidente. Una de las primeras actividades de la sociedad fue la de proporcionar semillas a los agricultores, difundir la plantación de tabaco en el departamento y poner al alcance de los habitantes del medio rural información sobre agricultura. Por intermedio de esta sociedad se obtuvo la donación de los aparatos para una estación meteorológica que se instaló en la [[Escuela_Ramírez_de_Maldonado|Escuela Ramírez]].&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1892 recibió a visitantes montevideanos que se trasladaron a Maldonado en el vapor “Estrella del Este” y que recorrieron la Punta del Este y Maldonado. También la sociedad organizó en Montevideo una exposición de minerales y vegetales como parte de los productos del Departamento de Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1899 integró una comisión para construir un puente de hierro en el arroyo de la Barra del Sauce. La integró con Juan José Muñoz, [[Biografía_de_José_Cavallo|José Cavallo]], [[Estanislao_González,_un_personaje_olvidado_(1856-1906)|Estanislao González]] y Antonio Camacho.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También ese año creó junto a su hermano Juan Bautista,  Camilo Guani, Norberto Acosta y Agustín Moratorio, la Sociedad Anónima &amp;quot;Compañía de Salvatajes y Navegación del Este&amp;quot;, que se dedicaba al transporte de carga y pasajeros entre Buenos Aires, Montevideo, Punta del Este, La Paloma e incluso puertos de Brasil. Esta empresa también se dedicaba al salvataje de barcos en peligro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gorlero incursionó en la fotografía, obteniendo fotos de diversos actos que se realizaron en Maldonado. En 1891 tomó varias fotografías de algunos edificios públicos de Maldonado, del puerto, y de Punta del Este. Incluso en 1902, la revista montevideana “El Fogón” publicó fotografías suyas de la quermese que había tenido lugar en el Centro Paz y Unión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Manuel Gorlero era Administrador Departamental de Rentas. La oficina ocupaba la casa que estaba ubicada en la esquina de las calles 18 de Julio e Ituzaingó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Gorlero_y_Lussich|Transcripción de documento en el archivo de su sobrino bisnieto Teófilo Henry]]: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En enero de 1898 Manuel Gorlero organizó “en obsequio de la culta Sociedad Fernandina&amp;quot; una cabalgata a la Punta de la Ballena. 44 hombres y mujeres partieron de Maldonado a las 7 am; a las 9 am llegaron y en seguida empezaron a circular el cimarrón y las vidalitas. Mandó a invitar a Lussich para que se asociara a la fiesta, y éste, con la inspiración que le era peculiar de bien conceptuado poeta, contestó con unas décimas que empezaban así:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Señor Don Manuel Gorlero&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Con el pie sobre el estribo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Ahora mismito recibo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Su fornido mensajero;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Agradézcole sincero&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Su muy fina invitación&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Y aprovecho la ocasión&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''De manifestar a Vds.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Que luego caeré en las redes&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''De tan brillante reunión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''No vamos allí ahora mismo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Por no causarle un desliz&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''A la nueva institutriz&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Apegada al rigorismo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''O británico egoísmo&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''En tratándose de estudio&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Cosa que yo no repudio&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Porque en él veo el provecho&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Pues están las chicas de hecho&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Apenas en el preludio&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Manuel Gorlero murió en 1910 a los 62 años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Los Gorlero en el Diccionario Biográfico de la ciudad de Maldonado (1755-1900) de María A. Díaz de Guerra, 1974]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Los Gorlero en &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot; de Carlos Seijo]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Gorlero,_Juan|Visitar el archivo de Juan Gorlero]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Archivo:Manuel_Gorlero_N%C3%BA%C3%B1ez_partida_de_defunci%C3%B3n.jpg&amp;diff=18521</id>
		<title>Archivo:Manuel Gorlero Núñez partida de defunción.jpg</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<title>IUA Ediciones</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: /* La Mariposa Monarca del Sur */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Archivo en construccion.jpg|right|400px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:IUA Ediciones.jpg|right|200px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''El Colegio IUA de Punta del Este, institución educativa fundada en 1978, avanza en el propósito de promover la investigación y divulgación científica también en el camino editorial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
==Cinco Postas en el Siglo==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Tapa-cinco-postas.jpg|thumb|frame|left|800px|&amp;quot;Cinco Postas en el Siglo&amp;quot;, publicación de IUA Ediciones, 2008.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
“Para intentar enfrentarnos al olvido, hemos hecho pequeños rescates de la vida de aquella comarca transformada hoy en balneario internacional. El aporte de documentos escritos y fotográficos y, especialmente, las memorias personales nos han ayudado a fortalecer la memoria colectiva.”&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [https://www.iua.edu.uy/wp-content/uploads/2016/10/CINCO-POSTAS-EN-EL-SIGLO-1.pdf  Click para acceder al libro en formato PDF]&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Maldonado y su región==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:MYSR banner 80 x 200 cm (Grande).jpg|thumb|right|200px|La 3era edición del clásico de Carlos Seijo &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot; está a la venta en Administración del Colegio IUA y en las principales librerías.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:MYSR tapa lomo contratapa 20240215 (Grande).jpg|thumb|frame|left|600px|Cubretapa desplegado (solapa, contratapa, lomo, tapa, solapa) de la 3ª edición de &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot;. IUA Ediciones, 2024.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
El jueves 21 de noviembre de 2024 en el Club House del Campo Deportivo del Colegio IUA se dieron cita notables exponentes de la sociedad fernandina, gustosos y estudiosos de la historia local.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los editores responsables José Esteban Seijo Belatti y Alfredo Tassano Canale convocaron al destacado panel a cargo de presentar la tercera edición del clásico de Carlos Seijo “Maldonado y su región”, que integraron el director de la Biblioteca Nacional, Prof. Valentín Trujillo, el investigador, periodista y escritor uruguayo Diego Fischer y el Prof. Federico Olascuaga, docente, investigador, autor y miembro del equipo a cargo de la reedición.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El trabajo del staff del IUA asignado a la reedición incluyó la revisión, corrección y ampliación de los contenidos de este libro referente, una compilación de valiosa información sobre nuestra zona nuevamente en manos de los lectores, hoy vuelve a estar disponible como recurso de gran interés para las viejas y las nuevas generaciones.&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[Sobre_la_3ª_edición_de_&amp;quot;Maldonado_y_su_región&amp;quot;,_IUA_Ediciones,_2024|Sobre la 3ª edición de &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot;]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==El Camino de la Libertad==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:ECDLL banner .jpg|thumb|right|200px|&amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; está a la venta en Administración del Colegio IUA y en las principales librerías.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:ECDLL tapa.jpg|thumb|none|300px|La tapa de &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; fue realizada a partir del cuadro de Josefa Palacios &amp;quot;Desembarco de los 33 Orientales&amp;quot;, 1854.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:ECDLL contratapa.jpg|thumb|none|300px|Contratapa del libro &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; del Prof. Valentín Trujillo realizado por IUA Ediciones.]]&lt;br /&gt;
||||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|||||&lt;br /&gt;
En 2025, al cumplirse doscientos años de los hechos históricos de 1825, el Instituto Uruguayo Argentino (IUA) tomó la decisión de publicar este volumen, que reúne algunos textos originales de aquel año tan fermental dentro del complejo proceso que acabó cinco años después, en 1830, con la sanción de una constitución y la conformación de una nueva república. La intención del Colegio IUA es realizar un aporte a los homenajes del año tan especial, y al mismo tiempo remarcar una serie de elementos que no siempre están presentes en la conformación que los uruguayos nos ha­cemos de nuestros principales hechos históricos, otorgar una perspectiva más humana y concreta a los héroes de leyen­da y a hechos que han estado revestidos de un carácter casi sagrado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Conversatorio:_EL_CAMINO_DE_LA_LIBERTAD,_a_200_años_de_la_Cruzada_Libertadora|Click para visitar el archivo sobre el Conversatorio donde se gestó la iniciativa para realizar esta publicación]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Presentación del libro de Valentín Trujillo &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot;]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Presentación del libro de Valentín Trujillo &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; en Florida]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[&amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; de Valentín Trujillo en la Asociación Amigos del Arte, Minas]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[&amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; de Valentín Trujillo en la 17ª Jornada de Geohistoria Regional]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;table&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;tr&amp;gt;&amp;lt;td align=&amp;quot;center&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;audio id=&amp;quot;sonido&amp;quot; src=&amp;quot;/images/Valentin-Trujillo-Libro-200-anos-1825.mp3&amp;quot; controls&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;/audio&amp;gt;&amp;lt;/td&amp;gt;&amp;lt;/tr&amp;gt;&amp;lt;/table&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
31 de enero de 2026: el periodista Jaime Clara entrevista a Valentín Trujillo en &amp;quot;Sábados Sarandí&amp;quot; sobre &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;https://www.sarandi690.com.uy/2026/02/01/valentin-trujillo-1825-el-bicentenario-tal-cual-es/&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;Click para ver la publicación de Radio Sarandí online.&amp;lt;/a&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La Mariposa Monarca del Sur==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (2).jpeg|thumb|right|300px|La Profª Melina Muniz impulsa delicadamente el primer vuelo de una mariposa &amp;quot;recién nacida&amp;quot; en el Mariposario IUA. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:305 2026-1.jpg|thumb|right|300px|&amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz es declarado &amp;quot;De Interés Ministerial&amp;quot; por el Ministerio de Ambiente de Uruguay.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-expo-uy-sostenible-2026.jpeg|thumb|right|300px|La Profª Melina Muniz es invitada por el Ministerio de Ambiente a dictar el taller &amp;quot;Descubrir con ojos científicos: La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; en la expo Uruguay Sostenible.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Tapa-LMMDS.jpg|thumb|left|500px|&amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz está a la venta en Administración del Colegio IUA.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
Melina Muniz Guerendiain (1991) es profesora de Ciencias Biológicas y docente en Educación Secundaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su libro &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; fue avalado por la Inspección de Biología de Educación Secundaria, ANEP, para su publicación en Biblioteca País - Ceibal, y distinguido con la Declaración de Interés Ministerial (por Resolución nº: 305/2026) del Ministerio de Ambiente de Uruguay. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En presencia de autoridades, colegas docentes e invitados, y acompañada en el panel por la Dra. Bethy Molina -Ing. Agr. Lic. en Ciencias Biológicas y especialista en Didáctica de la Educación Superior, consultor de Naciones Unidas y Unesco, y docente el el CERP del Este-, y la Lic. Andrea Ventoso, Coordinadora Nacional del programa GLOBE en Uruguay -división Educación Ambiental y Participación Pública, Ministerio de Ambiente-, la Profª Melina Muniz presentó su libro interactivo &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; en el Club House del Campo Deportivo IUA. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La presentación obtuvo gran éxito en la convocatoria y respuesta del público, &amp;quot;hechizado&amp;quot; ante el conocimiento sistematizado sobre este sorprendente insecto que nace oruga y finaliza su ciclo vital como mariposa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La propuesta de la Profª Muniz incluyó una visita al Mariposario IUA, donde la concurrencia pudo observar de cerca y participar en el primer vuelo de mariposas &amp;quot;recién nacidas&amp;quot;, y un taller en que -luego de una breve meditación guiada- el público debió encontrar con lupas mini orugas de monarca en los centros de mesa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (1).jpeg|thumb|left|400px|La Profª Melina Muniz conduce la visita al Mariposario IUA. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (4).jpeg|thumb|left|400px|La Mtra. Mónica Suárez, asesora del equipo de Dirección del Colegio IUA, presenta al panel y da la bienvenida a la concurrencia. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (3).jpeg|thumb|left|400px|La Lic. Andrea Ventoso y la Dra. Bethy Molina integran junto a la autora el prestigioso panel que presenta el trabajo de la Profª Melina Muniz. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (5).jpeg|thumb|left|400px|El Club House del Campo Deportivo IUA, sede de la presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (6).jpeg|thumb|left|400px|Autoridades de Inspección Nacional de Educación Secundaria Lidia Salaberry, Paloma Camacho y Aníbal Camacho presentes. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (7).jpeg|thumb|left|400px|El Club House del Campo Deportivo IUA, sede de la presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (8).jpeg|thumb|left|400px|La familia de la autora Profª Melina Muniz presente. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (9).jpeg|thumb|left|400px|El Club House del Campo Deportivo IUA, sede de la presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (10).jpeg|thumb|left|400px|¡Oruga de monarca a la vista! Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (11).jpeg|thumb|left|400px|La autora de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;, Profª Melina Muniz. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (12).jpeg|thumb|left|400px|Aníbal Camacho, Bethy Molina, Andrea Ventoso, Mónica Suárez y Alfredo Tassano rodean a la autora, Melina Muniz, en la presentación de su trabajo &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (14).jpeg|thumb|left|400px|La Profª Melina Muniz dedica el ejemplar del Prof. Aníbal Camacho de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (15).jpeg|thumb|left|400px|Inspectora de Secundaria Paloma Camacho junto a la autora de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;, Profª Melina Muniz. Foto de Lucía Pereira. ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sección digital de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; comprende fichas de profundización y audiovisuales -editados por Lucía Pereira- a los que se accede a través de códigos QR.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El libro se imprimió en los Talleres Gráficos de El País en Diciembre 2024. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Ejemplares a bibliotecas de Maldonado.jpg|thumb|right|300px|La Dirección de Cultura de Maldonado distribuye el libro de la Profª Muniz a las bibliotecas del Departamento.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (00).jpeg|thumb|left|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. El Director de Secundaria IUA, Prof. Johnny Nicodella, entrega un ramo de flores a la autora Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (01).jpeg|thumb|none|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (02).jpeg|thumb|none|500px|En esta foto, entre el distinguido público se encuentra la familia Olascuaga, el Prof. Valentín Trujillo, la Profª Samantha Jeantet, la Profª Lilia Longo, los directores de Secundaria IUA Elena Cal y Johnny Nicodella.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (03).jpeg|thumb|left|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz. La alumna Candela Olascuaga asiste a la Mtra. Mónica Suárez en el sorteo de 5 ejemplares.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (04).jpeg|thumb|none|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (05).jpeg|thumb|none|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:20260612 presentacion idm 2 (Grande).jpg|thumb|right|500px|La Profª Melina Muniz presenta su libro &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; en la Feria del Libro Infantil y Juvenil, Intendencia de Montevideo.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mundo turistico pressentacion LMMDS.jpg|thumb|left|500px|La presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz en la revista Mundo Turístico.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=IUA_Ediciones&amp;diff=18519</id>
		<title>IUA Ediciones</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://bhl.org.uy/index.php?title=IUA_Ediciones&amp;diff=18519"/>
				<updated>2026-06-26T12:44:15Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: /* La Mariposa Monarca del Sur */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Archivo en construccion.jpg|right|400px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:IUA Ediciones.jpg|right|200px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''El Colegio IUA de Punta del Este, institución educativa fundada en 1978, avanza en el propósito de promover la investigación y divulgación científica también en el camino editorial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
==Cinco Postas en el Siglo==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Tapa-cinco-postas.jpg|thumb|frame|left|800px|&amp;quot;Cinco Postas en el Siglo&amp;quot;, publicación de IUA Ediciones, 2008.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
“Para intentar enfrentarnos al olvido, hemos hecho pequeños rescates de la vida de aquella comarca transformada hoy en balneario internacional. El aporte de documentos escritos y fotográficos y, especialmente, las memorias personales nos han ayudado a fortalecer la memoria colectiva.”&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [https://www.iua.edu.uy/wp-content/uploads/2016/10/CINCO-POSTAS-EN-EL-SIGLO-1.pdf  Click para acceder al libro en formato PDF]&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Maldonado y su región==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:MYSR banner 80 x 200 cm (Grande).jpg|thumb|right|200px|La 3era edición del clásico de Carlos Seijo &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot; está a la venta en Administración del Colegio IUA y en las principales librerías.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:MYSR tapa lomo contratapa 20240215 (Grande).jpg|thumb|frame|left|600px|Cubretapa desplegado (solapa, contratapa, lomo, tapa, solapa) de la 3ª edición de &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot;. IUA Ediciones, 2024.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
El jueves 21 de noviembre de 2024 en el Club House del Campo Deportivo del Colegio IUA se dieron cita notables exponentes de la sociedad fernandina, gustosos y estudiosos de la historia local.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los editores responsables José Esteban Seijo Belatti y Alfredo Tassano Canale convocaron al destacado panel a cargo de presentar la tercera edición del clásico de Carlos Seijo “Maldonado y su región”, que integraron el director de la Biblioteca Nacional, Prof. Valentín Trujillo, el investigador, periodista y escritor uruguayo Diego Fischer y el Prof. Federico Olascuaga, docente, investigador, autor y miembro del equipo a cargo de la reedición.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El trabajo del staff del IUA asignado a la reedición incluyó la revisión, corrección y ampliación de los contenidos de este libro referente, una compilación de valiosa información sobre nuestra zona nuevamente en manos de los lectores, hoy vuelve a estar disponible como recurso de gran interés para las viejas y las nuevas generaciones.&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[Sobre_la_3ª_edición_de_&amp;quot;Maldonado_y_su_región&amp;quot;,_IUA_Ediciones,_2024|Sobre la 3ª edición de &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot;]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==El Camino de la Libertad==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:ECDLL banner .jpg|thumb|right|200px|&amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; está a la venta en Administración del Colegio IUA y en las principales librerías.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:ECDLL tapa.jpg|thumb|none|300px|La tapa de &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; fue realizada a partir del cuadro de Josefa Palacios &amp;quot;Desembarco de los 33 Orientales&amp;quot;, 1854.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:ECDLL contratapa.jpg|thumb|none|300px|Contratapa del libro &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; del Prof. Valentín Trujillo realizado por IUA Ediciones.]]&lt;br /&gt;
||||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|||||&lt;br /&gt;
En 2025, al cumplirse doscientos años de los hechos históricos de 1825, el Instituto Uruguayo Argentino (IUA) tomó la decisión de publicar este volumen, que reúne algunos textos originales de aquel año tan fermental dentro del complejo proceso que acabó cinco años después, en 1830, con la sanción de una constitución y la conformación de una nueva república. La intención del Colegio IUA es realizar un aporte a los homenajes del año tan especial, y al mismo tiempo remarcar una serie de elementos que no siempre están presentes en la conformación que los uruguayos nos ha­cemos de nuestros principales hechos históricos, otorgar una perspectiva más humana y concreta a los héroes de leyen­da y a hechos que han estado revestidos de un carácter casi sagrado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Conversatorio:_EL_CAMINO_DE_LA_LIBERTAD,_a_200_años_de_la_Cruzada_Libertadora|Click para visitar el archivo sobre el Conversatorio donde se gestó la iniciativa para realizar esta publicación]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Presentación del libro de Valentín Trujillo &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot;]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Presentación del libro de Valentín Trujillo &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; en Florida]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[&amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; de Valentín Trujillo en la Asociación Amigos del Arte, Minas]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[&amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; de Valentín Trujillo en la 17ª Jornada de Geohistoria Regional]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;table&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;tr&amp;gt;&amp;lt;td align=&amp;quot;center&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;audio id=&amp;quot;sonido&amp;quot; src=&amp;quot;/images/Valentin-Trujillo-Libro-200-anos-1825.mp3&amp;quot; controls&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;/audio&amp;gt;&amp;lt;/td&amp;gt;&amp;lt;/tr&amp;gt;&amp;lt;/table&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
31 de enero de 2026: el periodista Jaime Clara entrevista a Valentín Trujillo en &amp;quot;Sábados Sarandí&amp;quot; sobre &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;https://www.sarandi690.com.uy/2026/02/01/valentin-trujillo-1825-el-bicentenario-tal-cual-es/&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;Click para ver la publicación de Radio Sarandí online.&amp;lt;/a&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La Mariposa Monarca del Sur==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (2).jpeg|thumb|right|300px|La Profª Melina Muniz impulsa delicadamente el primer vuelo de una mariposa &amp;quot;recién nacida&amp;quot; en el Mariposario IUA. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:305 2026-1.jpg|thumb|right|300px|&amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz es declarado &amp;quot;De Interés Ministerial&amp;quot; por el Ministerio de Ambiente de Uruguay.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-expo-uy-sostenible-2026.jpeg|thumb|right|300px|La Profª Melina Muniz a cargo del taller &amp;quot;Descubrir con ojos científicos: La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; en la expo Uruguay Sostenible del Ministerio de Ambiente.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Tapa-LMMDS.jpg|thumb|left|500px|&amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz está a la venta en Administración del Colegio IUA.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
Melina Muniz Guerendiain (1991) es profesora de Ciencias Biológicas y docente en Educación Secundaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su libro &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; fue avalado por la Inspección de Biología de Educación Secundaria, ANEP, para su publicación en Biblioteca País - Ceibal, y distinguido con la Declaración de Interés Ministerial (por Resolución nº: 305/2026) del Ministerio de Ambiente de Uruguay. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En presencia de autoridades, colegas docentes e invitados, y acompañada en el panel por la Dra. Bethy Molina -Ing. Agr. Lic. en Ciencias Biológicas y especialista en Didáctica de la Educación Superior, consultor de Naciones Unidas y Unesco, y docente el el CERP del Este-, y la Lic. Andrea Ventoso, Coordinadora Nacional del programa GLOBE en Uruguay -división Educación Ambiental y Participación Pública, Ministerio de Ambiente-, la Profª Melina Muniz presentó su libro interactivo &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; en el Club House del Campo Deportivo IUA. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La presentación obtuvo gran éxito en la convocatoria y respuesta del público, &amp;quot;hechizado&amp;quot; ante el conocimiento sistematizado sobre este sorprendente insecto que nace oruga y finaliza su ciclo vital como mariposa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La propuesta de la Profª Muniz incluyó una visita al Mariposario IUA, donde la concurrencia pudo observar de cerca y participar en el primer vuelo de mariposas &amp;quot;recién nacidas&amp;quot;, y un taller en que -luego de una breve meditación guiada- el público debió encontrar con lupas mini orugas de monarca en los centros de mesa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (1).jpeg|thumb|left|400px|La Profª Melina Muniz conduce la visita al Mariposario IUA. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (4).jpeg|thumb|left|400px|La Mtra. Mónica Suárez, asesora del equipo de Dirección del Colegio IUA, presenta al panel y da la bienvenida a la concurrencia. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (3).jpeg|thumb|left|400px|La Lic. Andrea Ventoso y la Dra. Bethy Molina integran junto a la autora el prestigioso panel que presenta el trabajo de la Profª Melina Muniz. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (5).jpeg|thumb|left|400px|El Club House del Campo Deportivo IUA, sede de la presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (6).jpeg|thumb|left|400px|Autoridades de Inspección Nacional de Educación Secundaria Lidia Salaberry, Paloma Camacho y Aníbal Camacho presentes. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (7).jpeg|thumb|left|400px|El Club House del Campo Deportivo IUA, sede de la presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (8).jpeg|thumb|left|400px|La familia de la autora Profª Melina Muniz presente. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (9).jpeg|thumb|left|400px|El Club House del Campo Deportivo IUA, sede de la presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (10).jpeg|thumb|left|400px|¡Oruga de monarca a la vista! Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (11).jpeg|thumb|left|400px|La autora de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;, Profª Melina Muniz. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (12).jpeg|thumb|left|400px|Aníbal Camacho, Bethy Molina, Andrea Ventoso, Mónica Suárez y Alfredo Tassano rodean a la autora, Melina Muniz, en la presentación de su trabajo &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (14).jpeg|thumb|left|400px|La Profª Melina Muniz dedica el ejemplar del Prof. Aníbal Camacho de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (15).jpeg|thumb|left|400px|Inspectora de Secundaria Paloma Camacho junto a la autora de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;, Profª Melina Muniz. Foto de Lucía Pereira. ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sección digital de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; comprende fichas de profundización y audiovisuales -editados por Lucía Pereira- a los que se accede a través de códigos QR.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El libro se imprimió en los Talleres Gráficos de El País en Diciembre 2024. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Ejemplares a bibliotecas de Maldonado.jpg|thumb|right|300px|La Dirección de Cultura de Maldonado distribuye el libro de la Profª Muniz a las bibliotecas del Departamento.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (00).jpeg|thumb|left|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. El Director de Secundaria IUA, Prof. Johnny Nicodella, entrega un ramo de flores a la autora Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (01).jpeg|thumb|none|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (02).jpeg|thumb|none|500px|En esta foto, entre el distinguido público se encuentra la familia Olascuaga, el Prof. Valentín Trujillo, la Profª Samantha Jeantet, la Profª Lilia Longo, los directores de Secundaria IUA Elena Cal y Johnny Nicodella.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (03).jpeg|thumb|left|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz. La alumna Candela Olascuaga asiste a la Mtra. Mónica Suárez en el sorteo de 5 ejemplares.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (04).jpeg|thumb|none|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (05).jpeg|thumb|none|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:20260612 presentacion idm 2 (Grande).jpg|thumb|right|500px|La Profª Melina Muniz presenta su libro &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; en la Feria del Libro Infantil y Juvenil, Intendencia de Montevideo.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mundo turistico pressentacion LMMDS.jpg|thumb|left|500px|La presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz en la revista Mundo Turístico.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
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		<title>Archivo:LMMDS-expo-uy-sostenible-2026.jpeg</title>
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				<updated>2026-06-26T12:41:43Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
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		<title>RADIO MALDONADO CW51 - 1560AM</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Rm-logo.jpeg|left|600px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:RADIO-MALDONADO.jpg|thumb|frame|none|1200px|La gente de Radio Maldonado.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Radio-maldonado-w-03.jpg|thumb|frame|right|600px|Radio Maldonado, Werner Walter - Locutor. Foto aporte de Werner Walter.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Radio-maldonado-w-02.jpg|thumb|frame|right|600px|Radio Maldonado, abril de 1975. (ARRIBA, der. a izq.): desconocido, Lauro Romero, Ariel Núñez, desconocido, (ABAJO, der. a izq.): Ricciero María Santos, Acosta, Roberto Lamaison Nápoli, Liberto Pecci, Oscar Nápoli, Oscar Fernández, Fernando Bonilla, Marcos Cruchinski, Enrique Lamaison, Manco Cabrera, Aníbal Silvera. Foto aporte de Werner Walter.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Radio-maldonado-w-01.jpg|thumb|frame|right|600px|Radio Maldonado, 14 de junio de 1975: Werner Walter - Locutor, Fernando Bonilla - Operador, [[Núñez,_María_Emma|María Emma Núñez]] - Programación, Ernesto Techera - Informativista. Foto aporte de Werner Walter.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[La historia de Radio Maldonado en fotos]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* &amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;https://online.fliphtml5.com/ghht/Avelino-Brena---Frente-al-Bicentenario/#p=1&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;Compilación de audiciones realizada por Avelino Brena &amp;quot;Frente al Bicentenario de Maldonado&amp;quot; (1957).&amp;lt;/a&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[Radio San Carlos]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[El Cine Maldonado]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[Familia_Lamaison|Familia Lamaison]]&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;embedvideo service=&amp;quot;vimeo&amp;quot;&amp;gt;https://vimeo.com/839824247&amp;lt;/embedvideo&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Otros aportes:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Apuntes sobre Radio Maldonado, desde Uruguay, por Horacio A. Nigro Geolkiewsky, CX3BZ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Radio-maldonado-post-pmedero.jpg|thumb|frame|left|600px|2002, programa &amp;quot;Frecuencia Abierta&amp;quot; de CW51 Radio Maldonado dirigido por Jorge Méndez. Foto en el archivo de Patricia Medero Meira.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Lamaison-cw51-005.jpg|thumb|frame|left|600px|La Torre del Vigía en 1940. (Foto en el álbum propiedad de Roberto Lamaison).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=RADIO_MALDONADO_CW51_-_1560AM&amp;diff=18516</id>
		<title>RADIO MALDONADO CW51 - 1560AM</title>
