Diferencia entre revisiones de «Mariskonea»

De Banco de Historias Locales - BHL
Saltar a: navegación, buscar
(Demolición del viejo Mariskonea)
Línea 39: Línea 39:
 
|-
 
|-
 
|
 
|
=Demolición del viejo Mariskonea=
+
Demolición del viejo Mariskonea
 
+
<br>
 +
<br>
 
=TESTIMONIO DE VICTORIA ITURRIA=  
 
=TESTIMONIO DE VICTORIA ITURRIA=  
  

Revisión del 11:00 18 sep 2026

Archivo en construccion.jpg


El Sr. Isidro aporta la película "Cartas de amor"; en ella dos escenas transcurren en Mariskonea (36:12 y 55:39): https://www.youtube.com/watch?v=KF98njEsLJ8&t=2172s. "Cartas de amor" es una película en blanco y negro Argentina, dirigida por Mario C. Lugones según el guión de Julio Porter sobre la obra de teatro homónima de Marcelo Peyret, con diálogos y adaptación de Miguel de Calasanz. Se estrenó el 25 de enero de 1951 y tuvo como protagonistas a Mecha Ortiz, Roberto Escalada, Elisa Christian Galvé, Eduardo Cuitiño e Isabel Pradas.


Aporte de Roberto Lamaison Mena.


Aporte de Roberto Lamaison Mena.
Aporte de Roberto Lamaison Mena.
Aporte de Roberto Lamaison Mena.


Aporte de Roberto Lamaison Mena.


Aporte de Roberto Lamaison Mena.
Aporte de Roberto Lamaison Mena.
Aporte de Roberto Lamaison Mena.





Demolición del viejo Mariskonea

TESTIMONIO DE VICTORIA ITURRIA

(publicado por Ursa propiedades)

16 de junio de 2015

Victoria Iturria Boldarenko está sentada en el muro de la rambla de la península de Punta del Este. A sus espaldas, el océano Atlántico con la isla de Lobos que parece pintada en el horizonte. El sol le da en la cara y la abriga un poco en la fría tarde del lunes.

Del otro lado de la rambla, una poderosa grúa termina la faena de demoler los restos de lo que fue uno de los restaurantes emblemáticos del balneario.

Los ojos de Victoria van más allá de los movimientos del brazo de máquina que dirige un experto conductor mientras remueve y tira abajo paredes, mampostería y demás infraestructura. Delante de ella, los recuerdos pasan —como en la letra del tango— en caravana, con una estela dulce de emoción. Una historia de trabajo y de éxito, y también de tragedia, marca a Victoria, integrante de una de las tradicionales familias de Punta del Este.

La demolición se lleva puesto al local que albergó durante 59 años a la legendaria taberna y vivero "Mariskonea", fundada el 23 de diciembre de 1944 por sus abuelos Ascención Iturria y Manuela González.

"Me acuerdo de mi viejo", relata Victoria en la fría y soleada tarde puntaesteña. Su padre, conocido como "el vasco" José Luis Iturria, falleció tempranamente, dicen, por el golpe de haber perdido a su hija mayor en un inexplicable y absurdo accidente de tránsito. Los tíos de Victoria, Juanita y Alberto, también fallecieron en otro accidente de tránsito.

En 1994, el restaurante había pasado a manos del "vasco" Iturria y de su esposa, Lissie Boldarenko. Luego, en 2003, el local cerró sus puertas. "Hace rato cerré el duelo por todo esto", afirma al recordar el lugar que marcó su vida y la de su familia durante décadas. Victoria, junto a sus padres, hermanos, primos y tíos, mantuvo el legado de Ascención, un vasco procedente del caserío navarro de Mariskonea, nombre que no dudó en ponerle a su primer negocio en tierras uruguayas.

Iturria llegó a Uruguay en 1925, en el barco "Infanta Isabel de Borbón", como tantos españoles que buscaron nuevos horizontes. Trabajó como cocinero del Yacht Club Punta del Este y al poco tiempo resolvió fundar su propio emprendimiento. El joven vasco recorrió la costa de la península para encontrar un lugar donde la marea fluctuara de forma regular. Lo halló en el predio delimitado por la rambla José Artigas y la calle 26, entre las calles 19 y 23.

En la época de su fundación, no existía la rambla de circunvalación de la península, construida a finales de los años 70. Ascención aprovechó el afloramiento de basalto existente entre su local y el mar para armar el vivero de almejas y mejillones. Esto transformó a la taberna en un lugar único a la hora de ofrecer en su menú moluscos bivalvos. Las almejas eran compradas en Rocha y luego purgadas en el vivero del restaurante. La Intendencia de Maldonado habilitó la construcción de un túnel para conectar al vivero con el mar.

