Romance de Raúl Montañés para una tropilla de lunarejos

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ROMANCE PARA UNA TROPILLA DE LUNAREJOS


Las flores de los cardales

surcen retazos de cielo

en esta mañana rubia

de sol, de trigo, y de perros.


Y el rebozo de la melga

tiene olor a surco abierto

ande criba corazones

las pezuñas de los lerdos.


El labrador empareja

la siembra que ese momento

la enyenó de "medias lunas"

la tropilla del lindero.


Ya se jueron en tropel

treinta potros lunarejos,

que sedientos de distancia

se van bebiendo los vientos.


Sobre el lomo de un camino

que viene dende muy lejos

llega montando un jinete

un pingo del mismo pelo.


Y dos miradas se topan;

el odio salta en el pecho

y hay un rencor y un insulto

con un alambrao por medio.


- A usté lo estaba esperando!

pa decirle que hace un tiempo

esa maldita tropilla

se me gana siembra adentro.


Se lo pido como amigo

como vecinos que semos

que acorrale esos ariscos

que andan mesmo que sin dueño.


- Sin dueño, no. (dijo el otro)

son de mi marca y de un pelo:

enlace que es de su yerra

el que no sea lunarejo.


Y tenga en cuenta vecino

que no soy gurí de pecho

pa aguantarle sus rezaos

que me hacen arder los ñervos.


Si siempre me le he callao

no es por miedo, es por rispeto

pa' no haber desavenencia

con un aparcero viejo.


No se como a mi tropilla

le anda faltando cabresto

habiendo lenguas tan largas

pa charlar de un hombre güeno.


" Como pa cortar la ofensa

sacó el facón el labriego

y el otro del otro lao

tuvo el mesmo pensamiento.


Partido en tres a lo choclo

cae el poste contra el suelo

y arde un poncho de coraje

al chispiar de los aceros.


La boca del sol, sedienta

bebe el sudor de los cuerpos

de los dos ni a media libra

hay quien remate el pellejo.


De pronto el de la tropilla

más joven, más ventajero

deja un dijunto tumbao

bajo una ronda de cuervos.


Vuelve a llevarse el camino

aquel pingo lunajero

y un rojo clavel se agranda

junto al corazón del muerto.


La fianza paga tres libras

por a libertá del preso,

por otras tres, reza el cura

- Al dijunto un Padre Nuestro.


Tuito jue por la tropilla

de malditos lunarejos.

Pero ... ¿qué sabe un bagual

ande empieza el campo ajeno?






(Poema publicado en http://gauchoguacho.blogspot.com.uy/2012/03/romance-para-una-tropilla-de-lunarejos.html, dibujo de Esteban Diaz Mathé).


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