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				<updated>2026-06-22T17:14:39Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Rm-logo.jpeg|left|600px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:RADIO-MALDONADO.jpg|thumb|frame|none|1200px|La gente de Radio Maldonado.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Radio-maldonado-w-03.jpg|thumb|frame|right|600px|Radio Maldonado, Werner Walter - Locutor. Foto aporte de Werner Walter.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Radio-maldonado-w-02.jpg|thumb|frame|right|600px|Radio Maldonado, abril de 1975. (ARRIBA, der. a izq.): desconocido, Lauro Romero, Ariel Núñez, desconocido, (ABAJO, der. a izq.): Ricciero María Santos, Acosta, Roberto Lamaison Nápoli, Liberto Pecci, Oscar Nápoli, Oscar Fernández, Fernando Bonilla, Marcos Cruchinski, Enrique Lamaison, Manco Cabrera, Aníbal Silvera. Foto aporte de Werner Walter.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Radio-maldonado-w-01.jpg|thumb|frame|right|600px|Radio Maldonado, 14 de junio de 1975: Werner Walter - Locutor, Fernando Bonilla - Operador, [[Núñez,_María_Emma|María Emma Núñez]] - Programación, Ernesto Techera - Informativista. Foto aporte de Werner Walter.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[La historia de Radio Maldonado en fotos]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* &amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;https://online.fliphtml5.com/ghht/Avelino-Brena---Frente-al-Bicentenario/#p=1&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;La Diligenza di Tassano&amp;lt;/a&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[Radio San Carlos]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[El Cine Maldonado]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[Familia_Lamaison|Familia Lamaison]]&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;embedvideo service=&amp;quot;vimeo&amp;quot;&amp;gt;https://vimeo.com/839824247&amp;lt;/embedvideo&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Otros aportes:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Apuntes sobre Radio Maldonado, desde Uruguay, por Horacio A. Nigro Geolkiewsky, CX3BZ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Radio-maldonado-post-pmedero.jpg|thumb|frame|left|600px|2002, programa &amp;quot;Frecuencia Abierta&amp;quot; de CW51 Radio Maldonado dirigido por Jorge Méndez. Foto en el archivo de Patricia Medero Meira.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Lamaison-cw51-005.jpg|thumb|frame|left|600px|La Torre del Vigía en 1940. (Foto en el álbum propiedad de Roberto Lamaison).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=RADIO_MALDONADO_CW51_-_1560AM&amp;diff=18515</id>
		<title>RADIO MALDONADO CW51 - 1560AM</title>
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				<updated>2026-06-22T17:12:00Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Rm-logo.jpeg|left|600px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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[[Archivo:RADIO-MALDONADO.jpg|thumb|frame|none|1200px|La gente de Radio Maldonado.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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[[Archivo:Radio-maldonado-w-03.jpg|thumb|frame|right|600px|Radio Maldonado, Werner Walter - Locutor. Foto aporte de Werner Walter.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Radio-maldonado-w-02.jpg|thumb|frame|right|600px|Radio Maldonado, abril de 1975. (ARRIBA, der. a izq.): desconocido, Lauro Romero, Ariel Núñez, desconocido, (ABAJO, der. a izq.): Ricciero María Santos, Acosta, Roberto Lamaison Nápoli, Liberto Pecci, Oscar Nápoli, Oscar Fernández, Fernando Bonilla, Marcos Cruchinski, Enrique Lamaison, Manco Cabrera, Aníbal Silvera. Foto aporte de Werner Walter.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Radio-maldonado-w-01.jpg|thumb|frame|right|600px|Radio Maldonado, 14 de junio de 1975: Werner Walter - Locutor, Fernando Bonilla - Operador, [[Núñez,_María_Emma|María Emma Núñez]] - Programación, Ernesto Techera - Informativista. Foto aporte de Werner Walter.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[La historia de Radio Maldonado en fotos]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
&amp;lt;!-- Esto es un comentario&lt;br /&gt;
#&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;https://online.fliphtml5.com/ghht/Avelino-Brena---Frente-al-Bicentenario/#p=1&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
#&amp;lt;img src=&amp;quot;http://bhl.org.uy/images/thumb/001_%28Large%29.jpg/500px-001_%28Large%29.jpg&amp;quot; alt=&amp;quot;Compilación de audiciones de Avelino Brena &amp;quot;Frente al Bicentenario&amp;quot; (1957).&amp;quot; #width=&amp;quot;500&amp;quot; border=&amp;quot;0&amp;quot;&amp;gt;&lt;br /&gt;
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|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[Radio San Carlos]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[El Cine Maldonado]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[Familia_Lamaison|Familia Lamaison]]&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;embedvideo service=&amp;quot;vimeo&amp;quot;&amp;gt;https://vimeo.com/839824247&amp;lt;/embedvideo&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Otros aportes:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Apuntes sobre Radio Maldonado, desde Uruguay, por Horacio A. Nigro Geolkiewsky, CX3BZ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Radio-maldonado-post-pmedero.jpg|thumb|frame|left|600px|2002, programa &amp;quot;Frecuencia Abierta&amp;quot; de CW51 Radio Maldonado dirigido por Jorge Méndez. Foto en el archivo de Patricia Medero Meira.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Lamaison-cw51-005.jpg|thumb|frame|left|600px|La Torre del Vigía en 1940. (Foto en el álbum propiedad de Roberto Lamaison).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Otras_fotograf%C3%ADas_de_la_familia_Gorlero&amp;diff=18514</id>
		<title>Otras fotografías de la familia Gorlero</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://bhl.org.uy/index.php?title=Otras_fotograf%C3%ADas_de_la_familia_Gorlero&amp;diff=18514"/>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Recuerdos de la familia de Juan Gorlero proporcionados por su bisnieto, [[Henry_-_de_Béthencourt|Juan Teófilo Henry]]==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
(Colección de fotografías aportada al archivo de la familia Gorlero en el BHL en Diciembre de 2020).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Juan-Gorlero-cumple-66.jpg|thumb|frame|right|900px|Juan Gorlero en su último cumpleaños, Marzo de 1915. En la primera fila: Ma. Isabel [[Bergalli,_Román|Bergalli]], Ma. Sofía [[Bergalli,_Román|Bergalli]] de de Medina, Esther Gorlero Aguirre, Juan Carlos Britos, Manuela Gorlero de Britos, Margarita, Raúl, Domingo y María Gorlero Aguirre, Blanquita Gorlero Delger de Bonomi. En la segunda fila: María Cecilia [[Bergalli,_Román|Bergalli]] Gorlero (Chela), Isabel Gorlero de [[Bergalli,_Román|Bergalli]], Juan Gorlero, Blanca Delger de Gorlero, Isabel Aguirre Páez de Gorlero, Guillermo Gorlero, Juan Bautista Gorlero, Laurinda De Nava de Gorlero, María del Carmen Gorlero de [[Recuerdos_de_la_familia_Pezzolo|Pezzolo]]. En la tercera fila: Juan Alberto y José Luis Gorlero Delger, Román [[Bergalli,_Román|Bergalli]] Gorlero, Lía Gorlero, Ma. del Carmen [[Recuerdos_de_la_familia_Pezzolo|Pezzolo]] de [[Henry_-_de_Béthencourt|Henry]], Selvio Alejandro [[Recuerdos_de_la_familia_Pezzolo|Pezzolo]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Familia-Gorlero-104.jpg|thumb|frame|right|600px|Contador Agustín Gorlero Aguirre.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Familia-Gorlero-102.jpg|thumb|frame|right|800px|Agustín Gorlero Aguirre junto a su esposa María Armas O´Shanan y sus hijos, en su casa.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Familia-Gorlero-103.jpg|thumb|frame|right|600px|Primer auto del Cr. Agustín Gorlero Aguirre, frente a su casa de Buschental y Lucas Obes, Montevideo.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Manuela_Nunez_de_Gorlero.jpg|thumb|frame|none|400px|Manuela Núñez de Gorlero se casó en 1870. (Madre de Juan Gorlero, Tatarabuela de Teófilo Henry).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Familia-Gorlero-112.jpg|thumb|frame|none|600px|Manuela Gorlero Aguirre.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Familia-Gorlero-106.jpg|thumb|frame|none|600px|Comodoro Juan Máximo Gorlero Aguirre, Presidente del Yacht Club de Punta del Este (1928-30).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Familia-Gorlero-100.jpg|thumb|frame|left|800px|Agustín Gorlero Armas junto a su esposa Marta Vilaró y 8 de sus hijos.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Familia-Gorlero-114.jpg|thumb|frame|left|800px|María Sofía [[Bergalli,_Román|Bergalli]] de De Medina (&amp;quot;Bicha&amp;quot;), María de la Paz Gorlero Armas de Young (&amp;quot;Nena María&amp;quot;), María Isabel [[Bergalli,_Román|Bergalli]]; Agustín Gorlero Armas (Capitán), María Cecilia [[Bergalli,_Román|Bergalli]] (&amp;quot;Chela&amp;quot;), María Isabel Gorlero Armas, [[Bergalli,_Román|Román Bergalli]]; en triciclo: Selinio Alejandro [[Recuerdos_de_la_familia_Pezzolo|Pezzolo]] Gorlero (&amp;quot;Tito&amp;quot;); en brazos de Chela: Teresita Gorlero Armas (&amp;quot;Chicata&amp;quot;), en triciclo: Martín Gorlero Armas; María del Carmen [[Recuerdos_de_la_familia_Pezzolo|Pezzolo]] de [[Henry_-_de_Béthencourt|Henry]] (&amp;quot;Coquita&amp;quot;).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Bergalli-02.jpg|thumb|frame|none|600px|María Isabel y Chela [[Bergalli,_Román|Bergalli]] Gorlero.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Bergalli-03.jpg|thumb|frame|left|600px|Parados, 5º y 6º de izq. a der.Ñ Juan Carlos Brito, Manuela Gorlero Aguirre de Brito. ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Bergalli-11.jpg|thumb|frame|left|500px|Quinto Bonomi, Blanquita Gorlero Delger de Bonomi, su hija mayor Licha.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Bergalli-04.jpg|thumb|frame|none|600px|Blanquita Gorlero Delger.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Bergalli-07.jpg|thumb|frame|none|600px|Graciela (Pipa) Bonomi Gorlero de Hareau.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Gorlero,_Juan|Volver al archivo de Juan Gorlero]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=IUA_Ediciones&amp;diff=18513</id>
		<title>IUA Ediciones</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://bhl.org.uy/index.php?title=IUA_Ediciones&amp;diff=18513"/>
				<updated>2026-06-02T13:35:42Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: /* La Mariposa Monarca del Sur */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Archivo en construccion.jpg|right|400px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:IUA Ediciones.jpg|right|200px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''El Colegio IUA de Punta del Este, institución educativa fundada en 1978, avanza en el propósito de promover la investigación y divulgación científica también en el camino editorial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
==Cinco Postas en el Siglo==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Tapa-cinco-postas.jpg|thumb|frame|left|800px|&amp;quot;Cinco Postas en el Siglo&amp;quot;, publicación de IUA Ediciones, 2008.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
“Para intentar enfrentarnos al olvido, hemos hecho pequeños rescates de la vida de aquella comarca transformada hoy en balneario internacional. El aporte de documentos escritos y fotográficos y, especialmente, las memorias personales nos han ayudado a fortalecer la memoria colectiva.”&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [https://www.iua.edu.uy/wp-content/uploads/2016/10/CINCO-POSTAS-EN-EL-SIGLO-1.pdf  Click para acceder al libro en formato PDF]&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Maldonado y su región==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:MYSR banner 80 x 200 cm (Grande).jpg|thumb|right|200px|La 3era edición del clásico de Carlos Seijo &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot; está a la venta en Administración del Colegio IUA y en las principales librerías.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:MYSR tapa lomo contratapa 20240215 (Grande).jpg|thumb|frame|left|600px|Cubretapa desplegado (solapa, contratapa, lomo, tapa, solapa) de la 3ª edición de &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot;. IUA Ediciones, 2024.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
El jueves 21 de noviembre de 2024 en el Club House del Campo Deportivo del Colegio IUA se dieron cita notables exponentes de la sociedad fernandina, gustosos y estudiosos de la historia local.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los editores responsables José Esteban Seijo Belatti y Alfredo Tassano Canale convocaron al destacado panel a cargo de presentar la tercera edición del clásico de Carlos Seijo “Maldonado y su región”, que integraron el director de la Biblioteca Nacional, Prof. Valentín Trujillo, el investigador, periodista y escritor uruguayo Diego Fischer y el Prof. Federico Olascuaga, docente, investigador, autor y miembro del equipo a cargo de la reedición.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El trabajo del staff del IUA asignado a la reedición incluyó la revisión, corrección y ampliación de los contenidos de este libro referente, una compilación de valiosa información sobre nuestra zona nuevamente en manos de los lectores, hoy vuelve a estar disponible como recurso de gran interés para las viejas y las nuevas generaciones.&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[Sobre_la_3ª_edición_de_&amp;quot;Maldonado_y_su_región&amp;quot;,_IUA_Ediciones,_2024|Sobre la 3ª edición de &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot;]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==El Camino de la Libertad==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:ECDLL banner .jpg|thumb|right|200px|&amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; está a la venta en Administración del Colegio IUA y en las principales librerías.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:ECDLL tapa.jpg|thumb|none|300px|La tapa de &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; fue realizada a partir del cuadro de Josefa Palacios &amp;quot;Desembarco de los 33 Orientales&amp;quot;, 1854.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:ECDLL contratapa.jpg|thumb|none|300px|Contratapa del libro &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; del Prof. Valentín Trujillo realizado por IUA Ediciones.]]&lt;br /&gt;
||||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|||||&lt;br /&gt;
En 2025, al cumplirse doscientos años de los hechos históricos de 1825, el Instituto Uruguayo Argentino (IUA) tomó la decisión de publicar este volumen, que reúne algunos textos originales de aquel año tan fermental dentro del complejo proceso que acabó cinco años después, en 1830, con la sanción de una constitución y la conformación de una nueva república. La intención del Colegio IUA es realizar un aporte a los homenajes del año tan especial, y al mismo tiempo remarcar una serie de elementos que no siempre están presentes en la conformación que los uruguayos nos ha­cemos de nuestros principales hechos históricos, otorgar una perspectiva más humana y concreta a los héroes de leyen­da y a hechos que han estado revestidos de un carácter casi sagrado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Conversatorio:_EL_CAMINO_DE_LA_LIBERTAD,_a_200_años_de_la_Cruzada_Libertadora|Click para visitar el archivo sobre el Conversatorio donde se gestó la iniciativa para realizar esta publicación]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Presentación del libro de Valentín Trujillo &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot;]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Presentación del libro de Valentín Trujillo &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; en Florida]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[&amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; de Valentín Trujillo en la Asociación Amigos del Arte, Minas]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[&amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; de Valentín Trujillo en la 17ª Jornada de Geohistoria Regional]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;table&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;tr&amp;gt;&amp;lt;td align=&amp;quot;center&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;audio id=&amp;quot;sonido&amp;quot; src=&amp;quot;/images/Valentin-Trujillo-Libro-200-anos-1825.mp3&amp;quot; controls&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;/audio&amp;gt;&amp;lt;/td&amp;gt;&amp;lt;/tr&amp;gt;&amp;lt;/table&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
31 de enero de 2026: el periodista Jaime Clara entrevista a Valentín Trujillo en &amp;quot;Sábados Sarandí&amp;quot; sobre &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;https://www.sarandi690.com.uy/2026/02/01/valentin-trujillo-1825-el-bicentenario-tal-cual-es/&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;Click para ver la publicación de Radio Sarandí online.&amp;lt;/a&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==La Mariposa Monarca del Sur==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (2).jpeg|thumb|right|300px|La Profª Melina Muniz impulsa delicadamente el primer vuelo de una mariposa &amp;quot;recién nacida&amp;quot; en el Mariposario IUA. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:305 2026-1.jpg|thumb|right|300px|&amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz es declarado &amp;quot;De Interés Ministerial&amp;quot; por el Ministerio de Ambiente de Uruguay.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Tapa-LMMDS.jpg|thumb|left|500px|&amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz está a la venta en Administración del Colegio IUA.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
Melina Muniz Guerendiain (1991) es profesora de Ciencias Biológicas y docente en Educación Secundaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su libro &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; fue avalado por la Inspección de Biología de Educación Secundaria, ANEP, para su publicación en Biblioteca País - Ceibal, y distinguido con la Declaración de Interés Ministerial (por Resolución nº: 305/2026) del Ministerio de Ambiente de Uruguay. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En presencia de autoridades, colegas docentes e invitados, y acompañada en el panel por la Dra. Bethy Molina -Ing. Agr. Lic. en Ciencias Biológicas y especialista en Didáctica de la Educación Superior, consultor de Naciones Unidas y Unesco, y docente el el CERP del Este-, y la Lic. Andrea Ventoso, Coordinadora Nacional del programa GLOBE en Uruguay -división Educación Ambiental y Participación Pública, Ministerio de Ambiente-, la Profª Melina Muniz presentó su libro interactivo &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; en el Club House del Campo Deportivo IUA. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La presentación obtuvo gran éxito en la convocatoria y respuesta del público, &amp;quot;hechizado&amp;quot; ante el conocimiento sistematizado sobre este sorprendente insecto que nace oruga y finaliza su ciclo vital como mariposa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La propuesta de la Profª Muniz incluyó una visita al Mariposario IUA, donde la concurrencia pudo observar de cerca y participar en el primer vuelo de mariposas &amp;quot;recién nacidas&amp;quot;, y un taller en que -luego de una breve meditación guiada- el público debió encontrar con lupas mini orugas de monarca en los centros de mesa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (1).jpeg|thumb|left|400px|La Profª Melina Muniz conduce la visita al Mariposario IUA. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (4).jpeg|thumb|left|400px|La Mtra. Mónica Suárez, asesora del equipo de Dirección del Colegio IUA, presenta al panel y da la bienvenida a la concurrencia. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (3).jpeg|thumb|left|400px|La Lic. Andrea Ventoso y la Dra. Bethy Molina integran junto a la autora el prestigioso panel que presenta el trabajo de la Profª Melina Muniz. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (5).jpeg|thumb|left|400px|El Club House del Campo Deportivo IUA, sede de la presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (6).jpeg|thumb|left|400px|Autoridades de Inspección Nacional de Educación Secundaria Lidia Salaberry, Paloma Camacho y Aníbal Camacho presentes. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (7).jpeg|thumb|left|400px|El Club House del Campo Deportivo IUA, sede de la presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (8).jpeg|thumb|left|400px|La familia de la autora Profª Melina Muniz presente. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (9).jpeg|thumb|left|400px|El Club House del Campo Deportivo IUA, sede de la presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (10).jpeg|thumb|left|400px|¡Oruga de monarca a la vista! Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (11).jpeg|thumb|left|400px|La autora de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;, Profª Melina Muniz. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (12).jpeg|thumb|left|400px|Aníbal Camacho, Bethy Molina, Andrea Ventoso, Mónica Suárez y Alfredo Tassano rodean a la autora, Melina Muniz, en la presentación de su trabajo &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (14).jpeg|thumb|left|400px|La Profª Melina Muniz dedica el ejemplar del Prof. Aníbal Camacho de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (15).jpeg|thumb|left|400px|Inspectora de Secundaria Paloma Camacho junto a la autora de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;, Profª Melina Muniz. Foto de Lucía Pereira. ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sección digital de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; comprende fichas de profundización y audiovisuales -editados por Lucía Pereira- a los que se accede a través de códigos QR.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El libro se imprimió en los Talleres Gráficos de El País en Diciembre 2024. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Ejemplares a bibliotecas de Maldonado.jpg|thumb|right|300px|La Dirección de Cultura de Maldonado distribuye el libro de la Profª Muniz a las bibliotecas del Departamento.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (00).jpeg|thumb|left|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. El Director de Secundaria IUA, Prof. Johnny Nicodella, entrega un ramo de flores a la autora Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (01).jpeg|thumb|none|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (02).jpeg|thumb|none|500px|En esta foto, entre el distinguido público se encuentra la familia Olascuaga, el Prof. Valentín Trujillo, la Profª Samantha Jeantet, la Profª Lilia Longo, los directores de Secundaria IUA Elena Cal y Johnny Nicodella.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (03).jpeg|thumb|left|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz. La alumna Candela Olascuaga asiste a la Mtra. Mónica Suárez en el sorteo de 5 ejemplares.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (04).jpeg|thumb|none|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (05).jpeg|thumb|none|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:20260612 presentacion idm 2 (Grande).jpg|thumb|right|500px|La Profª Melina Muniz presenta su libro &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; en la Feria del Libro Infantil y Juvenil, Intendencia de Montevideo.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mundo turistico pressentacion LMMDS.jpg|thumb|left|500px|La presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz en la revista Mundo Turístico.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=IUA_Ediciones&amp;diff=18512</id>
		<title>IUA Ediciones</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://bhl.org.uy/index.php?title=IUA_Ediciones&amp;diff=18512"/>
				<updated>2026-06-02T13:34:48Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: /* La Mariposa Monarca del Sur */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Archivo en construccion.jpg|right|400px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:IUA Ediciones.jpg|right|200px]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''El Colegio IUA de Punta del Este, institución educativa fundada en 1978, avanza en el propósito de promover la investigación y divulgación científica también en el camino editorial.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
==Cinco Postas en el Siglo==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Tapa-cinco-postas.jpg|thumb|frame|left|800px|&amp;quot;Cinco Postas en el Siglo&amp;quot;, publicación de IUA Ediciones, 2008.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
“Para intentar enfrentarnos al olvido, hemos hecho pequeños rescates de la vida de aquella comarca transformada hoy en balneario internacional. El aporte de documentos escritos y fotográficos y, especialmente, las memorias personales nos han ayudado a fortalecer la memoria colectiva.”&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [https://www.iua.edu.uy/wp-content/uploads/2016/10/CINCO-POSTAS-EN-EL-SIGLO-1.pdf  Click para acceder al libro en formato PDF]&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Maldonado y su región==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:MYSR banner 80 x 200 cm (Grande).jpg|thumb|right|200px|La 3era edición del clásico de Carlos Seijo &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot; está a la venta en Administración del Colegio IUA y en las principales librerías.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:MYSR tapa lomo contratapa 20240215 (Grande).jpg|thumb|frame|left|600px|Cubretapa desplegado (solapa, contratapa, lomo, tapa, solapa) de la 3ª edición de &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot;. IUA Ediciones, 2024.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
El jueves 21 de noviembre de 2024 en el Club House del Campo Deportivo del Colegio IUA se dieron cita notables exponentes de la sociedad fernandina, gustosos y estudiosos de la historia local.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los editores responsables José Esteban Seijo Belatti y Alfredo Tassano Canale convocaron al destacado panel a cargo de presentar la tercera edición del clásico de Carlos Seijo “Maldonado y su región”, que integraron el director de la Biblioteca Nacional, Prof. Valentín Trujillo, el investigador, periodista y escritor uruguayo Diego Fischer y el Prof. Federico Olascuaga, docente, investigador, autor y miembro del equipo a cargo de la reedición.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El trabajo del staff del IUA asignado a la reedición incluyó la revisión, corrección y ampliación de los contenidos de este libro referente, una compilación de valiosa información sobre nuestra zona nuevamente en manos de los lectores, hoy vuelve a estar disponible como recurso de gran interés para las viejas y las nuevas generaciones.&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
* [[Sobre_la_3ª_edición_de_&amp;quot;Maldonado_y_su_región&amp;quot;,_IUA_Ediciones,_2024|Sobre la 3ª edición de &amp;quot;Maldonado y su región&amp;quot;]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==El Camino de la Libertad==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:ECDLL banner .jpg|thumb|right|200px|&amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; está a la venta en Administración del Colegio IUA y en las principales librerías.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:ECDLL tapa.jpg|thumb|none|300px|La tapa de &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; fue realizada a partir del cuadro de Josefa Palacios &amp;quot;Desembarco de los 33 Orientales&amp;quot;, 1854.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:ECDLL contratapa.jpg|thumb|none|300px|Contratapa del libro &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; del Prof. Valentín Trujillo realizado por IUA Ediciones.]]&lt;br /&gt;
||||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|||||&lt;br /&gt;
En 2025, al cumplirse doscientos años de los hechos históricos de 1825, el Instituto Uruguayo Argentino (IUA) tomó la decisión de publicar este volumen, que reúne algunos textos originales de aquel año tan fermental dentro del complejo proceso que acabó cinco años después, en 1830, con la sanción de una constitución y la conformación de una nueva república. La intención del Colegio IUA es realizar un aporte a los homenajes del año tan especial, y al mismo tiempo remarcar una serie de elementos que no siempre están presentes en la conformación que los uruguayos nos ha­cemos de nuestros principales hechos históricos, otorgar una perspectiva más humana y concreta a los héroes de leyen­da y a hechos que han estado revestidos de un carácter casi sagrado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Conversatorio:_EL_CAMINO_DE_LA_LIBERTAD,_a_200_años_de_la_Cruzada_Libertadora|Click para visitar el archivo sobre el Conversatorio donde se gestó la iniciativa para realizar esta publicación]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Presentación del libro de Valentín Trujillo &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot;]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[Presentación del libro de Valentín Trujillo &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; en Florida]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[&amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; de Valentín Trujillo en la Asociación Amigos del Arte, Minas]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
* [[&amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot; de Valentín Trujillo en la 17ª Jornada de Geohistoria Regional]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;table&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;tr&amp;gt;&amp;lt;td align=&amp;quot;center&amp;quot;&amp;gt;&amp;lt;audio id=&amp;quot;sonido&amp;quot; src=&amp;quot;/images/Valentin-Trujillo-Libro-200-anos-1825.mp3&amp;quot; controls&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;/audio&amp;gt;&amp;lt;/td&amp;gt;&amp;lt;/tr&amp;gt;&amp;lt;/table&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
31 de enero de 2026: el periodista Jaime Clara entrevista a Valentín Trujillo en &amp;quot;Sábados Sarandí&amp;quot; sobre &amp;quot;El Camino de la Libertad&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;html&amp;gt;&amp;lt;a href=&amp;quot;https://www.sarandi690.com.uy/2026/02/01/valentin-trujillo-1825-el-bicentenario-tal-cual-es/&amp;quot; target=&amp;quot;_blank&amp;quot;&amp;gt;Click para ver la publicación de Radio Sarandí online.&amp;lt;/a&amp;gt;&amp;lt;/html&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
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==La Mariposa Monarca del Sur==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:20260612 presentacion idm 2 (Grande).jpg|thumb|right|300px|La Profª Melina Muniz presenta su libro &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; en la Feria del Libro Infantil y Juvenil, Intendencia de Montevideo.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (2).jpeg|thumb|right|300px|La Profª Melina Muniz impulsa delicadamente el primer vuelo de una mariposa &amp;quot;recién nacida&amp;quot; en el Mariposario IUA. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:305 2026-1.jpg|thumb|right|300px|&amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz es declarado &amp;quot;De Interés Ministerial&amp;quot; por el Ministerio de Ambiente de Uruguay.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:Tapa-LMMDS.jpg|thumb|left|500px|&amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz está a la venta en Administración del Colegio IUA.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
Melina Muniz Guerendiain (1991) es profesora de Ciencias Biológicas y docente en Educación Secundaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su libro &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; fue avalado por la Inspección de Biología de Educación Secundaria, ANEP, para su publicación en Biblioteca País - Ceibal, y distinguido con la Declaración de Interés Ministerial (por Resolución nº: 305/2026) del Ministerio de Ambiente de Uruguay. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En presencia de autoridades, colegas docentes e invitados, y acompañada en el panel por la Dra. Bethy Molina -Ing. Agr. Lic. en Ciencias Biológicas y especialista en Didáctica de la Educación Superior, consultor de Naciones Unidas y Unesco, y docente el el CERP del Este-, y la Lic. Andrea Ventoso, Coordinadora Nacional del programa GLOBE en Uruguay -división Educación Ambiental y Participación Pública, Ministerio de Ambiente-, la Profª Melina Muniz presentó su libro interactivo &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; en el Club House del Campo Deportivo IUA. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La presentación obtuvo gran éxito en la convocatoria y respuesta del público, &amp;quot;hechizado&amp;quot; ante el conocimiento sistematizado sobre este sorprendente insecto que nace oruga y finaliza su ciclo vital como mariposa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La propuesta de la Profª Muniz incluyó una visita al Mariposario IUA, donde la concurrencia pudo observar de cerca y participar en el primer vuelo de mariposas &amp;quot;recién nacidas&amp;quot;, y un taller en que -luego de una breve meditación guiada- el público debió encontrar con lupas mini orugas de monarca en los centros de mesa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
{|&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (1).jpeg|thumb|left|400px|La Profª Melina Muniz conduce la visita al Mariposario IUA. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (4).jpeg|thumb|left|400px|La Mtra. Mónica Suárez, asesora del equipo de Dirección del Colegio IUA, presenta al panel y da la bienvenida a la concurrencia. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (3).jpeg|thumb|left|400px|La Lic. Andrea Ventoso y la Dra. Bethy Molina integran junto a la autora el prestigioso panel que presenta el trabajo de la Profª Melina Muniz. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (5).jpeg|thumb|left|400px|El Club House del Campo Deportivo IUA, sede de la presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (6).jpeg|thumb|left|400px|Autoridades de Inspección Nacional de Educación Secundaria Lidia Salaberry, Paloma Camacho y Aníbal Camacho presentes. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (7).jpeg|thumb|left|400px|El Club House del Campo Deportivo IUA, sede de la presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (8).jpeg|thumb|left|400px|La familia de la autora Profª Melina Muniz presente. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (9).jpeg|thumb|left|400px|El Club House del Campo Deportivo IUA, sede de la presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (10).jpeg|thumb|left|400px|¡Oruga de monarca a la vista! Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (11).jpeg|thumb|left|400px|La autora de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;, Profª Melina Muniz. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|-&lt;br /&gt;
|&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (12).jpeg|thumb|left|400px|Aníbal Camacho, Bethy Molina, Andrea Ventoso, Mónica Suárez y Alfredo Tassano rodean a la autora, Melina Muniz, en la presentación de su trabajo &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (14).jpeg|thumb|left|400px|La Profª Melina Muniz dedica el ejemplar del Prof. Aníbal Camacho de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. Foto de Lucía Pereira.]]&lt;br /&gt;
|||&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS-lucia (15).jpeg|thumb|left|400px|Inspectora de Secundaria Paloma Camacho junto a la autora de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;, Profª Melina Muniz. Foto de Lucía Pereira. ]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
|}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sección digital de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; comprende fichas de profundización y audiovisuales -editados por Lucía Pereira- a los que se accede a través de códigos QR.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El libro se imprimió en los Talleres Gráficos de El País en Diciembre 2024. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Ejemplares a bibliotecas de Maldonado.jpg|thumb|right|300px|La Dirección de Cultura de Maldonado distribuye el libro de la Profª Muniz a las bibliotecas del Departamento.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (00).jpeg|thumb|left|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot;. El Director de Secundaria IUA, Prof. Johnny Nicodella, entrega un ramo de flores a la autora Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (01).jpeg|thumb|none|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (02).jpeg|thumb|none|500px|En esta foto, entre el distinguido público se encuentra la familia Olascuaga, el Prof. Valentín Trujillo, la Profª Samantha Jeantet, la Profª Lilia Longo, los directores de Secundaria IUA Elena Cal y Johnny Nicodella.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (03).jpeg|thumb|left|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz. La alumna Candela Olascuaga asiste a la Mtra. Mónica Suárez en el sorteo de 5 ejemplares.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (04).jpeg|thumb|none|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:LMMDS (05).jpeg|thumb|none|500px|Presentación del 4to libro realizado por IUA Ediciones &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Mundo turistico pressentacion LMMDS.jpg|thumb|left|500px|La presentación de &amp;quot;La Mariposa Monarca del Sur&amp;quot; de la Profª Melina Muniz en la revista Mundo Turístico.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

