Poemas de los relieves y poemas de circunnavegación
De Umberto Pereira, "el poeta de Punta del Este"
Primera edición: 1995
Obras del Autor
- "Poemas de infancia puntaesteña", tomos I y II
- "Poemas de Punta del Este", tomos I al IV
- "Poemas de aventuras, regatas y naufragios en el Este"
- "Poemas de Maldonado", tomos I y II
- "Rafael Pérez del Puerto"
- "Poemas de los relieves" y "Poemas de cirncunnavegación"
- "La patria de Artigas" (inédito)
Prólogo
Se incluyen en esta edición, los "Poemas de los relieves" y los "Poemas de circunnavegación". Tratan de nuestra integración a la naturaleza y a la sociedad. Al mundo chico donde nacimos y al acontecer general. Nos enfrentamos a lo desconocido. Las emociones, estudio, pensamiento, decisiones, acción, entre otros factores, cumplen sus etapas de exploración, en nuestro espíritu y en el campo exterior. Cierta inteligencia del camino y la cultura sobrevinientes, nos proporcionan algunas medidas y reglas del juego. Es un proceso entre el ser y la sociedad. Un intercambio de lo real y lo falso, lo sucio y lo limpio, lo justo y lo injusto, lo bello y lo feo, el egoísmo y la generosidad, la pena y la dicha, la libertad y la opresión, lo limitado y el infinito, en una sucesión de opuestos, más las zonas intermedias. En la marcha, en ocasiones, parece que tocamos piso de roca; otras tantas, arena movediza; calmas y tempestades. Es obvio que nuestros limitados dones e información, deriven en conocimiento incompleto, para lograr la verdadera libertad de opción. Deben tenerse en cuenta, la certidumbre, por parcial que sea, la seguridad, el desamparo, la inseguridad, las cegueras, la insuficiencia de nuestro instrumental, entre otras cosas.
De ahí surgen aciertos, tanteos, engaños y errores, consustanciales al límite personal y colectivo. En lo que estimamos como logros, hay experiencia y saber relativos. Un conocer dinámico puede cambiar en el tiempo, el tamaño atribuido a las realizaciones ya los hallazgos, mediante nuevas puestas en valor.
Hay lastres que se tiran al mar; hay implementos que se incorporan, por estimarlos más seguros para la navegabilidad. Se van presentando múltiples niveles en la lectura de la vida. En consecuencia, algunos hechos y cosas pueden cambiar de relieve comparativo. hasta pueden haber pasado inadvertidos en la ruta de circunnavegación y de pronto, toman ubicaciones fundamentales. Lo cierto es que nunca se posee toda la verdad o cualquier otro valor hacia los que ordenamos la travesía. Nunca deja de aparecer lo nuevo, que nos acerque a la sustancia vital, tan inconmensurable.
en el gobierno personal, la conciencia ajusta, a veces, sus conclusiones; calibra anteriores certezas, en lo favorable y en lo adverso. Siempre es preciso conceder espacio a nuevas luces. Por otra parte, es posible la pérdida de elasticidad ante lo imprevisto; la tendencia a permanecer al amparo de la sedicente seguridad. Y hay grandes presencias de libertad y solidaridad, más arriba de los hombres y entre ellos. Cuanto más se las vislumbra, tanto más pueden moverse los límites relacionados con la voluntad individual o social. Sin embargo, en lo que el mundo lleva de crucero, anotando en su bitácora, se lo ve aproximarse, reiteradamente a la zona de la confrontación, al lugar donde soplan repetidos vientos bramadores. Vientos contrapuestos, que pretenden dominarse entre si, con el propósito, casi exclusivo, de la embriaguez de la victoria. Es común que entonces se destruyan estructuras, sustituyéndolas por otras, que no parecen liberar al hombre de la indignidad y del caos esencial anterior. Y una cosa, en apariencia tan fácil de captar, como que la tripulación debería acordar para cooperar, con distintas capacidades, pero con similar código moral, sin irritantes ventajas para nadie, tarda demasiado en hacerse realidad.
No sólo dar; no sólo recibir. Cooperar en el bien común hasta el extremo razonable, perfeccionando siempre el equilibrio, suena como lejana, lejana fantasía. El denominador común de concordia y de mínimo existencial para todos, sigue siendo la más cruel de las ausencias.
