Poemas de Infancia Puntaesteña II
De Umberto Pereira, "el poeta de Punta del Este"
Primera edición: 1994
Nacimiento
La mar se hace con espuma,
con olas, ondas y viento;
y se hace con cielo a veces,
cuando se aquieta su espejo.
La mar, movimiento y algas,
peces, mariscos y sueños,
se entrega a la travesía
infiel al llanto del puerto.
Volandera de inmigrantes,
durmiente en nativos viejos;
harina de la esperanza,
pan amargo de los miedos.
La mar tiene su querencia
escondida en nuestro pecho;
y enamora en una Punta
al Este del Universo.
Mar de dos islas, dos faros
y Punta que está en el medio
y hasta un alma de gaviota,
con su continuo aleteo.
Desde el sol resucitado
hasta el astro casi muerto,
medio poema; y por la noche.
luna y estrellas, el resto.
La Punta es una mujer
con un corazón de fuego;
y el agua inventa la espuma
para decirle: te quiero.
Viene paz y claridad
del sol, del mar y del viento;
pero la sed no se apaga
aunque la nutra el silencio.
La mar, llanto milenario;
sonrisa, espuma del tiempo,
en la cresta de las olas,
ilusiona a los cruceros.
Y después de nueve meses,
mi madre vio que era bueno
que este amor saliera niño
y aquí estoy, cuatro de enero.
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