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		<title>Saga de una familia de clase media</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Saga-tapa-1.jpg|thumb|frame|right|600px|Tapa de la 1era edición. En la foto: Rafael Wenceslao de la Fuente Viera, Renée Olascuaga de la Fuente, Rafael de la Fuente Maffio, Renée Edye de de la Fuente, Roberto A. de la Fuente Ortiz (bebé), Reynaldo J. de la Fuente Ortiz. Foto tomada en el porche de recepción de la casa [[El_Peñasco|El Peñasco]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Saga-tapa.jpg|thumb|frame|right|600px|Contratapa de la 1era edición.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Extracto del libro de Reynaldo Jesús de la Fuente Ortiz==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===ANTONIO JESÚS DE LA FUENTE===&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Regidor y Alcalde de Maldonado&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Marijó Revillo, al ser vecina nativa de Maldonado, dio a Antonio Jesús de la Fuente al desposarla la posibilidad de asumir los cargos de regidor y alcalde que tan honrosamente desempeñó. De no mediar esa circunstancia, por ser español de nacimiento no hubiera podido acceder a dichos cargos, según lo dispuesto por las leyes de Indias. Marijó también fue una mujer extraordinaria. Sobrevivió muchos años a su esposo y jugó un papel importantísimo para sus hijos por su carácter, su prestigio, su atención a la familia y su visión comercial. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1810 don Antonio Jesús de la Fuente, como Alcalde de Primer Voto, representante directo del rey de España en Maldonado, tomó la histórica decisión de liderar la primera patriada revolucionaria de la entonces Banda Oriental.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siguiendo la pauta del movimiento juntista desplegado en España e Hispano-América, ante la circunstancia de que el legítimo rey era prisionero de Napoleón, entendió que el poder era del rey porque el pueblo se lo daba, pero cuando el rey estaba impedido de ejercerlo, ese poder volvía al pueblo hasta que el rey regresara. Fiel a ese concepto, Antonio Jesús en la histórica reunión de los regidores del 4 de junio de 1810, impulsó y votó favorablemente primero –el voto no era democrático en los Cabildos de Indias, pues el Alcalde como representante del rey votaba primero- la moción de adherir a la revolución del 25 de mayo de 1810 en Buenos Aires, y como era de estilo el resto de los regidores acompañaron su posición. Posteriormente, una asamblea de ciudadanos en cabildo abierto reafirmó la decisión y Maldonado se transformó en la única ciudad oriental en plegarse casi inmediatamente a la revolución del 25 de mayo de 1810.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el ocaso político de Artigas, que nació a la vida pública en Maldonado, al ingresar como soldado al batallón de Blandengues que tenía como asiento el cuartel de dragones de esta ciudad, la familia de la Fuente siempre sintió su lucha como propia, y sobrellevó la derrota lo mejor posible.  Esto se debe a que el caudillo oriental continuó desde lo militar y lo político, el mismo propósito revolucionario que había liderado en tierra fernandina Antonio Jesús de la Fuente, apoyado por sus compañeros regidores y luego todo el pueblo en cabildo abierto del 3 de julio de 1810.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como la familia de la Fuente había hecho suya la devoción a la misma virgen del héroe, a la milagrosa y marinera virgen del Carmen, en cuyo honor el caudillo había nombrado Carmelo al pueblo que fundara sobre el arroyo de las Vacas, no escatimó invocarla para que su intercesión devolviese la libertad perdida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De Antonio Jesús, sus descendientes conservaron una vieira grabada con una cruz, anudada a un cordel que permitía colgarla al cuello, que aquel portó cuando hizo en calidad de peregrino, el camino espiritual e iniciático de Mondoñedo a Santiago de Compostela en Galicia, antes de viajar a Maldonado años después en 1794. También un grueso documento firmado por el Cnel. Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta de Mayo de 1810 en Buenos Aires, por haber conducido en forma entusiasta, como Alcalde de Primer Voto, al cabildo y al pueblo de Maldonado, a la inmediata adhesión a la histórica revolución del 25 de mayo de 1810.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Antonio Jesús de la Fuente tuvo participación importante en esta ciudad como integrante del Cabildo o Ayuntamiento. Fue alcalde de 1er Voto en 1810 y lideró a los vecinos de Maldonado para que esa ciudad fuese la única en adherir inmediatamente en la Banda Oriental, y antes de la revolución artiguista, a la Revolución de Mayo de 1810. Frente a la Plaza de Maldonado se recuerda en una placa de bronce, su nombre y el de sus compañeros regidores de 1810 donde actualmente es una dependencia policial, pero entonces era la Casa Capitular, en la que sesionaba el ayuntamiento en tiempos de la colonia.  Figura su nombre como uno de los firmantes de la “Exposición de los vecinos de Maldonado al Cabildo de Montevideo sobre la conducta de los ingleses” redactada en Maldonado el 24 de julio de 1807. Antonio Jesús murió en Maldonado en 1821 a los 50 años de edad. En cuanto a su esposa, Josefa Revillo que lo sobrevivió varios años, figura en las décadas del 20’ y del 30’ en variada documentación alquilando su casa al Cabildo, en calidad de propietaria, y a la primera Escuela de niñas que se crea en Maldonado en 1837”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Diccionario biográfico de la ciudad de Maldonado (1755-1900), María A. Díaz de Guerra, 1974&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Extracto de la historia de don Antonio Jesús de la Fuente y Montenegro novelada por Reynaldo de la Fuente Ortiz:'''&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús de la Fuente y Montenegro nació en la aldea de la Fuente del Lobo o Fonte do Lobo a más de 900 metros sobre el nivel del mar, que actualmente pertenece al municipio de Becerreá. Posteriormente para estar más próxima al río Navia, su familia se traslada al contiguo municipio de Los Nogales, o As Nogais. Ambos municipios se ubican en las sierras de los Ancares de la provincia de Lugo, en Galicia, España. Gracias a una presa situada en el río mencionado, su inquieta y laboriosa familia explotaba un molino de agua. También contaba con tres leguas de campo, con plantíos de centeno, y algo de trigo, actividad que alternaba además con la cría de animales de granja para el consumo propio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Vivian en distintas pallozas, comunicadas unas con otras, que servían para casa habitación, cuidado de los animales vacunos y depósito de alimentos. Las pallozas eran construcciones de planta circular u oval, de entre diez y veinte metros de diámetro, y con paredes de piedra y techos de forma cónica desarrollados con tallos de centeno, aptas para que sus ocupantes pudiesen resistir los crudos inviernos, incorporando dentro de ellas los medios mínimos de subsistencia. Contaban con un inmenso horno que les permitía preparar el popular pan de mixtura que utilizaba harina de centeno y de trigo para consumo propio y de varios vecinos.&lt;br /&gt;
José de la Fuente y María Montenegro, sus padres, eran un buen equipo para llevar adelante con energía y entrega todos sus emprendimientos, a pesar de ser muy distintos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
José era un hombre endurecido, muy trabajador y de pocas palabras. María era dulce pero muy firme de carácter, y poseía una cultura inusual para la Galicia del siglo XVIII donde el 95% de las mujeres eran analfabetas.Ella, además de atender sus obligaciones de madre y esposa era la responsable de llevar la administración de la casa y la elaboración de pan, atendiendo también la gestión de los cultivos de granos, la producción del molino y la posterior distribución de la harina. También se daba tiempo para atender la educación de sus dos hijos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Juan Bautista, el primogénito, fue siempre el preferido de su padre y futuro continuador de los emprendimientos de la familia según las reglas del mayorazgo imperante en Galicia en aquellos tiempos, donde el hijo mayor heredaba el usufructo de las tierras y otros recursos propiedad del Señorío o el Arcipreste del lugar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús tenía un destino más incierto, y eso, junto a una marcada afinidad de carácter, lo hacía el preferido de su madre que tenía una gran preocupación por su educación, como herramienta clave para defenderse en la vida. Al cumplir los 9 años Antonio leía y escribía y tenía predilección por los números, oficiando de secretario de su madre en los registros y los cálculos que requería el llevar la administración de los emprendimientos de la familia. Su madre le fomentaba esto último muy especialmente por ser ella misma una apasionada de la contabilidad y tener muy bien guardado un libro, verdadera reliquia de familia, perteneciente a su bisabuelo de origen sevillano que fue un experto en contabilidad. Se trataba del primer Tratado de Contabilidad aparecido en España a fines del siglo XVI y basado en los trabajos que casi un siglo antes había presentado en Italia el fraile franciscano Lucca Paccioli, el verdadero padre de la contabilidad moderna.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así discurría la activa niñez de Antonio, entre su casa, el molino que estaba a corta distancia, el pequeño pueblo capital de Los Nogales y la inmediatez de la vida rural, junto a una madre exigente y cercana, un padre distante y un hermano que no dejaba de ser buen compinche a la hora de los encuentros de familia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desconociendo el duro golpe que el destino le reservaba, la familia vivía en relativa armonía gracias a la formidable entrega de María para que todos se sintiesen atendidos y mimados de alguna forma.&lt;br /&gt;
Antonio Jesús acababa de cumplir los 13 años cuando al final del invierno de 1784 su madre repentinamente enfermó de una severa infección pulmonar y al cabo de un tiempo murió. Durante su enfermedad Antonio pasó todo el tiempo posible junto a ella. A media tarde del día antes de morir, María tuvo un momento de mucha lucidez y llamándolo a su lado le dirigió la última mirada de sus ojos profundos y sagaces, al tiempo que le decía: “quizás deba despedirme temporalmente de ti. Cuando me necesites y no me encuentres búscame en los ojos de la virgen de los ojos grandes y allí me encontrarás. No dudes en decirle a la virgen lo que quieras decirme a mí. En el antiguo arcón de mi padre encontrarás el viejo libro de contabilidad, unas monedas de oro y una imagen de la virgen, llévalo todo que es tuyo.” Luego le tomó la mano mientras Antonio la besaba acongojado y volvió a su letargo para morir al día siguiente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante el velatorio y posterior sepelio de su madre Antonio tuvo temprana conciencia de su soledad. Se había ido la única persona que realmente quería, que siempre lo estimulaba y sentía cercana. Sólo una persona lo confortó y le hizo olvidar por un momento la profunda tristeza que lo embargaba. Se trataba de su tío Alberto, único hermano de su madre, residente en las afueras de la ciudad de Lugo y que frecuentemente los visitaba. El tío Alberto, viudo y sin hijos, era su padrino de bautismo. Frisaba los 52 años y estaba a cargo de la explotación de un importante plantío de maíz. Era un hombre bueno y piadoso. Llegó al velatorio de madrugada y luego de los saludos de rigor se acercó a él y le dijo tiernamente:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Tu pérdida es infinita pues tu madre era una santa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguidamente le dijo tres cosas importantes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Sin embargo, Dios nos pide cumplir con el designio por el cual nos dio la vida, superar nuestra tristeza y seguir adelante. Es en ese camino donde tu viejo padrino puede quizás serte de ayuda. No dudes en ir a verme siempre que necesites algo- le susurró al oído mientras le daba un largo abrazo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los días y semanas posteriores a la muerte de su madre, presentaron rápidamente a Antonio lo tremendo de su pérdida. La diligente ama que ayudaba a su madre en las tareas de la casa apenas reparaba en él ante la tremenda exigencia de atender la casa y cocinar para tres hombres taciturnos. Ana, una mujer joven y ambiciosa que ayudaba a su madre en la administración de las actividades de la familia, vio la oportunidad de cobrar protagonismo y comenzó a concentrar en ella todas las tareas sustituyendo lentamente a Antonio en aquellas pequeñas rutinas que su madre le asignaba, de relevamiento y consolidación diaria de novedades y cambios en los sembradíos y en la producción de harinas del molino de agua que molía granos propios y también aquellos suministrados por otras familias del lugar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A los cinco meses de la muerte de su madre Antonio ya se sentía totalmente ajeno a su familia. Su hermano totalmente dedicado a las tareas laborales junto a su padre, apenas reparaba en él. Su padre directamente lo ignoraba, y se rumoreaba que dedicaba a Ana mucho más tiempo del funcionalmente necesario. Fue allí cuando decidió ir a ver a su tío Alberto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pocos días después, aprovechó una carreta que extrañamente, dada la endémica escasez de este producto en la Galicia de entonces, transportaba en odres o sacos unos excedentes de harina del molino vendidos a una gran panadería de la ciudad de Lugo. Se subió a ella con la excusa de procurar algunos artículos y realizar diligencias domésticas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La administración de su casa era el último reducto que le quedaba para sentirse útil de alguna manera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llegó a Lugo, luego de un recorrido de once leguas, que corresponden a sesenta kilómetros aproximadamente, por el camino para carruajes que une La Coruña con Madrid, y atraviesa las sierras de los Ancares pasando exactamente a través de la capital del municipio de Los Nogales. En casa de tío Alberto lo recibió con el cariño de siempre la vieja ama, quien luego de hacerlo esperar un breve tiempo, finalmente lo condujo a una sala donde se encontraba su tío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La calidez de la acogida de tío Alberto le hizo sentir que lo estaba de alguna manera esperando. Antonio, no con poca dificultad, trató de transmitir la situación a su tío. Le hizo saber de su necesidad de irse de su casa, y para darle una idea de lo firme de su determinación, le dijo que estaba incluso dispuesto a irse como polizón en algún buque con rumbo a América. Su tío lo calmó y le recordó la obsesión que tenía su madre por su educación y le dijo que él tenía la misma preocupación que ella. Antonio le respondió que no esperaba nada de su padre y que sólo le pedía le ayudase a alejarse de Los Nogales, pues le resultaba intolerable la falta de afinidad que tenía con su padre y hermano. El tío Alberto le dijo que él lamentablemente no tenía los recursos necesarios para costear su educación, pero que era amigo del Vicerrector del Seminario de Santa Catalina en Mondoñedo y que trataría de hablar con él para conseguirle una beca de educación. Le dijo que esa beca sólo era posible si él a cambio prestaba algunos servicios necesarios para la comunidad de religiosos. Después de mucho dar vueltas con otras alternativas su tío le dijo que Santa Catalina era la mejor opción dado que la enseñanza media de calidad sólo la prestaban los seminarios menores, y que le diría a su amigo que, sin perjuicio de otras tareas habitualmente asignadas a los becarios, Antonio tenía experiencia y podría desempeñarse como ayudante de gestión contable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El seminario de Santa Catalina, como otros seminarios españoles, estaba organizado según las pautas del Concilio de Trento que había decidido mejorar la formación de los sacerdotes católicos para enfrentar el avance que estaban teniendo las iglesias cristianas protestantes. Se dividía en seminarios menores y seminarios mayores. Los seminarios menores brindaban enseñanza media en un ambiente preparatorio para que parte de su alumnado continuase después su formación en el seminario mayor, para convertirse en sacerdote. Además de la gestión ante el Vicerrector del seminario, Tío Alberto también prometió hablar con José en el caso de que su gestión tuviese éxito, pues descontaba que su padre, si bien el ingreso a un seminario menor no era determinante, vería con muy buenos ojos, como era frecuente, la posibilidad de tener un futuro sacerdote en la familia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de un largo abrazo de despedida, en el que Antonio le agradeció emocionado todo su apoyo, tío y sobrino acordaron que las noticias relativas a sus gestiones las recibiría Antonio en forma epistolar. Antes de regresar a Los Nogales, Antonio ingresó a la catedral de Lugo, se aproximó primero a la capilla de San Froilán, contemplando la imagen del santo ermitaño que en el siglo IX predicaba entre Lugo y León, en el agreste territorio serrano dónde él había nacido, y que según la leyenda había domesticado al lobo que abrevaba en la fuente de su villa natal, para que le fuese fiel ayudándolo a cargar las alforjas que contenían sus libros y notas de predicador, caminando siempre arrimado a su pierna derecha. Sus ojos se humedecieron mientras recordaba la alegría y belleza de su madre participando en las fiestas anuales en honor al santo, el día previo y los posteriores al 5 de octubre. Luego avanzó varios pasos y se arrodilló ante la imagen de la Virgen de los Ojos Grandes, mientras miraba sus ojos intensamente le dijo que aceptaría siempre gustoso su voluntad, incluso si ella disponía que debía dedicar su vida al sacerdocio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya de regreso, Antonio trató de retomar las pocas cosas que lo unían al lugar, aun cuando su cabeza sólo pensaba en la gestión de Tío Alberto que lo liberaría de la incomodidad y la tristeza que sufría, permaneciendo allí, luego del vacío que la muerte de su madre había dejado. Al cabo de 35 días exactamente recibió una carta de su tío, informándole que el siguiente viernes lo esperaba en Lugo para acompañarlo hasta Mondoñedo y que su padre no se opondría a su alejamiento de Nogales. Henchido de alegría se hincó y agradeció lo que para él era la intercesión de su santa madre para ponerle una vía de escape a todo aquello que poco sentido tenía para él ahora que ella ya no estaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La noche antes de su partida la buena ama había preparado una suculenta cena de despedida. Aunque en Los Nogales ya se hablaba de un romance entre su padre y Ana, los tres hombres se esforzaron porque aquella cena tuviese algo del clima de las comidas de familia cuando María vivía. El menú era típico del lugar: lacones -trozos de las extremidades delanteras del cerdo debidamente procesados-, grelos -tiernos brotes del nabo-, y patatas. Para beber, había abundante sidra asturiana. Quizás la baja graduación alcohólica de la sidra no ayudó lo necesario, pero el hecho fue que la conversación fue trivial e imprecisa. Más allá de las formas, todos deseaban que aquello terminase y cada cual tomase un camino propio. Finalmente, su padre se levantó de la mesa seguido por su hermano. Ambos le abrazaron con tibieza y le desearon lo mejor en su nueva vida, dicho esto se fueron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la mañana siguiente y luego de despedirse del ama y de los más allegados, Antonio tomó su maleta que contenía unas pocas pertenencias personales y el legado que su madre le dejara en el viejo arcón. Después se dirigió al pueblo capital de Los Nogales a decir adiós a algunos amigos. Sobre todo, se despidió con especial cariño de Don Cosme y Doña Jovita, queridos vecinos y buenos anfitriones de noches de filandón, típicas reuniones en Galicia y León donde después de cenar, sentados en banquetas alrededor del fuego, Antonio y sus jóvenes amigos, escuchaban anécdotas asociadas a experiencias de vida, además de cuentos y leyendas que los dueños de casa disfrutaban de compartir. También se despidió de Don Anselmo, el cura, quien tanto lo había ilustrado respecto de San Antonio, patrono de As Nogais, que era el protagonista de la fiesta del 17 de enero, en honor de San Antonio Abad, protector de los animales, y del 13 de junio, en honor de San Antonio de Padua, a quien rezaban las mujeres que buscaban marido. Desde allí emprendió a pie el camino hasta el camposanto contiguo a la iglesia, donde estaba sepultada su madre. Adiós Madre -susurró frente a la tumba de María, mientras ubicaba cuidadosamente las flores- aquí te dejo, pues parto a cumplir con mi destino, ese que tú tan bien supiste inculcarme y sugerirme. Sin embargo, tú sabes que te llevaré siempre conmigo. Una hora más tarde se marchó del camposanto y mientras desandaba el camino cuesta abajo, tuvo la amarga sensación de que nunca volvería por allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio, ante las puertas del imponente edificio que alojaba al Seminario de Santa Catalina, que regenteaba el clero secular de la Diócesis de Mondoñedo, tuvo plena conciencia de la importancia de la ayuda de tío Alberto. En aquellos tiempos, Mondoñedo era una provincia más de Galicia y Santa Catalina estaba en un momento de esplendor. El propio rey Carlos III había asumido su patronato, y le había concedido el título de Real Seminario Conciliar de Santa Catalina. Aún en el caso de que su padre lo hubiese intentado, y se hubiese esforzado por costear su educación media, muy difícil le habría resultado enviarlo allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando luego de una corta espera, tío y sobrino llegaron ante el Padre Pablo, Vicerrector del Seminario, Antonio pudo comprobar el cariño que Pablo le profesaba a Alberto. Por el discurrir de la conversación Antonio comprobó que se conocían desde hacía mucho tiempo y que la integridad, humildad y fino carácter de Alberto eran muy valoradas por aquel experto pastor de almas. Mirando a Antonio le dijo: -Te aseguro que si tienes la buena madera que tu tío me ha mencionado, aquí tendrás la oportunidad de demostrarlo pues este es un lugar exigente. Pero como además nunca olvidaré quién eres, pues tengo un gran aprecio por Alberto, contigo seré doblemente exigente, como lo soy con las personas a quienes especialmente deseo lo mejor. También trabajarás en tareas básicas de gestión contable lo cual ha caído muy bien para que el obispo aprobara tu ingreso como becario. Luego de una rápida despedida Antonio fue guiado al interior del Seminario Menor. A partir de allí la vida de Antonio cambió, pues se incorporaron a su existencia nuevos interlocutores, una rutina diaria bien reglada y la desafiante obligación de cumplir con tareas de estudio, de asistencia a clases y de trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de los horarios inflexibles de una organización que entre otras cosas moldeaba la voluntad y disciplina de sus miembros, también era cierto que Antonio tenía momentos para trabajar su vida interior, seguir tratando de comprender el contenido del Tratado de Contabilidad legado por su madre y disfrutar algunas lecturas que su tío Alberto le traía cuando lo visitaba. Ellas eran entre otras, el Discreto, de Gracián y el Don Quijote de la Mancha, de Cervantes. Antonio no perdería nunca el hábito de leer que mucho ayudaría a perfeccionar su redacción. Juan había encargado a Antonio que colaborase en tareas de administración y contabilización de los diezmos de pan, vino, aceite, y ganados correspondientes a las villas próximas a Mondoñedo. Entre las tareas que cumplía para el Padre Pablo estaba la de portador de mensajes y cartas que el Vicerrector enviaba a distintas personas y Antonio disfrutaba de aquellas cortas ausencias del seminario para conocer la ciudad y hablar con la gente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los meses fueron pasando y Antonio comenzó a hacer gala de su capacidad de enfrentar a una vida rigurosa cuando hay un objetivo a cumplir, adecuándose con sobriedad y entereza, a las extenuantes jornadas como becario en Santa Catalina. Los fines de semana aprovechaba para ponerse al día con todas sus tareas, logrando buenos resultados en base a una semana de ochenta horas de actividad intensa entre sus obligaciones de estudio, de trabajo y litúrgicas, sin contar algunas horas intermedias de distracción y meditación entre la hora del Surgere, o de levantarse del descanso nocturno en latín, a las 6:30 horas y el Quies o el irse a dormir en latín, a las 22 horas. Comprendía que, en su caso, rodeado como estaba, por compañeros provenientes de familias de mucha influencia social, como era el caso de las vinculadas al Clero, a los Señoríos locales y a prestigiosas familias hidalgas, sólo le quedaba para demostrarse a sí mismo la muy buena asimilación de la lección de prudencia recibida, exigirse mucho para hacerse acreedor a la oportunidad de educación que estaba pudiendo usufructuar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con esta convicción como norte, y el firme anhelo de no fallarle a su tío, ni tampoco a los sueños de su madre, Antonio se mantuvo firme y tesonero, y así se fueron sucediendo no sólo los meses sino también los años, y además de la alegría de crecer día a día en conocimientos y sentirse respetado por compañeros, profesores y formadores, los únicos hitos importantes de cambio de rutinas y de nuevas experiencias, se lo marcaron las vacaciones de verano. Antonio esperaba el verano con mucha ilusión, y al mismo tiempo era consciente de la política del Seminario poco propensa a liberarlo fácilmente de sus obligaciones de becario. Por este motivo, con mucha antelación presentaba un detallado programa de sus actividades y de las personas que lo acompañarían, logrando así, en base a mucha paciencia e insistencia, el permiso de sus superiores para ausentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada verano además de una corta visita a casa de tío Alberto en Lugo, elaboraba algo que consciente o inconscientemente se vinculaba a sus inquietudes de conocimientos y experiencias más allá de lo acostumbrado en el entorno que lo rodeaba en Santa Catalina. El primer verano pasó casi dos semanas en El Ferrol, invitado a la casa de un compañero cuyo padre trabajaba en el arsenal o astillero donde se construían buques para la Real Armada Española. Allí pudo recoger todas las leyendas respecto de la seguridad ante ataques enemigos que presentaba el puerto ferrolano, y del auge de la construcción naval llevado allí treinta y cinco años antes por el marino español Jorge Juan, apoyado por el eminente estadista ilustrado español, el Marqués de la Ensenada que prestó servicios a Felipe V, Fernando VI y Carlos III. Juan se había formado en Inglaterra y había contratado en ese país expertos ingenieros y técnicos que le dieron calidad y precisión científica a la construcción naval española, apoyados por los nobles atributos del roble ferrolano, el haya asturiana, el pino aragonés, la lona andaluza, la jarcia murciana, y el bronce catalán y sevillano. Antonio también comprobó allí la existencia de una escuela de guardiamarinas que se había creado en 1776.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo verano viajó a Cantabria a casa de otro compañero cuyo padre trabajaba en la administración de la Real Fábrica de Artillería de la Cavada, y aprendió detalles interesantes de la gran actividad de la fábrica dedicada a la construcción de cañones y munición para las naves de guerra de la Armada Española y la defensa de los fuertes y ciudadelas del Imperio Español. Conoció sobre el proceso de fundición y sobre la ubicación estratégica de la fábrica, dada la proximidad de minas de hierro y de canteras de piedra refractaria, arena y arcillas para la provisión del metal para cañones y munición, y para hacer los moldes que daban forma a las partes de un cañón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tercer verano, con el auxilio previo de tío Alberto para vincularlo con un buen arriero que le hizo un lugar en su carreta, pudo viajar al sur. El arriero viajaba a Andalucía a buscar aceite para repartirlo en Galicia, y Antonio pudo entonces conocer Sevilla, el río Guadalquivir y la Torre del Oro que venía de América. Allí conoció detalles de las bondades de los aceites locales que se producían desde la época romana, constituyendo junto al trigo y al vino la entonces llamada tríada mediterránea, que se cargaba en ánforas en los buques que partían rumbo al río Tiber en Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, en el cuarto verano, en julio de 1788, y siguiendo un pedido expreso del Padre Pablo, que, si bien había aprendido a apreciarlo, tenía serias dudas de que Antonio tuviese madera para sacerdote, se preparó para emprender el camino de Santiago, que, a pesar de tener una larga tradición, no contaba en aquellos tiempos, con la nutrida asistencia de peregrinos de otrora. Una compañera de camino, Isabel, al finalizar el viaje le obsequia una carta de recomendación del portador de la misma a un señor que tiene importantes negocios navieros y marítimos en La Coruña, escrita por una persona muy influyente que le debía favores a un familiar; llegó tarde para que la persona a quien quería ayudar pudiera darle uso, su difunto esposo. Isabel le rogó que la use para cumplir de alguna manera con sus sueños.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús se despidió de la vida del Seminario y las personas que tanto marcaron su formación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de no haber aún cumplido los 18 años al llegar a La Coruña, Antonio tuvo conciencia de que iniciaba una nueva etapa de su existencia. Se sentía adulto y sabía que debía salir adelante por sus propios medios partiendo casi de cero pues no conocía prácticamente a nadie en aquella ciudad, y contaba sólo con la carta que le había entregado Isabel. No quería molestar a tío Alberto que tanto había hecho por él. Para mantenerse los primeros tiempos tuvo que desprenderse de buena parte de las monedas de oro que su madre le había entregado. La actividad de la ciudad era intensa y se centraba principalmente en el comercio con las Indias, en especial La Habana, Montevideo y Buenos Aires.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio conoció en aquel tiempo, a una España distinta a la que le era familiar, basada en la riqueza del campo y los privilegios de Señoríos y Autoridades Eclesiásticas. Allí los protagonistas eran hombres de espíritu emprendedor, venidos la mayoría de otras regiones de España – asturianos, castellanos, vascos y catalanes – y de Europa – franceses la mayoría, pero también alemanes y holandeses. El crecimiento económico, alentado por la liberalización del comercio marítimo dispuesta por el rey, motivó el desarrollo de algunas industrias, y el establecimiento de una línea regular de Correos Marítimos con las Indias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el barrio de la Pescadería, Antonio pudo ubicar una fonda con precios accesibles y allí resolvió quedarse. A la mañana siguiente, al presentar esperanzado la carta y sus antecedentes al destinatario, que era un importante armador de buques, Antonio encontró una respuesta aparatosa pero algo fría. Sin embargo, el hombre necesitaba un auxiliar para servicios varios, y viendo la buena voluntad de Antonio para trabajar, no dudó en contratarlo, consciente de que sus auxiliares anteriores tenían una formación muy inferior a la de Antonio. De allí en más nuestro hombre sirvió como mensajero, repartidor, mozo, escribiente y recepcionista de la Secretaría del Armador con una paga que sólo le daba para comer y pagar la fonda donde vivía. A pesar de trabajar de sol a sol y con un trato bastante indiferente de su empleador, Antonio estaba contento pues la efervescencia de aquella ciudad de ambiente cosmopolita le regalaba diariamente nuevas experiencias. El armador lo enviaba periódicamente a una prestigiosa Mantelería sobre la calle Real, con órdenes de compra para cumplir con pedidos y atenciones a clientes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así estaban las cosas en los últimos días de 1788 con Antonio insertándose lentamente en La Coruña, cuando llegó la noticia: Carlos III, el Rey de España más activo y renovador del siglo XVIII acababa de fallecer, y aquella región, con vocación marítima y liberal, lo lloró especialmente. El puerto de La Coruña le debía el haberle concedido la habilitación para comerciar directamente con las Indias, y el puerto de Ferrol el haber logrado su propia Escuela de Guardias Marinas, privilegio que anteriormente solo tenía Cádiz. Para Antonio Jesús en lo personal lo estimulante era otro aspecto asociado al progreso de La Coruña, pues el barrio de la Pescadería estaba muy activo ante la inminencia del surgimiento de una nueva compañía. Se trataba de la Real Compañía Marítima de Carlos IV que comenzaba sus actividades el primer día de 1790, y tenía como principal objeto la pesca de peces para salar y curar, y la caza de ballenas, principalmente para utilizar su grasa, en los mares de Europa, África y América.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús fue comunicado de la aceptación de su petición de ingreso a la Real Compañía Marítima en calidad de dependiente después de una profunda entrevista con el Director. Poco después se despediría del armador que le había dado trabajo y de sus compañeros de oficina para comenzar a trabajar en la Real Compañía Marítima, estaban casi en Navidad del año 1789. Antonio era una persona inquieta y siempre dispuesta a colaborar, por lo que no se limitó solamente a la teneduría de libros, sino que llegó a conocer bastante bien casi todas las operaciones de la Compañía. Tras haber detectado una maniobra fraudulenta, que comunica al Director, se le ofrece la posibilidad de emigrar a Montevideo “para salvar su vida”. Se estimaba que el viaje en total duraría entre setenta y ochenta días, lo que significaba que en promedio la fragata avanzaría 73 millas náuticas por singladura o día completo de navegación, sobre la derrota trazada entre La Coruña y Montevideo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fragata “Infanta” llevaba a bordo cerca de cuarenta personas, distribuidas en seis pasajeros, y la tripulación. Esta última estaba integrada por el capitán, el piloto, el pilotín, el médico o cirujano, el capellán, el contramaestre, diez marineros, el pañolero, el condestable, varios artilleros, dos cocineros, un despensero, un mayordomo y seis grumetes o pajes, entre ellos Antonio. Los grumetes cumplían preferentemente funciones vinculadas a tareas de marinería y de ayuda a la navegación, en tanto que los pajes actuaban sobre todo en tareas de limpieza del buque y atención de la plana mayor y los pasajeros.&lt;br /&gt;