Eso mirando al mundo. Si procuramos mirarnos a nosotros mismos, lo que aparece es el frágil barquito de nuestra dignidad, también ante vientos desconocidos y misteriosos, que borronean la identidad, como si quisieran hundirnos en un salvaje anonimato sin voz. Contra ello, el esfuerzo personal, no agota muchas veces lo que debe y puede. Lo dicho, son algunos apuntes del camino. Algunas calas hasta donde nos han sido dables, pero que nunca nos quitaron la alegría de vivir y el buen juicio par esperar del discernimiento y la capacitación generales. Con un celo, casi inconmovible, hemos luchado por conservar un acrático recinto interior, para cantar al ser y al deber ser. Es un polo magnético, tendiente a la libertad, a lo justo, lo bueno y lo bello para todos, irrenunciable e inenajenable, por encima de todo. Todavía no hemos podido alcanzar el misterio poético de muchas cosas y de muchos seres. Pero hay un hilo conductor de armonías que reclama, en cada jornada, nuestro amor y nuestro homenaje a la naturaleza, a los hombres éticamente ejemplares y a sus obras que los han vuelto bellas personas, al margen de errores, omisiones o etiquetas. Nuestra agonía (lucha material y espiritual) se ha resuelto así, en un canto solidario. Casi no hemos sabido hacer otra cosa que cantar. Emitir tal canto, ha sido nuestro rumbo. Para nuestro barquito y el de los demás y nos hace mucho bien.
Respeta al ser de ciertas excelencias reales, que apuntan su impulso hacia los grandes sueños.
Se nos va cumpliendo un deseo: mirar y traducir con amor en la escritura, el mural de la vida. Dar testimonio de la tierra chica querida, la naturaleza, la carrera personal, la gente que la habita y un modo de sentir y entender la patria de Artigas, no como burbuja regional sino como parte del universo.
Lo publicado, lo hemos hecho llegar a algunos de nuestros amigos, a todas las escuelas y a todos los liceos de los departamentos de Maldonado, Lavalleja y Rocha, que permanecen iguales, juntos e inseparables en nuestro corazón.
U.P.
Contenido
Fuerza
Estatua a la victoria en Samotracia
Victoria: forma excelsa de falso contenido,
que seduces, marchando, con además triunfal,
en un soberbio intento de vuelo al infinito,
parece que pudieras vencer la gravedad.
Victoria que en la fuerza apoyas el imperio,
robando de los pueblos, sagrada libertad;
que ante el dios de la guerra, ofrendas los vencidos
y en el mar de su sangre, sales a navegar.
Victoria que saciaste de poder tu egoísmo
y lo extiendes en alas que ocultan la verdad;
pisando sobre esclavos has llegado a ese plinto;
destruyendo la vida, te atreves a volar.
Victoria a quien envuelve un culposo silencio
y en un viento de muerte nutres tu soledad;
malhabida belleza: ése es tu cruel destino,
porque amor y concordia, jamás encontrarás.
Libertad
Sábana pintada por Cristo
"Ámense como yo los amo"
Jesús, al despedirse
Jesús: yo fui la sábana de lino;
y tu muerte al borrarme los pecados,
me imprimió un evangelio peregrino,
de caridad flameante en tu retrato.
Yo era el salvaje paño del instinto,
trenzado en egoísmo milenario;
y en esa tela descansó tu cuerpo
y en ella tu mensaje fue grabado.
Soy yo y la Humanidad, en un manteo;
somos sábana trágica jugando
a gastar tu visión con los pecados.
Aquí estoy; soy tejido de los siglos;
entramado maldito, tan confiado,
en la diaria impresión de tu milagro.
Mahatma Gandhi
Ya te animó la vida; cuando de ti se aleje,
junto al divino Jamna, al polvo volverás;
cuando tu flor en llamas sobre el río se refleje
será inmortal tu verbo para la Humanidad.
La urdimbre de millones de lágrimas ya teje,
trágico dhoti blanco; para tu eternidad;
Bapu; Bapu profundo: que nunca el mundo deje,
de velar por tu sueño y de buscar tu paz.
"Tú que marchabas solo", por la senda escondida,
la boda con la muerte haz boda con la vida
y fecundiza el alma infecunda y podrida
y hazla menos mezquina, menos adormecida,
más diáfana, más alta, menos encallecida
y enciéndenos el credo de luz y libertad.
Estatua de Lincoln
Ese puño siniestro representa
una noche de horror, cruel y doliente;
la infame indignidad de la cerrada
blasfemia contra Dios omnipotente.
Sentado entre los haces de justicia,
vuelves al mármol, anhelar ardiente;
¡Abraham, Abraham; de tu mirada
sale a volar el negro independiente!
Mas... la fiebre de fuerza y de codicia,
con su piel o sin ella cobra esclavos
y posterga al amor que tu querías.
Pero tu mano diestra aun acaricia,
el sueño de igualar a los humanos
en el rosado albor de un nuevo día.
Libertad
Hay un hombre de tierra
y hay un hombre de fuego;
también un hombre de agua
más un hombre de viento.
Fuego y viento que inventan
la canción de los tiempos;
tierra y agua que gustan
tonadas del silencio.
Somos algas y peces;
somos árbol y huerto;
la flor del alma en llamas,
memoria de los vientos.
Podemos navegarnos,
podemos recogernos,
poner luz en el aire,
desintegrar infiernos.
Todo parte y regresa
de los cuatro elementos;
tu resuelves si vivo;
tu decides si muero.
Patria
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