Varios platos de la carta todavía son recordados por los antiguos clientes. "¡La brótola a la Manuela!", responde Victoria cuando se le consulta por su plato favorito. "También el arroz con mejillones y hasta el revuelto Gramajo", recuerda Victoria.

Por Mariskonea pasaron personajes de todo tipo, desde políticos como el entonces presidente Alberto Fujimori, el director general del FMI Michel Camdessus, y artistas como Omar Sharif, entre otros, incluida la flor y nata de la farándula argentina.

Después de que cerrara definitivamente en 2003, el local fue comprado por la firma Fibamar S.A., propiedad del empresario uruguayo Walter "Coco" Zeinal. La empresa pidió a la administración del entonces intendente Enrique Antía autorización para construir un hotel de lujo de 15 pisos. El pedido fue denegado. La misma respuesta fue reiterada por el intendente Óscar de los Santos. En 2013, De los Santos firmó una resolución por la cual autorizaba a demoler el local. En febrero, el Municipio de Punta del Este advirtió a la Policía de la intención de varios ocupantes de instalarse en el edificio, que permanecía vacío y en estado de abandono. Finalmente, el local fue demolido ayer.

DEMOLICIÓN DEL VIEJO MARISKONEA



El Hotel Playa sufrió el mismo destino. Le pasó a La Fragata, que no se demolió pero perdió su esencia y se transformó en una casa de comida rápida. El Hotel Palace está cerrado desde hace años y con su fachada grafiteada, a la espera de que el destino determine su futuro. El cine Concord sigue cerrado. El Lido también y allí ya no funcionará un cine. Lugares emblemáticos de Punta del Este que caen en el olvido, en la decadencia, o que se transforman para siempre. Lo mismo suc0ederá con Mariskonea, que se está demoliendo en estos días (18 de Junio de 2015).


¿El deseo que se mantengan es un capricho de nostálgicos o es que de verdad estos sitios tienen un significado en la identidad de la ciudad y de la gente que vivió en ellos y pasó por ellos? La oferta inmobiliaria crece y eso genera trabajo y desarrollo. Pero, ¿cuánto se pierde en la ecuación? Mientras se responde la cuestión, la “Punta Punta” cambia y el viejo balneario pierde sus muelas más antiguas.


Mariskonea, fundada en 1944, perteneció a varias generaciones de integrantes de la familia Iturria hasta su cierre en 2004. El primero fue Ascención, que había llegado a Uruguay en 1923 desde el País Vasco. Aquí conoció a Manuela González, hija de gallegos. Se casaron y tuvieron hijos. Uno de ellos fue José Luis, que se casó con Elizabeth Boldarenko y trajo más Iturrias a la península: Gabriela (cocinera, quien mantiene en alto el legado en la nueva Mariskonea sobre la rambla del puerto), Victoria y Luis María, más conocido como Luisma, el surfista internacional uruguayo.

Foto de Walter Neri, Junio de 2015.
Foto de Walter Neri, Junio de 2015.
Foto de Walter Neri, Junio de 2015.
Foto de Walter Neri, Junio de 2015.
Foto de Walter Neri, Junio de 2015.
Foto de Walter Neri, Junio de 2015.
Foto de Walter Neri, Junio de 2015.
Foto de Walter Neri, Junio de 2015.
Foto de Walter Neri, Junio de 2015.
Foto de Walter Neri, Junio de 2015.
Foto de Walter Neri, Junio de 2015.
Foto de Walter Neri, Junio de 2015.


Para los hijos el lugar está lleno de recuerdos y vivencias. “Acá pasaron cosas divinas y otras no tanto. Ahora siento solo tranquilidad”, dijo Victoria. Luisma recorrió estos días el mítico edificio, sacó fotos que publicó en la red social Facebook y escribió un mensaje que decía: “Está comenzando su fin”. Solo queda esperar que la bola de demolición transforme el lugar en escombros.


Texto de El OBSERVADOR - Marcelo Umpiérrez

Fotos. Walter Neri, Junio de 2015. - PuntaOnline



Contribución de una veraneante

A este restaurante íbamos a veces a almorzar o a cenar nuestra familia. Recuerdo que mientras esperábamos, papá y mamá nos permitían salir a mirar la piscina interna que tenían con mariscos frescos y peces.


Lo lindo de esa piscina, decía papá, es que estaba comunicada directamente con el océano, del que le entraba y salía agua salada, ideal para la sobrevivencia de todo ese bicherío.


Siempre que le dábamos la vuelta a la península caminando sobre las rocas, (no había rambla aún, sólo había rocas, arena y pasto en algunos lugares), tratábamos de ver esa entrada de agua.





Consultas.png
BHL-logo-200px.jpg