Los días pasaron y Antonio se fue acostumbrando a las tareas de abordo luego de superar el mareo y el malestar que le ocasionó el rolar y cabecear de la fragata durante la primera semana de navegación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al anochecer del 24 de febrero de 1795, Antonio Jesús –que pasó enfermo los últimos diez días del viaje- es embarcado en una falúa desde la fragata fondeada en la bahía y trasladado al embarcadero próximo a la batería de la aguada, en la bahía de Maldonado. Después fue transportado en una carreta hasta Maldonado y alojado en una barraca que oficiaba de hospital. Al cabo de dos semanas de un riguroso tratamiento la fiebre bajó y comenzó a sentirse mejor. Fue allí cuando comenzó a tomar conciencia de dónde estaba y a preocuparse por su futuro una vez que saliese del hospital. Pudo comprobar con agrado al recibir el alta a mediados de marzo, que el comandante Sánchez había dejado en el hospital toda su documentación legítima por lo que habían quedado atrás los incómodos días en que debía responder al nombre falso con que había sido exiliado para salvar su vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La primera recorrida de Antonio por el Maldonado de 1795 le mostró una típica ciudad colonial española. Las calles tenían un trazado perpendicular y en el centro se situaba la Plaza de Armas, donde se encontraban las autoridades locales y religiosas. Algunas partes le recordaron la pobreza y estrechez económica de Galicia, en tanto que otras le mostraban un importante desarrollo industrial gracias a la presencia de la Real Compañía Marítima en Maldonado. Vaya ironía del destino cuando venía a América huyendo precisamente de una desgraciada situación asociada a esa compañía en La Coruña. La plaza de la ciudad era amplia, pero con escasas construcciones. La más importante era la casa de la Real Hacienda, al haber asumido en 1792 Rafael Pérez del Puerto como Ministro de la Real Hacienda para administrar y propender al progreso de los intereses españoles en la región. Mucho le extrañó la modestia y precariedad de la iglesia ubicada en el mismo lugar donde actualmente se alza la catedral de Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estaba contemplando la iglesia cuando un vecino que pasaba, al tiempo que lo saludaba, le informó que ya estaba en trámite la futura construcción de una iglesia más digna en un sector del cuartel de Dragones. El cuartel de Dragones estaba asentado en un edificio de paredes de piedra y constituía el cuerpo fijo del virreinato para la defensa de las ciudades subordinadas a la gobernación de Buenos Aires. El resto del pueblo estaba constituido por más de cien construcciones, muchas de materiales sólidos, aun cuando subsistían algunas humildes chozas de paredes de adobe, que atestiguaban la pobreza de las primeras viviendas del lugar. Pudo observar luego que la población estaba compuesta por españoles, la mayoría peninsulares, aunque había también algunos criollos o españoles americanos como se solía aclarar en aquellos tiempos. También había indios tapes, mulatos, negros, y algunos esclavos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como la condición de español con interesante formación educativa le resultó favorable, al poco tiempo pudo ingresar en el Real Cuerpo de Artillería. Comenzó a vestir el uniforme rojo y azul del cuerpo y a participar en todas las actividades de guardia y entrenamiento del cuerpo como soldado de línea. Al ingresar al cuerpo ubicado sobre la actual calle Florida entre las calles Rincón y San Carlos, creado por el virrey don Pedro de Cevallos en 1777, Antonio Jesús pasó a residir en las barracas del mismo por lo que tenía solucionadas temporariamente sus necesidades de casa y comida. Sus superiores pronto captaron sus capacidades intelectuales y en lugar de enviarlo lejos a la fortaleza de Santa Teresa o al fuerte San Miguel, prefirieron destacarlo en lugares más cercanos, cubriendo por ejemplo las baterías de la costa y de la isla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un día en oportunidad de las múltiples festividades religiosas que se celebraban en la época, Antonio Jesús tuvo oportunidad de conocer a Antonio Revillo y a Josefa Jarrin. Ambos eran de la ciudad de Astorga y habían llegado a Maldonado en un bergantín en 1780. Antonio Jesús aceptó brindar clases de contabilidad y matemática a su hijo Joaquín Alejo Revillo, lecciones que interrumpía María Josefa, hermana de Joaquín, la chispeante Marijó como le decía la familia, para servir café al profesor de Joaquín con el candor y simpatía de sus diez años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La despierta y atractiva Marijó terminó enamorándose del profesor de Joaquín, y Antonio, a pesar de la diferencia de edad, no pudo dejar de corresponder su afecto. El Padre Juan Dámaso de Fonseca, bendijo el 28 de noviembre de 1801 la boda entre Antonio de la Fuente y Josefa Revillo. Tuvieron el privilegio de ser uno de los primeros casamientos celebrados en la nueva y sólida capilla del Cuartel de Dragones que se había inaugurado el dos de febrero, día de la virgen de la Candelaria, de ese mismo año de 1801. Fue en honor a Rafael Pérez del Puerto, con quien Antonio Jesús tuvo una relación muy cordial y cercana que le pusieron el nombre de Rafael a su hijo primogénito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1802 le trajo la mala noticia del fallecimiento de tío Alberto con quien siempre mantuvo comunicación epistolar y que un año antes con motivo de su boda con Marijó, había mandado a los recién casados desde la lejana España un muy completo conjunto de mantelería coruñesa que Marijó siempre apreció y guardó con especial celo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A principios de 1803 se produjo un episodio inesperado, que siempre se manejó con mucha reserva, y que de alguna manera ayudó a marcar el destino fernandino de Antonio Jesús. Su amigo Felipe Cabañez, que había sido pocos meses antes, padrino de bautismo de su hijo Rafael Antonio, y que era la única persona a quien Antonio había confiado el triste final de su carrera como dependiente de la Real Compañía Marítima en La Coruña, se apersonó un día en su casa pidiendo hablarle a solas. Acto seguido, Felipe Cabañez le hizo entrega a Antonio de un gran sobre con el logotipo de la Real Compañía Marítima, conteniendo toda la documentación vinculada a la noble resolución de las autoridades de la Compañía con sede en Madrid, que habían decidido conferir a Antonio un honroso recuerdo material de su pasaje por la misma, junto a una carta firmada por el máximo jerarca de la Compañía General Marítima, donde se le hacía constar un muy especial reconocimiento por los servicios prestados a la causa de la justicia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:FCapurro-1947-SFdeM-99.jpg|thumb|frame|left|600px|La ubicación de la primera casa - pulpería de Antonio Jesús de la Fuente (publicado en &amp;quot;San Fernando de Maldonado&amp;quot; de Fernando Capurro, 1947).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:FCapurro-1947-SFdeM-100.jpg|thumb|frame|left|600px|Fotografía de la primera casa - pulpería de Antonio Jesús de la Fuente, tomada en 1928 (publicada en &amp;quot;San Fernando de Maldonado&amp;quot; de Fernando Capurro, 1947).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:FCapurro-1947-SFdeM-101.jpg|thumb|frame|left|600px|Planta y fotografía de la puerta de entrada de la primera casa - pulpería de Antonio Jesús de la Fuente, tomada en 1928 (publicadas en &amp;quot;San Fernando de Maldonado&amp;quot; de Fernando Capurro, 1947).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:FCapurro-1947-SFdeM-102.jpg|thumb|frame|left|600px|Ventana a la calle y puerta interior de la primera casa - pulpería de Antonio Jesús de la Fuente, fotografías tomadas en 1928 (publicadas en &amp;quot;San Fernando de Maldonado&amp;quot; de Fernando Capurro, 1947).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús de la Fuente propició y participó activamente en julio de 1806 en la redacción de un documento que los vecinos de Maldonado envían al Gobernador de Montevideo, solicitando ayuda ante el peligro que representaba la Armada inglesa siendo Inglaterra “dueña de los mares”. Un pasaje del documento dice: “los habitantes de Maldonado estiman tanto sus míseros ranchos de paja y ordinarios muebles, como el más rico de Montevideo sus tesoros. Y como igualmente son fieles y contribuyentes vasallos del Rey, tienen derecho a reclamar del gobierno que los ampare, poniéndolos a cubierto del enemigo, y el Gobierno es de esperar los atenderá por ser conforme a razón y equidad, pues de lo contrario sería faltar a las Paternales intenciones de su Majestad que son, las de que todo vasallo en general y particular sean protegidos y amparados”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Junto a la nota y comisionados por el Cabildo de Maldonado, el Alguacil Mayor Don Pascual Plá y Antonio Jesús de la Fuente se trasladaron a Montevideo y se entrevistaron con el Gobernador Don Pascual Ruiz Huidobro. &lt;br /&gt;
La negativa de Ruiz Huidobro de enviar tropas para fortalecer la defensa de Maldonado fue muy firme y ante el empeño de los delegados fernandinos por defender su posición, terminó la entrevista con un duro desplante, invocando una supuesta actitud de rebeldía por parte de Maldonado. Los hechos posteriores demostraron el error estratégico de Ruiz Huidobro y el virrey Sobremonte, de fortalecer principalmente Montevideo, desprotegiendo a Maldonado y a Buenos Aires. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mañana del 29 de octubre de 1806 comenzó relativamente tranquila para los vecinos de Maldonado. La campana de la capilla del cuartel de dragones llamando a la misa matutina, era también la señal para que un vigía asociado no solo a la defensa sino también a las actividades de la Real Compañía Marítima, subiese al tope de la torre para reemplazar al vigía nocturno que terminaba su turno de guardia sin novedad. A las diez de la mañana este atalaya divisó de pronto varios buques que estaban ya rebasando Punta Ballena. Inmediatamente dio la alarma, ejecutando señales sónicas y señales de humo encendiendo una almenara u hoguera con alquitrán. Estas últimas iban dirigidas a las baterías que muy rápidamente respondieron al aviso con un disparo de cañón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después del desembarco que se produjo en una zona fuera del alcance de los cañones de las baterías de Gorriti y de la costa, aproximadamente a la altura de la actual parada 31 de la Playa Mansa y en una hora próxima a las cuatro de la tarde, la formación inglesa comenzó a desplazarse entre las dunas en dirección a Maldonado. A las cinco de la tarde hicieron un alto a corta distancia de la torre del vigía al ser recibidos por disparos de mosquetes. Las fuerzas invasoras eran abrumadoramente superiores en número y entrenamiento para la guerra que las fuerzas defensoras, que estaban mayoritariamente acantonadas en los alrededores de la torre. Otros defensores se ubicaron en los techos de la actual catedral que había comenzado a construirse y en la azotea del edificio de la Real Hacienda que era el edificio más sólido de la ciudad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De los cuatro cañones de campo con que se contaba sólo se usó uno para repeler el avance inglés, ya que otro había quedado atascado en las dunas y los otros dos se preservaron enviándolos a San Carlos, hacia donde huía bajo la protección de parte de las tropas españolas, buena parte de las mujeres y niños de la ciudad de Maldonado. Entre ellos iba Marijó, junto a sus hijos Rafael Antonio que tenía cuatro años y Antonia que no llegaba a los dos años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agregado a la operación del único cañón activo, estaba Antonio tratando de repeler al enemigo. Luego de servir mientras fue necesario en el piquete del único cañón, corrió a incorporarse al contingente de tiradores ubicados en los techos de la iglesia y posteriormente sobrellevó lo mejor que pudo los difíciles momentos siguientes a la rendición. Con la tranquilidad de tener a su familia a salvo en San Carlos vivió junto a otros vecinos referentes del pueblo momentos de maltrato, riesgo de vida y destrucción de la propiedad pública y privada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 24 de julio de 1807, los principales vecinos de Maldonado deciden redactar al cabildo montevideano una carta complementaria a la ya enviada un año antes pidiendo ayuda ante la inminencia de la invasión inglesa. El propósito de la nueva carta, publicada íntegramente en el tomo IV de la Historia de la Dominación Española de Francisco Bauzá, era detallar las dificultades, y pérdidas sufridas por Maldonado durante los meses de ocupación inglesa para tratar de lograr algún tipo de compensación ante la ruinosa situación en que había quedado la ciudad. El momento era oportuno, al no haberse marchado aún los efectivos británicos, para incorporar este documento, procurando una eventual reparación, al balance final de las invasiones inglesas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí nuevamente el principal redactor es Antonio Jesús, quien además se encarga de firmar por los pobladores que no sabían firmar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo siguiente es sólo una parte textual del contenido de la carta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cabildo fernandino, a pesar de que sus arcas estaban exhaustas, ante la inminencia de la invasión había diligenciado la obtención de fondos en base a donativos e impuestos especiales para poder pagar puntualmente a las fuerzas defensivas de la ciudad compuestas por un piquete de Blandengues, otro de Infantería y otro de Milicias. Al verificarse por las maniobras de los buques ingleses que se estaba preparando el desembarco, la población siguió inmediatamente el toque de generala dispuesto por el alcalde Don Ventura Gutiérrez. Cada uno tomó su arma y pasó a ocupar el puesto que de antemano tenía dispuesto, olvidando familias, casas y haberes. Unos en las tres baterías de la costa, otros agregados a las cuatro piezas móviles de artillería y los demás se incorporaron a los piquetes de la guarnición fernandina al mando del Capitán de Blandengues Don Miguel Borrás, totalizando unos doscientos treinta hombres que debían enfrentarse a fuerzas entrenadas y experientes que llegaban a los tres mil efectivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Inmediatamente después de rendida la ciudad una terrible noche sobrevino, cuando las fuerzas inglesas procedieron a registrar y saquear todas las casas de la ciudad tomando prisioneros a todos los hombres, incluso los ancianos, llevándolos a los calabozos y la crujía del cuartel y alimentándolos diariamente con tres espigas de maíz crudo por persona y agua sucia sacada de un pozo inapropiado que hacía tiempo no se usaba.&lt;br /&gt;
Las casas sufrieron el despojo de todo lo que les pudiese ser útil. Alumbrados por una partida de velas de cera que tomaron de la iglesia antes que el vicario pudiese ocultarlas como hizo con el resto, los invasores llegaron a registrar a las mujeres por si ocultaban algún dinero entre sus ropas y otras menos afortunadas fueron sometidas por la fuerza. No faltaron en medio de esa vorágine, muestras de antipatía por los rituales y costumbres católicas de la ciudad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El mando inglés concedió, hasta que finalmente al cuarto día designó un comandante responsable, una bárbara licencia para el saqueo en los tres días consecutivos con sus noches, no solo a los tres mil soldados, sino también a la marinería de los más de setenta buques fondeados en la bahía. También confiscaron pertrechos para la defensa y municiones del cuartel, y del corredor fortificado de la Bahía de Maldonado que se había ampliado considerablemente en un esfuerzo ordenado por el Virrey en 1796”. Se trataba de las tres baterías de la costa que contaban con cuatro cañones de 24 libras: la batería de la Trinidad o de la Aguada ubicada aproximadamente frente al actual hotel Serena, la de Jesús o del Medio ubicada a la altura de la parada 17 y medio y la de San Fernando o de la Península ubicada en Punta del Este frente a la boca chica, y de las cinco baterías en la isla de Gorriti que cruzaban fuego con las anteriores. Además, arruinaron las explanadas, barbetas y merlones de las baterías, inutilizando los cañones y quemando las cureñas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una saña especial se mostró hacia las instalaciones de la Real Compañía Marítima en la Isla de Gorriti, que quedaron totalmente arruinadas, en tanto que se confiscan las seis embarcaciones artilladas de la Compañía susceptibles de ser aparejadas como balandras, o dicho en otros términos, capaces de contar con el velamen propio de una balandra. La saña demostrada contra la Real Compañía no era casual, Inglaterra era dueña de los mares y de la industrialización de los productos del mar, y esta Compañía competía claramente con ella.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del cuarto día las cosas empiezan a mejorar, se libera a los vecinos que no eran soldados, y los soldados que permanecen prisioneros son mejor tratados al recibir ración de carne, pan y agua de las excelentes fuentes de la ciudad. No obstante, todos los recursos de las quintas marítimas entre Punta Ballena y Barra del Maldonado: ganado caballar y vacuno, aves, y plantíos de trigo, cebada y maíz fueron requisados para equipar la caballería inglesa y colaborar con la alimentación de los invasores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente se pide que este minucioso relato sea elevado al rey Don Carlos IV confiados en que arbitrará los medios para ayudar a la leal población de Maldonado y eventualmente habilitar su puerto en calidad de menor, cosa que, a los efectos de las operaciones de la ahora arruinada Real Compañía Marítima, el rey ya había dispuesto en 1792.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1808 Napoleón, con los destinos de España en sus manos, convence a su hermano José Bonaparte para que acepte ser el nuevo monarca español y Fernando VII es obligado a permanecer recluido con relativo decoro en un castillo de Francia. Sin embargo, Fernando VII, antes de perder la libertad pudo indicar a sus seguidores en España que las juntas provinciales que se formasen podrían seguir actuando en su nombre. En América se siguió el mismo modelo de juntas provinciales que en España pues se consideraba que José Bonaparte era un soberano ilegítimo, y porque se había conferido a las colonias el mismo estatus de provincias que las provincias peninsulares.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús y otros ciudadanos fernandinos que se mantenían muy al tanto de los acontecimientos europeos gracias a los buques, principalmente ingleses, que periódicamente fondeaban en la bahía de Maldonado, comenzaron a desarrollar a partir de 1808 un sentimiento anti- napoleónico, convencidos de que Napoleón era el responsable de las penurias que vivía España.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús tenía vocación y gusto por las actividades comerciales y tenía conciencia del abaratamiento de las mercancías si se trataba directamente con los proveedores de las mismas sin necesidad de intermediarios. Con el tiempo se fueron moderando los malos recuerdos que tenía de la invasión inglesa a Maldonado, y basándose en Hume optó por no generalizar respecto de los ingleses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En enero de 1810 se produce la caída de Sevilla y junto a ella, el último bastión peninsular de la Junta Suprema Central y Gubernativa del Reino. Esta noticia se recibió en la capital del Virreinato del Río de la Plata el 18 de mayo de 1810. Antonio sufría la asfixia de España ante el invasor francés y recelaba de la representatividad del Consejo de Regencia que desde Cádiz y la isla de León, era lo único ajeno a la tenaza napoleónica. Desde el sur, Antonio se identificaba con la guerra de la independencia española en territorio peninsular.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con Rafael Pérez del Puerto, que se mantuvo en Buenos Aires durante los prolegómenos de la Revolución de Mayo y no volvió luego a vivir más a Maldonado, Antonio mantuvo una permanente comunicación epistolar.&lt;br /&gt;
Rafael y Antonio simpatizaban con Domingo Matheu, un sensato comerciante catalán, y les preocupaba la negativa de Mariano Moreno de convocar a todos los diputados regionales para transformar la Primera Junta en lo que luego fue la Junta Grande. También conocían muy bien al Presbítero Dr. Manuel Alberti que se había desempeñado como cura en Maldonado, y que falleció lamentablemente pocos meses después.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante 1809 Antonio Jesús se desempeñó como Alguacil Mayor, siendo el encargado de hacer cumplir los acuerdos del cabildo, practicar detenciones y hacer la ronda de la ciudad, pudiendo entrar con armas al cabildo.&lt;br /&gt;
Como responsable de la tranquilidad de la zona le tocó ser testigo privilegiado del hundimiento en la Bahía de Maldonado del navío británico HMS Agamemnon, luego de haber varado en un bajo entre la isla y la costa cercana cuando trataba de refugiarse de un mar muy agitado. Dicho episodio ocurrido entre el 16 y el 24 de junio, no arrojó afortunadamente pérdidas humanas. Este buque ya viejo, había sido comandado anteriormente durante más de 3 años por el Almirante Nelson, triunfador y muerto en la batalla de Trafalgar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús de la Fuente tuvo destacada actuación en 1810 como alcalde ordinario al frente del cabildo de Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una ciudad como Maldonado las principales autoridades del cabildo, o ayuntamiento como se le sigue llamando hoy día en España, eran los cuatro regidores que constituían lo que se llamaba “el regimiento”, permaneciendo en sus cargos por un año, hasta que se eligiesen nuevas autoridades. Quien presidía el regimiento era el Alcalde Ordinario de 1er voto, y los otros tres regidores eran el Alférez Real, el Alguacil Mayor y el Fiel Ejecutor. Entre ellos se repartían la dirección del pueblo y la atención de los aspectos políticos, administrativos, económicos e incluso judiciales del municipio a través de las figuras del Defensor de Menores y el Defensor de Pobres que ellos mismos personalizaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de producirse la revolución de mayo en Buenos Aires el 25 de mayo de 1810, Maldonado es la primera ciudad de la Banda Oriental en adherirse a la Primera Junta el día 4 de junio, mediante una declaración del Cabildo presidido por el Alcalde Ordinario de 1er Voto Don Antonio Jesús de la Fuente que luego se ratifica en Cabildo abierto de fecha 4 de julio. La Junta de Mayo contesta a la adhesión de Maldonado con un Decreto en el que lo habilita como puerto mayor, privilegio que en la Banda Oriental sólo tenía Montevideo. Además, designa como Ministro de Comercio, al Ministro de la Real Hacienda de Maldonado, Don Rafael Pérez del Puerto. Maldonado al ver consumada una vieja aspiración, contesta a la Junta: “que este pueblo expirante, revive hoy en su existencia política... consagrando a sus benefactores, un homenaje de eterno reconocimiento, de amor y de respeto”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 14 de julio el Cabildo convoca a todos los vecinos para leerles las decisiones de la Junta que habían salido publicadas en el periódico bonaerense La Gazeta. Asimismo, se decide festejar el acontecimiento convocando para una misa solemne con Te Deum para el día siguiente, procediendo a iluminar el pueblo para la víspera y el día posterior. ¡Tal era el sano regocijo de los fernandinos! Allí estuvo Antonio Jesús en la iglesia, presidiendo junto a otras autoridades y la feligresía en pleno, la celebración del acontecimiento, y entonando el muy tradicional himno cristiano de acción de gracias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La declaración del Cabildo abierto convocado para el 1ero. de agosto es una pieza magistral de equilibrio, prudencia, civismo y compromiso. La asamblea resolvió: “que hallándose el pueblo de Maldonado dentro de la jurisdicción territorial de Buenos Aires, mantenía su obediencia a la Junta instalada allí, para asegurar estos dominios a Fernando VII, a ejemplo de las Juntas similares constituidas con el mismo designio en España”: Agregaba luego: “que habiendo hecho igual reconocimiento todas las autoridades, el pueblo de la capital (Buenos Aires) y varios otros, sin ofender la opinión de la ciudad de Montevideo, con quien siempre había de guardarse la mejor armonía y cordialidad, debía Maldonado no hacer innovación de su actual constitución y dependencia del Gobierno de Buenos Aires, con protesta de separarse del sistema, si, lo que no es de esperarse, llegase a entender otras miras contraídas a los fines que sancionó en su instalación”. Luego cautelosamente expresaba al concluir: “que si agraviando los fueros municipales de la ciudad, persistiese el Gobierno de Montevideo a compelerla a sujetarse a sus deliberaciones, contra la manifiesta voluntad del pueblo, se sometía, bajo la protesta también del uso de la fuerza”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como muy bien lo señala Francisco Bauzá: “semejante actitud excepcional de Maldonado, contribuyó a definir la situación de criollos y peninsulares en el país. Ahora que la realidad tangible señalaba posiciones a cada uno, los españoles tomaban las suyas en defensa de la Metrópoli, quedando los criollos sin otra base de resistencia que la protesta, manifestada por boca del Cabildo Abierto de Maldonado, única autoridad destinada a formularla en nombre de todos”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de las gestiones de Francisco Javier de Viana, el Cabildo se mantiene fiel a su declaración anterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Alcalde de Maldonado en 1810, apoyado por su pueblo, había logrado que su ciudad sellase un acto pionero para la causa de la libertad en la Banda Oriental.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús logró distanciarse de la lógica de la guerra, donde finalmente sólo queda un ganador y un perdedor. Apostó a transitar por una tercera vía, y de esa forma capitalizó para su pueblo los siguientes resultados:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- que la decisión de Maldonado se respetase y no se la intentase quebrar por la fuerza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- se evitó la guerra y el consecuente derramamiento de sangre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- se marcó el alineamiento político del lugar, confirmado luego por la facilidad con que el ejército artiguista avanzó y se internó en 1811 por la dilatada campaña y las ciudades fernandinas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- con una prudente visión de las circunstancias, no se forzó con acciones radicales, a que el adversario montevideano jugase una réplica implacable. Dado lo precoz de la hora, torpe habría sido pedirle al indefenso pueblo de Maldonado, un sacrificio de escasa significación estratégica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús de la Fuente manejó con mucho equilibrio aquellos difíciles meses en que Maldonado había quedado militarmente en la égida de Montevideo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A principios de 1811 entrega el cargo de Alcalde a Don Mariano Oribe desvinculándose a partir de allí de las obligaciones oficiales; fue el último alcalde ordinario de Maldonado durante el período español que finalizó regularmente su gestión luego de cumplir todo el período asignado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 5 de mayo de 1811, reunidos en la casa capitular los miembros del cabildo de Maldonado y el vecindario que se había convocado, toma posesión del cargo de Teniente Gobernador la persona nominada por el Comandante de las tropas que ocupaban Maldonado, Don Manuel Francisco Artigas. Se trató de Don Juan Correa, Capitán del Regimiento de Voluntarios de Caballería de Maldonado. En ese acto juran todos defender a la Excelentísima Junta de la Capital de Buenos Aires, que defiende y sostiene los verdaderos y legítimos derechos del rey Fernando VII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como se aprecia, este juramento realizado ya en tiempos de la revolución artiguista, tiene una total coincidencia con la declaración del cabildo de 1810 presidido por Antonio Jesús de la Fuente. Se reafirma entonces que la actitud del cabildo fernandino de 1810 marcó sin duda un hito de avanzada en el proceso de emancipación de los orientales, y por tanto debería consignarse con el destaque que merece.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===RAFAEL ANTONIO DE LA FUENTE===&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Alcalde ordinario de Maldonado&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Correspondió a Rafael Antonio de la Fuente participar activamente desde mediados de 1825 en el gran esfuerzo libertario que condujo Juan Antonio Lavalleja y sus 33 orientales, apoyándolo como miembro del cabildo de Maldonado hasta la eliminación definitiva de esta institución colonial por el gobierno interino de la provincia oriental, el 1ro de enero de 1827. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su vida había estado condicionada desde muy joven a la influencia de sus padres, a quienes mucho había querido. Por parte materna, Doña Marijó Revillo de de la Fuente lo había acompañado durante muchos años de su vida adulta, inculcándole soltura, simpatía, y una inusual visión comercial. También el cariño político por el entonces coterráneo Don Juan Antonio Lavalleja a quien veían en su departamento natal, como el principal continuador del ideario artiguista. Por parte paterna le quedaba cierta conciencia de estirpe, de raza fundacional de la patria nueva, que junto al ejemplo de humildad que su padre le había legado, lo hacían un hombre sereno, y abiertamente solidario a todos sus vecinos, sobre la base del respeto de la personalidad de cada uno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio se casó en 1825 en San Carlos con Francisca Ferreirós y tuvieron 9 hijos: Remedios la primogénita, Claudia, Carlos Julio, Herminia, Lastenia, Rafael Francisco, Fidela, Emilia y la menor, Margarita.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Continuó y desarrolló con mucha lucidez la pulpería que habían fundado sus padres. Una pulpería integraba actividades que actualmente tienden a separarse: almacén de ramos generales, y boliche. Como almacén vendía comida, bebidas, candelas o velas, leña, carbón, remedios y telas. Como boliche era un centro social donde se reunían las clases medias y humildes principalmente para conversar e informarse mientras consumían bebidas con y sin alcohol. También se jugaba a los naipes y se disfrutaban espectáculos musicales y bailables de pequeña escala. Era el único lugar donde las personas sin vínculos sociales podían escapar, en horarios no laborables o feriados, del tedio o la soledad de la vida pueblerina. Rafael Antonio de la Fuente logró transformarla de comercio sólo minorista a mayorista de algunas mercaderías para otras ciudades cercanas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio de la Fuente también actuó honorariamente, ya desde la institucionalidad uruguaya, como Alcalde Ordinario, principal jerarquía judicial y electoral en Maldonado, electo año a año en forma sucesiva y consecutiva entre 1845 y 1853, por los ciudadanos del departamento, contando con el apoyo de Lavalleja desde su regreso en 1845 hasta su muerte. Le tenía especial cariño a este cargo, no sólo por ser el único vestigio federal firme que quedó finalmente al comenzar la vida institucional del Uruguay, sino que había sido creado a instancias de la visión federal que Lavalleja compartía con Artigas en diciembre de 1827. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De Rafael Antonio, sus descendientes conservan un documento del Cabildo fernandino de 1820, facultándolo a regentear una Pulpería. También un cuadrito conteniendo la definición de Justicia, como Virtud Cardinal: “Dad a cada uno lo que se merece”, y al pie muchas firmas de ciudadanos agradeciéndole su probidad y rectitud luego de ejercer durante varios años como Alcalde Ordinario de Maldonado, siendo reelecto año a año, entre 1845 y 1853.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Rafael Antonio de la Fuente, hijo de Antonio Jesús y Josefa Revillo, nació en Maldonado en 1802. Actuaron como padrinos de bautismo Felipe Cabañez y Antonia Huertas. La participación de Rafael Antonio en el desarrollo de Maldonado, desde diversos cargos públicos, fue importante, abarcando además un extenso período de cincuenta años, considerando que desde 1825 empieza a tomar parte en dicha actividad hasta 1875, fecha en que falleció. Integró la Sala Capitular o Cabildo de Maldonado en 1826; fue Alcalde ordinario de esta ciudad por un período que abarca aproximadamente de 1845 a 1853; también se desempeñó como Recaudador de Contribución directa; y fue integrante de la Junta Económico- Administrativa. En los Registros cívicos y padrones diversos en los que se ha encontrado su nombre, siempre figura como comerciante. Contrajo matrimonio en San Carlos en 1825 con Francisca Benigna Ferreirós, natural de San Carlos, hija de José Ferreirós natural de Santiago y de Inés de Silva natural de San Carlos”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Diccionario biográfico de la ciudad de Maldonado (1755-1900), María A. Díaz de Guerra, 1974&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''La vida de Rafael Antonio de la Fuente Revillo novelada por Reynaldo de la Fuente Ortiz:'''&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio era un niño pequeño en un tiempo de cambios, de invasiones y de revolución. Sus primeros recuerdos brumosos eran de incertidumbre y ansiedad a su alrededor. Sus primeras imágenes le transmitían cierta zozobra por el inmediato murmullo, el correteo, y el vigoroso accionar de algunos hombres luego de que el vigía de la torre rompía el silencio con un grito que nada le decía pero que más tarde comprendió se asociaba al avistaje de ballenas en la bahía de Maldonado. También por la inquietante actividad militar que percibía, sobre todo aquellos días de miedo, de febril movimiento armado a su alrededor, en que recordaba a su madre llegar a la casa muy angustiada, vociferando órdenes a la servidumbre, para luego agarrarlo con fuerza de la mano con el rostro demacrado y mascullando: “Se vienen los ingleses, el enemigo ya está cerca, tenemos que apurarnos, hay que huir hacia San Carlos”. Recordaba la larga caravana de personas de todas las edades, apresurando el paso, a pie, a caballo o sobre carretas, alejándose de la ciudad mientras ya comenzaban a sentirse los primeros estruendos, las primeras descargas de cañones, y mosquetes.  Cuando se fueron los ingleses la ciudad quedó silenciosa. Cuando más tarde llegó la temporada de la caza de la ballena, siguió silenciosa, los invasores habían destruido todas las instalaciones y embarcaciones de la Real Compañía Marítima Española que las cazaba e industrializaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1808 cuando ya tenía seis años, le nació una hermanita a quien llamaron Eladia Joaquina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio disfrutaba mucho de caminar hacia el mar y de observar el movimiento del muelle portuario, al que arribaban falúas de distintos buques fondeados en la bahía, para descargar y cargar mercadería. La mayoría provenían de Buenos Aires, pero también fondeaban algunos originarios de España y de Montevideo. Un día cuando tenía 7 años, un amigo mayor le habló por primera vez de contrabando de productos de origen inglés. Le costaría mucho comprender que era aquello.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año 1810, con 8 años, se sintió muy orgulloso de su padre y de su protagonismo como alcalde de 1er voto de Maldonado. A partir de fines de mayo, muchos festejaron, luego se habló mucho de reuniones en el cabildo y finalmente un día de julio la plaza se colmó de vecinos que estaban de fiesta y que coreaban arengas de una revolución, llamada de Mayo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1811 comenzaron a hablarle mucho de Artigas, de la revolución contra los españoles que encabezaba, y casi todas las personas mayores de Maldonado hablaban de él como de alguien que conocían porque había comenzado en Maldonado su carrera militar. Antes de fin de año la novedad fue la primera invasión portuguesa y Rafael Antonio comenzó a escuchar asiduamente esa lengua al tiempo que algunos buques provenientes de Brasil comenzaron a fondear en la bahía. En algún momento de 1812 los portugueses se marcharon y año tras año se siguió hablando mucho de Artigas y de sus ideas, hasta que en 1815 muchos estaban felices porque sus fuerzas habían entrado a Montevideo, y era el dueño de la patria oriental.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero la felicidad duró poco, en noviembre de 1816 los portugueses invadieron Maldonado por segunda vez y luego de parlamentar con Francisco Aguilar, pusieron su bandera en la torre del vigía y antes de partir hacia Montevideo dejaron un numeroso destacamento militar en la isla de Gorriti.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de ese momento la vida de sus padres que eran comerciantes se tornó difícil, Rafael Antonio ya con 15 años trataba de ayudar, pero comprendía el conflicto de intereses que se había instaurado entre los comandantes militares que respondían a Artigas y prohibían a los comerciantes locales proveer al enemigo portugués de artículos de primera necesidad, y los comerciantes que tenían el conflicto ético de obedecer aún a costa de ir a la ruina, o de no hacerlo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente la suerte estaba echada, Artigas sufre en enero de 1820 una derrota definitiva en la batalla de Tacuarembó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en 1820 Rafael pudo lograr un permiso para poner su propia pulpería. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquel triste 15 de junio de 1821 en que su padre, Antonio Jesús, precursor del ideal de mayo en la Banda Oriental, falleció inesperadamente en trágico accidente, Rafael Antonio, su hijo primogénito, y su madre Marijó Revillo de de la Fuente, se abrazaron muy fuerte y entre lágrimas se prometieron seguir adelante y no bajar nunca los brazos. Estaban cumpliendo con el mandato que Antonio, en una tarde premonitoria del tardío verano pasado, les había hecho jurar para el caso que faltase. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El escenario principal para ser fieles a su juramento tenía como epicentro la lucha por cuidar los negocios de la familia, que al tiempo decidieron unificar en una sola pulpería.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús, dueño de una sabia visión prospectiva del futuro de la banda oriental, ahora provincia Cisplatina, los había instruido en el sentido de concentrar sus esfuerzos en una actividad social y económicamente importante como lo era la de pulpero, para tratar de progresar y servir a la comunidad fernandina, sin caer en la tentación de abrazarse a oscuras pasiones político partidarias que los haría perder la autonomía personal y ciudadana que salvaguarda el derecho de no renunciar nunca, ante cualquier encrucijada, a la capacidad de actuar dentro de lo posible, según los dictados del libre pensamiento crítico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La pulpería como institución era una herencia de la época de la colonia, y constituía un espacio multifuncional. Era un lugar público de reunión, y cumplía el rol social que más adelante llenarían los clubes sociales o los boliches. Permitían adquirir mercaderías y cumplían en forma rudimentaria la función de auxilio y custodia de efectivo y valores de lo que hoy es un banco. Allí se reunían los hombres después del trabajo, en los días de asueto, para matar el aburrimiento y la soledad de la vida aldeana. En ese lugar, la gente podía conocerse y frecuentarse mientras se tomaba un trago o jugaba a los naipes. También era un centro de información dónde se difundían noticias y se corrían rumores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como anfitriones, gestores, intermediarios, proveedores y confidentes, Rafael Antonio y Marijó construyeron un ámbito dónde naturalmente se tejían relaciones, y se trataban personas de todos los pelos. Rafael Antonio trabajaba normalmente en la gestión de la primera línea de atención, con el auxilio de empleados, en tanto Marijó, cuidando su condición femenina, lo hacía en la trastienda, manejando la contabilidad que Antonio Jesús le había enseñado, o atendiendo damas amigas, sin perjuicio de supervisarlo todo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierto día Don José Ferreirós, un honrado gallego oriundo de Santiago de Compostela, talabartero de profesión, que vivía en San Carlos y a quien Rafael compraba artículos de talabartería para su pulpería, pidió para hablar con él. Una vez reunidos José que tenía buena relación con Rafael, le dijo que quería ampliar el giro de su talabartería carolina, incorporando otros artículos importados que Rafael vendía para ampliar su negocio y ocupar a su familia pues no quería holgazanes en su casa. Como Rafael confiaba en José, no tardaron en ponerse de acuerdo en los términos del nuevo negocio que los vincularía aún más. La sociedad sirvió para que José y el joven Rafael se conociesen mejor a medida que el negocio prosperaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las visitas a San Carlos Rafael comenzó a tratar a Francisca, hija mayor de José, y a Inés, su madre. Francisca al principio le pareció algo distante, pero había algo en ella que lo atraía. Un sábado coincidieron en una fiesta en San Carlos y Rafael no desaprovechó la oportunidad para hablarle y dedicarle todo el tiempo posible. Cuando ya se le estaban acabando las excusas para seguirla abordando en medio de todos los asistentes, apareció de pronto Doña Inés pidiéndoles que la acompañaran hasta su casa pues estaba indispuesta y Don José estaba en Montevideo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando a la mañana siguiente Rafael volvió, atando al cercano palenque su caballo cansado, con la excusa de interesarse por la salud de Doña Inés, Don José acababa de regresar de Montevideo y lo invitó a tomar unos mates. Mientras ambos hombres hablaban de negocios, Francisca se apareció con unos pastelitos recién hechos, y los acompañó por un rato. Al despedirse, Don José y Rafael no necesitaron intercambiar palabra alguna para saber que de allí en más su relación tenía un motivo categórico para perdurar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En noviembre de 1825 Francisca y Rafael Antonio se casaron enamorados y felices en la iglesia matriz San Carlos Borromeo rodeados por sus familias y muchos amigos de San Carlos y Maldonado.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1826 Rafael Antonio pasa a integrar el cabildo de Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio de la Fuente falleció viudo en 1875.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===RAFAEL FRANCISCO DE LA FUENTE===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Maldonado, sobre calle Ituzaingó, esquina calle Rocha, se levantaba la casa que fuera propiedad de los malogrados esposos Rafael Francisco de la Fuente y María Viera. Seguía el estilo de la arquitectura doméstica española, vigente desde el siglo XVI: fachada de paredes gruesas y blancas, una sólida puerta principal, custodiada por balcones laterales a uno y otro lado. Una vez transpuesta la entrada, se accedía al zaguán que terminaba en un gran patio. Además del escritorio y la habitación del frente que daban a los balcones, el resto de los ambientes que salían al patio, tenían aberturas a un gran jardín en el ala izquierda y fondo de la casa. Su apariencia desnudaba un mantenimiento descuidado, producto de sus escasos residentes y de que la prosperidad de la familia había llegado menguada a Rafael Francisco, militar y maestro, uno de los doce hijos de Rafael Antonio de la Fuente Revillo, personaje que había combinado un alto cargo judicial con una próspera pulpería.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El año de 1866 fue histórico para Rafael Francisco, ya que contrajo matrimonio y a principios de diciembre luego de cumplir con las exigencias generales del concurso y rendir un examen, fue acreditado como Maestro. Al año siguiente comenzó sus actividades dictando clases matutinas en San Carlos y por la tarde en Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Francisco y María tuvieron la dicha en 1867 de ver nacer a la primera de sus seis hijos: maría, Ercilia, Ramona, Dolores, Rosa y Rafael Wenceslao.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una madrugada de mediados de mayo de 1870 partió sobre el lomo de su tordillo plateado en procura de integrarse a las tropas de Timoteo Aparicio.  El 28 de mayo participó en Minas del combate de Espuelitas donde resultó herido de varios sablazos. Cuando diez días después volvió a Maldonado, debió permanecer un tiempo inactivo para recuperase de la fractura de ambos huesos del antebrazo izquierdo y de una herida en la región abdominal.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Don Tomás Gomensoro sucede a Lorenzo Batlle y se concluye la guerra con la firma en Montevideo el 6 de abril de 1872 de un tratado de paz que concede a los blancos la jefatura política de cuatro departamentos, se reparan las carreras militares de muchos blancos que no habían acompañado el ciclo de gobierno totalmente colorado a lo largo y ancho del país luego del golpe de estado de Flores (1865). Entre los beneficiados por este tratado de paz de abril estaba el Teniente 2do Rafael Francisco de la Fuente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1876 -con el primer proceso de modernización del estado uruguayo de 1876 a 1886, seguido por un segundo de 1886 a 1903, y redondeado por un tercero de 1903 a 1916- Rafael es llamado a participar en el ordenamiento fiscal en Maldonado al ser designado Revisor de Patentes de Giro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1877 se inaugurará en Maldonado la escuela de varones José Pedro Ramírez, donada por quien destinó sus dietas de diputado al departamento que lo había honrado llevándolo a la Asamblea Legislativa. La única condición que pone Ramírez, también integrante de la Sociedad de Amigos de la Educación Popular, es que allí se aplique el mismo método de enseñanza de la escuela Elbio Fernández de Montevideo. Rafael participó un año como maestro de esta prestigiosa escuela, familiarizándose con todas sus nuevas técnicas y procedimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando en 1974 nació su hija Rosa, Rafael le pidió a su hermana Claudina de la Fuente que fuese su madrina. Ya adulta Rosa sería Maestra, soltera y dirigiría una escuela rural. En 1878 Claudina de la Fuente era ayudante titular de la preceptora María Mirabal de Gómez, en la escuela de 1er grado de Maldonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 5 de junio de 1879, Rafael fundó como Director una escuela particular de Maldonado. Habiendo estudiado el sistema de la [[Escuela_Ramírez_de_Maldonado|escuela Ramírez]] se proponía dirigir una escuela pequeña pero que maximizase las horas de enseñanza individual de los educandos, limitando lo máximo posible la enseñanza simultánea, que enseña conjuntamente a todos los niños de la misma clase. Con esto esperaba cumplir con el máximo nivel de excelencia en la educación que recomendaba Varela en “La educación del pueblo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posteriormente Rafael Francisco apoyará los temas educativos desde la junta económico-administrativa de Maldonado, hasta su temprano fallecimiento el día 10 de junio de 1887, víctima de una insuficiencia cardíaca a los 48 años. Estrujada por la congoja, su amada María con quien había formado una linda familia de 5 hijos, lo sobrevivió sólo un año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consciente de la precariedad de su salud, demostró ser un hombre de profunda sensibilidad que había priorizado siempre las necesidades de su familia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se fué abrigando un íntimo orgullo por las dos honrosas profesiones que había desempeñado con gran entrega personal: la de militar y la de maestro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De Rafael Francisco, sus descendientes conservan su sable de Oficial de Infantería del Ejército Nacional, y su diploma de Maestro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Rafael Francisco de la Fuente, hijo de Rafael Antonio y Francisca Ferreyros, nació en Maldonado en 1838. Se casó en 1866 – a los 28 años de edad- con María Viera. Fue militar y maestro. En abril de 1876 fue nombrado Revisador de Patentes de Giro. En el Registro Cívico de 1856 figura con 20 años, soltero, comerciante. En el Registro de 1876 aparece con 38 años, casado, profesión militar, vecino de esta ciudad. También integró la Junta Económico Administrativa. Murió en 1887 a los 48 años”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Diccionario biográfico de la ciudad de Maldonado (1755-1900), María A. Díaz de Guerra, 1974&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Viaje en diligencia===&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Francisco de la Fuente no tardó en dirigirse a la calle Uruguay al 25 dónde estaba la agencia de diligencias Del Comercio, en procura de un boleto para Maldonado. Pudo con suerte conseguirlo, en un coche de “La Carolina” para el martes 7 de marzo, siempre y cuando viajase en el pescante junto al mayoral. Después vería cómo hacer el corto trecho hasta Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de pasar ansioso varios días sin saber que hacer, el día de la partida llegó y ligero de equipaje se presentó en la estación de diligencias. Allí, a las 4 y 10 de la mañana, se reunió con los otros pasajeros, tres caballeros, cuatro damas y un muchachón, que reunidos en círculo conversaban con el mayoral. Una vez acondicionado el equipaje más pesado sobre la vaca, se ubicaron en sus lugares lo mejor que pudieron, mientras mayoral y cuarteador ajustaban detalles del recorrido. Poco después la caballada se puso en marcha.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A su lado viajaba Don Giuseppe, el mayoral, un italiano cuarentón de voz gruesa y gestos ceremoniosos que manejaba con destreza las riendas de los cuatro caballos traseros, mientras que abriendo el camino y controlando a los caballos delanteros o “boleros” que no llevaban rienda iba Rogelio, el cuarteador, un morocho fuerte y ágil, de tez muy bronceada y párpados hinchados que empequeñecían dos pupilas, casi ocultas en la profundidad de sus cuencas, que tenía la responsabilidad de conducir la diligencia por el camino más transitable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de rebasado el ejido, y como el terreno estaba seco, la diligencia tomó un tranco más monótono, alterado sólo por algún aviso del cuarteador, alertando tempranamente los obstáculos del camino, hasta que el anuncio de la primera posta en Pando, donde aprovecharían para almorzar, sorprendió a Rafael, que había perdido la noción del tiempo transcurrido. Una hora después retomaron la marcha.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael y Giuseppe, cada uno muy concentrado en lo suyo, sólo compartían el mate que Rafael religiosamente se encargaba de cebarle a su conductor. El maquinal cumplimiento con esa rutina no impedía que a Rafael por momentos se le apretase el pecho cuando se le cruzaba una sensación de incertidumbre por alejarse definitivamente de algo que había reglado su existencia por años. Sin embargo, la presión cesaba cuando evocaba la vida de un personaje admirado como José Hernández. El también abandonó tempranamente la carrera militar reflexionó, mientras se esforzaba por contener la ira al recordar que José y su hermano Rafael salvaron milagrosamente la vida en la batalla de la Cañada de Gómez, dónde fuerzas de la Confederación Argentina sufrieron el ataque sorpresivo de las tropas bonaerenses que respondían a Mitre, y Venancio Flores había hecho degollar a trescientos de sus camaradas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el ir y venir de sus pensamientos, asociados a situaciones que el aire puro del campo ayudaba a revivir, de pronto hinchó su pecho, preso de un vivo entusiasmo al concluir, que acababa de tomar una decisión importante, desafiando al poder establecido. Cuanto valoro se repetía, la fidelidad al impulso de mis pasiones, de otra manera sería esclavo del quietismo y la inacción de los que se rinden al precepto de ser razonables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De ahora en más, se dijo, seré libre de actuar de acuerdo a mis sentimientos y convicciones personales, y lo que venga sabré manejarlo, gracias al temple y la capacidad de resistencia que le debo a mi formación militar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era noche cerrada cuando llegaron a orillas del arroyo Solís Grande para cenar y pasar la noche en los incómodos catres de la posada. Suerte que los viajeros expertos como él, sabían hacer más mullidos aquellos improvisados lechos, con útiles cojines de lana que siempre llevaban consigo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la mañana siguiente luego de desayunar una taza de achicoria acompañada por una galleta, siguieron las indicaciones del mayoral para pacientemente realizar en balsa el transporte de diligencia, pasajeros y caballos recién repostados, al otro lado del arroyo. Luego del cruce, Rafael ocupó su sitio, y a poco de comenzada la marcha comenzó a sentir una suerte de éxtasis mientras contemplaba aquel paisaje tan familiar, que ya comenzaba a desnudar la magnificencia de las sierras. Lentamente se abandonó al disfrute de los sonidos, los olores del campo que aún conservaba rastros del rocío, y la ya ascendente tibieza del sol esteño, algo atenuado por lo tardío del verano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De pronto surgió un respetable promontorio en el camino y la diligencia, atenta a las señas del cuarteador, debió detenerse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El vozarrón del mayoral lo volvió a la realidad avisando que una de las señoras se sentía mal y por tanto detendría la diligencia por quince minutos mientras la asistían. Dos horas después de retomar el camino, se detuvieron en una posada en El Sauce para almorzar y repostar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al rato de dejar El Sauce, la diligencia enfiló por el camino del abra de Perdomo, salvando la altura de las serranías donde el paisaje era subyugante para luego volver a limpias cuchillas hasta llegar muy próximos a San Carlos a un largo y polvoriento camino de barro. Rafael tomó conciencia que éste era el último tramo antes de llegar a la ciudad carolina para cenar y pasar la noche.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al llegar a San Carlos la diligencia hizo la clásica vuelta de la plaza frente a la blanca iglesia y poco después ingresaba en el patio de diligencias ubicado al fondo del hotel ubicado en una esquina muy próxima de la iglesia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la mañana siguiente luego de desayunar, la diligencia recorrió rauda la escasa distancia entre San Carlos y Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===RAFAEL WENCESLAO DE LA FUENTE===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Wenceslao de la Fuente tenía cuatro años cuando falleció su padre y cinco cuando su madre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta cumplir los 18 años, Rafael Wenceslao concentró su tiempo y atención, en todo aquello que el Maldonado de entonces aproximó a su paso: sus estudios en la prestigiosa Escuela Ramírez, sus escapadas al campo con amigos, para de paso involucrarse en tareas rurales como la cosecha de frutas, el arriado del ganado, el ordeñe de vacas en un tambo, o la cura de ovinos enfermos. También el disfrute de las temporadas de verano en el balneario fernandino de Las Delicias, pescando pejerreyes en el viejo muelle, alargando las tertulias con amigos bajo el porche del frente o el parral del fondo de alguna casa solariega, luego de haber disfrutado de baños de mar, o de la contemplación del crepúsculo vespertino con la mirada fija en el horizonte, y el pensamiento también fijo en alguna mujer que lo atraía.&lt;br /&gt;
  &lt;br /&gt;
Muy joven ya había comprobado su aptitud para los negocios y las actividades empresariales, pero como sus recursos económicos escaseaban pronto comprendió que debía formarse en una organización que le ofreciese la seguridad de un sueldo y la posibilidad de aprender y comenzó a estudiar para ingresar al Banco de la República. El día 8 de enero de 1903 se le informa que el Directorio del Banco de la República en sesión del día de la fecha lo ha nombrado Auxiliar de la sucursal Maldonado con una asignación mensual de 25 pesos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el verano de 1906, con los ecos de la terminada revolución ya distantes, la concurrencia rioplatense retoma el gusto de disfrutar del verano esteño cuando Punta del Este todavía se llamaba Villa Ituzaingó. Rafael había sido transferido recientemente a la sección Sucursales de la Casa Central del Banco República en Montevideo, y sólo contó con 10 días de vacaciones para descansar en Maldonado. Durante esos días disfrutó de concurrir dos veces a las reuniones bailables del hotel de Risso dónde comenzó a aficionarse al tango.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De regreso en Montevideo pronto sintió la pequeñez de su Maldonado natal frente a esta gran ciudad que ya tenía más de 300.000 habitantes, y ya se hacía sentir la importante presencia de inmigrantes europeos, españoles e italianos principalmente, al tiempo que se desarrollaban nuevos barrios como Pocitos, Cordón, Prado, Cerro y Villa Colón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El año1907 trajo los tranvías electrificados con líneas de la Aduana a Pocitos, de la Aduana a la actual calle Pablo de María, y de la Aduana al Paso del Molino que agilitó notoriamente los servicios de transporte público.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael disfrutó de concurrir a cafés y confiterías de la época como el Café Británico en Plaza Independencia donde hoy está la Torre Ejecutiva, o la confitería del Telégrafo en 25 de Mayo donde hoy está el edificio de la Junta departamental de Montevideo, pero su lugar preferido era el café Polo Bamba de Severino San Román en plaza Independencia esquina Ciudadela donde la gente que más frecuentaba como comerciantes, financistas, profesionales y bancarios se ubicaban en el centro del local en tanto a los costados estaban en el sector norte los intelectuales y en el sector sur los políticos. Por allí trataba de pasar cada mañana temprano antes de encaminarse al Banco a ponerse al día de las noticias al comienzo de la jornada, y disfrutar de la bonhomía de su dueño.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siempre que podía disfrutaba fuera del horario de trabajo del Montevideo optimista y progresista de la Belle Epoque montevideana, con las plazas Constitución y Zabala resplandecientes, la plaza Independencia ampliada, y la magnificencia de los salones del club Uruguay y el palacio Taranco. Los fines de semana que permanecía en Montevideo se reunía con amigos en el parque Urbano –actual parque Rodó- o en algún bar de Pocitos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1910 luego de ganarse el aprecio y respeto de sus superiores -en un tiempo de alta profesionalidad del Banco República dónde se hacía expreso énfasis de que las consideraciones políticas no debían pesar y los funcionarios habían de ganarse los ascensos estrictamente por sus méritos y aptitudes personales- Rafael logra su primer ascenso gerencial siendo destinado a cargo de la sucursal en la ciudad de Guadalupe -actual ciudad de Canelones-.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A poco de asumir, Rafael visitó su iglesia matriz que honra a Nuestra Señora de Guadalupe, cuya construcción fue dispuesta por Artigas en 1816, asociada a la creación del departamento de Canelones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el verano de 1912 poco después de asumir como gerente en la sucursal de San Carlos, Rafael conoció en Maldonado a Renée, hija mayor del Dr. Edye. Él tenía veintiocho años y ella diecisiete.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La personalidad de Rafael pronto la enamoró. Aquel hombre, orientado desde los seis años por la generosa asistencia de sus hermanas, desde pequeño desarrolló en contrapartida el compulsivo deber, que a veces lo hacía sufrir, de no resignar su papel de único hermano varón.  Su perfil protector y patriarcal pronto se sintió muy cómodo con aquella señorita preparada para el matrimonio, pura y obediente, que dominaba los quehaceres hogareños y hablaba un perfecto inglés.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No demoró demasiado Rafael en hablar con su futuro suegro para formalizar su interés en su hija al tiempo de demostrarle que una vez casada podría brindarle una vida similar a la que estaba acostumbrada.&lt;br /&gt;
Luego de autorizado a cortejarla, Rafael mientras desarrollaba una intensa actividad para financiar proyectos viables en la querida ciudad carolina, la veía los fines de semana, y los domingos a partir de la primavera concurrían juntos a las clásicas retretas en que la banda de la ciudad de Maldonado ofrecía conciertos. A Rafael le encantaba la habanera La Paloma del compositor español Sebastián Iradier, y de tanto en tanto se las arreglaba para que la banda la ejecutara. Mientras paseaba por la plaza con Renée le hablaba de la historia de Cuba y de cuanto había querido España esa isla por la que los galeones cargados de oro y plata hacían siempre escala antes de regresar a Sevilla o a Cádiz. También le contaba leyendas asociadas a esa habanera, como la de la paloma blanca que abandonaba un buque que se hundía e iba al encuentro de la prometida de un desaparecido marino a recordarle la última canción que le había cantado: si a tu ventana llega una paloma, trátala con cariño que es mi persona, o la del marinero español que bebía triste en una taberna y al tiempo que escuchaba la melodía recordaba a su amada que había quedado en Cuba, y nunca más vería porque Cuba ya no pertenecía a España.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posteriormente Rafael fue destinado un año a Nico Pérez dónde la comunicación fue principalmente epistolar. En esta localidad Rafael trabajó duramente para restablecer la confianza de muchos productores, pues aún subsistía la desconfianza en una localidad que había sido sede de la protesta armada del partido nacional acaudillado por Aparicio Saravia en 1903, prolegómeno de la revolución de 1904, y un posterior levantamiento blanco en 1910. Luego retornó a San Carlos y la pareja se reencontró con la posibilidad de amenas tertulias que confirmaron, ante la certeza de una excelente relación, la necesidad de planificar la futura boda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al iniciarse 1915 Rafael conoció que habría de ser trasladado a Rocha con el objetivo de inaugurar y desarrollar en esa ciudad un ambicioso plan de negocios previsto para ese departamento por las autoridades del Banco. Cuando viajó en abril a Rocha para hacerse cargo de la gerencia de un hermosísimo edificio recién inaugurado por la saliente presidencia en marzo de Batlle y Ordoñez, que incluía en su estructura la vivienda privada del gerente, Rafael ya había fijado con Renée la fecha de la boda en Maldonado para el 27 de setiembre de 1915.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael luego de cumplir con un brillante ciclo gerencial fuera de Montevideo que comenzó en 1910 en la sucursal de Guadalupe -desde 1916 ciudad de Canelones-, siguió en 1912 en San Carlos, en 1913 partió por un año a Nico Pérez para volver nuevamente a San Carlos por un año más. En abril de 2015 ya estaba a cargo de la sucursal de Rocha en la que permaneció hasta abril de 1921 en que fue destinado a la Gerencia de Maldonado, su ciudad natal. En Rocha nacieron sus hijos Renée y Rafael, en 1916 y 1919 respectivamente. En Maldonado nació en 1922 su hijo Ruben. Posteriormente en 1924 su hijo Ricardo y en 1926 su hija Raquel ya en Montevideo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A mediados de la década del veinte fue transferido a Montevideo donde se desempeñó en la Casa Central del Banco.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1932 alquiló en el Palacio Salvo el escritorio 615, dónde comenzó a atender en sus horarios libres al pequeño círculo de amigos y contactos que necesitaban asesoramiento para que sus ahorros no se depreciasen.&lt;br /&gt;
Paralelamente en sus pagos esteños se decidió a emplear sus ahorros para construir en un terreno de su propiedad en el barrio la Pastora, una casa que le había diseñado su incondicional amigo el arquitecto Julio Villamajó en el solar donde actualmente está emplazado el edificio Millenium sobre la costanera, y compartiendo esquina con la manzana del hotel Conrad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1933 Rafael comenzó a participar de periódicas reuniones clandestinas tendientes a llegar a un levantamiento armado que hiciese caer la dictadura de Gabriel Terra. Su actitud valiente y jugada a sus convicciones cívicas no le trajeron pocos problemas durante esos años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El día 27 de enero de 1935 Rafael es capturado por fuerzas gubernamentales junto a  soldados ciudadanos de Minas, Nico Pérez y Batlle y Ordoñez, que se habían concentrado en un lugar no determinado sobre la cuchilla grande en el departamento de Lavalleja. La emboscada fue tan bien planificada que seguramente alguien había hecho llegar información muy precisa a las fuerzas policiales y militares afines a Terra. Luego de ser encarcelados, e interrogados, algunos de ellos acompañaron a Rafael al presidio político de la isla de Flores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A lo largo de 1936 luego de salir de la cárcel ubicada en barracones muy próximos al emplazamiento del faro de la isla de Flores, y ya separado por razones políticas de sus funciones en el Banco de la República, Rafael se dedicó a organizar sus actividades privadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sensibilidad cívica de Rafael, de la que nunca se apartaría, le habían dejado la satisfacción del deber cumplido, pero sus ahorros se esfumaron y había contraído algunas deudas. Eso, más el imperativo de ayudar a su familia, que vaya si lo necesitaba, lo imponía en la obligación de lanzarse de lleno a los negocios en procura de una rentabilidad que no tenía. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se orientó en dos direcciones: por un lado retornó a su  función de asesor de inversiones en su oficina del Palacio Salvo, tarea que era un sencillo traslado a otra esfera, de algo que parcialmente había hecho en su larga trayectoria gerencial bancaria.  Por otro lado, se decidió a afinar puntería en algo muy premeditado: la realización de inversiones inmuebles en sus pagos de Maldonado y Punta del Este, y su posterior reventa luego de haberlas acondicionado para cumplir con el sueño de futuros veraneantes de Punta del Este, una estrella balnearia de creciente valorización y garantizado prestigio internacional. Comenzó esta actividad, vendiendo a muy buen precio su casa de la Pastora, en la que había vivido con su familia desde 1933, mudándose a la ciudad de Maldonado a la calle 18 de julio entre Florida e Ituzaingó, dónde estimó que dada su condición de opositor del gobierno de Terra, su familia estaría más protegida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para 1937, Rafael ya tenía muy activas sus dos actividades y las manejaba en paralelo gracias, entre otras cosas, a las excelentes comunicaciones de ferrocarril entre Montevideo, Maldonado y Punta del Este. Desde allí comenzó adquiriendo tierras y parcelando sobre la parada 11 de la Playa Mansa en la zona llamada “El Grillo”, y luego vendiendo los terrenos principalmente entre amigos, bancarios, y compañeros del Banco de la República.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre 1937 y 1943, Rafael concretó dos importantes adquisiciones de tierra de creciente valoración, en áreas contiguas del Rincón de San Rafael, que totalizaban más de 10 hectáreas a la altura de la Parada 23 de la Playa Brava, y que le permitieron el 25 de abril de 1946 tener listo el plano de un ambicioso proyecto de fraccionamiento de 150 solares que decidió bautizar como “Rincón del Indio”. El Agrimensor Julio Cerviño, que había trabajado también en el barrio El Médano junto a Laureano Alonsopérez, fue el responsable técnico del fraccionamiento, y simpatizó inmediatamente con Rafael. Su longeva esposa Orfila Torres de Cerviño nunca olvidó la oportunidad en que posteriormente concurrieron a la fiesta de inauguración de la muy remozada residencia de [[El Peñasco]].  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fines de 1944 Rafael alquiló en la península una casa de dos plantas sobre la calle Gorlero entre las calles 19 y 21 dónde podía en los ambientes del frente tener su oficina inmobiliaria, reservando para la familia la planta alta, la parte trasera y un amplio fondo con buena vista al puerto y la playa adjunta, actualmente inexistente, de Punta del Este. Viviendo allí realizó la compra de El Peñasco a la sucesión de Maximiliano Seijo en 1945, desde donde desarrolló una fecunda actuación emprendedora y posteriormente controlaría también el avance de la cuidadosa reforma de su residencia, al tiempo que encaraba el plantío de olivos en un largo sector del campo que lindaba con la ruta 39. Encariñado con esta propiedad, continuó embelleciéndola hasta mudarse allí en 1948 con su familia.&lt;br /&gt;
Rafael vivió los últimos cuatro años de su vida en su residencia de El Peñasco.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue determinante la compra en 1945 de esta valiosa propiedad de 200 hectáreas cuyo casco reformó sustancialmente entre 1947 y 1948. “El Peñasco”, sobre ambos lados de la carretera -ruta 39- que une San Carlos con Maldonado, ribereña al arroyo Maldonado y coronada del otro lado por una sobria y cómoda residencia color terracota sobre el cerro de Doña Petrona.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante el tramo final de sus días, Rafael siguió de cerca la situación del país, continuó frecuentando a sus amigos, y tuvo tiempo para conocer a algunos nietos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cerca del final, cuando un accidente-cerebral-vascular lo obligó a la postración, no dejó de reconocerse afortunado por la venturosa época que le había tocado vivir. Luego de las tremendas revoluciones de 1897 y 1904 que le había tocado atestiguar cuando muy joven, posteriormente y luego de ingresar al Banco de la República había vivido la rica experiencia profesional de representar, principalmente en campaña, a una organización que en su tiempo fué manejada desde su cúpula y sus niveles gerenciales sólo por profesionales que objetivamente tuvieron la encomiable misión de ayudar con alentadoras herramientas de crédito, a que los ciudadanos mas trabajadores y tesoneros, hiciesen realidad sus soñados y viables proyectos productivos.  Pero Rafael supo con su cordialidad y seducción personal, darle un plus a todo aquello que era muy bueno de por sí, y cuando debía marcharse hacia otro destino profesional dentro de los muchos que desempeñó, los clientes y amigos que dejaba, le tributaban cálidas y sentidas despedidas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como ciudadano activo y perceptivo valoró los tiempos felices para el Uruguay que se vivieron entre 1918 y 1932, dónde el poder, el optimismo y la esperanza de una numerosa clase media logró el zenith del “Uruguay como país de cercanías”, que tan bien definió Carlos Real de Azúa. Luego se vivieron años de relativa inestabilidad económica pero la gente no había perdido la fé, y en la hora que le tocó morir el país comenzaba a experimentar con el primer Poder Ejecutivo colegiado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael se fué sin conocer la unificación electoral del partido nacional que se concretó recién en 1954.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una gran multitud de amigos lamentó y acompañó en silencio, la inevitable desaparición de un amigo de fierro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el suplemento dominical del diario El Dia de agosto de 1952, el profesor, museólogo e investigador de la historia de Maldonado Don Ramón Francisco Mazzoni escribió un recordatorio de Rafael, he aquí un extracto del mismo luego de acompañarlo a la hora de su fin:   &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Aquel cuadro me pareció reflejaba la vida de Rafael de la Fuente, fue un largo esfuerzo por alcanzar a formar un nido. Llenarlo de afectos; día a día acrecerlos afanosamente, con cuidado rodearlo de amistades sinceras, haciendo que su bondad apareciera de una pureza hidalga y patriarcal. Le acompañó a ratos la fortuna y muchas veces la adversidad. Nada se traslucía de esos cuadros de sombras en su semblante siempre sonriente. Sus raras condiciones de hombre de negocios y su rectitud moral fueron utilizadas por la institución bancaria del Estado. Un compañero supo recordarlo en el instante de la despedida, marcándolo con esa palabra tan conocida y cada hora menos usada: lealtad. Esbozar su biografía, es poner en cada línea esa palabra. Sería preciso recordar que de la Fuente fue un apellido sonoro y amado desde la iniciación de la vida fernandina. Las viejas paredes de su casa solariega recuerdan los episodios más culminantes de nuestro drama nacional, y a lo largo de la historia llenó siempre con honor los lugares más señalados.&lt;br /&gt;
Por eso, enunciar sus méritos sería una repetición secular de las virtudes de quienes en la vida le precedieron. Por mi parte, sé que tenía un espíritu que la lucha no había conseguido ensombrecer. Aún sabía sonreír a los amigos, aún su mano era firme en el saludo y tibia en la despedida”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de 1953, a un año de su fallecimiento, una multitud de amigos le rindió homenaje junto a su tumba en el cementerio de Maldonado, y le puso una placa recordatoria. Allí, en un acto pleno de autenticidad sin que ninguna formalidad obligase más que el sincero recuerdo de una persona que se había hecho querer, se dieron cita familiares, compañeros de profesión, correligionarios del partido nacional independiente que habían conocido su arrojo y su sacrificio en pro de los ideales democráticos, y amigos de aquí y de allá de todas las clases sociales. Algunos de toda la vida y otros más recientes, pero cada uno concurría para celebrar íntimamente el encuentro final con alguien, que les había hecho conocer ese raro ritual de hacer gratos y confiables los momentos plenos de la vida, cortos y escasos momentos no cuantificables, por lo rico y perdurable de todo regalo para el alma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Reynaldo de la Fuente&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Correo electrónico: delafuen1@gmail.com&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[De_la_Fuente,_Reynaldo|Volver al archivo de Reynaldo de la Fuente en el BHL.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:consultas.png|right|200px|link=mailto:BHL@iua.edu.uy]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:BHL-logo-200px.jpg|right|200px|link=http://bhl.org.uy]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Spazosviana</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://bhl.org.uy/index.php?title=Saga_de_una_familia_de_clase_media&amp;diff=18509</id>
		<title>Saga de una familia de clase media</title>
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				<updated>2026-05-20T13:53:35Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Spazosviana: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
[[Archivo:Saga-tapa-1.jpg|thumb|frame|right|600px|Tapa de la 1era edición. En la foto: Rafael Wenceslao de la Fuente Viera, Renée Olascuaga de la Fuente, Rafael de la Fuente Maffio, Renée Edye de de la Fuente, Roberto A. de la Fuente Ortiz (bebé), Reynaldo J. de la Fuente Ortiz. Foto tomada en el porche de recepción de la casa [[El_Peñasco|El Peñasco]].]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:Saga-tapa.jpg|thumb|frame|right|600px|Contratapa de la 1era edición.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==Extracto del libro de Reynaldo Jesús de la Fuente Ortiz==&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===ANTONIO JESÚS DE LA FUENTE===&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Regidor y Alcalde de Maldonado&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Marijó Revillo, al ser vecina nativa de Maldonado, dio a Antonio Jesús de la Fuente al desposarla la posibilidad de asumir los cargos de regidor y alcalde que tan honrosamente desempeñó. De no mediar esa circunstancia, por ser español de nacimiento no hubiera podido acceder a dichos cargos, según lo dispuesto por las leyes de Indias. Marijó también fue una mujer extraordinaria. Sobrevivió muchos años a su esposo y jugó un papel importantísimo para sus hijos por su carácter, su prestigio, su atención a la familia y su visión comercial. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1810 don Antonio Jesús de la Fuente, como Alcalde de Primer Voto, representante directo del rey de España en Maldonado, tomó la histórica decisión de liderar la primera patriada revolucionaria de la entonces Banda Oriental.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siguiendo la pauta del movimiento juntista desplegado en España e Hispano-América, ante la circunstancia de que el legítimo rey era prisionero de Napoleón, entendió que el poder era del rey porque el pueblo se lo daba, pero cuando el rey estaba impedido de ejercerlo, ese poder volvía al pueblo hasta que el rey regresara. Fiel a ese concepto, Antonio Jesús en la histórica reunión de los regidores del 4 de junio de 1810, impulsó y votó favorablemente primero –el voto no era democrático en los Cabildos de Indias, pues el Alcalde como representante del rey votaba primero- la moción de adherir a la revolución del 25 de mayo de 1810 en Buenos Aires, y como era de estilo el resto de los regidores acompañaron su posición. Posteriormente, una asamblea de ciudadanos en cabildo abierto reafirmó la decisión y Maldonado se transformó en la única ciudad oriental en plegarse casi inmediatamente a la revolución del 25 de mayo de 1810.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:FCapurro-1947-SFdeM-99.jpg|thumb|frame|right|600px|La ubicación de la primera casa - pulpería de Antonio Jesús de la Fuente (publicado en &amp;quot;San Fernando de Maldonado&amp;quot; de Fernando Capurro, 1947).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:FCapurro-1947-SFdeM-100.jpg|thumb|frame|right|600px|Fotografía de la primera casa - pulpería de Antonio Jesús de la Fuente, tomada en 1928 (publicada en &amp;quot;San Fernando de Maldonado&amp;quot; de Fernando Capurro, 1947).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:FCapurro-1947-SFdeM-101.jpg|thumb|frame|right|600px|Planta y fotografía de la puerta de entrada de la primera casa - pulpería de Antonio Jesús de la Fuente, tomada en 1928 (publicadas en &amp;quot;San Fernando de Maldonado&amp;quot; de Fernando Capurro, 1947).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Archivo:FCapurro-1947-SFdeM-102.jpg|thumb|frame|right|600px|Ventana a la calle y puerta interior de la primera casa - pulpería de Antonio Jesús de la Fuente, fotografías tomadas en 1928 (publicadas en &amp;quot;San Fernando de Maldonado&amp;quot; de Fernando Capurro, 1947).]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el ocaso político de Artigas, que nació a la vida pública en Maldonado, al ingresar como soldado al batallón de Blandengues que tenía como asiento el cuartel de dragones de esta ciudad, la familia de la Fuente siempre sintió su lucha como propia, y sobrellevó la derrota lo mejor posible.  Esto se debe a que el caudillo oriental continuó desde lo militar y lo político, el mismo propósito revolucionario que había liderado en tierra fernandina Antonio Jesús de la Fuente, apoyado por sus compañeros regidores y luego todo el pueblo en cabildo abierto del 3 de julio de 1810.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como la familia de la Fuente había hecho suya la devoción a la misma virgen del héroe, a la milagrosa y marinera virgen del Carmen, en cuyo honor el caudillo había nombrado Carmelo al pueblo que fundara sobre el arroyo de las Vacas, no escatimó invocarla para que su intercesión devolviese la libertad perdida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De Antonio Jesús, sus descendientes conservaron una vieira grabada con una cruz, anudada a un cordel que permitía colgarla al cuello, que aquel portó cuando hizo en calidad de peregrino, el camino espiritual e iniciático de Mondoñedo a Santiago de Compostela en Galicia, antes de viajar a Maldonado años después en 1794. También un grueso documento firmado por el Cnel. Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta de Mayo de 1810 en Buenos Aires, por haber conducido en forma entusiasta, como Alcalde de Primer Voto, al cabildo y al pueblo de Maldonado, a la inmediata adhesión a la histórica revolución del 25 de mayo de 1810.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Antonio Jesús de la Fuente tuvo participación importante en esta ciudad como integrante del Cabildo o Ayuntamiento. Fue alcalde de 1er Voto en 1810 y lideró a los vecinos de Maldonado para que esa ciudad fuese la única en adherir inmediatamente en la Banda Oriental, y antes de la revolución artiguista, a la Revolución de Mayo de 1810. Frente a la Plaza de Maldonado se recuerda en una placa de bronce, su nombre y el de sus compañeros regidores de 1810 donde actualmente es una dependencia policial, pero entonces era la Casa Capitular, en la que sesionaba el ayuntamiento en tiempos de la colonia.  Figura su nombre como uno de los firmantes de la “Exposición de los vecinos de Maldonado al Cabildo de Montevideo sobre la conducta de los ingleses” redactada en Maldonado el 24 de julio de 1807. Antonio Jesús murió en Maldonado en 1821 a los 50 años de edad. En cuanto a su esposa, Josefa Revillo que lo sobrevivió varios años, figura en las décadas del 20’ y del 30’ en variada documentación alquilando su casa al Cabildo, en calidad de propietaria, y a la primera Escuela de niñas que se crea en Maldonado en 1837”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Diccionario biográfico de la ciudad de Maldonado (1755-1900), María A. Díaz de Guerra, 1974&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Extracto de la historia de don Antonio Jesús de la Fuente y Montenegro novelada por Reynaldo de la Fuente Ortiz:'''&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús de la Fuente y Montenegro nació en la aldea de la Fuente del Lobo o Fonte do Lobo a más de 900 metros sobre el nivel del mar, que actualmente pertenece al municipio de Becerreá. Posteriormente para estar más próxima al río Navia, su familia se traslada al contiguo municipio de Los Nogales, o As Nogais. Ambos municipios se ubican en las sierras de los Ancares de la provincia de Lugo, en Galicia, España. Gracias a una presa situada en el río mencionado, su inquieta y laboriosa familia explotaba un molino de agua. También contaba con tres leguas de campo, con plantíos de centeno, y algo de trigo, actividad que alternaba además con la cría de animales de granja para el consumo propio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Vivian en distintas pallozas, comunicadas unas con otras, que servían para casa habitación, cuidado de los animales vacunos y depósito de alimentos. Las pallozas eran construcciones de planta circular u oval, de entre diez y veinte metros de diámetro, y con paredes de piedra y techos de forma cónica desarrollados con tallos de centeno, aptas para que sus ocupantes pudiesen resistir los crudos inviernos, incorporando dentro de ellas los medios mínimos de subsistencia. Contaban con un inmenso horno que les permitía preparar el popular pan de mixtura que utilizaba harina de centeno y de trigo para consumo propio y de varios vecinos.&lt;br /&gt;
José de la Fuente y María Montenegro, sus padres, eran un buen equipo para llevar adelante con energía y entrega todos sus emprendimientos, a pesar de ser muy distintos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
José era un hombre endurecido, muy trabajador y de pocas palabras. María era dulce pero muy firme de carácter, y poseía una cultura inusual para la Galicia del siglo XVIII donde el 95% de las mujeres eran analfabetas.Ella, además de atender sus obligaciones de madre y esposa era la responsable de llevar la administración de la casa y la elaboración de pan, atendiendo también la gestión de los cultivos de granos, la producción del molino y la posterior distribución de la harina. También se daba tiempo para atender la educación de sus dos hijos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Juan Bautista, el primogénito, fue siempre el preferido de su padre y futuro continuador de los emprendimientos de la familia según las reglas del mayorazgo imperante en Galicia en aquellos tiempos, donde el hijo mayor heredaba el usufructo de las tierras y otros recursos propiedad del Señorío o el Arcipreste del lugar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús tenía un destino más incierto, y eso, junto a una marcada afinidad de carácter, lo hacía el preferido de su madre que tenía una gran preocupación por su educación, como herramienta clave para defenderse en la vida. Al cumplir los 9 años Antonio leía y escribía y tenía predilección por los números, oficiando de secretario de su madre en los registros y los cálculos que requería el llevar la administración de los emprendimientos de la familia. Su madre le fomentaba esto último muy especialmente por ser ella misma una apasionada de la contabilidad y tener muy bien guardado un libro, verdadera reliquia de familia, perteneciente a su bisabuelo de origen sevillano que fue un experto en contabilidad. Se trataba del primer Tratado de Contabilidad aparecido en España a fines del siglo XVI y basado en los trabajos que casi un siglo antes había presentado en Italia el fraile franciscano Lucca Paccioli, el verdadero padre de la contabilidad moderna.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así discurría la activa niñez de Antonio, entre su casa, el molino que estaba a corta distancia, el pequeño pueblo capital de Los Nogales y la inmediatez de la vida rural, junto a una madre exigente y cercana, un padre distante y un hermano que no dejaba de ser buen compinche a la hora de los encuentros de familia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desconociendo el duro golpe que el destino le reservaba, la familia vivía en relativa armonía gracias a la formidable entrega de María para que todos se sintiesen atendidos y mimados de alguna forma.&lt;br /&gt;
Antonio Jesús acababa de cumplir los 13 años cuando al final del invierno de 1784 su madre repentinamente enfermó de una severa infección pulmonar y al cabo de un tiempo murió. Durante su enfermedad Antonio pasó todo el tiempo posible junto a ella. A media tarde del día antes de morir, María tuvo un momento de mucha lucidez y llamándolo a su lado le dirigió la última mirada de sus ojos profundos y sagaces, al tiempo que le decía: “quizás deba despedirme temporalmente de ti. Cuando me necesites y no me encuentres búscame en los ojos de la virgen de los ojos grandes y allí me encontrarás. No dudes en decirle a la virgen lo que quieras decirme a mí. En el antiguo arcón de mi padre encontrarás el viejo libro de contabilidad, unas monedas de oro y una imagen de la virgen, llévalo todo que es tuyo.” Luego le tomó la mano mientras Antonio la besaba acongojado y volvió a su letargo para morir al día siguiente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante el velatorio y posterior sepelio de su madre Antonio tuvo temprana conciencia de su soledad. Se había ido la única persona que realmente quería, que siempre lo estimulaba y sentía cercana. Sólo una persona lo confortó y le hizo olvidar por un momento la profunda tristeza que lo embargaba. Se trataba de su tío Alberto, único hermano de su madre, residente en las afueras de la ciudad de Lugo y que frecuentemente los visitaba. El tío Alberto, viudo y sin hijos, era su padrino de bautismo. Frisaba los 52 años y estaba a cargo de la explotación de un importante plantío de maíz. Era un hombre bueno y piadoso. Llegó al velatorio de madrugada y luego de los saludos de rigor se acercó a él y le dijo tiernamente:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Tu pérdida es infinita pues tu madre era una santa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguidamente le dijo tres cosas importantes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- Sin embargo, Dios nos pide cumplir con el designio por el cual nos dio la vida, superar nuestra tristeza y seguir adelante. Es en ese camino donde tu viejo padrino puede quizás serte de ayuda. No dudes en ir a verme siempre que necesites algo- le susurró al oído mientras le daba un largo abrazo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los días y semanas posteriores a la muerte de su madre, presentaron rápidamente a Antonio lo tremendo de su pérdida. La diligente ama que ayudaba a su madre en las tareas de la casa apenas reparaba en él ante la tremenda exigencia de atender la casa y cocinar para tres hombres taciturnos. Ana, una mujer joven y ambiciosa que ayudaba a su madre en la administración de las actividades de la familia, vio la oportunidad de cobrar protagonismo y comenzó a concentrar en ella todas las tareas sustituyendo lentamente a Antonio en aquellas pequeñas rutinas que su madre le asignaba, de relevamiento y consolidación diaria de novedades y cambios en los sembradíos y en la producción de harinas del molino de agua que molía granos propios y también aquellos suministrados por otras familias del lugar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A los cinco meses de la muerte de su madre Antonio ya se sentía totalmente ajeno a su familia. Su hermano totalmente dedicado a las tareas laborales junto a su padre, apenas reparaba en él. Su padre directamente lo ignoraba, y se rumoreaba que dedicaba a Ana mucho más tiempo del funcionalmente necesario. Fue allí cuando decidió ir a ver a su tío Alberto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pocos días después, aprovechó una carreta que extrañamente, dada la endémica escasez de este producto en la Galicia de entonces, transportaba en odres o sacos unos excedentes de harina del molino vendidos a una gran panadería de la ciudad de Lugo. Se subió a ella con la excusa de procurar algunos artículos y realizar diligencias domésticas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La administración de su casa era el último reducto que le quedaba para sentirse útil de alguna manera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llegó a Lugo, luego de un recorrido de once leguas, que corresponden a sesenta kilómetros aproximadamente, por el camino para carruajes que une La Coruña con Madrid, y atraviesa las sierras de los Ancares pasando exactamente a través de la capital del municipio de Los Nogales. En casa de tío Alberto lo recibió con el cariño de siempre la vieja ama, quien luego de hacerlo esperar un breve tiempo, finalmente lo condujo a una sala donde se encontraba su tío.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La calidez de la acogida de tío Alberto le hizo sentir que lo estaba de alguna manera esperando. Antonio, no con poca dificultad, trató de transmitir la situación a su tío. Le hizo saber de su necesidad de irse de su casa, y para darle una idea de lo firme de su determinación, le dijo que estaba incluso dispuesto a irse como polizón en algún buque con rumbo a América. Su tío lo calmó y le recordó la obsesión que tenía su madre por su educación y le dijo que él tenía la misma preocupación que ella. Antonio le respondió que no esperaba nada de su padre y que sólo le pedía le ayudase a alejarse de Los Nogales, pues le resultaba intolerable la falta de afinidad que tenía con su padre y hermano. El tío Alberto le dijo que él lamentablemente no tenía los recursos necesarios para costear su educación, pero que era amigo del Vicerrector del Seminario de Santa Catalina en Mondoñedo y que trataría de hablar con él para conseguirle una beca de educación. Le dijo que esa beca sólo era posible si él a cambio prestaba algunos servicios necesarios para la comunidad de religiosos. Después de mucho dar vueltas con otras alternativas su tío le dijo que Santa Catalina era la mejor opción dado que la enseñanza media de calidad sólo la prestaban los seminarios menores, y que le diría a su amigo que, sin perjuicio de otras tareas habitualmente asignadas a los becarios, Antonio tenía experiencia y podría desempeñarse como ayudante de gestión contable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El seminario de Santa Catalina, como otros seminarios españoles, estaba organizado según las pautas del Concilio de Trento que había decidido mejorar la formación de los sacerdotes católicos para enfrentar el avance que estaban teniendo las iglesias cristianas protestantes. Se dividía en seminarios menores y seminarios mayores. Los seminarios menores brindaban enseñanza media en un ambiente preparatorio para que parte de su alumnado continuase después su formación en el seminario mayor, para convertirse en sacerdote. Además de la gestión ante el Vicerrector del seminario, Tío Alberto también prometió hablar con José en el caso de que su gestión tuviese éxito, pues descontaba que su padre, si bien el ingreso a un seminario menor no era determinante, vería con muy buenos ojos, como era frecuente, la posibilidad de tener un futuro sacerdote en la familia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de un largo abrazo de despedida, en el que Antonio le agradeció emocionado todo su apoyo, tío y sobrino acordaron que las noticias relativas a sus gestiones las recibiría Antonio en forma epistolar. Antes de regresar a Los Nogales, Antonio ingresó a la catedral de Lugo, se aproximó primero a la capilla de San Froilán, contemplando la imagen del santo ermitaño que en el siglo IX predicaba entre Lugo y León, en el agreste territorio serrano dónde él había nacido, y que según la leyenda había domesticado al lobo que abrevaba en la fuente de su villa natal, para que le fuese fiel ayudándolo a cargar las alforjas que contenían sus libros y notas de predicador, caminando siempre arrimado a su pierna derecha. Sus ojos se humedecieron mientras recordaba la alegría y belleza de su madre participando en las fiestas anuales en honor al santo, el día previo y los posteriores al 5 de octubre. Luego avanzó varios pasos y se arrodilló ante la imagen de la Virgen de los Ojos Grandes, mientras miraba sus ojos intensamente le dijo que aceptaría siempre gustoso su voluntad, incluso si ella disponía que debía dedicar su vida al sacerdocio.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya de regreso, Antonio trató de retomar las pocas cosas que lo unían al lugar, aun cuando su cabeza sólo pensaba en la gestión de Tío Alberto que lo liberaría de la incomodidad y la tristeza que sufría, permaneciendo allí, luego del vacío que la muerte de su madre había dejado. Al cabo de 35 días exactamente recibió una carta de su tío, informándole que el siguiente viernes lo esperaba en Lugo para acompañarlo hasta Mondoñedo y que su padre no se opondría a su alejamiento de Nogales. Henchido de alegría se hincó y agradeció lo que para él era la intercesión de su santa madre para ponerle una vía de escape a todo aquello que poco sentido tenía para él ahora que ella ya no estaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La noche antes de su partida la buena ama había preparado una suculenta cena de despedida. Aunque en Los Nogales ya se hablaba de un romance entre su padre y Ana, los tres hombres se esforzaron porque aquella cena tuviese algo del clima de las comidas de familia cuando María vivía. El menú era típico del lugar: lacones -trozos de las extremidades delanteras del cerdo debidamente procesados-, grelos -tiernos brotes del nabo-, y patatas. Para beber, había abundante sidra asturiana. Quizás la baja graduación alcohólica de la sidra no ayudó lo necesario, pero el hecho fue que la conversación fue trivial e imprecisa. Más allá de las formas, todos deseaban que aquello terminase y cada cual tomase un camino propio. Finalmente, su padre se levantó de la mesa seguido por su hermano. Ambos le abrazaron con tibieza y le desearon lo mejor en su nueva vida, dicho esto se fueron.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la mañana siguiente y luego de despedirse del ama y de los más allegados, Antonio tomó su maleta que contenía unas pocas pertenencias personales y el legado que su madre le dejara en el viejo arcón. Después se dirigió al pueblo capital de Los Nogales a decir adiós a algunos amigos. Sobre todo, se despidió con especial cariño de Don Cosme y Doña Jovita, queridos vecinos y buenos anfitriones de noches de filandón, típicas reuniones en Galicia y León donde después de cenar, sentados en banquetas alrededor del fuego, Antonio y sus jóvenes amigos, escuchaban anécdotas asociadas a experiencias de vida, además de cuentos y leyendas que los dueños de casa disfrutaban de compartir. También se despidió de Don Anselmo, el cura, quien tanto lo había ilustrado respecto de San Antonio, patrono de As Nogais, que era el protagonista de la fiesta del 17 de enero, en honor de San Antonio Abad, protector de los animales, y del 13 de junio, en honor de San Antonio de Padua, a quien rezaban las mujeres que buscaban marido. Desde allí emprendió a pie el camino hasta el camposanto contiguo a la iglesia, donde estaba sepultada su madre. Adiós Madre -susurró frente a la tumba de María, mientras ubicaba cuidadosamente las flores- aquí te dejo, pues parto a cumplir con mi destino, ese que tú tan bien supiste inculcarme y sugerirme. Sin embargo, tú sabes que te llevaré siempre conmigo. Una hora más tarde se marchó del camposanto y mientras desandaba el camino cuesta abajo, tuvo la amarga sensación de que nunca volvería por allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio, ante las puertas del imponente edificio que alojaba al Seminario de Santa Catalina, que regenteaba el clero secular de la Diócesis de Mondoñedo, tuvo plena conciencia de la importancia de la ayuda de tío Alberto. En aquellos tiempos, Mondoñedo era una provincia más de Galicia y Santa Catalina estaba en un momento de esplendor. El propio rey Carlos III había asumido su patronato, y le había concedido el título de Real Seminario Conciliar de Santa Catalina. Aún en el caso de que su padre lo hubiese intentado, y se hubiese esforzado por costear su educación media, muy difícil le habría resultado enviarlo allí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando luego de una corta espera, tío y sobrino llegaron ante el Padre Pablo, Vicerrector del Seminario, Antonio pudo comprobar el cariño que Pablo le profesaba a Alberto. Por el discurrir de la conversación Antonio comprobó que se conocían desde hacía mucho tiempo y que la integridad, humildad y fino carácter de Alberto eran muy valoradas por aquel experto pastor de almas. Mirando a Antonio le dijo: -Te aseguro que si tienes la buena madera que tu tío me ha mencionado, aquí tendrás la oportunidad de demostrarlo pues este es un lugar exigente. Pero como además nunca olvidaré quién eres, pues tengo un gran aprecio por Alberto, contigo seré doblemente exigente, como lo soy con las personas a quienes especialmente deseo lo mejor. También trabajarás en tareas básicas de gestión contable lo cual ha caído muy bien para que el obispo aprobara tu ingreso como becario. Luego de una rápida despedida Antonio fue guiado al interior del Seminario Menor. A partir de allí la vida de Antonio cambió, pues se incorporaron a su existencia nuevos interlocutores, una rutina diaria bien reglada y la desafiante obligación de cumplir con tareas de estudio, de asistencia a clases y de trabajo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de los horarios inflexibles de una organización que entre otras cosas moldeaba la voluntad y disciplina de sus miembros, también era cierto que Antonio tenía momentos para trabajar su vida interior, seguir tratando de comprender el contenido del Tratado de Contabilidad legado por su madre y disfrutar algunas lecturas que su tío Alberto le traía cuando lo visitaba. Ellas eran entre otras, el Discreto, de Gracián y el Don Quijote de la Mancha, de Cervantes. Antonio no perdería nunca el hábito de leer que mucho ayudaría a perfeccionar su redacción. Juan había encargado a Antonio que colaborase en tareas de administración y contabilización de los diezmos de pan, vino, aceite, y ganados correspondientes a las villas próximas a Mondoñedo. Entre las tareas que cumplía para el Padre Pablo estaba la de portador de mensajes y cartas que el Vicerrector enviaba a distintas personas y Antonio disfrutaba de aquellas cortas ausencias del seminario para conocer la ciudad y hablar con la gente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los meses fueron pasando y Antonio comenzó a hacer gala de su capacidad de enfrentar a una vida rigurosa cuando hay un objetivo a cumplir, adecuándose con sobriedad y entereza, a las extenuantes jornadas como becario en Santa Catalina. Los fines de semana aprovechaba para ponerse al día con todas sus tareas, logrando buenos resultados en base a una semana de ochenta horas de actividad intensa entre sus obligaciones de estudio, de trabajo y litúrgicas, sin contar algunas horas intermedias de distracción y meditación entre la hora del Surgere, o de levantarse del descanso nocturno en latín, a las 6:30 horas y el Quies o el irse a dormir en latín, a las 22 horas. Comprendía que, en su caso, rodeado como estaba, por compañeros provenientes de familias de mucha influencia social, como era el caso de las vinculadas al Clero, a los Señoríos locales y a prestigiosas familias hidalgas, sólo le quedaba para demostrarse a sí mismo la muy buena asimilación de la lección de prudencia recibida, exigirse mucho para hacerse acreedor a la oportunidad de educación que estaba pudiendo usufructuar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con esta convicción como norte, y el firme anhelo de no fallarle a su tío, ni tampoco a los sueños de su madre, Antonio se mantuvo firme y tesonero, y así se fueron sucediendo no sólo los meses sino también los años, y además de la alegría de crecer día a día en conocimientos y sentirse respetado por compañeros, profesores y formadores, los únicos hitos importantes de cambio de rutinas y de nuevas experiencias, se lo marcaron las vacaciones de verano. Antonio esperaba el verano con mucha ilusión, y al mismo tiempo era consciente de la política del Seminario poco propensa a liberarlo fácilmente de sus obligaciones de becario. Por este motivo, con mucha antelación presentaba un detallado programa de sus actividades y de las personas que lo acompañarían, logrando así, en base a mucha paciencia e insistencia, el permiso de sus superiores para ausentarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada verano además de una corta visita a casa de tío Alberto en Lugo, elaboraba algo que consciente o inconscientemente se vinculaba a sus inquietudes de conocimientos y experiencias más allá de lo acostumbrado en el entorno que lo rodeaba en Santa Catalina. El primer verano pasó casi dos semanas en El Ferrol, invitado a la casa de un compañero cuyo padre trabajaba en el arsenal o astillero donde se construían buques para la Real Armada Española. Allí pudo recoger todas las leyendas respecto de la seguridad ante ataques enemigos que presentaba el puerto ferrolano, y del auge de la construcción naval llevado allí treinta y cinco años antes por el marino español Jorge Juan, apoyado por el eminente estadista ilustrado español, el Marqués de la Ensenada que prestó servicios a Felipe V, Fernando VI y Carlos III. Juan se había formado en Inglaterra y había contratado en ese país expertos ingenieros y técnicos que le dieron calidad y precisión científica a la construcción naval española, apoyados por los nobles atributos del roble ferrolano, el haya asturiana, el pino aragonés, la lona andaluza, la jarcia murciana, y el bronce catalán y sevillano. Antonio también comprobó allí la existencia de una escuela de guardiamarinas que se había creado en 1776.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo verano viajó a Cantabria a casa de otro compañero cuyo padre trabajaba en la administración de la Real Fábrica de Artillería de la Cavada, y aprendió detalles interesantes de la gran actividad de la fábrica dedicada a la construcción de cañones y munición para las naves de guerra de la Armada Española y la defensa de los fuertes y ciudadelas del Imperio Español. Conoció sobre el proceso de fundición y sobre la ubicación estratégica de la fábrica, dada la proximidad de minas de hierro y de canteras de piedra refractaria, arena y arcillas para la provisión del metal para cañones y munición, y para hacer los moldes que daban forma a las partes de un cañón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tercer verano, con el auxilio previo de tío Alberto para vincularlo con un buen arriero que le hizo un lugar en su carreta, pudo viajar al sur. El arriero viajaba a Andalucía a buscar aceite para repartirlo en Galicia, y Antonio pudo entonces conocer Sevilla, el río Guadalquivir y la Torre del Oro que venía de América. Allí conoció detalles de las bondades de los aceites locales que se producían desde la época romana, constituyendo junto al trigo y al vino la entonces llamada tríada mediterránea, que se cargaba en ánforas en los buques que partían rumbo al río Tiber en Roma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, en el cuarto verano, en julio de 1788, y siguiendo un pedido expreso del Padre Pablo, que, si bien había aprendido a apreciarlo, tenía serias dudas de que Antonio tuviese madera para sacerdote, se preparó para emprender el camino de Santiago, que, a pesar de tener una larga tradición, no contaba en aquellos tiempos, con la nutrida asistencia de peregrinos de otrora. Una compañera de camino, Isabel, al finalizar el viaje le obsequia una carta de recomendación del portador de la misma a un señor que tiene importantes negocios navieros y marítimos en La Coruña, escrita por una persona muy influyente que le debía favores a un familiar; llegó tarde para que la persona a quien quería ayudar pudiera darle uso, su difunto esposo. Isabel le rogó que la use para cumplir de alguna manera con sus sueños.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús se despidió de la vida del Seminario y las personas que tanto marcaron su formación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de no haber aún cumplido los 18 años al llegar a La Coruña, Antonio tuvo conciencia de que iniciaba una nueva etapa de su existencia. Se sentía adulto y sabía que debía salir adelante por sus propios medios partiendo casi de cero pues no conocía prácticamente a nadie en aquella ciudad, y contaba sólo con la carta que le había entregado Isabel. No quería molestar a tío Alberto que tanto había hecho por él. Para mantenerse los primeros tiempos tuvo que desprenderse de buena parte de las monedas de oro que su madre le había entregado. La actividad de la ciudad era intensa y se centraba principalmente en el comercio con las Indias, en especial La Habana, Montevideo y Buenos Aires.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio conoció en aquel tiempo, a una España distinta a la que le era familiar, basada en la riqueza del campo y los privilegios de Señoríos y Autoridades Eclesiásticas. Allí los protagonistas eran hombres de espíritu emprendedor, venidos la mayoría de otras regiones de España – asturianos, castellanos, vascos y catalanes – y de Europa – franceses la mayoría, pero también alemanes y holandeses. El crecimiento económico, alentado por la liberalización del comercio marítimo dispuesta por el rey, motivó el desarrollo de algunas industrias, y el establecimiento de una línea regular de Correos Marítimos con las Indias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el barrio de la Pescadería, Antonio pudo ubicar una fonda con precios accesibles y allí resolvió quedarse. A la mañana siguiente, al presentar esperanzado la carta y sus antecedentes al destinatario, que era un importante armador de buques, Antonio encontró una respuesta aparatosa pero algo fría. Sin embargo, el hombre necesitaba un auxiliar para servicios varios, y viendo la buena voluntad de Antonio para trabajar, no dudó en contratarlo, consciente de que sus auxiliares anteriores tenían una formación muy inferior a la de Antonio. De allí en más nuestro hombre sirvió como mensajero, repartidor, mozo, escribiente y recepcionista de la Secretaría del Armador con una paga que sólo le daba para comer y pagar la fonda donde vivía. A pesar de trabajar de sol a sol y con un trato bastante indiferente de su empleador, Antonio estaba contento pues la efervescencia de aquella ciudad de ambiente cosmopolita le regalaba diariamente nuevas experiencias. El armador lo enviaba periódicamente a una prestigiosa Mantelería sobre la calle Real, con órdenes de compra para cumplir con pedidos y atenciones a clientes.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así estaban las cosas en los últimos días de 1788 con Antonio insertándose lentamente en La Coruña, cuando llegó la noticia: Carlos III, el Rey de España más activo y renovador del siglo XVIII acababa de fallecer, y aquella región, con vocación marítima y liberal, lo lloró especialmente. El puerto de La Coruña le debía el haberle concedido la habilitación para comerciar directamente con las Indias, y el puerto de Ferrol el haber logrado su propia Escuela de Guardias Marinas, privilegio que anteriormente solo tenía Cádiz. Para Antonio Jesús en lo personal lo estimulante era otro aspecto asociado al progreso de La Coruña, pues el barrio de la Pescadería estaba muy activo ante la inminencia del surgimiento de una nueva compañía. Se trataba de la Real Compañía Marítima de Carlos IV que comenzaba sus actividades el primer día de 1790, y tenía como principal objeto la pesca de peces para salar y curar, y la caza de ballenas, principalmente para utilizar su grasa, en los mares de Europa, África y América.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús fue comunicado de la aceptación de su petición de ingreso a la Real Compañía Marítima en calidad de dependiente después de una profunda entrevista con el Director. Poco después se despediría del armador que le había dado trabajo y de sus compañeros de oficina para comenzar a trabajar en la Real Compañía Marítima, estaban casi en Navidad del año 1789. Antonio era una persona inquieta y siempre dispuesta a colaborar, por lo que no se limitó solamente a la teneduría de libros, sino que llegó a conocer bastante bien casi todas las operaciones de la Compañía. Tras haber detectado una maniobra fraudulenta, que comunica al Director, se le ofrece la posibilidad de emigrar a Montevideo “para salvar su vida”. Se estimaba que el viaje en total duraría entre setenta y ochenta días, lo que significaba que en promedio la fragata avanzaría 73 millas náuticas por singladura o día completo de navegación, sobre la derrota trazada entre La Coruña y Montevideo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La fragata “Infanta” llevaba a bordo cerca de cuarenta personas, distribuidas en seis pasajeros, y la tripulación. Esta última estaba integrada por el capitán, el piloto, el pilotín, el médico o cirujano, el capellán, el contramaestre, diez marineros, el pañolero, el condestable, varios artilleros, dos cocineros, un despensero, un mayordomo y seis grumetes o pajes, entre ellos Antonio. Los grumetes cumplían preferentemente funciones vinculadas a tareas de marinería y de ayuda a la navegación, en tanto que los pajes actuaban sobre todo en tareas de limpieza del buque y atención de la plana mayor y los pasajeros.&lt;br /&gt;
Los días pasaron y Antonio se fue acostumbrando a las tareas de abordo luego de superar el mareo y el malestar que le ocasionó el rolar y cabecear de la fragata durante la primera semana de navegación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al anochecer del 24 de febrero de 1795, Antonio Jesús –que pasó enfermo los últimos diez días del viaje- es embarcado en una falúa desde la fragata fondeada en la bahía y trasladado al embarcadero próximo a la batería de la aguada, en la bahía de Maldonado. Después fue transportado en una carreta hasta Maldonado y alojado en una barraca que oficiaba de hospital. Al cabo de dos semanas de un riguroso tratamiento la fiebre bajó y comenzó a sentirse mejor. Fue allí cuando comenzó a tomar conciencia de dónde estaba y a preocuparse por su futuro una vez que saliese del hospital. Pudo comprobar con agrado al recibir el alta a mediados de marzo, que el comandante Sánchez había dejado en el hospital toda su documentación legítima por lo que habían quedado atrás los incómodos días en que debía responder al nombre falso con que había sido exiliado para salvar su vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La primera recorrida de Antonio por el Maldonado de 1795 le mostró una típica ciudad colonial española. Las calles tenían un trazado perpendicular y en el centro se situaba la Plaza de Armas, donde se encontraban las autoridades locales y religiosas. Algunas partes le recordaron la pobreza y estrechez económica de Galicia, en tanto que otras le mostraban un importante desarrollo industrial gracias a la presencia de la Real Compañía Marítima en Maldonado. Vaya ironía del destino cuando venía a América huyendo precisamente de una desgraciada situación asociada a esa compañía en La Coruña. La plaza de la ciudad era amplia, pero con escasas construcciones. La más importante era la casa de la Real Hacienda, al haber asumido en 1792 Rafael Pérez del Puerto como Ministro de la Real Hacienda para administrar y propender al progreso de los intereses españoles en la región. Mucho le extrañó la modestia y precariedad de la iglesia ubicada en el mismo lugar donde actualmente se alza la catedral de Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estaba contemplando la iglesia cuando un vecino que pasaba, al tiempo que lo saludaba, le informó que ya estaba en trámite la futura construcción de una iglesia más digna en un sector del cuartel de Dragones. El cuartel de Dragones estaba asentado en un edificio de paredes de piedra y constituía el cuerpo fijo del virreinato para la defensa de las ciudades subordinadas a la gobernación de Buenos Aires. El resto del pueblo estaba constituido por más de cien construcciones, muchas de materiales sólidos, aun cuando subsistían algunas humildes chozas de paredes de adobe, que atestiguaban la pobreza de las primeras viviendas del lugar. Pudo observar luego que la población estaba compuesta por españoles, la mayoría peninsulares, aunque había también algunos criollos o españoles americanos como se solía aclarar en aquellos tiempos. También había indios tapes, mulatos, negros, y algunos esclavos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como la condición de español con interesante formación educativa le resultó favorable, al poco tiempo pudo ingresar en el Real Cuerpo de Artillería. Comenzó a vestir el uniforme rojo y azul del cuerpo y a participar en todas las actividades de guardia y entrenamiento del cuerpo como soldado de línea. Al ingresar al cuerpo ubicado sobre la actual calle Florida entre las calles Rincón y San Carlos, creado por el virrey don Pedro de Cevallos en 1777, Antonio Jesús pasó a residir en las barracas del mismo por lo que tenía solucionadas temporariamente sus necesidades de casa y comida. Sus superiores pronto captaron sus capacidades intelectuales y en lugar de enviarlo lejos a la fortaleza de Santa Teresa o al fuerte San Miguel, prefirieron destacarlo en lugares más cercanos, cubriendo por ejemplo las baterías de la costa y de la isla.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un día en oportunidad de las múltiples festividades religiosas que se celebraban en la época, Antonio Jesús tuvo oportunidad de conocer a Antonio Revillo y a Josefa Jarrin. Ambos eran de la ciudad de Astorga y habían llegado a Maldonado en un bergantín en 1780. Antonio Jesús aceptó brindar clases de contabilidad y matemática a su hijo Joaquín Alejo Revillo, lecciones que interrumpía María Josefa, hermana de Joaquín, la chispeante Marijó como le decía la familia, para servir café al profesor de Joaquín con el candor y simpatía de sus diez años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La despierta y atractiva Marijó terminó enamorándose del profesor de Joaquín, y Antonio, a pesar de la diferencia de edad, no pudo dejar de corresponder su afecto. El Padre Juan Dámaso de Fonseca, bendijo el 28 de noviembre de 1801 la boda entre Antonio de la Fuente y Josefa Revillo. Tuvieron el privilegio de ser uno de los primeros casamientos celebrados en la nueva y sólida capilla del Cuartel de Dragones que se había inaugurado el dos de febrero, día de la virgen de la Candelaria, de ese mismo año de 1801. Fue en honor a Rafael Pérez del Puerto, con quien Antonio Jesús tuvo una relación muy cordial y cercana que le pusieron el nombre de Rafael a su hijo primogénito.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1802 le trajo la mala noticia del fallecimiento de tío Alberto con quien siempre mantuvo comunicación epistolar y que un año antes con motivo de su boda con Marijó, había mandado a los recién casados desde la lejana España un muy completo conjunto de mantelería coruñesa que Marijó siempre apreció y guardó con especial celo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A principios de 1803 se produjo un episodio inesperado, que siempre se manejó con mucha reserva, y que de alguna manera ayudó a marcar el destino fernandino de Antonio Jesús. Su amigo Felipe Cabañez, que había sido pocos meses antes, padrino de bautismo de su hijo Rafael Antonio, y que era la única persona a quien Antonio había confiado el triste final de su carrera como dependiente de la Real Compañía Marítima en La Coruña, se apersonó un día en su casa pidiendo hablarle a solas. Acto seguido, Felipe Cabañez le hizo entrega a Antonio de un gran sobre con el logotipo de la Real Compañía Marítima, conteniendo toda la documentación vinculada a la noble resolución de las autoridades de la Compañía con sede en Madrid, que habían decidido conferir a Antonio un honroso recuerdo material de su pasaje por la misma, junto a una carta firmada por el máximo jerarca de la Compañía General Marítima, donde se le hacía constar un muy especial reconocimiento por los servicios prestados a la causa de la justicia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús de la Fuente propició y participó activamente en julio de 1806 en la redacción de un documento que los vecinos de Maldonado envían al Gobernador de Montevideo, solicitando ayuda ante el peligro que representaba la Armada inglesa siendo Inglaterra “dueña de los mares”. Un pasaje del documento dice: “los habitantes de Maldonado estiman tanto sus míseros ranchos de paja y ordinarios muebles, como el más rico de Montevideo sus tesoros. Y como igualmente son fieles y contribuyentes vasallos del Rey, tienen derecho a reclamar del gobierno que los ampare, poniéndolos a cubierto del enemigo, y el Gobierno es de esperar los atenderá por ser conforme a razón y equidad, pues de lo contrario sería faltar a las Paternales intenciones de su Majestad que son, las de que todo vasallo en general y particular sean protegidos y amparados”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Junto a la nota y comisionados por el Cabildo de Maldonado, el Alguacil Mayor Don Pascual Plá y Antonio Jesús de la Fuente se trasladaron a Montevideo y se entrevistaron con el Gobernador Don Pascual Ruiz Huidobro. &lt;br /&gt;
La negativa de Ruiz Huidobro de enviar tropas para fortalecer la defensa de Maldonado fue muy firme y ante el empeño de los delegados fernandinos por defender su posición, terminó la entrevista con un duro desplante, invocando una supuesta actitud de rebeldía por parte de Maldonado. Los hechos posteriores demostraron el error estratégico de Ruiz Huidobro y el virrey Sobremonte, de fortalecer principalmente Montevideo, desprotegiendo a Maldonado y a Buenos Aires. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mañana del 29 de octubre de 1806 comenzó relativamente tranquila para los vecinos de Maldonado. La campana de la capilla del cuartel de dragones llamando a la misa matutina, era también la señal para que un vigía asociado no solo a la defensa sino también a las actividades de la Real Compañía Marítima, subiese al tope de la torre para reemplazar al vigía nocturno que terminaba su turno de guardia sin novedad. A las diez de la mañana este atalaya divisó de pronto varios buques que estaban ya rebasando Punta Ballena. Inmediatamente dio la alarma, ejecutando señales sónicas y señales de humo encendiendo una almenara u hoguera con alquitrán. Estas últimas iban dirigidas a las baterías que muy rápidamente respondieron al aviso con un disparo de cañón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después del desembarco que se produjo en una zona fuera del alcance de los cañones de las baterías de Gorriti y de la costa, aproximadamente a la altura de la actual parada 31 de la Playa Mansa y en una hora próxima a las cuatro de la tarde, la formación inglesa comenzó a desplazarse entre las dunas en dirección a Maldonado. A las cinco de la tarde hicieron un alto a corta distancia de la torre del vigía al ser recibidos por disparos de mosquetes. Las fuerzas invasoras eran abrumadoramente superiores en número y entrenamiento para la guerra que las fuerzas defensoras, que estaban mayoritariamente acantonadas en los alrededores de la torre. Otros defensores se ubicaron en los techos de la actual catedral que había comenzado a construirse y en la azotea del edificio de la Real Hacienda que era el edificio más sólido de la ciudad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De los cuatro cañones de campo con que se contaba sólo se usó uno para repeler el avance inglés, ya que otro había quedado atascado en las dunas y los otros dos se preservaron enviándolos a San Carlos, hacia donde huía bajo la protección de parte de las tropas españolas, buena parte de las mujeres y niños de la ciudad de Maldonado. Entre ellos iba Marijó, junto a sus hijos Rafael Antonio que tenía cuatro años y Antonia que no llegaba a los dos años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Agregado a la operación del único cañón activo, estaba Antonio tratando de repeler al enemigo. Luego de servir mientras fue necesario en el piquete del único cañón, corrió a incorporarse al contingente de tiradores ubicados en los techos de la iglesia y posteriormente sobrellevó lo mejor que pudo los difíciles momentos siguientes a la rendición. Con la tranquilidad de tener a su familia a salvo en San Carlos vivió junto a otros vecinos referentes del pueblo momentos de maltrato, riesgo de vida y destrucción de la propiedad pública y privada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 24 de julio de 1807, los principales vecinos de Maldonado deciden redactar al cabildo montevideano una carta complementaria a la ya enviada un año antes pidiendo ayuda ante la inminencia de la invasión inglesa. El propósito de la nueva carta, publicada íntegramente en el tomo IV de la Historia de la Dominación Española de Francisco Bauzá, era detallar las dificultades, y pérdidas sufridas por Maldonado durante los meses de ocupación inglesa para tratar de lograr algún tipo de compensación ante la ruinosa situación en que había quedado la ciudad. El momento era oportuno, al no haberse marchado aún los efectivos británicos, para incorporar este documento, procurando una eventual reparación, al balance final de las invasiones inglesas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí nuevamente el principal redactor es Antonio Jesús, quien además se encarga de firmar por los pobladores que no sabían firmar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo siguiente es sólo una parte textual del contenido de la carta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cabildo fernandino, a pesar de que sus arcas estaban exhaustas, ante la inminencia de la invasión había diligenciado la obtención de fondos en base a donativos e impuestos especiales para poder pagar puntualmente a las fuerzas defensivas de la ciudad compuestas por un piquete de Blandengues, otro de Infantería y otro de Milicias. Al verificarse por las maniobras de los buques ingleses que se estaba preparando el desembarco, la población siguió inmediatamente el toque de generala dispuesto por el alcalde Don Ventura Gutiérrez. Cada uno tomó su arma y pasó a ocupar el puesto que de antemano tenía dispuesto, olvidando familias, casas y haberes. Unos en las tres baterías de la costa, otros agregados a las cuatro piezas móviles de artillería y los demás se incorporaron a los piquetes de la guarnición fernandina al mando del Capitán de Blandengues Don Miguel Borrás, totalizando unos doscientos treinta hombres que debían enfrentarse a fuerzas entrenadas y experientes que llegaban a los tres mil efectivos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Inmediatamente después de rendida la ciudad una terrible noche sobrevino, cuando las fuerzas inglesas procedieron a registrar y saquear todas las casas de la ciudad tomando prisioneros a todos los hombres, incluso los ancianos, llevándolos a los calabozos y la crujía del cuartel y alimentándolos diariamente con tres espigas de maíz crudo por persona y agua sucia sacada de un pozo inapropiado que hacía tiempo no se usaba.&lt;br /&gt;
Las casas sufrieron el despojo de todo lo que les pudiese ser útil. Alumbrados por una partida de velas de cera que tomaron de la iglesia antes que el vicario pudiese ocultarlas como hizo con el resto, los invasores llegaron a registrar a las mujeres por si ocultaban algún dinero entre sus ropas y otras menos afortunadas fueron sometidas por la fuerza. No faltaron en medio de esa vorágine, muestras de antipatía por los rituales y costumbres católicas de la ciudad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El mando inglés concedió, hasta que finalmente al cuarto día designó un comandante responsable, una bárbara licencia para el saqueo en los tres días consecutivos con sus noches, no solo a los tres mil soldados, sino también a la marinería de los más de setenta buques fondeados en la bahía. También confiscaron pertrechos para la defensa y municiones del cuartel, y del corredor fortificado de la Bahía de Maldonado que se había ampliado considerablemente en un esfuerzo ordenado por el Virrey en 1796”. Se trataba de las tres baterías de la costa que contaban con cuatro cañones de 24 libras: la batería de la Trinidad o de la Aguada ubicada aproximadamente frente al actual hotel Serena, la de Jesús o del Medio ubicada a la altura de la parada 17 y medio y la de San Fernando o de la Península ubicada en Punta del Este frente a la boca chica, y de las cinco baterías en la isla de Gorriti que cruzaban fuego con las anteriores. Además, arruinaron las explanadas, barbetas y merlones de las baterías, inutilizando los cañones y quemando las cureñas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una saña especial se mostró hacia las instalaciones de la Real Compañía Marítima en la Isla de Gorriti, que quedaron totalmente arruinadas, en tanto que se confiscan las seis embarcaciones artilladas de la Compañía susceptibles de ser aparejadas como balandras, o dicho en otros términos, capaces de contar con el velamen propio de una balandra. La saña demostrada contra la Real Compañía no era casual, Inglaterra era dueña de los mares y de la industrialización de los productos del mar, y esta Compañía competía claramente con ella.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir del cuarto día las cosas empiezan a mejorar, se libera a los vecinos que no eran soldados, y los soldados que permanecen prisioneros son mejor tratados al recibir ración de carne, pan y agua de las excelentes fuentes de la ciudad. No obstante, todos los recursos de las quintas marítimas entre Punta Ballena y Barra del Maldonado: ganado caballar y vacuno, aves, y plantíos de trigo, cebada y maíz fueron requisados para equipar la caballería inglesa y colaborar con la alimentación de los invasores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente se pide que este minucioso relato sea elevado al rey Don Carlos IV confiados en que arbitrará los medios para ayudar a la leal población de Maldonado y eventualmente habilitar su puerto en calidad de menor, cosa que, a los efectos de las operaciones de la ahora arruinada Real Compañía Marítima, el rey ya había dispuesto en 1792.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1808 Napoleón, con los destinos de España en sus manos, convence a su hermano José Bonaparte para que acepte ser el nuevo monarca español y Fernando VII es obligado a permanecer recluido con relativo decoro en un castillo de Francia. Sin embargo, Fernando VII, antes de perder la libertad pudo indicar a sus seguidores en España que las juntas provinciales que se formasen podrían seguir actuando en su nombre. En América se siguió el mismo modelo de juntas provinciales que en España pues se consideraba que José Bonaparte era un soberano ilegítimo, y porque se había conferido a las colonias el mismo estatus de provincias que las provincias peninsulares.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús y otros ciudadanos fernandinos que se mantenían muy al tanto de los acontecimientos europeos gracias a los buques, principalmente ingleses, que periódicamente fondeaban en la bahía de Maldonado, comenzaron a desarrollar a partir de 1808 un sentimiento anti- napoleónico, convencidos de que Napoleón era el responsable de las penurias que vivía España.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús tenía vocación y gusto por las actividades comerciales y tenía conciencia del abaratamiento de las mercancías si se trataba directamente con los proveedores de las mismas sin necesidad de intermediarios. Con el tiempo se fueron moderando los malos recuerdos que tenía de la invasión inglesa a Maldonado, y basándose en Hume optó por no generalizar respecto de los ingleses.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En enero de 1810 se produce la caída de Sevilla y junto a ella, el último bastión peninsular de la Junta Suprema Central y Gubernativa del Reino. Esta noticia se recibió en la capital del Virreinato del Río de la Plata el 18 de mayo de 1810. Antonio sufría la asfixia de España ante el invasor francés y recelaba de la representatividad del Consejo de Regencia que desde Cádiz y la isla de León, era lo único ajeno a la tenaza napoleónica. Desde el sur, Antonio se identificaba con la guerra de la independencia española en territorio peninsular.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con Rafael Pérez del Puerto, que se mantuvo en Buenos Aires durante los prolegómenos de la Revolución de Mayo y no volvió luego a vivir más a Maldonado, Antonio mantuvo una permanente comunicación epistolar.&lt;br /&gt;
Rafael y Antonio simpatizaban con Domingo Matheu, un sensato comerciante catalán, y les preocupaba la negativa de Mariano Moreno de convocar a todos los diputados regionales para transformar la Primera Junta en lo que luego fue la Junta Grande. También conocían muy bien al Presbítero Dr. Manuel Alberti que se había desempeñado como cura en Maldonado, y que falleció lamentablemente pocos meses después.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante 1809 Antonio Jesús se desempeñó como Alguacil Mayor, siendo el encargado de hacer cumplir los acuerdos del cabildo, practicar detenciones y hacer la ronda de la ciudad, pudiendo entrar con armas al cabildo.&lt;br /&gt;
Como responsable de la tranquilidad de la zona le tocó ser testigo privilegiado del hundimiento en la Bahía de Maldonado del navío británico HMS Agamemnon, luego de haber varado en un bajo entre la isla y la costa cercana cuando trataba de refugiarse de un mar muy agitado. Dicho episodio ocurrido entre el 16 y el 24 de junio, no arrojó afortunadamente pérdidas humanas. Este buque ya viejo, había sido comandado anteriormente durante más de 3 años por el Almirante Nelson, triunfador y muerto en la batalla de Trafalgar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús de la Fuente tuvo destacada actuación en 1810 como alcalde ordinario al frente del cabildo de Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En una ciudad como Maldonado las principales autoridades del cabildo, o ayuntamiento como se le sigue llamando hoy día en España, eran los cuatro regidores que constituían lo que se llamaba “el regimiento”, permaneciendo en sus cargos por un año, hasta que se eligiesen nuevas autoridades. Quien presidía el regimiento era el Alcalde Ordinario de 1er voto, y los otros tres regidores eran el Alférez Real, el Alguacil Mayor y el Fiel Ejecutor. Entre ellos se repartían la dirección del pueblo y la atención de los aspectos políticos, administrativos, económicos e incluso judiciales del municipio a través de las figuras del Defensor de Menores y el Defensor de Pobres que ellos mismos personalizaban.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de producirse la revolución de mayo en Buenos Aires el 25 de mayo de 1810, Maldonado es la primera ciudad de la Banda Oriental en adherirse a la Primera Junta el día 4 de junio, mediante una declaración del Cabildo presidido por el Alcalde Ordinario de 1er Voto Don Antonio Jesús de la Fuente que luego se ratifica en Cabildo abierto de fecha 4 de julio. La Junta de Mayo contesta a la adhesión de Maldonado con un Decreto en el que lo habilita como puerto mayor, privilegio que en la Banda Oriental sólo tenía Montevideo. Además, designa como Ministro de Comercio, al Ministro de la Real Hacienda de Maldonado, Don Rafael Pérez del Puerto. Maldonado al ver consumada una vieja aspiración, contesta a la Junta: “que este pueblo expirante, revive hoy en su existencia política... consagrando a sus benefactores, un homenaje de eterno reconocimiento, de amor y de respeto”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 14 de julio el Cabildo convoca a todos los vecinos para leerles las decisiones de la Junta que habían salido publicadas en el periódico bonaerense La Gazeta. Asimismo, se decide festejar el acontecimiento convocando para una misa solemne con Te Deum para el día siguiente, procediendo a iluminar el pueblo para la víspera y el día posterior. ¡Tal era el sano regocijo de los fernandinos! Allí estuvo Antonio Jesús en la iglesia, presidiendo junto a otras autoridades y la feligresía en pleno, la celebración del acontecimiento, y entonando el muy tradicional himno cristiano de acción de gracias.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La declaración del Cabildo abierto convocado para el 1ero. de agosto es una pieza magistral de equilibrio, prudencia, civismo y compromiso. La asamblea resolvió: “que hallándose el pueblo de Maldonado dentro de la jurisdicción territorial de Buenos Aires, mantenía su obediencia a la Junta instalada allí, para asegurar estos dominios a Fernando VII, a ejemplo de las Juntas similares constituidas con el mismo designio en España”: Agregaba luego: “que habiendo hecho igual reconocimiento todas las autoridades, el pueblo de la capital (Buenos Aires) y varios otros, sin ofender la opinión de la ciudad de Montevideo, con quien siempre había de guardarse la mejor armonía y cordialidad, debía Maldonado no hacer innovación de su actual constitución y dependencia del Gobierno de Buenos Aires, con protesta de separarse del sistema, si, lo que no es de esperarse, llegase a entender otras miras contraídas a los fines que sancionó en su instalación”. Luego cautelosamente expresaba al concluir: “que si agraviando los fueros municipales de la ciudad, persistiese el Gobierno de Montevideo a compelerla a sujetarse a sus deliberaciones, contra la manifiesta voluntad del pueblo, se sometía, bajo la protesta también del uso de la fuerza”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como muy bien lo señala Francisco Bauzá: “semejante actitud excepcional de Maldonado, contribuyó a definir la situación de criollos y peninsulares en el país. Ahora que la realidad tangible señalaba posiciones a cada uno, los españoles tomaban las suyas en defensa de la Metrópoli, quedando los criollos sin otra base de resistencia que la protesta, manifestada por boca del Cabildo Abierto de Maldonado, única autoridad destinada a formularla en nombre de todos”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de las gestiones de Francisco Javier de Viana, el Cabildo se mantiene fiel a su declaración anterior.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Alcalde de Maldonado en 1810, apoyado por su pueblo, había logrado que su ciudad sellase un acto pionero para la causa de la libertad en la Banda Oriental.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús logró distanciarse de la lógica de la guerra, donde finalmente sólo queda un ganador y un perdedor. Apostó a transitar por una tercera vía, y de esa forma capitalizó para su pueblo los siguientes resultados:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- que la decisión de Maldonado se respetase y no se la intentase quebrar por la fuerza.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- se evitó la guerra y el consecuente derramamiento de sangre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- se marcó el alineamiento político del lugar, confirmado luego por la facilidad con que el ejército artiguista avanzó y se internó en 1811 por la dilatada campaña y las ciudades fernandinas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- con una prudente visión de las circunstancias, no se forzó con acciones radicales, a que el adversario montevideano jugase una réplica implacable. Dado lo precoz de la hora, torpe habría sido pedirle al indefenso pueblo de Maldonado, un sacrificio de escasa significación estratégica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús de la Fuente manejó con mucho equilibrio aquellos difíciles meses en que Maldonado había quedado militarmente en la égida de Montevideo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A principios de 1811 entrega el cargo de Alcalde a Don Mariano Oribe desvinculándose a partir de allí de las obligaciones oficiales; fue el último alcalde ordinario de Maldonado durante el período español que finalizó regularmente su gestión luego de cumplir todo el período asignado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 5 de mayo de 1811, reunidos en la casa capitular los miembros del cabildo de Maldonado y el vecindario que se había convocado, toma posesión del cargo de Teniente Gobernador la persona nominada por el Comandante de las tropas que ocupaban Maldonado, Don Manuel Francisco Artigas. Se trató de Don Juan Correa, Capitán del Regimiento de Voluntarios de Caballería de Maldonado. En ese acto juran todos defender a la Excelentísima Junta de la Capital de Buenos Aires, que defiende y sostiene los verdaderos y legítimos derechos del rey Fernando VII.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como se aprecia, este juramento realizado ya en tiempos de la revolución artiguista, tiene una total coincidencia con la declaración del cabildo de 1810 presidido por Antonio Jesús de la Fuente. Se reafirma entonces que la actitud del cabildo fernandino de 1810 marcó sin duda un hito de avanzada en el proceso de emancipación de los orientales, y por tanto debería consignarse con el destaque que merece.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===RAFAEL ANTONIO DE LA FUENTE===&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Alcalde ordinario de Maldonado&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Correspondió a Rafael Antonio de la Fuente participar activamente desde mediados de 1825 en el gran esfuerzo libertario que condujo Juan Antonio Lavalleja y sus 33 orientales, apoyándolo como miembro del cabildo de Maldonado hasta la eliminación definitiva de esta institución colonial por el gobierno interino de la provincia oriental, el 1ro de enero de 1827. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su vida había estado condicionada desde muy joven a la influencia de sus padres, a quienes mucho había querido. Por parte materna, Doña Marijó Revillo de de la Fuente lo había acompañado durante muchos años de su vida adulta, inculcándole soltura, simpatía, y una inusual visión comercial. También el cariño político por el entonces coterráneo Don Juan Antonio Lavalleja a quien veían en su departamento natal, como el principal continuador del ideario artiguista. Por parte paterna le quedaba cierta conciencia de estirpe, de raza fundacional de la patria nueva, que junto al ejemplo de humildad que su padre le había legado, lo hacían un hombre sereno, y abiertamente solidario a todos sus vecinos, sobre la base del respeto de la personalidad de cada uno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio se casó en 1825 en San Carlos con Francisca Ferreirós y tuvieron 9 hijos: Remedios la primogénita, Claudia, Carlos Julio, Herminia, Lastenia, Rafael Francisco, Fidela, Emilia y la menor, Margarita.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Continuó y desarrolló con mucha lucidez la pulpería que habían fundado sus padres. Una pulpería integraba actividades que actualmente tienden a separarse: almacén de ramos generales, y boliche. Como almacén vendía comida, bebidas, candelas o velas, leña, carbón, remedios y telas. Como boliche era un centro social donde se reunían las clases medias y humildes principalmente para conversar e informarse mientras consumían bebidas con y sin alcohol. También se jugaba a los naipes y se disfrutaban espectáculos musicales y bailables de pequeña escala. Era el único lugar donde las personas sin vínculos sociales podían escapar, en horarios no laborables o feriados, del tedio o la soledad de la vida pueblerina. Rafael Antonio de la Fuente logró transformarla de comercio sólo minorista a mayorista de algunas mercaderías para otras ciudades cercanas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio de la Fuente también actuó honorariamente, ya desde la institucionalidad uruguaya, como Alcalde Ordinario, principal jerarquía judicial y electoral en Maldonado, electo año a año en forma sucesiva y consecutiva entre 1845 y 1853, por los ciudadanos del departamento, contando con el apoyo de Lavalleja desde su regreso en 1845 hasta su muerte. Le tenía especial cariño a este cargo, no sólo por ser el único vestigio federal firme que quedó finalmente al comenzar la vida institucional del Uruguay, sino que había sido creado a instancias de la visión federal que Lavalleja compartía con Artigas en diciembre de 1827. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De Rafael Antonio, sus descendientes conservan un documento del Cabildo fernandino de 1820, facultándolo a regentear una Pulpería. También un cuadrito conteniendo la definición de Justicia, como Virtud Cardinal: “Dad a cada uno lo que se merece”, y al pie muchas firmas de ciudadanos agradeciéndole su probidad y rectitud luego de ejercer durante varios años como Alcalde Ordinario de Maldonado, siendo reelecto año a año, entre 1845 y 1853.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Rafael Antonio de la Fuente, hijo de Antonio Jesús y Josefa Revillo, nació en Maldonado en 1802. Actuaron como padrinos de bautismo Felipe Cabañez y Antonia Huertas. La participación de Rafael Antonio en el desarrollo de Maldonado, desde diversos cargos públicos, fue importante, abarcando además un extenso período de cincuenta años, considerando que desde 1825 empieza a tomar parte en dicha actividad hasta 1875, fecha en que falleció. Integró la Sala Capitular o Cabildo de Maldonado en 1826; fue Alcalde ordinario de esta ciudad por un período que abarca aproximadamente de 1845 a 1853; también se desempeñó como Recaudador de Contribución directa; y fue integrante de la Junta Económico- Administrativa. En los Registros cívicos y padrones diversos en los que se ha encontrado su nombre, siempre figura como comerciante. Contrajo matrimonio en San Carlos en 1825 con Francisca Benigna Ferreirós, natural de San Carlos, hija de José Ferreirós natural de Santiago y de Inés de Silva natural de San Carlos”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Diccionario biográfico de la ciudad de Maldonado (1755-1900), María A. Díaz de Guerra, 1974&lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''La vida de Rafael Antonio de la Fuente Revillo novelada por Reynaldo de la Fuente Ortiz:'''&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio era un niño pequeño en un tiempo de cambios, de invasiones y de revolución. Sus primeros recuerdos brumosos eran de incertidumbre y ansiedad a su alrededor. Sus primeras imágenes le transmitían cierta zozobra por el inmediato murmullo, el correteo, y el vigoroso accionar de algunos hombres luego de que el vigía de la torre rompía el silencio con un grito que nada le decía pero que más tarde comprendió se asociaba al avistaje de ballenas en la bahía de Maldonado. También por la inquietante actividad militar que percibía, sobre todo aquellos días de miedo, de febril movimiento armado a su alrededor, en que recordaba a su madre llegar a la casa muy angustiada, vociferando órdenes a la servidumbre, para luego agarrarlo con fuerza de la mano con el rostro demacrado y mascullando: “Se vienen los ingleses, el enemigo ya está cerca, tenemos que apurarnos, hay que huir hacia San Carlos”. Recordaba la larga caravana de personas de todas las edades, apresurando el paso, a pie, a caballo o sobre carretas, alejándose de la ciudad mientras ya comenzaban a sentirse los primeros estruendos, las primeras descargas de cañones, y mosquetes.  Cuando se fueron los ingleses la ciudad quedó silenciosa. Cuando más tarde llegó la temporada de la caza de la ballena, siguió silenciosa, los invasores habían destruido todas las instalaciones y embarcaciones de la Real Compañía Marítima Española que las cazaba e industrializaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1808 cuando ya tenía seis años, le nació una hermanita a quien llamaron Eladia Joaquina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio disfrutaba mucho de caminar hacia el mar y de observar el movimiento del muelle portuario, al que arribaban falúas de distintos buques fondeados en la bahía, para descargar y cargar mercadería. La mayoría provenían de Buenos Aires, pero también fondeaban algunos originarios de España y de Montevideo. Un día cuando tenía 7 años, un amigo mayor le habló por primera vez de contrabando de productos de origen inglés. Le costaría mucho comprender que era aquello.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el año 1810, con 8 años, se sintió muy orgulloso de su padre y de su protagonismo como alcalde de 1er voto de Maldonado. A partir de fines de mayo, muchos festejaron, luego se habló mucho de reuniones en el cabildo y finalmente un día de julio la plaza se colmó de vecinos que estaban de fiesta y que coreaban arengas de una revolución, llamada de Mayo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1811 comenzaron a hablarle mucho de Artigas, de la revolución contra los españoles que encabezaba, y casi todas las personas mayores de Maldonado hablaban de él como de alguien que conocían porque había comenzado en Maldonado su carrera militar. Antes de fin de año la novedad fue la primera invasión portuguesa y Rafael Antonio comenzó a escuchar asiduamente esa lengua al tiempo que algunos buques provenientes de Brasil comenzaron a fondear en la bahía. En algún momento de 1812 los portugueses se marcharon y año tras año se siguió hablando mucho de Artigas y de sus ideas, hasta que en 1815 muchos estaban felices porque sus fuerzas habían entrado a Montevideo, y era el dueño de la patria oriental.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero la felicidad duró poco, en noviembre de 1816 los portugueses invadieron Maldonado por segunda vez y luego de parlamentar con Francisco Aguilar, pusieron su bandera en la torre del vigía y antes de partir hacia Montevideo dejaron un numeroso destacamento militar en la isla de Gorriti.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de ese momento la vida de sus padres que eran comerciantes se tornó difícil, Rafael Antonio ya con 15 años trataba de ayudar, pero comprendía el conflicto de intereses que se había instaurado entre los comandantes militares que respondían a Artigas y prohibían a los comerciantes locales proveer al enemigo portugués de artículos de primera necesidad, y los comerciantes que tenían el conflicto ético de obedecer aún a costa de ir a la ruina, o de no hacerlo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lamentablemente la suerte estaba echada, Artigas sufre en enero de 1820 una derrota definitiva en la batalla de Tacuarembó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en 1820 Rafael pudo lograr un permiso para poner su propia pulpería. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquel triste 15 de junio de 1821 en que su padre, Antonio Jesús, precursor del ideal de mayo en la Banda Oriental, falleció inesperadamente en trágico accidente, Rafael Antonio, su hijo primogénito, y su madre Marijó Revillo de de la Fuente, se abrazaron muy fuerte y entre lágrimas se prometieron seguir adelante y no bajar nunca los brazos. Estaban cumpliendo con el mandato que Antonio, en una tarde premonitoria del tardío verano pasado, les había hecho jurar para el caso que faltase. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El escenario principal para ser fieles a su juramento tenía como epicentro la lucha por cuidar los negocios de la familia, que al tiempo decidieron unificar en una sola pulpería.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antonio Jesús, dueño de una sabia visión prospectiva del futuro de la banda oriental, ahora provincia Cisplatina, los había instruido en el sentido de concentrar sus esfuerzos en una actividad social y económicamente importante como lo era la de pulpero, para tratar de progresar y servir a la comunidad fernandina, sin caer en la tentación de abrazarse a oscuras pasiones político partidarias que los haría perder la autonomía personal y ciudadana que salvaguarda el derecho de no renunciar nunca, ante cualquier encrucijada, a la capacidad de actuar dentro de lo posible, según los dictados del libre pensamiento crítico.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La pulpería como institución era una herencia de la época de la colonia, y constituía un espacio multifuncional. Era un lugar público de reunión, y cumplía el rol social que más adelante llenarían los clubes sociales o los boliches. Permitían adquirir mercaderías y cumplían en forma rudimentaria la función de auxilio y custodia de efectivo y valores de lo que hoy es un banco. Allí se reunían los hombres después del trabajo, en los días de asueto, para matar el aburrimiento y la soledad de la vida aldeana. En ese lugar, la gente podía conocerse y frecuentarse mientras se tomaba un trago o jugaba a los naipes. También era un centro de información dónde se difundían noticias y se corrían rumores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como anfitriones, gestores, intermediarios, proveedores y confidentes, Rafael Antonio y Marijó construyeron un ámbito dónde naturalmente se tejían relaciones, y se trataban personas de todos los pelos. Rafael Antonio trabajaba normalmente en la gestión de la primera línea de atención, con el auxilio de empleados, en tanto Marijó, cuidando su condición femenina, lo hacía en la trastienda, manejando la contabilidad que Antonio Jesús le había enseñado, o atendiendo damas amigas, sin perjuicio de supervisarlo todo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierto día Don José Ferreirós, un honrado gallego oriundo de Santiago de Compostela, talabartero de profesión, que vivía en San Carlos y a quien Rafael compraba artículos de talabartería para su pulpería, pidió para hablar con él. Una vez reunidos José que tenía buena relación con Rafael, le dijo que quería ampliar el giro de su talabartería carolina, incorporando otros artículos importados que Rafael vendía para ampliar su negocio y ocupar a su familia pues no quería holgazanes en su casa. Como Rafael confiaba en José, no tardaron en ponerse de acuerdo en los términos del nuevo negocio que los vincularía aún más. La sociedad sirvió para que José y el joven Rafael se conociesen mejor a medida que el negocio prosperaba.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las visitas a San Carlos Rafael comenzó a tratar a Francisca, hija mayor de José, y a Inés, su madre. Francisca al principio le pareció algo distante, pero había algo en ella que lo atraía. Un sábado coincidieron en una fiesta en San Carlos y Rafael no desaprovechó la oportunidad para hablarle y dedicarle todo el tiempo posible. Cuando ya se le estaban acabando las excusas para seguirla abordando en medio de todos los asistentes, apareció de pronto Doña Inés pidiéndoles que la acompañaran hasta su casa pues estaba indispuesta y Don José estaba en Montevideo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando a la mañana siguiente Rafael volvió, atando al cercano palenque su caballo cansado, con la excusa de interesarse por la salud de Doña Inés, Don José acababa de regresar de Montevideo y lo invitó a tomar unos mates. Mientras ambos hombres hablaban de negocios, Francisca se apareció con unos pastelitos recién hechos, y los acompañó por un rato. Al despedirse, Don José y Rafael no necesitaron intercambiar palabra alguna para saber que de allí en más su relación tenía un motivo categórico para perdurar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En noviembre de 1825 Francisca y Rafael Antonio se casaron enamorados y felices en la iglesia matriz San Carlos Borromeo rodeados por sus familias y muchos amigos de San Carlos y Maldonado.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1826 Rafael Antonio pasa a integrar el cabildo de Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Antonio de la Fuente falleció viudo en 1875.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===RAFAEL FRANCISCO DE LA FUENTE===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Maldonado, sobre calle Ituzaingó, esquina calle Rocha, se levantaba la casa que fuera propiedad de los malogrados esposos Rafael Francisco de la Fuente y María Viera. Seguía el estilo de la arquitectura doméstica española, vigente desde el siglo XVI: fachada de paredes gruesas y blancas, una sólida puerta principal, custodiada por balcones laterales a uno y otro lado. Una vez transpuesta la entrada, se accedía al zaguán que terminaba en un gran patio. Además del escritorio y la habitación del frente que daban a los balcones, el resto de los ambientes que salían al patio, tenían aberturas a un gran jardín en el ala izquierda y fondo de la casa. Su apariencia desnudaba un mantenimiento descuidado, producto de sus escasos residentes y de que la prosperidad de la familia había llegado menguada a Rafael Francisco, militar y maestro, uno de los doce hijos de Rafael Antonio de la Fuente Revillo, personaje que había combinado un alto cargo judicial con una próspera pulpería.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El año de 1866 fue histórico para Rafael Francisco, ya que contrajo matrimonio y a principios de diciembre luego de cumplir con las exigencias generales del concurso y rendir un examen, fue acreditado como Maestro. Al año siguiente comenzó sus actividades dictando clases matutinas en San Carlos y por la tarde en Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Francisco y María tuvieron la dicha en 1867 de ver nacer a la primera de sus seis hijos: maría, Ercilia, Ramona, Dolores, Rosa y Rafael Wenceslao.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una madrugada de mediados de mayo de 1870 partió sobre el lomo de su tordillo plateado en procura de integrarse a las tropas de Timoteo Aparicio.  El 28 de mayo participó en Minas del combate de Espuelitas donde resultó herido de varios sablazos. Cuando diez días después volvió a Maldonado, debió permanecer un tiempo inactivo para recuperase de la fractura de ambos huesos del antebrazo izquierdo y de una herida en la región abdominal.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Don Tomás Gomensoro sucede a Lorenzo Batlle y se concluye la guerra con la firma en Montevideo el 6 de abril de 1872 de un tratado de paz que concede a los blancos la jefatura política de cuatro departamentos, se reparan las carreras militares de muchos blancos que no habían acompañado el ciclo de gobierno totalmente colorado a lo largo y ancho del país luego del golpe de estado de Flores (1865). Entre los beneficiados por este tratado de paz de abril estaba el Teniente 2do Rafael Francisco de la Fuente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1876 -con el primer proceso de modernización del estado uruguayo de 1876 a 1886, seguido por un segundo de 1886 a 1903, y redondeado por un tercero de 1903 a 1916- Rafael es llamado a participar en el ordenamiento fiscal en Maldonado al ser designado Revisor de Patentes de Giro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1877 se inaugurará en Maldonado la escuela de varones José Pedro Ramírez, donada por quien destinó sus dietas de diputado al departamento que lo había honrado llevándolo a la Asamblea Legislativa. La única condición que pone Ramírez, también integrante de la Sociedad de Amigos de la Educación Popular, es que allí se aplique el mismo método de enseñanza de la escuela Elbio Fernández de Montevideo. Rafael participó un año como maestro de esta prestigiosa escuela, familiarizándose con todas sus nuevas técnicas y procedimientos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando en 1974 nació su hija Rosa, Rafael le pidió a su hermana Claudina de la Fuente que fuese su madrina. Ya adulta Rosa sería Maestra, soltera y dirigiría una escuela rural. En 1878 Claudina de la Fuente era ayudante titular de la preceptora María Mirabal de Gómez, en la escuela de 1er grado de Maldonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El 5 de junio de 1879, Rafael fundó como Director una escuela particular de Maldonado. Habiendo estudiado el sistema de la [[Escuela_Ramírez_de_Maldonado|escuela Ramírez]] se proponía dirigir una escuela pequeña pero que maximizase las horas de enseñanza individual de los educandos, limitando lo máximo posible la enseñanza simultánea, que enseña conjuntamente a todos los niños de la misma clase. Con esto esperaba cumplir con el máximo nivel de excelencia en la educación que recomendaba Varela en “La educación del pueblo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posteriormente Rafael Francisco apoyará los temas educativos desde la junta económico-administrativa de Maldonado, hasta su temprano fallecimiento el día 10 de junio de 1887, víctima de una insuficiencia cardíaca a los 48 años. Estrujada por la congoja, su amada María con quien había formado una linda familia de 5 hijos, lo sobrevivió sólo un año.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consciente de la precariedad de su salud, demostró ser un hombre de profunda sensibilidad que había priorizado siempre las necesidades de su familia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se fué abrigando un íntimo orgullo por las dos honrosas profesiones que había desempeñado con gran entrega personal: la de militar y la de maestro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De Rafael Francisco, sus descendientes conservan su sable de Oficial de Infantería del Ejército Nacional, y su diploma de Maestro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Rafael Francisco de la Fuente, hijo de Rafael Antonio y Francisca Ferreyros, nació en Maldonado en 1838. Se casó en 1866 – a los 28 años de edad- con María Viera. Fue militar y maestro. En abril de 1876 fue nombrado Revisador de Patentes de Giro. En el Registro Cívico de 1856 figura con 20 años, soltero, comerciante. En el Registro de 1876 aparece con 38 años, casado, profesión militar, vecino de esta ciudad. También integró la Junta Económico Administrativa. Murió en 1887 a los 48 años”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Diccionario biográfico de la ciudad de Maldonado (1755-1900), María A. Díaz de Guerra, 1974&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===Viaje en diligencia===&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Francisco de la Fuente no tardó en dirigirse a la calle Uruguay al 25 dónde estaba la agencia de diligencias Del Comercio, en procura de un boleto para Maldonado. Pudo con suerte conseguirlo, en un coche de “La Carolina” para el martes 7 de marzo, siempre y cuando viajase en el pescante junto al mayoral. Después vería cómo hacer el corto trecho hasta Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de pasar ansioso varios días sin saber que hacer, el día de la partida llegó y ligero de equipaje se presentó en la estación de diligencias. Allí, a las 4 y 10 de la mañana, se reunió con los otros pasajeros, tres caballeros, cuatro damas y un muchachón, que reunidos en círculo conversaban con el mayoral. Una vez acondicionado el equipaje más pesado sobre la vaca, se ubicaron en sus lugares lo mejor que pudieron, mientras mayoral y cuarteador ajustaban detalles del recorrido. Poco después la caballada se puso en marcha.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A su lado viajaba Don Giuseppe, el mayoral, un italiano cuarentón de voz gruesa y gestos ceremoniosos que manejaba con destreza las riendas de los cuatro caballos traseros, mientras que abriendo el camino y controlando a los caballos delanteros o “boleros” que no llevaban rienda iba Rogelio, el cuarteador, un morocho fuerte y ágil, de tez muy bronceada y párpados hinchados que empequeñecían dos pupilas, casi ocultas en la profundidad de sus cuencas, que tenía la responsabilidad de conducir la diligencia por el camino más transitable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego de rebasado el ejido, y como el terreno estaba seco, la diligencia tomó un tranco más monótono, alterado sólo por algún aviso del cuarteador, alertando tempranamente los obstáculos del camino, hasta que el anuncio de la primera posta en Pando, donde aprovecharían para almorzar, sorprendió a Rafael, que había perdido la noción del tiempo transcurrido. Una hora después retomaron la marcha.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael y Giuseppe, cada uno muy concentrado en lo suyo, sólo compartían el mate que Rafael religiosamente se encargaba de cebarle a su conductor. El maquinal cumplimiento con esa rutina no impedía que a Rafael por momentos se le apretase el pecho cuando se le cruzaba una sensación de incertidumbre por alejarse definitivamente de algo que había reglado su existencia por años. Sin embargo, la presión cesaba cuando evocaba la vida de un personaje admirado como José Hernández. El también abandonó tempranamente la carrera militar reflexionó, mientras se esforzaba por contener la ira al recordar que José y su hermano Rafael salvaron milagrosamente la vida en la batalla de la Cañada de Gómez, dónde fuerzas de la Confederación Argentina sufrieron el ataque sorpresivo de las tropas bonaerenses que respondían a Mitre, y Venancio Flores había hecho degollar a trescientos de sus camaradas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el ir y venir de sus pensamientos, asociados a situaciones que el aire puro del campo ayudaba a revivir, de pronto hinchó su pecho, preso de un vivo entusiasmo al concluir, que acababa de tomar una decisión importante, desafiando al poder establecido. Cuanto valoro se repetía, la fidelidad al impulso de mis pasiones, de otra manera sería esclavo del quietismo y la inacción de los que se rinden al precepto de ser razonables.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De ahora en más, se dijo, seré libre de actuar de acuerdo a mis sentimientos y convicciones personales, y lo que venga sabré manejarlo, gracias al temple y la capacidad de resistencia que le debo a mi formación militar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Era noche cerrada cuando llegaron a orillas del arroyo Solís Grande para cenar y pasar la noche en los incómodos catres de la posada. Suerte que los viajeros expertos como él, sabían hacer más mullidos aquellos improvisados lechos, con útiles cojines de lana que siempre llevaban consigo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la mañana siguiente luego de desayunar una taza de achicoria acompañada por una galleta, siguieron las indicaciones del mayoral para pacientemente realizar en balsa el transporte de diligencia, pasajeros y caballos recién repostados, al otro lado del arroyo. Luego del cruce, Rafael ocupó su sitio, y a poco de comenzada la marcha comenzó a sentir una suerte de éxtasis mientras contemplaba aquel paisaje tan familiar, que ya comenzaba a desnudar la magnificencia de las sierras. Lentamente se abandonó al disfrute de los sonidos, los olores del campo que aún conservaba rastros del rocío, y la ya ascendente tibieza del sol esteño, algo atenuado por lo tardío del verano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De pronto surgió un respetable promontorio en el camino y la diligencia, atenta a las señas del cuarteador, debió detenerse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El vozarrón del mayoral lo volvió a la realidad avisando que una de las señoras se sentía mal y por tanto detendría la diligencia por quince minutos mientras la asistían. Dos horas después de retomar el camino, se detuvieron en una posada en El Sauce para almorzar y repostar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al rato de dejar El Sauce, la diligencia enfiló por el camino del abra de Perdomo, salvando la altura de las serranías donde el paisaje era subyugante para luego volver a limpias cuchillas hasta llegar muy próximos a San Carlos a un largo y polvoriento camino de barro. Rafael tomó conciencia que éste era el último tramo antes de llegar a la ciudad carolina para cenar y pasar la noche.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al llegar a San Carlos la diligencia hizo la clásica vuelta de la plaza frente a la blanca iglesia y poco después ingresaba en el patio de diligencias ubicado al fondo del hotel ubicado en una esquina muy próxima de la iglesia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la mañana siguiente luego de desayunar, la diligencia recorrió rauda la escasa distancia entre San Carlos y Maldonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===RAFAEL WENCESLAO DE LA FUENTE===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael Wenceslao de la Fuente tenía cuatro años cuando falleció su padre y cinco cuando su madre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta cumplir los 18 años, Rafael Wenceslao concentró su tiempo y atención, en todo aquello que el Maldonado de entonces aproximó a su paso: sus estudios en la prestigiosa Escuela Ramírez, sus escapadas al campo con amigos, para de paso involucrarse en tareas rurales como la cosecha de frutas, el arriado del ganado, el ordeñe de vacas en un tambo, o la cura de ovinos enfermos. También el disfrute de las temporadas de verano en el balneario fernandino de Las Delicias, pescando pejerreyes en el viejo muelle, alargando las tertulias con amigos bajo el porche del frente o el parral del fondo de alguna casa solariega, luego de haber disfrutado de baños de mar, o de la contemplación del crepúsculo vespertino con la mirada fija en el horizonte, y el pensamiento también fijo en alguna mujer que lo atraía.&lt;br /&gt;
  &lt;br /&gt;
Muy joven ya había comprobado su aptitud para los negocios y las actividades empresariales, pero como sus recursos económicos escaseaban pronto comprendió que debía formarse en una organización que le ofreciese la seguridad de un sueldo y la posibilidad de aprender y comenzó a estudiar para ingresar al Banco de la República. El día 8 de enero de 1903 se le informa que el Directorio del Banco de la República en sesión del día de la fecha lo ha nombrado Auxiliar de la sucursal Maldonado con una asignación mensual de 25 pesos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el verano de 1906, con los ecos de la terminada revolución ya distantes, la concurrencia rioplatense retoma el gusto de disfrutar del verano esteño cuando Punta del Este todavía se llamaba Villa Ituzaingó. Rafael había sido transferido recientemente a la sección Sucursales de la Casa Central del Banco República en Montevideo, y sólo contó con 10 días de vacaciones para descansar en Maldonado. Durante esos días disfrutó de concurrir dos veces a las reuniones bailables del hotel de Risso dónde comenzó a aficionarse al tango.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De regreso en Montevideo pronto sintió la pequeñez de su Maldonado natal frente a esta gran ciudad que ya tenía más de 300.000 habitantes, y ya se hacía sentir la importante presencia de inmigrantes europeos, españoles e italianos principalmente, al tiempo que se desarrollaban nuevos barrios como Pocitos, Cordón, Prado, Cerro y Villa Colón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El año1907 trajo los tranvías electrificados con líneas de la Aduana a Pocitos, de la Aduana a la actual calle Pablo de María, y de la Aduana al Paso del Molino que agilitó notoriamente los servicios de transporte público.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael disfrutó de concurrir a cafés y confiterías de la época como el Café Británico en Plaza Independencia donde hoy está la Torre Ejecutiva, o la confitería del Telégrafo en 25 de Mayo donde hoy está el edificio de la Junta departamental de Montevideo, pero su lugar preferido era el café Polo Bamba de Severino San Román en plaza Independencia esquina Ciudadela donde la gente que más frecuentaba como comerciantes, financistas, profesionales y bancarios se ubicaban en el centro del local en tanto a los costados estaban en el sector norte los intelectuales y en el sector sur los políticos. Por allí trataba de pasar cada mañana temprano antes de encaminarse al Banco a ponerse al día de las noticias al comienzo de la jornada, y disfrutar de la bonhomía de su dueño.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siempre que podía disfrutaba fuera del horario de trabajo del Montevideo optimista y progresista de la Belle Epoque montevideana, con las plazas Constitución y Zabala resplandecientes, la plaza Independencia ampliada, y la magnificencia de los salones del club Uruguay y el palacio Taranco. Los fines de semana que permanecía en Montevideo se reunía con amigos en el parque Urbano –actual parque Rodó- o en algún bar de Pocitos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1910 luego de ganarse el aprecio y respeto de sus superiores -en un tiempo de alta profesionalidad del Banco República dónde se hacía expreso énfasis de que las consideraciones políticas no debían pesar y los funcionarios habían de ganarse los ascensos estrictamente por sus méritos y aptitudes personales- Rafael logra su primer ascenso gerencial siendo destinado a cargo de la sucursal en la ciudad de Guadalupe -actual ciudad de Canelones-.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A poco de asumir, Rafael visitó su iglesia matriz que honra a Nuestra Señora de Guadalupe, cuya construcción fue dispuesta por Artigas en 1816, asociada a la creación del departamento de Canelones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el verano de 1912 poco después de asumir como gerente en la sucursal de San Carlos, Rafael conoció en Maldonado a Renée, hija mayor del Dr. Edye. Él tenía veintiocho años y ella diecisiete.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La personalidad de Rafael pronto la enamoró. Aquel hombre, orientado desde los seis años por la generosa asistencia de sus hermanas, desde pequeño desarrolló en contrapartida el compulsivo deber, que a veces lo hacía sufrir, de no resignar su papel de único hermano varón.  Su perfil protector y patriarcal pronto se sintió muy cómodo con aquella señorita preparada para el matrimonio, pura y obediente, que dominaba los quehaceres hogareños y hablaba un perfecto inglés.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No demoró demasiado Rafael en hablar con su futuro suegro para formalizar su interés en su hija al tiempo de demostrarle que una vez casada podría brindarle una vida similar a la que estaba acostumbrada.&lt;br /&gt;
Luego de autorizado a cortejarla, Rafael mientras desarrollaba una intensa actividad para financiar proyectos viables en la querida ciudad carolina, la veía los fines de semana, y los domingos a partir de la primavera concurrían juntos a las clásicas retretas en que la banda de la ciudad de Maldonado ofrecía conciertos. A Rafael le encantaba la habanera La Paloma del compositor español Sebastián Iradier, y de tanto en tanto se las arreglaba para que la banda la ejecutara. Mientras paseaba por la plaza con Renée le hablaba de la historia de Cuba y de cuanto había querido España esa isla por la que los galeones cargados de oro y plata hacían siempre escala antes de regresar a Sevilla o a Cádiz. También le contaba leyendas asociadas a esa habanera, como la de la paloma blanca que abandonaba un buque que se hundía e iba al encuentro de la prometida de un desaparecido marino a recordarle la última canción que le había cantado: si a tu ventana llega una paloma, trátala con cariño que es mi persona, o la del marinero español que bebía triste en una taberna y al tiempo que escuchaba la melodía recordaba a su amada que había quedado en Cuba, y nunca más vería porque Cuba ya no pertenecía a España.  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Posteriormente Rafael fue destinado un año a Nico Pérez dónde la comunicación fue principalmente epistolar. En esta localidad Rafael trabajó duramente para restablecer la confianza de muchos productores, pues aún subsistía la desconfianza en una localidad que había sido sede de la protesta armada del partido nacional acaudillado por Aparicio Saravia en 1903, prolegómeno de la revolución de 1904, y un posterior levantamiento blanco en 1910. Luego retornó a San Carlos y la pareja se reencontró con la posibilidad de amenas tertulias que confirmaron, ante la certeza de una excelente relación, la necesidad de planificar la futura boda.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al iniciarse 1915 Rafael conoció que habría de ser trasladado a Rocha con el objetivo de inaugurar y desarrollar en esa ciudad un ambicioso plan de negocios previsto para ese departamento por las autoridades del Banco. Cuando viajó en abril a Rocha para hacerse cargo de la gerencia de un hermosísimo edificio recién inaugurado por la saliente presidencia en marzo de Batlle y Ordoñez, que incluía en su estructura la vivienda privada del gerente, Rafael ya había fijado con Renée la fecha de la boda en Maldonado para el 27 de setiembre de 1915.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael luego de cumplir con un brillante ciclo gerencial fuera de Montevideo que comenzó en 1910 en la sucursal de Guadalupe -desde 1916 ciudad de Canelones-, siguió en 1912 en San Carlos, en 1913 partió por un año a Nico Pérez para volver nuevamente a San Carlos por un año más. En abril de 2015 ya estaba a cargo de la sucursal de Rocha en la que permaneció hasta abril de 1921 en que fue destinado a la Gerencia de Maldonado, su ciudad natal. En Rocha nacieron sus hijos Renée y Rafael, en 1916 y 1919 respectivamente. En Maldonado nació en 1922 su hijo Ruben. Posteriormente en 1924 su hijo Ricardo y en 1926 su hija Raquel ya en Montevideo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A mediados de la década del veinte fue transferido a Montevideo donde se desempeñó en la Casa Central del Banco.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1932 alquiló en el Palacio Salvo el escritorio 615, dónde comenzó a atender en sus horarios libres al pequeño círculo de amigos y contactos que necesitaban asesoramiento para que sus ahorros no se depreciasen.&lt;br /&gt;
Paralelamente en sus pagos esteños se decidió a emplear sus ahorros para construir en un terreno de su propiedad en el barrio la Pastora, una casa que le había diseñado su incondicional amigo el arquitecto Julio Villamajó en el solar donde actualmente está emplazado el edificio Millenium sobre la costanera, y compartiendo esquina con la manzana del hotel Conrad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A partir de 1933 Rafael comenzó a participar de periódicas reuniones clandestinas tendientes a llegar a un levantamiento armado que hiciese caer la dictadura de Gabriel Terra. Su actitud valiente y jugada a sus convicciones cívicas no le trajeron pocos problemas durante esos años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El día 27 de enero de 1935 Rafael es capturado por fuerzas gubernamentales junto a  soldados ciudadanos de Minas, Nico Pérez y Batlle y Ordoñez, que se habían concentrado en un lugar no determinado sobre la cuchilla grande en el departamento de Lavalleja. La emboscada fue tan bien planificada que seguramente alguien había hecho llegar información muy precisa a las fuerzas policiales y militares afines a Terra. Luego de ser encarcelados, e interrogados, algunos de ellos acompañaron a Rafael al presidio político de la isla de Flores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A lo largo de 1936 luego de salir de la cárcel ubicada en barracones muy próximos al emplazamiento del faro de la isla de Flores, y ya separado por razones políticas de sus funciones en el Banco de la República, Rafael se dedicó a organizar sus actividades privadas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sensibilidad cívica de Rafael, de la que nunca se apartaría, le habían dejado la satisfacción del deber cumplido, pero sus ahorros se esfumaron y había contraído algunas deudas. Eso, más el imperativo de ayudar a su familia, que vaya si lo necesitaba, lo imponía en la obligación de lanzarse de lleno a los negocios en procura de una rentabilidad que no tenía. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se orientó en dos direcciones: por un lado retornó a su  función de asesor de inversiones en su oficina del Palacio Salvo, tarea que era un sencillo traslado a otra esfera, de algo que parcialmente había hecho en su larga trayectoria gerencial bancaria.  Por otro lado, se decidió a afinar puntería en algo muy premeditado: la realización de inversiones inmuebles en sus pagos de Maldonado y Punta del Este, y su posterior reventa luego de haberlas acondicionado para cumplir con el sueño de futuros veraneantes de Punta del Este, una estrella balnearia de creciente valorización y garantizado prestigio internacional. Comenzó esta actividad, vendiendo a muy buen precio su casa de la Pastora, en la que había vivido con su familia desde 1933, mudándose a la ciudad de Maldonado a la calle 18 de julio entre Florida e Ituzaingó, dónde estimó que dada su condición de opositor del gobierno de Terra, su familia estaría más protegida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para 1937, Rafael ya tenía muy activas sus dos actividades y las manejaba en paralelo gracias, entre otras cosas, a las excelentes comunicaciones de ferrocarril entre Montevideo, Maldonado y Punta del Este. Desde allí comenzó adquiriendo tierras y parcelando sobre la parada 11 de la Playa Mansa en la zona llamada “El Grillo”, y luego vendiendo los terrenos principalmente entre amigos, bancarios, y compañeros del Banco de la República.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre 1937 y 1943, Rafael concretó dos importantes adquisiciones de tierra de creciente valoración, en áreas contiguas del Rincón de San Rafael, que totalizaban más de 10 hectáreas a la altura de la Parada 23 de la Playa Brava, y que le permitieron el 25 de abril de 1946 tener listo el plano de un ambicioso proyecto de fraccionamiento de 150 solares que decidió bautizar como “Rincón del Indio”. El Agrimensor Julio Cerviño, que había trabajado también en el barrio El Médano junto a Laureano Alonsopérez, fue el responsable técnico del fraccionamiento, y simpatizó inmediatamente con Rafael. Su longeva esposa Orfila Torres de Cerviño nunca olvidó la oportunidad en que posteriormente concurrieron a la fiesta de inauguración de la muy remozada residencia de [[El Peñasco]].  &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fines de 1944 Rafael alquiló en la península una casa de dos plantas sobre la calle Gorlero entre las calles 19 y 21 dónde podía en los ambientes del frente tener su oficina inmobiliaria, reservando para la familia la planta alta, la parte trasera y un amplio fondo con buena vista al puerto y la playa adjunta, actualmente inexistente, de Punta del Este. Viviendo allí realizó la compra de El Peñasco a la sucesión de Maximiliano Seijo en 1945, desde donde desarrolló una fecunda actuación emprendedora y posteriormente controlaría también el avance de la cuidadosa reforma de su residencia, al tiempo que encaraba el plantío de olivos en un largo sector del campo que lindaba con la ruta 39. Encariñado con esta propiedad, continuó embelleciéndola hasta mudarse allí en 1948 con su familia.&lt;br /&gt;
Rafael vivió los últimos cuatro años de su vida en su residencia de El Peñasco.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fue determinante la compra en 1945 de esta valiosa propiedad de 200 hectáreas cuyo casco reformó sustancialmente entre 1947 y 1948. “El Peñasco”, sobre ambos lados de la carretera -ruta 39- que une San Carlos con Maldonado, ribereña al arroyo Maldonado y coronada del otro lado por una sobria y cómoda residencia color terracota sobre el cerro de Doña Petrona.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante el tramo final de sus días, Rafael siguió de cerca la situación del país, continuó frecuentando a sus amigos, y tuvo tiempo para conocer a algunos nietos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cerca del final, cuando un accidente-cerebral-vascular lo obligó a la postración, no dejó de reconocerse afortunado por la venturosa época que le había tocado vivir. Luego de las tremendas revoluciones de 1897 y 1904 que le había tocado atestiguar cuando muy joven, posteriormente y luego de ingresar al Banco de la República había vivido la rica experiencia profesional de representar, principalmente en campaña, a una organización que en su tiempo fué manejada desde su cúpula y sus niveles gerenciales sólo por profesionales que objetivamente tuvieron la encomiable misión de ayudar con alentadoras herramientas de crédito, a que los ciudadanos mas trabajadores y tesoneros, hiciesen realidad sus soñados y viables proyectos productivos.  Pero Rafael supo con su cordialidad y seducción personal, darle un plus a todo aquello que era muy bueno de por sí, y cuando debía marcharse hacia otro destino profesional dentro de los muchos que desempeñó, los clientes y amigos que dejaba, le tributaban cálidas y sentidas despedidas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como ciudadano activo y perceptivo valoró los tiempos felices para el Uruguay que se vivieron entre 1918 y 1932, dónde el poder, el optimismo y la esperanza de una numerosa clase media logró el zenith del “Uruguay como país de cercanías”, que tan bien definió Carlos Real de Azúa. Luego se vivieron años de relativa inestabilidad económica pero la gente no había perdido la fé, y en la hora que le tocó morir el país comenzaba a experimentar con el primer Poder Ejecutivo colegiado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Rafael se fué sin conocer la unificación electoral del partido nacional que se concretó recién en 1954.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una gran multitud de amigos lamentó y acompañó en silencio, la inevitable desaparición de un amigo de fierro.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el suplemento dominical del diario El Dia de agosto de 1952, el profesor, museólogo e investigador de la historia de Maldonado Don Ramón Francisco Mazzoni escribió un recordatorio de Rafael, he aquí un extracto del mismo luego de acompañarlo a la hora de su fin:   &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Aquel cuadro me pareció reflejaba la vida de Rafael de la Fuente, fue un largo esfuerzo por alcanzar a formar un nido. Llenarlo de afectos; día a día acrecerlos afanosamente, con cuidado rodearlo de amistades sinceras, haciendo que su bondad apareciera de una pureza hidalga y patriarcal. Le acompañó a ratos la fortuna y muchas veces la adversidad. Nada se traslucía de esos cuadros de sombras en su semblante siempre sonriente. Sus raras condiciones de hombre de negocios y su rectitud moral fueron utilizadas por la institución bancaria del Estado. Un compañero supo recordarlo en el instante de la despedida, marcándolo con esa palabra tan conocida y cada hora menos usada: lealtad. Esbozar su biografía, es poner en cada línea esa palabra. Sería preciso recordar que de la Fuente fue un apellido sonoro y amado desde la iniciación de la vida fernandina. Las viejas paredes de su casa solariega recuerdan los episodios más culminantes de nuestro drama nacional, y a lo largo de la historia llenó siempre con honor los lugares más señalados.&lt;br /&gt;
Por eso, enunciar sus méritos sería una repetición secular de las virtudes de quienes en la vida le precedieron. Por mi parte, sé que tenía un espíritu que la lucha no había conseguido ensombrecer. Aún sabía sonreír a los amigos, aún su mano era firme en el saludo y tibia en la despedida”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En marzo de 1953, a un año de su fallecimiento, una multitud de amigos le rindió homenaje junto a su tumba en el cementerio de Maldonado, y le puso una placa recordatoria. Allí, en un acto pleno de autenticidad sin que ninguna formalidad obligase más que el sincero recuerdo de una persona que se había hecho querer, se dieron cita familiares, compañeros de profesión, correligionarios del partido nacional independiente que habían conocido su arrojo y su sacrificio en pro de los ideales democráticos, y amigos de aquí y de allá de todas las clases sociales. Algunos de toda la vida y otros más recientes, pero cada uno concurría para celebrar íntimamente el encuentro final con alguien, que les había hecho conocer ese raro ritual de hacer gratos y confiables los momentos plenos de la vida, cortos y escasos momentos no cuantificables, por lo rico y perdurable de todo regalo para el alma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Reynaldo de la Fuente&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Correo electrónico: delafuen1@gmail.com&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[De_la_Fuente,_Reynaldo|Volver al archivo de Reynaldo de la Fuente en el BHL.]]&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
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